Parece mentira, pero lo que no se atreve a hacer el Gobierno de forma general (subir la tributación a las rentas más altas) lo hace de modo particular con el fútbol. Y es que, gracias a la presión de IU-ICV y BNG, ha aprobado un plan para elevar el IRPF a los deportistas extranjeros que trabajen en España y tengan una renta anual superior a los 600.00 euros (vamos, los futbolistas de élite) desde el actual 24% hasta el 43%. Y se podrá discutir si el 43% es la cifra adecuada o no (por otro lado, lo que paga cualquier hijo de vecino que gane esas cantidades), pero nadie negará que eso de tributar un ridículo 24% (la media de un trabajador está en el 20%) viene siendo un escandalazo. Y este despropósito hay que "agradecérselo" a la Ley Beckham (aprobada en 2006), que pretendía atraer a nuestro país profesionales de élite, científicos y deportistas, pero que, en la mejor tradición de país de pan y circo, al final sólo sirvió para que futbolistas como Cristiano Ronaldo contribuyesen a las arcas del Estado con lo mínimo de sus inmensos sueldazos. Desgraciadamente, la modificación de esa "ley" no podrá ser retroactiva (se aplicará a los nuevos contratos a partir del 1 de enero de 2010), pero la única preocupación de la Liga es amenazar con parar la competición para proteger los intereses de esos futbolistas que, según ellos dan espectáculo y nos convierten en una de las mejores ligas del mundo. Con la que está cayendo, lo importante es tener futbolistas que cobren pastones. ¡Lo que hay que oir!Ejemplos sangrantes (grosso modo):
-Cristiano Ronaldo gana 13 M. de euros al año, que tributando al 24% suponen 3,1 M. para el Estado. Al 43% serían 5,6 M.
-Leo Messi gana 12 M. de euros al año, que tributando al 24% suponen 2,9 M. para el Estado. Al 43% serían 5,2 M.
Sólo estos dos futbolistas, si tributaran al nuevo tipo, contribuirían con 4,8 M. de euros netos anuales más (10,8 M. en total) a las arcas del Estado. Se me ocurren unas cuantas iniciativas de reactivación económica sólo con este dinero.
