El día inaugural del Mad Cool 2026 tenía a uno de los grandes pesos pesados de la actual edición: los estadounidenses Foo Fighters, ya sabéis, la banda de Dave Grohl, exbatería de Nirvana. Un grupo que, por derecho propio, se ha convertido en verdadero rey mundial del hard rock. Con una trayectoria impecable, que contiene una docena de discos, algunos más potentes y otros más comerciales, pero siempre con un sello de calidad innegable, Foo Fighters acumula tal cantidad de canciones míticas que el propio Grohl admitía que tratarían de tocar todo lo que pudieran. Y tanto. Estuvieron casi dos horas y media sobre las tablas, dándolo todo. Nada faltó en esa noche, desde un sonido notable a una actitud sublime y total complicidad con la masiva audiencia. Se nota que es un conjunto completamente compenetrado, incluyendo la reciente incorporación del nuevo batería, que es una absoluta máquina. Lógicamente, en tantos años de actividad, la vida pasa, y así es como perdimos al batería Taylor Hawkins en 2022, pero la vida sigue, no hay otra, y Dave Grohl está al frente para asegurarse de ello y seguir derrochando la pasión por el rock que muestra en cada concierto.
Pero también vamos a hacer hueco a las británicas The Last Dinner Party y su pop barroco. Salieron con todo el calor defendiendo perfectamente sus (hasta ahora) dos trabajos, de los que destaca especialmente el primero, "Prelude to Ecstasy" (2024). Su puesta en escena teatral y, por supuesto, sus buenas canciones fueron perfectamente defendidas en directo y llegaron a un público que lidiaba como podía con el soletón. Los también londinenses Wolf Alice apostaron por su indie rock peculiar, a medio camino entre los sonidos contundentes y rítmicos y la melodiosa (y a veces gritona) voz de la cantante. Y abriendo la jornada (aunque en una carpa protegida del calor), el neogrunge de HotWax, una chicas inglesas con desparpajo y ganas de meter caña.

