domingo, 9 de agosto de 2026
VIAJES / Suiza italiana y más (y 2)
VIAJES / Suiza italiana y más (1)
Pero antes aterrizamos en Zúrich (al norte, zona de influencia alemana), en cuyo aeropuerto recogemos un coche alquilado por 390 CHF la semana, un Volkswagen Polo de cambio automático, asistente de conducción y navegador que nos facilitará mucho el recorrido. Subimos primero al norte para acercarnos al lago Constanza, pero al ver que no podemos cruzar la frontera alemana por estar atestada de gente (el 1 de agosto es día nacional en Suiza) nos quedamos en la localidad suiza de Kreuzlingen, donde descubrimos el estupendo Seeburgpark, un amplio parque al lado del mismo lago.
Ya en Zúrich, pillamos un alojamiento de precio razonable (no hay nada barato en este país) en el barrio de Langstrasse, en la zona latina, el hotel Bermuda (dependiente del cercano hotel Trip Inn Zúrich). Será el único hotel que tengamos, pues el resto serán apartamentos, donde podremos cocinar y consumir lo que compremos más económico en los supermercados (básicamente en los Coop). A Zúrich (y lo comprobaremos en el resto del viaje) también ha llegado la ola de calor (32-33 grados que caen a plomo sobre unos desconcertados suizos), por lo que nos centramos en buscar refugios térmicos: las zonas ajardinadas junto del canal Schanzengraben (perteneciente al río Sihl) y el Rentenwiese, un conjunto de praderas y zona arbolada junto al lago donde los acalorados pueden disfrutar de un baño.
Encaminándonos al sur, llegamos al bonito pueblo de Zug, que, sorpresa, también está junto a un lago, el Zugersee. Pero nuestro próximo alojamiento está en Lucerna, al lado del río Reuss, que desemboca en un amplio lago. En la ciudad recorremos el centro y los famosos puentes peatonales de madera: el Puente de la Capilla (Kapellbrücke), que es el más antiguo de Europa y está unido a la emblemática Torre del Agua, y el Puente del Molino (Spreuerbrücke), conocido por albergar la serie pictórica de la Danza de la Muerte. Continuamos hacia el sur y en nuestra siguiente etapa ya sí dejaremos el área germana para adentrarnos en la italiana, atravesando, eso sí, el túnel de San Gotardo (cuidado porque suele haber bastantes retenciones en verano). Nuestro destino es Lugano.



