Empezó el concierto con un sonido un tanto apagado y con exceso de graves, pero enseguida se corrigió para sonar tan brillante como las canciones de Morrissey, cuya voz se mostró poderosa y magnífica. Acompañado de una banda multinacional muy sólida, el cantante mancuniano tuvo al público entregado desde el principio, pues inició con "Billy Budd" y al poco ya tenía a la gente coreando ese clásico que es "Suedehead". Otros momentos álgidos fueron algo después los protagonizados por "Irish Blood, English Heart" y "Now My Heart Is Full". Y entonces llegó la obligada referencia a su ferviente postura contra el maltrato animal (y, por tanto, antitaurina) con "The Bullfighter Dies" y una proyección de fondo de algunas terribles muertes de toros, así como de espeluznantes cogidas de toreros. Curiosamente, enlazó con dos de sus temas más sensibles y bellos: "The Monsters Of Pig Alley" (de su nuevo trabajo) y "Half A Person", de The Smiths, que no incluía en su repertorio en directo desde el pasado 25 de octubre, qué grata sorpresa. Entonces, con "First Of The Gang To Die" aquello ya era una fiesta por todo lo alto, que se prolongó al llegar el turno de "Everyday Is Like Sunday". Solo un único bis ("There Is A Light That Never Goes Out") puso fin a una velada inolvidable, con una fan subiendo a abrazar a Morrissey, que a cambio le regaló una camiseta con su imagen y su nombre españolizado como Esteban Patricio y la palabra Zaragoza estampada de forma indeleble, como este concierto en nuestra memoria. Lástima que solo durara una medida hora y media.
Setlist de Morrissey en el Auditoria de Zaragoza (14-3-2026).









