sábado, 12 de enero de 2013

TELEVISIÓN / "Homeland", los entresijos de la CIA

La nueva reina de las series de televisión en Estados Unidos (véase la última edición de los premios Emmy) es "Homeland", desarrollada por Howard Gordon y Alex Gansa, basándose a su vez en la serie israelí "Hatufim" ("Secuestrado"), de Gideon Raff. Y se trata de una muy interesante historia acerca de la posibilidad de que Nicholas Brody, un marine liberado en Irak (contenido y ambiguo Damian Lewis), tras ocho años de secuestro, se haya convertido y trabaje para Al-Qaeda. Ésta es la sospecha de Carrie Mathison, una agente de la CIA (excelente y multiexpresiva Claire Danes), que a su vez sufre un transtorno mental, por lo que la serie juega muy bien con las sospechas crecientes, la falta de pruebas y la enfermedad bipolar de la protagonista, en una especie de metáfora de la paranoia antiterrorista y la crueldad real terrorista que se ha dado en los últimos once años en Estados Unidos (y en parte del mundo), con un cuidado equilibrio que evita (en buena medida) el patrioterismo y los lugares comunes.

La trama de la primera temporada (emitida entre octubre y diciembre de 2011) es, hasta ahora, la más directa, pues se basa en la estupendamente dosificada tensión del planteamiento inicial de la serie, incluyendo un final realmente espectacular. Por su parte, la segunda temporada (septiembre a diciembre de 2012) diversifica la historia y contiene algún que otro giro importante, profundizando más en aspectos de relaciones personales que, aunque interesantes, diluyen algo la tensión dramática central. Eso sí, se consolida la figura de Saul Berenson, el jefe de la división de Oriente Medio de la CIA y mentor de la protagonista (soberbio Mandy Patinkin, el Íñigo Montoya de "La princesa prometida"), un personaje que a buen seguro será cada vez más importante. Por su parte, el final de esta segunda entrega contiene evidentes paralelismos con el de la primera y concluye nuevamente de forma intrigante. Así que habrá que seguirla...

miércoles, 26 de diciembre de 2012

ECONOMÍA / "The Great Spanish Crash", el reportaje de la BBC sobre la crisis española

El famoso reportaje de la BBC sobre la crisis española que tanto ha molestado a los Gobiernos de España y de la Comunidad Valenciana. "The Great Spanish Crash" es un análisis bastante interesante y correcto en líneas generales de por qué ha colapsado el sistema económico español.

jueves, 20 de diciembre de 2012

LIBROS / "Historia del siglo XX" (1994), de Eric Hobsbawm

Para los amantes de la historia bien contada, más allá de la simple enumeración de fechas y datos, es un auténtico placer leer este libro del recientemente fallecido historiador británico Eric Hobsbawm. Su proda ágil y la descripción certera de los acontecimientos, engarzados siempre con sus causas y sus consecuencias llevan a mirar con otros ojos la historia del pasado siglo XX. La obra abarca desde la Primera Guerra Mundial hasta la caída del comunismo como sistema alternativo al capitalismo, y, acorde con su tesis, se nos aparece una época dominada por los extremismos, donde la ideología lo marcó todo e hizo más cruentas que nunca las guerras, más implacables que nunca los sistemas políticos y las relaciones sociales entre los pueblos y las personas... El libro se divide en tres partes. La primera comienza con la catástrofe que supuso el periodo de guerra más o menos constante entre 1914 y 1945, en el que fracasaron tanto el sistema político heredado del siglo XIX como el modelo económico del liberalismo. La siguiente etapa, la denominada Edad de Oro (1945-1990), vio renacer la civilización gracias, por un lado, al equilibrado acuerdo al que se llegó en Occidente para combinar democracia participativa y Estado del Bienestar con justicia económica, sufragado gracias a elevados impuestos recaudados de forma proporcionada, y que permitió un crecimiento económico sin precedentes y equitativamente repartido, lo que redujo las desigualdades sociales como nunca en la historia de la humanidad. Por otro lado, el bloque comunista creó una alternativa, al menos durante un par de décadas, aparentemente válida de sistema económicamente fuerte y socialmente justo, aunque cada vez más y más opresor, si bien su sola presencia llevó a consolidar el Estado de Bienestar en los países occidentales por temor a que los ciudadanos se decantasen por la utopía comunista. Finalmente, el último bloque del libro describe el previsible derrumbamiento generalizado del sistema comunista como alternativa viable, sobre todo por su incapacidad para crear unas condiciones de libertad mínimas y un modelo eficiente de consumo.

jueves, 29 de noviembre de 2012

MÚSICA / The Black Keys arrasan en Madrid

¿Quién les iba a decir a los estadounidenses The Black Keys que iban a pasar en poco tiempo de tocar en salas de medio a pelo a escenarios con 15.000 espectadores, como ayer en el abarrotadísimo Palacio de los Deportes, de Madrid? El tiempo que ha pasado desde que hace un año editaran "El camino", uno de los mejores discos de rock de los últimos años, una colección de grandes canciones, auténticos cañonazos, hits que, sobre una base de rock de raíces, rebusca en el blues, el soul y el pop para actualizarlos. Todo empezó con "Lonely Boy"...

Y anoche demostraron sobre las tablas lo que vale ese gran disco, que, como es lógico, centró buena parte de su actuación, pero no toda. Porque la banda no renuncia a su cancionero previo, compuesto por seis discos más y que también tiene sus buenos momentos. En directo, la banda suena potente, a pesar de ser básicamente un dúo (aunque en los conciertos les apoya un bajista y un teclista-guitarrista), porque su solista y cantante, Dan Auerbach, ejerce el papel de verdadero maestro de la guitarra y cubre la mayor parte de los registros: desde émulo de Jimi Hendrix a acústico intimista, ambos en una misma canción, "Little Black Submarines" (con cambio de instrumento de por medio y todo). Del resto se encarga Patrick Carney, un batería tan contundente como con gran sentido del ritmo. El set apenas duró una hora y media, aunque concentraron en él una veintena de canciones, las suficientes para disfrutar de la intensidad que se gastan en vivo. Quizá su estilo musical se disfrutaría mejor en pequeñas salas, pero ya están en otra liga, en la de los macroconciertos que otorga la fama mundial...




jueves, 22 de noviembre de 2012

CINE / 50º Festival de Gijón (y 2)

"Un monstre à Paris" (2011), de Bibo Bergeron (Sección Animaficx) Una película de animación solvente, entretenida, con buen rollo y, además, situada en la ciudad de París, concretamente a principios del siglo XX. Su mensaje de fondo de respeto por la diferencia le aporta una cierta enjundia, mientras que, por lo demás, centra sus bazas en el humor amable, las aventuras desatadas por el descontrol del invento de un científico y, cómo no, tratándose de esa ciudad, el amor entre los personajes. No descubre la penicilina pero se ve con agrado. Eso sí, la banda sonora, con temas cantados por Vanessa Paradis, es realmente estupenda.
"Epilogue" (2012), de Amir Manor (Sección Oficial) La decadencia de un anciano matrimonio, abocado a sobrevivir con una pensión que se intuye escasa y sin relación posible con unos vecinos y una familia que les son ajenos, le sirve al director para trazar una crítica de la sociedad israelí actual, en relación con los ideales que encarnaron en su momento los protagonistas y que hoy parecen perdidos. Incomunicación, capitalismo salvaje e ideología neoliberal extremista son algunos de los problemas que Amir Manor pretende sacar a la luz (y que muchos ya suponemos de Israel). No obstante, la narración excesivamente pausada y la falta de mayor concreción en las ideas apuntadas impiden que la cinte acabe de calar lo que debiera y sólo las buenas interpretaciones de la pareja, momentos puntuales de humor y el intenso drama salvan el filme.
"Snowtown" (2011), de Justin Kurzel (Sección Esbilla) Una cosa es querer contar con realismo los terribles sucesos acaecidos en realidad en Australia sobre un asesino en serie y otra bien distinta es sumergir al espectador en un ambiente de miseria humana en el que se pierde el horizonte moral de los hechos. Ese regodeo en lo peor de la humanidad hace, de hecho, que el espectador desconecte rápidamente de la historia y, al final del visionado, uno se queda en la retina con un cúmulo de imágenes y hechos tremendos sin pies ni cabeza, ni discurso que enhebre las circunstancias. Vale, es lo que ocurrió. Pero, ¿y qué?

martes, 20 de noviembre de 2012

CINE / 50º Festival de Gijón (1)

Interesante lo visto en esta edición del ya veterano Festival Internacional de Cine de Gijón, el último de los grandes certámenes cinematográficos celebrados en el año. Espítiru independiente, estilo renovador, temática diferente y desafiante... Con el tiempo, el festival gijonés mantiene sus constantes características, aunque el público no acaba de responder como se deseara. Una deuda pendiente para la organización, dirigida ahora por Nacho Carballo: mantener el listón de calidad y el enfoque alternativo al tiempo que se atrae a la gente a las salas.
"Después de Lucía" (2012), de Michel Franco (Sección Esbilla) Tan pausado como terrorífico este relato que se inicia con la angustia vital por la pérdida de la esposa y madre de un hombre y su hija, respectivamente, que buscan la marcha a la capital para rehacer sus vidas. Y, en lugar de eso, se encuentran él con el recuerdo de la pérdida que le dificulta seguir trabajando y ella, en lo que es mucho peor, se ve envuelta en un tremebundo caso de acoso escolar. La cámara sigue con implacable sosiego a unos personajes absolutamente creíbles, sumergidos en una historia que, poco a poco, va acumulando escenas más y más insoportables hasta un desenlace tan terrible como lógico.
"Teddy Bear" (2012), de Mads Matthiesen (Sección Oficial) Entrañable y surrealista la historia del culturista de físico imponente que se ve incapaz de encarrilar su vida sentimental debido a la relación de dependencia que mantiene con su posesiva madre. Para intentar solucionarlo viaja a Tailandia, país donde cree que será más fácil conseguir una chica, aunque su inocencia desconoce cómo funcionan realmente las cosas. Precisamente, ese constante choque entre la realidad y la incapacidad emocional del protagonista, mezclando con comedimiento humor y drama, es lo más logrado de la cinta, cuyo director trata con cariño y respeto a sus personajes, algo muy de agradecer.
"Beyond The Hills" (2012), de Cristian Mungiu (Sección Oficial) El rumano Cristian Mungiu retoma la dirección, cinco años después de su cruda "4 meses, 3 semanas, 2 días" (2007), para aplicar su estilo sobrio y casi documentalista a una historia basada en hechos increíblemente reales. El reencuentro años después de dos amigas, procedentes del mismo orfanato, le sirve para lanzar mensajes a varios niveles: los cambios que produce el paso del tiempo y el hecho de que cada chica haya tomado un camino bien diferente en sus vidas (una monja, firme en sus creencias, y la otra con una evidente dependencia emocional); la contraposición entre fe y amor, dado que el afecto de una de ellas es rechazado por las nuevas posiciones morales de la otra; y, finalmente, la desoladora falta de comprensión practicada por todos y cada uno de los personajes y que lleva a un fatal desenlace. En contra del filme juega la reiteración narrativa de Mungiu, que lleva no sólo a un exceso de metraje, sino sobre todo a una redundancia en cuanto a lo que se quiere contar.
"The Woman" (2011), de Lucky McKee (Sección Géneros Mutantes) Buena película al más puro estilo de serie B que cuenta la caza de una mujer salvaje por parte de un padre de familia dispuesto a civilizarla. A partir de aquí comenzará a surgir la duda sobre cuál de los dos personajes es más salvaje, mientras se ponen en evidencia poco a poco las terribles bases sobre las que se basa la vida de esa familia supuestamente civilizada: el dominio del hombre sobre la mujer y la crueldad del padre (y del hijo) con su cautiva... Hasta que la situación se desata, claro, y todo acaba como el rosario de la aurora, en términos gore.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

14-N: La primera huelga internacional del siglo XXI

España, Portugal, Bélgica, Malta y Chipre (con paros parciales en Grecia, Francia e Italia) llevan a cabo hoy la primera huelga europea e internacional del siglo XXI, porque el ataque contra el Estado del Bienestar es generalizado en el Viejo Continente pero, al mismo tiempo, no podemos elegir democráticamente otra forma de solucionar la crisis. Y hay alternativa.

Éstas son algunas de las razones para esta huelga.

Sigue aquí la jornada en directo.

Comprueba el seguimiento de la huelga, según EFC.

Únete a alguna de las manifestaciones de hoy.

domingo, 11 de noviembre de 2012

LIBROS / "Acabad ya con esta crisis" (2012), de Paul Krugman

El Premio Nobel de Economía Paul Krugman expone en este libro sus ideas sobre la actual crisis económica, sus causas, sus consecuencias y su posible solución, ciñéndose especialmente al caso de su país, Estados Unidos, pero ampliando su explicación a los países de la Zona Euro. Como buen keynesiano, Krugman argumenta una política económica alternativa a la que actualmente se lleva a cabo en Europa (bajo los auspicios de la conservadora alemana Angela Merkel) y por parte del opositor Partido Republicano (que controla el Congreso) en Estados Unidos. Y, como desgraciadamente todos conocemos, esa política económica actualmente dominante aboga por los recortes presupuestarios del Estado como única salida de la crisis, ya que considera que ésta ha sido provocada por el exceso de gasto público en los años previos. El economista estadounidense considera, por el contrario, que la razón de la crisis se encuentra principalmente en la burbuja inmobiliaria producida tanto en su país como en Europa (y especialmente en España) y en la desregulación financiera que ha provocado una alta inestabilidad en el sistema. Por tanto, la medida que Krugman propone para salir de la crisis es que, dado que el gasto privado se ha contraído por el desempleo y el parón del consumo, sea el gasto público el que lo sustituya. Más gasto público, por tanto, para introducir crecimiento en la economía en un momento en el que la parte privada está hundida debido a su descontrolado crecimiento previo. Una solución que, aunque a medio gas, se está realizando en los Estados Unidos con relativo éxito y es diametralmente opuesta a la que se está practicando en Europa.

Pero, se puede preguntar, ¿si se gasta más dinero público no crecerá entonces el déficit y, por lo tanto, la deuda? La respuesta de Krugman es sí, pero es mejor mantener el dinamismo de la economía con endeudamiento provisional público que dejar que se paralice y ahogue con los recortes del gasto que, además de impedir el crecimiento, acelera la destrucción de empleo y deteriora las redes básicas sociales de los ciudadanos, como la sanidad y la educación. Un endeudamiento que, al permitir al sector privado que se recupere, acabará por reducirse por sí mismo con el aumento de los ingresos privados y, por lo tanto, de los impuestos. Las medidas concretas de aumento de gasto social no tendrían ni siquiera que ser nuevas, según Krugman, sino que, tal y como está la situación en Europa, bastaría con volver a recuperar los niveles de gasto social precrisis en sanidad, educación, la tan necesitada I+D e infraestructuras para volver a crear tejido empresarial, empleo y crecimiento. ¿Y los "mercados" no nos penalizarán por sobrepasar los déficits y niveles de deuda? No, argumenta Krugman, pues lo que penalizan esos "mercados", como cualquier prestamista, es la incertidumbre y la falta de perspectivas de crecimiento para que les devolvamos los créditos durante los próximos años y décadas. Prueba de ello es que, con la actual política económica de recortes ya nos están castigando, con unos ratio de prima de riesgo que no bajan de 400-450 puntos este año, en el caso de España. Por tanto, que se intente ya. Eso sí, debe tratarse de un acuerdo conjunto a nivel europeo, ya que la política monetaria está bajo control supranacional. Por tanto, hace falta un cambio político en buena parte de Europa o, al menos en sus países centrales todavía bajo dominio de la idea de los recortes: Alemania, España e Italia. O, mejor aún, que se reforme cuanto antes la Unión para que podamos por fin votar directamente al Gobierno Europeo y decidir entre un partido que proponga recortes u otro que proponga aumento del gasto. Como en Estados Unidos. Y ya sabemos quíén ha ganado allí. El problema es que siguen deteriorándose las condiciones de vida de muchos ciudadanos europeos, demasiados, así que ¡hace falta una solución ya!

martes, 23 de octubre de 2012

CINE / 57ª Seminci de Valladolid

Una edición de la Seminci de bajo perfil la de este año 2012 (¿será la crisis?), donde hay pocos nombres a priori de cierta entidad: el español José Luis Cuerda, el serbio Goran Paskaljević (ganador ya de tres Espigas de Oro) o la india Deepa Mehta. Aunque también hay nuevos talentos interesantes (Josh Radnor) y tres aspirantes a los próximos Oscar de película extranjera: la alemana "Barbara", de Christian Petzold, la australiana "Lore", de Cate Shortland, y la serbia "When day breaks", del propio Paskaljević. Como todo no se podía ver, éste ha sido el resultado de una, al fin y al cabo, siempre agradable visita a la Seminci de Valladolid.

"Woody Allen: A Documentary" (2012), de Robert B. Weide (Sección Tiempo de Historia)
Tengo una especial y personal predilección por Woody Allen como cineasta: sin duda, el mejor director de comedias de la actualidad y uno de los maestros de la historia del cine. El tiempo lo confirmará... Además, dado su carácter estajanovista, podemos disfrutar de una película suya cada año. Vale, no todas son magníficas pero, como bien dice el propio Allen en esta cinta, él apuesta por la cantidad y, de ahí, ya saldrá de vez en cuando alguna obra maestra. Y esto es lo que llama más la atención del documental, adentrarnos en la forma de trabajar del genio neoyorkino, con una cabeza en constante disposición creativa y un sistema de apuntes y escritura deliciosamente caótico. Pero, si la cosa funciona... Por lo demás, asistimos a un repaso bastante exhaustivo de su filmografía: sus obras magnas y sus meteduras de pata, que de todo hay, aunque, como subraya uno de los críticos que aparece en el documental: incluso las películas más desacertadas siempre tienen algo. Entre medias se deslizan detalles personales, desde el barrio donde se crió a su sonada separación de Mia Farrow a raíz de la relación con su propia hija adoptiva (que hoy sigue siendo su pareja). Datos necesarios para humanizar al protagonista pero secundarios cuando lo que interesa es el arte de este mito viviente del cine mundial.

"Barbara" (2012), de Christian Petzold (Sección Oficial)
Los años duros de la vida en la antigua RDA son retratados en este notable filme que, lejos de lanzar lecciones de historia, se centra en el retrato personal de una doctora que, por querer salir de ese país en decadencia, sufre el "destierro" desde Berlín a un ignoto pueblo de provincias. Y es aquí donde la oxidada base del régimen comunista se percibe con mayor claridad, y la angustia de la protagonista crece mientras sufre el control de las autoridades y la desconfianza de cuantos le rodean. Pero, como las cosas no son en blanco y negro, también descubre un compañero de profesión que desea hacer las cosas bien y mejorar la situación desde dentro. Así, Barbara se verá en la tesitura de elegir entre irse o quedarse.

"Todo es silencio" (2012), de José Luis Cuerda (Sección Oficial)
Quizá es una historia que había que contar, la del narcotráfico en las costas gallegas que, durante años y décadas, creó mafias de poder enorme. Y a esa tarea se ha aplicado el veterano José Luis Cuerda, que da en el clavo más cuando retrata la niñez de los personajes que crecen en el peculiar caldo de cultivo del contrabando, o con el ambiente de degeneración de las mafias ya consagradas y, sobre todo, en la definición (espectacular Juan Diego) del capo de la banda, una mezcla entre señorito andaluz y padrino italiano con las correspondientes características gallegas. En cambio, se sostiene bastante peor el triángulo de los dos chicos y la chica ya de mayores, especialmente por las obvias limitaciones de Miguel Ángel Silvestre y por el inverosímil policía que recrea Quim Gutiérrez.

"Hannah Arendt" (2012), de Margarethe von Trotta (Sección Oficial)
Película que aborda el hecho histórico del proceso contra el nazi Adolf Eichmann como responsable de los exterminios masivos en los campos de concentración alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. En concreto, se centra en la polémica causada cuando la filósofa judía de origen alemán Hannah Arendt elaboró un informe en el que acuñó el término "banalidad del mal" para referirse al comportamiento del acusado y, además, consideró corresponsables de su propio genocido a algunos dirigentes judíos. Sobre la elaboración de este análisis y sus repercusiones para la pensadora trata el filme, que se configura más como una excusa para el debate y la reflexión sobre aquellos horribles hechos.

"Todo por amor" (2012), de Jyri Kähönen (Sección Punto de Encuentro)
Pues eso, ¿qué se puede llegar a hacer por amor? De eso trata este irregular filme finlandés, que navega entre ciertos momentos interesantes y otros más telefilmeros. Una relación familiar difícil entre la desequilibrada novia y su padre, y al chico no se le ocurre otra cosa que confrontarles... Y luego vienen los lamentos, que se dice. La acostumbrada frialdad del cine córdico para una historia familiar retorcida. ¿Qué les pasa a estos tipos, que no pueden reírse o qué?

viernes, 12 de octubre de 2012

POLÍTICA / Cataluña, España y lo irracional

Malo cuando los sentimientos se apoderan de la política, del establecimiento de las normas y leyes, del gobierno de los ciudadanos. Es entonces cuando llega el turno de arroparse en banderas y proclamarse el mejor porque sí y hacer frente a quien se atreva a decir lo contrario. Es entonces cuando se deja de pensar en lo que realmente está ocurriendo. Cuando Artur Mas, presidente de la Generalitat, un tipo conservador en lo político y liberal a ultranza en lo económico, se apunta al independentismo y se le llena la boca del derecho a decidir de los catalanes está jugando a eso, a introducir los sentimientos en la agenda y a desviar la atención sobre lo que realmente ocurre. Y lo que realmente ocurre es que Mas se ha convertido en el principal adalid de los recortes de gasto que promueve el (oh, sorpresa) también conservador y ultraliberal Mariano Rajoy desde el Gobierno de España, bajo presión amenazante de (oh, más sorpresa) los también conservadores y ultraliberales dictados de Angela Merkel desde Alemania. Mas ha recortado gastos en Cataluña por valor superior a los 2.500 millones de euros, es decir una cuarta parte de lo hecho en toda España, por delante de los 1.400 millones de la socialista Andalucía y los 1.100 millones de Castilla-La Mancha (gobernada por Dolores de Cospedal con la locura e insensibilidad de Margaret Thatcher).

Mas, por tanto, ha sido el alumno aplicadísimo de una política económica de los recortes que, como se ya se sabía y se está viendo, hunde a cualquier país o territorio donde se aplique. Pero, ¿para qué sufrir la desaprobación popular cuando, de repente, te puedes rodear con la bandera y decir que eres un independentista de toda la vida y que la culpa de que todo vaya mal la tiene España (no Rajoy, sino España), que roba dinero a los catalanes? Y, claro, con un argumento falso pero atractivo y facilón, a todo el mundo se le olvida quién hace los recortes y descubren que tienen un chivo expiatorio. Falso por una sencilla razón: Cataluña no paga impuestos a España, son los ciudadanos catalanes los que lo hacen (se da la circunstancia de que tienen una renta media más alta), cuyos impuestos acaban destinados a gastos sociales, entre otros, para ciudadanos de rentas menores, normalmente en comunidades de renta media inferior, pero también para aquellos catalanes con menores recursos. De hecho, un estudio sitúa a Cataluña en una posición similar a la del estado de Nueva York con respecto a Estados Unidos: recibe menos de lo que da. Es lógico. Otra cosa es, como digo, que los recortes de Mas en Cataluña están provocando un deterioro de las condiciones de vida de sus ciudadanos. Pero querer echar la culpa a España es algo absolutamente irracional.

Y a Rajoy, ¿cómo le viene esto? Pues fenomenal. Como a Mas y a CiU, a Rajoy y al PP les va de perillas lo de las banderas: acusan al Gobierno catalán de deslealtad, llaman a españolizar la educación catalana... Y, mientras tanto, que no se piense en los recortes, es decir, en la destrucción diaria de los fundamentos de este (todavía) Estado del Bienestar que con esfuerzo hemos construido entre todos y en toda España.