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viernes, 31 de julio de 2015
TELEVISIÓN / "Sex & Drugs & Rock & Roll" (2015)
"Sex & Drugs & Rock & Roll", una comedia televisiva sobre el lado más salvaje del mundo del rock and roll:
sábado, 13 de diciembre de 2014
TELEVISIÓN / "Sonic Highways" (2014), una carta de amor a la música estadounidense
Paralelamente al lanzamiento del nuevo y excelente álbum de los norteamericanos Foo Fighters, "Sonic Highways" (2014), su líder Dave Grohl, ha desarrollado una serie de televisión con el mismo título donde se puede seguir al grupo en la grabación del disco. Por un lado, cada una de las ocho canciones que componen "Sonic Highways" se ha grabado en una ciudad de los Estados Unidos significativa por su valor histórico musical, por lo que podemos contemplar el proceso técnico en sí. Pero, por otro, y más importante, Grohl crea documentales sobre la historia de la música en cada una de esas ciudades, y cómo esa herencia cultural, aparte de explicárnosla de una forma sencilla y directa, le influye a la hora de hacer las letras de dichos temas.
El resultado es una auténtica gozada, una verdadera "carta de amor a la historia de la música estadounidense", en palabras de Dave Grohl. El artista ya había hecho un documental musical también muy interesante llamado "Sound City" (2013), donde describe la vida de uno de los estudios de grabación más emblemáticos del país (y del mundo) y que ya le permitió darse cuenta de que "la unión de música y documental casa bien porque las hsitorias narradas dan sustancia y profundidad a las canciones, de lo que resulta una más fuerte conexión emocional". Chicago, Washington D.C., Nashville, Austin, Los Ángeles, Nueva Orleans, Seattle y Nueva York son las ciudades elegidas, todas ellas rebosantes de un pasado musical que pervive y explica la música que se hace, cómo y por qué. Al final, también la serie acaba derivando en un homenaje no sólo a esos músicos y bandas que han creado la tradición y mantienen viva la llama, sino también a los estudios de grabación, como lugares casi místicos que han permitido obrar el milagro, lo que de alguna manera conecta "Sonic Highways" con "Sound City", aunque ampliando muchísimo más el campo temático.
Puedes ver la serie documental "Sonic Highways" en este enlace.
El resultado es una auténtica gozada, una verdadera "carta de amor a la historia de la música estadounidense", en palabras de Dave Grohl. El artista ya había hecho un documental musical también muy interesante llamado "Sound City" (2013), donde describe la vida de uno de los estudios de grabación más emblemáticos del país (y del mundo) y que ya le permitió darse cuenta de que "la unión de música y documental casa bien porque las hsitorias narradas dan sustancia y profundidad a las canciones, de lo que resulta una más fuerte conexión emocional". Chicago, Washington D.C., Nashville, Austin, Los Ángeles, Nueva Orleans, Seattle y Nueva York son las ciudades elegidas, todas ellas rebosantes de un pasado musical que pervive y explica la música que se hace, cómo y por qué. Al final, también la serie acaba derivando en un homenaje no sólo a esos músicos y bandas que han creado la tradición y mantienen viva la llama, sino también a los estudios de grabación, como lugares casi místicos que han permitido obrar el milagro, lo que de alguna manera conecta "Sonic Highways" con "Sound City", aunque ampliando muchísimo más el campo temático.
Puedes ver la serie documental "Sonic Highways" en este enlace.
sábado, 8 de febrero de 2014
TELEVISIÓN / "30 Rock (Rockefeller Plaza)" (2006-13), una de las grandes sitcom de la historia
Tina Fey dio en el clavo con esta sitcom (comedia de situación) que acabó durando nada menos que siete temporadas, de octubre de 2006 a enero de 2013. "30 Rock" (o "Rockefeller Plaza", como ha sido conocida -desgraciadamente poco- en España, donde sólo se han emitido tres temporadas) se centra en las aventuras y desventuras de un grupo de personas detrás de un imaginario show cómico de la NBC (cuyas oficinas están en el edificio de Rockefeller Plaza, 30, en Nueva York), planteamiento del que se sirve para afilar una ácida (y constantemente tronchante) crítica acerca de las miserias (y grandezas) del mundo de la televisión, de sus sus cínicos mandamases, de sus egocéntricas estrellas, de sus frikis guionistas y de su autoparódica protagonista, la misma Tina Fey, que se ríe de todos los clichés, incluidos los que le atañen a ella misma, a través del glorioso personaje de la hipersatírica, asocial e infrasexuada Liz Lemon. No menos sublime es el Jack Donaghy que borda Alec Baldwin como el alto directivo ultraliberal y superrepublicano. O las caprichosas estrellas del show TGS, Tracy Jordan (Tracy Morgan) y Jenna Maroney (Jane Krakowski). O el naíf conserje Kenneth Parcell (Jack McBrayer), etc. Todos grandes personajes que, junto con guiones inteligentes y desternillantes que nunca han bajado el nivel, espectaculares cameos de famosos (Paul McCartney, Oprah Winfrey, Jennifer Aniston, David Schwimmer, Isabella Rosselini, Steve Buscemi, Julia Louis-Dreyfous, Queen Latifah, Paul Giamatti, Robert De Niro, Rob Reiner, Matt Damon, Tom Hanks, Michael Keaton, Aaron Sorkin, Al Gore, Nancy Pelosi, Condoleezza Rice...) y vibrantes programas en directo, han hecho de esta serie (llena de lecturas metatelevisivas) una de las grandes sitcom de la historia.
miércoles, 23 de enero de 2013
TELEVISIÓN / El final de "Fringe"
Tras cinco temporadas acaba de concluir "Fringe" (2008-13), la serie de J.J. Abrams sobre sucesos paranormales, realidades paralelas y demás, vamos, una actualización de la clásica serie "Expediente X". Es hora de hacer balance. Las tres primeras temporadas pueden considerarse, sin lugar a dudas, como uno los mejores momentos de la ciencia ficción en la televisión de toda la historia, a la altura precisamente de "Expediente X", por ejemplo. En esos primeros años, la combinación de casos extraños (fringe) con una trama subyacente cada vez más sorprendente e interesante era de lo más logrado a nivel argumental, lo que, junto con el tremendo gancho de casi todos los personajes principales (especialmente Walter Bishop, como científico indescriptible de oscuro pasado, y Olivia Dunham, como agente fría y vulnerable al mismo tiempo; bueno, a ratos, Peter Bishop, vale), consolidaron una obra sólida, referencial y, desde luego, imprescindible para los amantes del género. Inolvidables muchos de sus capítulos y, cómo no, los giros de guión con que siempre nos dejaban atónitos cada fin de temporada.
Sin embargo, la cuarta sesión ya delató síntomas de dispersión y agotamiento, probablemente a causa de los problemas de audiencia que se cernían sobre la serie. Imposiciones externas, cambio de día de emisión y amenazas de cancelación creo yo que fueron la causa de que los guiones no fueran ya tan finos y se notaran preocupantes bandazos argumentales. Una vez asegurada la quinta y última entrega que pondría fin a la saga, las cosas se estabilizaron y los guionistas optaron por centrarse definitivamente en la trama de los observadores (de las muchas posibles). Así las cosas, la temporada de cierre ha sido medianamente coherente y ha logrado algunos momentos brillantes. Y el doble capítulo final ha sido una auténtica despedida-homenaje a los fans de la serie: se han recuperado algunos casos fringe de las primeras temporadas, se ha rescatado la vitalidad del personaje de Olivia y su relación con el cortexiphan, se ha mostrado por activa y por pasiva lo mucho que se quieren Walter y Peter (como padre e hijo, ojo) y todo ha concluido digamos que bien (sacrificios de por medio).
sábado, 12 de enero de 2013
TELEVISIÓN / "Homeland", los entresijos de la CIA
La nueva reina de las series de televisión en Estados Unidos (véase la última edición de los premios Emmy) es "Homeland", desarrollada por Howard Gordon y Alex Gansa, basándose a su vez en la serie israelí "Hatufim" ("Secuestrado"), de Gideon Raff. Y se trata de una muy interesante historia acerca de la posibilidad de que Nicholas Brody, un marine liberado en Irak (contenido y ambiguo Damian Lewis), tras ocho años de secuestro, se haya convertido y trabaje para Al-Qaeda. Ésta es la sospecha de Carrie Mathison, una agente de la CIA (excelente y multiexpresiva Claire Danes), que a su vez sufre un transtorno mental, por lo que la serie juega muy bien con las sospechas crecientes, la falta de pruebas y la enfermedad bipolar de la protagonista, en una especie de metáfora de la paranoia antiterrorista y la crueldad real terrorista que se ha dado en los últimos once años en Estados Unidos (y en parte del mundo), con un cuidado equilibrio que evita (en buena medida) el patrioterismo y los lugares comunes.
La trama de la primera temporada (emitida entre octubre y diciembre de 2011) es, hasta ahora, la más directa, pues se basa en la estupendamente dosificada tensión del planteamiento inicial de la serie, incluyendo un final realmente espectacular. Por su parte, la segunda temporada (septiembre a diciembre de 2012) diversifica la historia y contiene algún que otro giro importante, profundizando más en aspectos de relaciones personales que, aunque interesantes, diluyen algo la tensión dramática central. Eso sí, se consolida la figura de Saul Berenson, el jefe de la división de Oriente Medio de la CIA y mentor de la protagonista (soberbio Mandy Patinkin, el Íñigo Montoya de "La princesa prometida"), un personaje que a buen seguro será cada vez más importante. Por su parte, el final de esta segunda entrega contiene evidentes paralelismos con el de la primera y concluye nuevamente de forma intrigante. Así que habrá que seguirla...
jueves, 26 de julio de 2012
TELEVISIÓN / "The Newsroom", la gran serie sobre periodismo
Aaron Sorkin, creador de esa estupenda serie política que era "El Ala Oeste de la Casa Blanca" (1999-2006) o guionista de la verborreica película "La red social" (David Fincher, 2010), presenta ahora "The Newsroom" ("La redacción"), directamente la mejor producción audiovisual sobre el mundo del periodismo que se ha hecho desde "Todos los hombres del presidente" (Alan J. Pakula, 1976) y "Lou Grant" (1977-1982). Por desgracia, tanto el cine como la televisión han retratado casi siempre al periodista como alguien egoísta, buscador de su propia fama, tendente a mezclarse en asuntos turbios, movido por fines oscuros, expresión del más puro sensacionalismo, en una palabra: despreciable. Desde el divertidamente ruin personaje que interpretaba Cary Grant en "Luna nueva" (1940), de Howard Hawks, pasando por el patético y egomaníaco (y magistral) retrato que Orson Welles nos brindó en "Ciudadano Kane" (1940), el taimado y vil interpretado por Kirk Douglas en "El gran carnaval" (1951), de Billy Wilder, el morboso papel del periodista en "A sangre fría" (1967), de Richard Brooks, la superficialidad mostrada en "Al filo de la noticia" (1987), de James L. Brooks, los sucios entresijos y manipulaciones en "La cortina de humo" (1997), de Barry Levinson, o el control total ejercido sobre la persona en "El show de Truman" (1999), de Peter Weir... Casi siempre ha habido connotaciones negativas en una profesión bajo permanente cuestión. Poco rastro de la nobleza del oficio y de su responsabilidad social para con una información veraz y útil para la comunidad. Sí es cierto que en los últimos tiempos nos hemos encontrado pequeños oasis en los que el periodista no era precisamente el villano, tal como "El informe Pelícano" (1993), de Alan J. Pakula, "Buenas noches y buena suerte" (2005), de George Clooney, "El desafío: Frost contra Nixon" (2008), de Ron Howard, y "La sombra del poder" (2009), de Kevin MacDonald.
Pero ningún modelo más positivo que "The Newsroom", un verdadero monumento a los buenos profesionales del periodismo, el que está hecho sobre las bases de la investigación, la información contrastada, el rigor y la búsqueda del progreso de la sociedad. La serie está articulada en torno a la redacción de un informativo televisivo (sí, ese medio tan vilipendiado) en el que el presentador es veterano y experto en no mojarse. Ha olvidado una de las esencias del periodismo: su combatividad para poner en evidencia los errores y mentiras y permitir que el ciudadano tenga todos los elementos de juicio frente a los que quieren ocultar sus actos reprobables. Pero la llegada de una nueva productora, y expareja del presentador, le hará volver a la primera línea del periodismo del bueno. Juntos, con un equipo lleno de gente joven y con ganas (aunque inexperto en algunos aspectos, como se irá viendo), abordarán distintas problemáticas basadas en hechos reales acontecidos en Estados Unidos (y otras partes del mundo) desde hace un par de años en adelante. Al mismo tiempo, se interrelacionarán muy bien las vidas personales de los protagonistas, un Jeff Daniels que está magistral y del que apenas se sabía nada relevante desde apariciones breves precisamente en películas de tema periodístico como "La sombra del poder" y "Buenas noches y buena suerte", así como Emily Mortimer, una de las mejores actrices británicas del momento ("Hugo" -2012-, "Shutter Island" -2010-, "Transsiberian" -2008-, "Match Point" -2005-).
jueves, 4 de noviembre de 2010
TELEVISIÓN / Preestreno de "The Walking Dead"
Anoche tuve la oportunidad de asistir al preestreno en España de "The Walking Dead", serie de televisión de AMC ("Mad Men", "Breaking Bad") basada en el cómic creado por Robert Kirkman (que estuvo presente en los cines Capitol, junto con los actores Andrew Lincoln y Laurie Holden), en el que se narra un mundo apocalíptico plagado de zombies donde sólo unas pocas personas (vivas) han de tratar de sobrevivir. Frank Darabont, el director de grandes películas como "Cadena perpetua" (1994) y "La niebla" (2007), es el encargado de su desarrollo y de la dirección del episodio piloto que pude ver. Y me encontré con un tratamiento muy convincente, que evita el efectismo fácil en el que se podría caer tratando este tema, ya que incluso los zombies son retratados con cierta compasión: son muertos vivientes y, sí, si pueden te comen, pero detrás de esos ojos desorbitados, en el fondo de ese cerebro menguado y podrido por un desconocido virus, hay mucho sufrimiento. Por otro lado, el planteamiento engancha: ese policía herido que, en su larga convalecencia se despierta en un hospital patas arriba y en un mundo que ya no existe tal como lo conocía: ahora casi toda la gente está contagiada y es zombie. Y solo, sale a buscar a su mujer y a su hijo. ¿Qué tendrá qué hacer? ¿Cómo viajará, qué comerá y, en fin, cómo sobrevivirá? Las respuestas, en el canal Fox a partir de mañana 5 de noviembre, a las 22,50 horas, a lo largo de seis episodios de casi una hora de duración. Y ya está firmada la segunda temporada.
jueves, 3 de junio de 2010
TELEVISIÓN / Perdido en el final de "Lost"
¿Seis temporadas para esto? Decenas de misterios, interpretaciones científicas y filosóficas, giros inexplicables en la línea argumental, saltos al pasado, al futuro y al más allá... Todo ello para acabar resolviendo sólo la parte más banal y facilona de la trama: la del limbo donde se reúnen los personajes cuando mueren. ¿Y la isla y sus propiedades, como el electromagnetismo y la luz? ¿Y Jacob y su rival? ¿Y su juego socio-filosófico? ¿Y el humo/falso Locke? ¿Y los viajes en el tiempo? ¿Y los personajes que supuestamente iban a ser importantes, como Walt, o las ignotas intenciones de otros, como Widmore?
Ciertamente, el mérito de "Perdidos" es enorme por convertir muchos de sus capítulos en pequeñas-grandes maravillas técnicas y narrativas, generando un enorme interés a través de una trama nunca vista y tras partir de un inicio aparentemente convencional: un accidente aéreo en una isla perdida en el Pacífico en el que, por cierto, sobreviven demasiadas personas, ¿no? Se le ha podido criticar un alargamiento excesivo de la trama (reconocido por el propio creador, J.J. Abrams) con el fin de rentabilizarla mejor, el comportamiento algo mecánico de los personajes, la abrumadora acumulación de acontecimientos increíbles y enrevesados... Pero lo peor que le suele pasar a una serie es depender demasiado de un final en el que se han depositado demasiadas expectativas. Nunca se cumplen. Y así ha sucedido. Y puede uno sentirse estafado en parte, pero cuando se recuerdan muchas historias y capítulos redondos no hay más remedio que quitarse el sobrero ante "Perdidos", que, ante todo, tiene la mayor cualidad de ser única.
Vídeo: Clarísimo paralelismo entre el inicio y el final de la serie "Perdidos" (de forma palíndroma).
lunes, 26 de enero de 2009
INTERNET / Series y películas, a un click de distancia
Seguro que muchos de vosotros, como yo, adoráis esas series de televisión o películas que no podéis esperar a que lleguen a España o que, simplemente, queréis volver a ver una y otra vez... Y sin esperar horas o días a que bajen por internet o meses, años y la eternidad hasta que alguien decida (según y como) emitir o proyectar en nuestro país. En fin, todos estos problemas se solucionaron con Series Yonkis y Películas Yonkis, webs de visionado online instantáneo, donde tienes un amplísimo catálogo de series y películas dispuestas a ser vistas a un solo click de distancia. Eso sí, hay una pequeña pega: un límite de visionado continuo de 71 minutos, pero que puede salvarse sin problemas (en la web te explican cómo). Y, por si no te fuera suficiente, aquí tienes otras alternativas similares. ¡Aprovecha! Y de paso, te aconsejo dos de mis actuales series favoritas: The IT Crowd (Los Informáticos) y The Office.¡Gracias, Roberto!
jueves, 10 de julio de 2008
TELEVISIÓN / "The Office", a horas decentes

Ahora ya podéis ver la magnífica serie norteamericana de humor "The Office" a unas horas "normales": a las 5 de la tarde, de lunes a viernes en La Sexta. Esta misma cadena la venía emitiendo de madrugada, un horario imposible para que gran parte de la gente la pudiera disfrutar. Y es que "The Office" no es sólo una sitcom divertidísima (en falso documental) o un vehículo para el lucimiento de un Steve Carell en estado de gracia (valga la redundancia), sino también una mordaz crítica social sobre diversos usos y costumbres tópicos que podemos encontrar por la vida o en nuestro trabajo, sin ir más lejos. Lo exagerado del personaje de Carell sirve para que funcione la comedia, pero lo que esconden sus capítulos son pura dinamita: el acoso sexual, el racismo, la jerarquía laboral, el trabajo sin sentido... Todo eso está ahí mientras tú te estás partiendo el esternón de la risa. "The Office" transcurre en la oficina de una empresa de papel ("Dunder Mifflin"), dirigida por el excéntrico (por calificarlo de alguna manera) Michael Scott (Steve Carell), donde se da cita un microcosmos que hierve con mucho ingenio en cada episodio. Empezó a emitirse en Estados Unidos por la NBC en 2005 (es la versión de una serie británica homónima) y, en mayo pasado, concluyó la cuarta temporada (en España, La Sexta va por la segunda).

Steve Carell da vida a Michael Scott en "The Office"
GRANDES MOMENTOS DE LA SERIE:
domingo, 4 de mayo de 2008
TELEVISIÓN / "Jericho", en busca de hogar

Ya sufrió una primera cancelación tras su temporada inicial 2006/07 (22 capítulos), a causa de la supuesta y sempiterna "baja audiencia". La misma que ha conseguido que vuelva en 2008, después de la conocida campaña de los cacahuetes, con una interesantísima aunque breve segunda temporada (7 episodios), que concluyó en Estados Unidos a finales de marzo, en principio definitivamente. ¿Definitivamente? Al parecer los esfuerzos se centran ahora en el envío masivo de cartas a la CBS, el canal que empezó a emitir "Jericho" en septiembre de 2006 y cuya primera temporada en España difundió Telecinco. Y la salvación podría venir de la mano de un acuerdo con un canal de cable, que daría continuidad a nuevas aventuras, compartiendo los derechos.

Bandera de los Estados Aliados de América, con 21 estados.
Pero, ¿qué tiene "Jericho" para que los fans (6 millones sólo en Estados Unidos) muestren tanta insistencia (me incluyo entre ellos)? Un planteamiento muy atractivo e intrigante: un ataque nuclear destruye diversas ciudades norteamericanas, lo que da lugar a un panorama apocalíptico de confusión y desorden, con consecuencias imprevisibles. El toque visual algo telefilmero aporta una mayor sensación de realidad, mientras que las diversas tramas políticas y de enfrentamientos civiles y militares ofrecen giros inesperados. Eso de la división del país entre los antiguos Estados Unidos (reducidos a la costa este), los nuevos Estados Aliados (al oeste del Misisipi) y la independiente República de Texas no me digáis que no tiene morbo. ¡Larga vida a "Jericho"!
Visitad el foro español de "Jericho".

En azul, los Estados Unidos de América; en rojo, los Estados Aliados de América; y en violeta, la República de Texas.
jueves, 6 de marzo de 2008
TELEVISIÓN / "Perdidos" y reencontrados

¡Por fin he vuelto a reencontrarme con la intrigante serie televisiva "Perdidos"! Y todo tras ver el capítulo quinto (titulado "La Constante") de la cuarta temporada, actualmente en emisión en los Estados Unidos (ya sabéis, la magia del eMule). Reconozco que mi seguimiento de la serie había empezado a decaer al ver cómo, año tras año, se alargaba la trama innecesariamente y cada vez aparecían aquí y allá más comportamientos forzados y situaciones un poco "Deus ex Machina". Incluso renegué un día al exclamar: "¡ojalá se desate un huracán y se lleve por delante a toda la gente de esa maldita isla!". Pero, no, hice bien en esperar, en seguir bajando pacientemente los capítulos conforme se iban emitiendo en Estados Unidos. Porque éste es una pequeña obra maestra. ¡Toda una película en sí mismo! Es tan bueno que casi podría ser independiente de la serie y constituir un argumento autónomo. Pero, ¿se resuelven las grandes dudas? ¡Ni de coña! ¡Eso sería demasiado bonito! Todavía quedan dos temporadas por delante para seguir rentabilizando el invento y hacer que sus seguidores continuemos comiéndonos las uñas... Pero, amigos, simplemente tenéis que ver "La Constante".

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