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lunes, 3 de marzo de 2008

POLÍTICA / El debate II: ¿dónde están los periodistas?


Segundo debate y más de lo mismo. Sucesivos reproches e intercambio de cifras. Si acaso, la única diferencia es que, en esta ocasión, Zapatero ha ofrecido bastantes más propuestas concretas que Rajoy, que ha mantenido los argumentos básicos del anterior encuentro con innegable habilidad. Total, a estrategias similares, datos de apoyo parecidos: los internautas del diario “El País” daban por ganador a Zapatero con un 59% (frente a un 55% del primer debate), si bien los de “El Mundo” preferían a Rajoy con un 56% (58% previo). Por su parte, la generalidad de las encuestas profesionales parecían reflejar una clara victoria del actual presidente.

Pero el problema de fondo sigue siendo el formato del debate. ¿Dónde están los periodistas que canalicen el debate, que planteen las cuestiones relevantes? ¿Qué figura es esa del cronometrador que se limita a cambiar el turno cuando el tiempo se agota? Vale que Olga Viza por lo menos no ha aburrido con un preámbulo plomizo como el de Manuel Campo Vidal, pero, ¿dónde están los periodistas que pongan en aprietos a uno y a otro ante el público, que eviten los rifirrafes absurdos, las salidas de tono, el inútil intercambio de datos, que impidan los argumentos vacuos y centren los problemas de interés? Incluso, ¿dónde está la famosa idea de dar cancha a las preguntas directas de los ciudadanos? ¡Pero si hasta los mítines de esta campaña son filmados, cortados y enlatados por los propios partidos, lo que ha provocado el plante de los cámaras! ¿Qué es esto, el poder de los partidos o el poder del pueblo? Debates, sí, pero bien hechos por profesionales que no se plieguen a las imposiciones de los partidos y que den cancha a todas las sensibilidades sociales y políticas, que no son sólo dos.

lunes, 25 de febrero de 2008

POLÍTICA / Debate Zapatero-Rajoy: el bipartidismo imperfecto



El debate entre Zapatero y Rajoy ha sido la perfecta síntesis de una triste tendencia de nuestra democracia: el bipartidismo imperfecto. Me explico. Hay un planteamiento de que sólo dos grandes partidos deben mostrar sus posiciones y pueden optar, por tanto, al poder. El sistema político lo permite, los medios de comunicación lo acrecientan, el sistema electoral lo consagra. Dos posturas enfrentadas, como el bien y el mal, no para contraponer ideas, sino para buscar y fomentar nichos de mercado ideológicos, es decir, votantes fieles que no escuchen al contrario y que repitan consignas como loros. Por eso, el debate ha sido una sucesión de dos previsibles monólogos que sólo puede contentar a esa masa de incondicionales y no a un ciudadano reflexivo, el que debería ser fomentado en una democracia sana donde hay muchas decisiones que tomar, con consecuencias bien diferentes.

Y los medios se limitan a amplificar el mensaje: los internautas del diario “El País” daban la victoria a Zapatero con un 55% y los de “El Mundo”, a Rajoy con un 58%. En las televisiones, los invitados de determinada tendencia defendían ciegamente la actitud del candidato del PP, mientras que los de la otra orilla hacían lo propio con el candidato del PSOE. Por no mencionar a los supuestos “periodistas” que ejercen mejor de portavoces políticos que muchos altos cargos de partidos. Cierto que la actitud de Zapatero pueda ser más proclive al diálogo (floja o hipócrita, dirán algunos) y la de Rajoy más agria (desleal o demagógica, se podría decir), pero eso no cambia el fondo de la cuestión: habemus bipartidismo.

Sólo Cuatro nos “concedió la gracia” de poder ver cinco escasos minutos a un Llamazares que apenas tenía tiempo de reclamar su presencia como fuerza nacional, constantemente ninguneada merced a la Ley D’Hondt: IU sacó en 2004 un 5% de los votos, pero sólo obtuvo un 1,4% de los escaños (5 asientos, frente a los 17 que le corresponderían en proporción). Resultado: un partido alternativo de ámbito estatal es reducido a la nada por el sistema electoral y tratado como apestado por los medios, incluso ridiculizado. Al igual que otros como Ciudadanos o UPyD (¿y dónde hay un partido ecologista relevante ante el cambio climático?). En cambio, los dos grandes bloques están ya sobrerrepresentados desde el momento de la votación: PSOE (42,6% de votos y 46,8% de escaños) y PP (37,6% / 42,3%). Y, por su parte, los partidos nacionalistas, cuyas miras políticas no sobrepasan su comunidad autónoma, son también favorecidos y utilizan su poder sobredimensionado como llave del gobierno nacional: CiU (3,2% / 2,9%), ERC (2,5% / 2,3%), PNV (1,6% / 2%), etc.

Consecuencia de este sistema mayoritario: el mal llamado voto útil. El Utilómetro.