
Menos mal que el marco es incomparable (
Sevilla, ciudad alegre y bonita), porque si no poco tendría que contar de la quinta edición del
Festival de Cine Europeo celebrado en la ciudad hispalense. Empezando por el sistema de compra anticipada de entradas, reservado a las personas que estén en Sevilla una semana antes, lo que en la práctica impide a los de fuera la posibilidad de acceder a las películas más ansiadas: léase las italianas
"Gomorra" y
"Il Divo", que han creado gran expectación por su particular lectura, en el primer caso, de la mafia (el escritor de la novela sobre la que se basa,
Roberto Saviano está amenazado de muerte) y, en el segundo, de... bueno, de la mafia también (porque habla de
Giulio Andreotti). Y, bueno, eso de proyectar la mayor parte de las películas en los multicines de un centro comercial tiene poco de tacto cinéfilo, la verdad, aunque las salas eran estupendas, eso sí.
"Revanche": ¿vengarse o no vengarse?Total, hablemos de las películas vistas. De la sección oficial sólo pude ver la rusa
"The Hollow". ¡En qué hora! Menudo peñazo pretencioso a costa de la vida y la muerte en la Rusia profunda de principios del siglo XX. Como para ver otra película de la directora,
Marina Razbezhkina. A lo mejor en su especialidad, el documental, lo hace mejor. Peor es difícil. En cambio, la selección EFA (filmes elegidos por la academia europea del cine, EFA) ofreció mejor nivel. Sobre todo por
"Revanche", película austríaca (elegida para los Oscar) y dirigida
Gotz Spielmann, que cruza con acierto los destinos de un policía sensible y de un "oveja negra" metido a atracador. El contraste también va más allá: la placidez, bondad y aburrimiento del campo frente a la acción y vicio que domina la ciudad. El amor, el deseo y la venganza son temas preferentes en una cinta que vuelve a poner en el candelero al cine austríaco, que ya se alzó el año pasado con el Oscar a mejor película extranjera con "Los Falsificadores". En la misma seción, sin embargo, me encontré con la anodina griega
"Diorthosi" (o "Correction" en su título inglés internacional), en la que se habla vagamente de la violencia en el fútbol, del arrepentimiento de un hombre que ha matado... Todo muy diluido, la verdad.
Y, en la sección Eurimages,
"Flame & Citron", de
Ole Christiansen, ofrece una interesante visión de la resistencia danesa en la Segunda Guerra Mundial, a través de los dos citados protagonistas, que saben por lo que luchan (fueron considerados héroes posteriormente) pero no siempre son dirigidos con las mismas sanas intenciones. Finalmente,
"Karamazovi" ("The Karamazov") sigue los pasos de una compañía teatral checa que representa en la fábrica de una ciudad de Polonia la conocida obra de
Dostoievsky, "Los Hermanos Karamazov". Al final, si te gusta el autor ruso, es lo que más disfrutarás, porque los entresijos de los actores supuestamente relacionados con el significado de la obra aportan bien poco.