miércoles, 22 de marzo de 2017

CINE / 20º Festival de Málaga (y 2)

"Me casé con un boludo[***½], de Juan Taratuto (Sección Oficial - fuera de concurso)
Comedia romántica inconfundiblemente argentina que se ríe, precisamente, de su propio tópico regional a través del protagonista, un actor con un ego descomunal (gracioso, como siempre, Adrián Suar) y de cuyo personaje íntegro y honesto en una de las películas que rueda se enamora una actriz de tres al cuarto (inspiradísima Valeria Bertuccelli en su vis cómica). Los mejores momentos, los de la confusión entre la personalidad real y ficticia, deparan unas cuantas escenas desternillantes y, aunque hacia el final la inevitable deriva romántica parece imponerse, el filme mantiene un equilibrio notable.

"Me estás matando, Susana" [***½], de Roberto Sneider (Sección Oficial)
Retrato de una relación obsesiva que, en su lado positivo, cabalga descontroladamente entre la comedia y el drama sin reparar en lo políticamente correcto, dibujando un protagonista muy tópicamente mexicano (machito, bravucón y golfo) que, en la parte negativa, no acaba de quedar claro si responde a una crítica o a un ensalzamiento. Más allá de esto, la historia del marido pendón que ve cómo su mujer le abandona y viaja tras ella a los Estados Unidos, aparte de dar para una oportuna visión de los problemas de los inmigrantes en el país de Trump, rescata la esencia del amor loco y salvaje, así como de la lucha de sexos, muy bien defendida desde el otro lado por el personaje de una Verónica Echegui absolutamente fantástica.

"El otro hermano[***], de Adrián Caetano (Sección Oficial)
Por encima de todo, "El otro hermano" deja para la historia uno de los mejores villanos vistos en los últimos años en el cine y, desde luego, supone el mejor papel de un Leonardo Sbaraglia que se luce a conciencia. Por lo demás, el indudable atractivo de esta historia de corrupción en la Argentina profunda es contrarrestado por su exceso de sordidez. También le lastra su inicio titubeante, aunque progresivamente el relato va tomando cuerpo.

"La niebla y la doncella" [**½], de Andrés M. Koppel (Sección Oficial)
Siempre es difícil llevar con acierto a la pantalla grande un libro superventas (yo no lo he leído), sobre todo si para ello se recurre más a técnicas literarias que a cinematográficas. Se intuye que la investigación policial de un caso no resuelto tres años atrás daría para una buena complejidad pero quizá Andrés M. Koppel no sabe explicarla bien. Y si uno se empieza a hacer preguntas, entonces aparecen detalles que no encajan bien.

martes, 21 de marzo de 2017

CINE / 20º Festival de Málaga (1)


"Selfie[***½], de Víctor García León (Sección Oficial)
Con tantas películas pululando por ahí sobre la crisis económica, social y política acaecida (y todavía no concluida) en España, quizá faltaba un enfoque desde otra perspectiva y con un sano y surrealista sentido del humor. Y es que "Selfie" presenta, en un formato de falso documental en broma (o mockumentary), las vicisitudes que se le presentan al hijo de un político corrupto (del Partido Popular, para más señas) al que han pillado con el carrito del helado. Al chaval, acostumbrado a un alto nivel de vida, a su máster, a un estilo pijo que tira para atrás... en fin, a hacer lo que le venía en gana sin dar palo al agua, se le cae el mundo encima, y, con el cabeza de familia enchironado, la hermana huida a Estados Unidos y la madre alejada de todos en la sede del PP de Talavera, no le queda ni casa. Por eso acude a la Plataforma Antidesahucios y se sumerge en el mundo cercano a Podemos. Aquí comienza un viaje sublime y absurdo pleno de momentos gloriosos a costa de las notorias diferencias de todo tipo y que pone en evidencia las idioteces a izquierda y derecha. La película, aunque se muestra algo más irregular al final y a veces cae en la redundancia, conserva el mérito de la feliz idea planteada, pero, sobre todo, tiene en su actor protagonista, Santiago Alverú, su mayor hallazgo.

"Maniac Tales" [***½], de Denise Castro, Enrique Castro, Abdelatif Hwidar, Kike Mesa y Rodrigo Sancho (Sección Oficial - fuera de concurso)
Recurriendo al espíritu de la clásica serie "Cuentos asombrosos" (Steven Spielberg, 1985-87), de la que "Maniac Tales" no desmerece ni estética ni formalmente, varios directores españoles se reúnen para construir un filme articulado en torno a cuatro diferentes historias de terror estructuradas por una principal. Los homenajes y referentes son evidentes, como también el buen hacer en su factura, desgraciadamente muy poco habitual en el cine español (por eso está rodada en inglés, para tener un mayor acceso a mercados internacionales más receptivos). Sólo por su existencia ya se merece un hondo agradecimiento. Pero, además, todas las tramas tienen bastante interés, desde los chavales que se pasan con su deseo hasta el "inocente" demonio que pide ser rescatado, de la mujer que guarda sus cadáveres a los cazadores de pederastas, sin olvidar ese conserje rodeado de vecinos de lo más extraños...

"Nieve negra" [***], de Martín Hodara (Sección Oficial)
En la aislada Patagonia (aunque el filme está rodado en los no menos aislados Pirineos leridanos) transcurre un thriller opresivo que tiene como protagonistas a unos hermanos que apenas se hablan y que esconden un oscuro secreto del pasado. Ahora, la posibilidad de vender sus tierras los vuelve a poner en contacto y, claro, la tensión acabará saltando por los aires. De nuevo un estupendo Ricardo Darín (como el mayor y más huraño) demuestra sus grandes dotes interpretativas una vez más, mientras que la joven Laia Costa, como novia de otro hermano, es una agradable sorpresa. Cierto que algunas partes argumentales están un poco cogidas por los pelos, pero el conjunto acaba convenciendo.

"El bar" [**], de Álex de la Iglesia (Sección Oficial - fuera de concurso)
Álex de la Iglesia siempre será Álex de la Iglesia. Para bien o para mal. Su universo es reconocible, esos personajes bizarros, esas situaciones límite... Pero unas veces le sale la cosa mejor que otras. Y esta tira más por lo segundo. Sí, es un argumento muy suyo, diferentes tipos de personajes encerrados en el bar del título por un hecho desconocido pero supuestamente muy grave y que desata dentro la lucha del hombre es un lobo para el hombre y del sálvese quien pueda. Pero, en última instancia, todo aquí parece más bien hueco y el humor no acaba de funcionar demasiado.


domingo, 26 de febrero de 2017

OCIO / Preparada la IX Edición del Concurso de Tapas de Quintanar de la Orden

Un año más llega el Concurso de Tapas de Quintanar de la Orden (Toledo), una cita gastronómica ineludible que alcanza ya su novena edición. Los fines de semana del 10 al 26 de marzo, un total de 27 restaurantes son los que participarán (con alguna notable ausencia, como "El Almirez") en un evento que vuelve a modificar sus normas: el mínimo exigido para poder votar se eleva de 5 a 8 tapas. Una decisión comprensible que obligará a probar más platos. En cambio, se consolida la subida de precio a 2 euros. Esperemos que ello siga redundando en la mejora de la calidad. Ese mínimo de 8 tapas conllevará asimismo la entrada en el sorteo de cuatro lotes compuestos por un jamón y una caja de vinos. Un tercer premio consistirá en un fin de semana (dos noches) en Benidorm y se rifará entre los que consuman 10 tapas. Si se alcanzan los 13 platos se optará al segundo galardón: viaje a Roma o París (dos noches). Y, finalmente, hay un primer premio consistente en una semana en Tenerife (7 noches) para los valientes que lleguen a 15 tapas. Motivos sobran para participar. Infórmate de todo y descárgate el programa completo aquí.

domingo, 22 de enero de 2017

DEPORTES / Un Atlético de Madrid irregular

Quizá es que los atléticos estamos ya acostumbrados a mantener unos niveles de excelencia y cualquier situación inferior nos sabe a poco. El caso es que, tras la primera vuelta de la Liga 2016/17, el equipo registra los peores números desde que Simeone se hizo cargo del banquillo, allá por las Navidades de 2011. Con 35 puntos (de 57 posibles), 34 goles a favor y 16 en contra, ocupamos la cuarta plaza, somos los segundos menos goleados y los cuartos más goleadores. No son datos realmente malos, pero es cierto que el equipo se ha mostrado bastante irregular, incluso en casa, que solía ser un feudo inexpugnable. La delantera ha estado registrando malas rachas, el centro del campo no ha funcionado al nivel que debiera e incluso la defensa ha fallado más de la cuenta. Se ha echado en falta a Griezmann en algunos momentos y todavía esperamos un rendimiento mínimo de Gameiro y Torres. Koke ha estado mejor en sus tradicionales posiciones escoradas que en el centro, donde Simeone se ha empeñado en situarle, y las ausencias de Tiago y Augusto también se han notado. No obstante, decisiones recientes como consolidar la defensa con Vrsaljko y Savic o situar a Juanfran en el extremo están funcionando. En la portería, parece que la lesión del gran Oblak es muy bien cubierta por Moyá. Y, en general, se ha vuelto de Navidades con más ganas. Aun así, no acabamos de engarzar un gran juego colectivo.

No obstante, seguimos bien vivos en las tres competiciones: cuarta posición en la Liga, virtualmente en semifinales de la Copa del Rey y solventando muy bien la fase de grupos de la Champions como primeros (por delante del Bayern de Múnich) y encarando octavos ante el Bayer Leverkusen, una eliminatoria asumible. Con el castigo encima de la Fifa de no poder fichar hasta el invierno de 2017/18, no hay muchas más opciones que ponerse las pilas e intentar sacar el máximo partido a los recursos existentes. Una "misión imposible" más para Simeone, que nunca ha defraudado al menos en intentarlo con dignos resultados. Siempre hay que esperar lo mejor de este Atleti.

martes, 27 de diciembre de 2016

LIBROS / "Armas, gérmenes y acero" (1997), de Jared Diamond

Sin duda uno de los libros más fascinantes que he leído. El profesor Jared Diamond, del que ya recomendé en este blog "Colapso" (2005), es biólogo y catedrático de geografía y fisiología en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). En "Armas, gérmenes y acero" se propone nada menos que realizar una breve historia de la humanidad en los últimos 13.000 años, un análisis de carácter científico que tiene como fin responder a la pregunta que un día le formuló un nativo de Nueva Guinea: "¿Por qué vosotros, los blancos, desarrollasteis tanto cargamento y lo trajisteis a Nueva Guinea, pero nosotros, los negros, teníamos tan poco cargamento propio?". Dicho de otra manera, el propio Diamond se cuestiona sobre por qué Europa conquistó América y no al revés. ¿El Viejo continente estaba habitado por seres más inteligentes que el Nuevo? ¿O había cuestiones externas al ser humano? Preguntas muy interesantes que le llevan a formular una teoría basada en condicionantes antiguos relacionados con el entorno geográfico, el medio ambiente, la capacidad de producir alimentos, de domesticar animales, de lograr grandes concentraciones de población y sociedades jerarquizadas...

Un estudio, en fin, plenamente científico aplicado a una materia tradicionalmente humanística como es la historia. Con sus naturales limitaciones (en la evolución del ser humano influyen a corto-medio plazo otros condicionantes como las culturas locales o las propias personas) y con sus poderosos hallazgos. Capítulo tras capítulo, el libro desgrana con precisión todas las pruebas que hacen ver las distintas influencias en el desarrollo de las diferentes sociedades humanas, que a unas les llevó a lograr sofisticados y complejos sistemas sociales conquistadores y a otras, al mantenimiento de más sencillas e igualitarias comunidades recolectoras-cazadoras (incluyendo también la amplísima variedad que hay entre medias). Las diversidades culturales, pues, hunden sus raíces en las diferencias geográficas, ecológicas y territoriales concretas. En resumen, y según palabras del propio autor, el libro "trata de por qué el ascenso de las sociedades humanas complejas se produjo de forma distinta en diferentes continentes durante los últimos 13.000 años". Un soberbio esfuerzo de erudición justamente premiado con el Premio Pulitzer.

lunes, 21 de noviembre de 2016

CINE / 54º Festival Internacional de Gijón (y 2)

"Death In Sarajevo" [****], de Danis Tanovic (Sección Oficial)
Ambiciosa, imaginativa y necesariamente pesimista visión de Danis Tanovic sobre el futuro de su país y por extensión del de Europa, al establecer un evidente paralelismo entre el hotel que ya vivió sus momentos de gloria durante los JJ.OO. de invierno de Sarajevo en 1984 y ahora apenas se sostiene, lastrado por los conflictos laborales entre los trabajadores (que convocan una huelga porque llevan tiempo sin cobrar justo el día que puede ser la última oportunidad para la supervivencia del negocio) y una dirección mafiosa y gangsteril oculta en los sótanos (que no hace falta detallar qué métodos utiliza para evitarla), con la propia Bosnia-Herzegovina, que sin duda conoció tiempos mejores y ahora está sumida todavía en las disputas y diferencias que la terrible guerra civil que asoló los Balcanes ha dejado como herencia. Sin olvidar la extrapolación que hace al conjunto de Europa con el macguffin del centenario del asesinato del archiduque Francisco Fernando, espoleta para toda una serie de reflexiones sobre en qué momento murió la idea de un continente unido por un ideal común (a pesar de los sucesivos intentos por retomarla). Brillante tanto a nivel conceptual como narrativo (sorprende por su fluidez y agilidad) y también en la armonía de una puesta en escena teatral con una composición de planos realmente meritoria.

"The Birth Of A Nation" [***½], de Nate Parker (Sección Oficial)
La última ganadora en el festival de Sundance es lo que aparenta, la visión contraria al filme del mismo título de 1915 de D.W. Griffith, un rabioso alegato contra el racismo y la esclavitud articulado en torno a la historia del predicador (y también esclavo) Nat Turner, que, utilizado por los amos sureños para apaciguar los conatos de rebeldía a través de la palabra de Dios, acabó liderando una sangrienta revuelta contra ellos a la vista de las atrocidades e injusticias que sus semejantes padecían. Poderosa en imágenes y bien contada, solo un exceso de efectismo en los momentos más melodramáticos y su nula sutilidad en el planteamiento pueden minorar el valor de lo que, en general, es un notable filme.

"Migas de pan" [***], de Manane Rodríguez (Sección Oficial)
Son de sobra conocidas las dramáticas consecuencias de los regímenes dictatoriales que coparon el Cono Sur americano en los años 70 y 80 del siglo pasado, aunque quizá el uruguayo siempre ha pasado más desapercibido que el argentino y el chileno, incluso que el paraguayo. Y para eso nace este personal proyecto de la directora Manane Rodríguez, para dar visibilidad a las mujeres que sufrieron secuestros, violaciones y encarcelamiento por sus ideas políticas en el país charrúa; es el caso del personaje que encarnan en dos espacios temporales Cecilia Roth y Justina Bustos, la fotógrafa exiliada en España que tiene que ajustar cuentas con su pasado y aquéllos que se lo arrebataron mientras tiene que vencer todavía la incomprensión de su propia familia. No aporta nada nuevo, quizá le falte mayor carga dramática ante la dureza de la historia, pero está correctamente filmado y cumple su función sobradamente.

domingo, 20 de noviembre de 2016

CINE / 54º Festival Internacional de Gijón (1)

"The Handmaiden" [****½], de Park Chan-Wook (Gran Angular - Ficción)
Brillante a todos los niveles es el resumen más adecuado para el nuevo trabajo de Park Chan-Wook; si visualmente es una delicia, con una serie de planos deslumbrantes, narrativamente no se queda atrás, con una articulación en tres capítulos muy apropiada y un uso magistral del flashback para engarzarlos. Y con todo, lo mejor es ese tono atrevido, perverso y juguetón que busca constantemente la complicidad del espectador para que afloren en él las mismas bajas pasiones, deslealtades y demás sentimientos oscuros que revisten esta historia, pero también el amor verdadero y el sentido del humor. Un cóctel explosivo, rematado con el inevitable toque violento y gore denominación de origen del cine coreano, para conformar sin duda uno de los títulos imprescindibles del año.

"Layla M." [***], de Mijke de Jong (Sección Oficial)
Un ejemplo práctico de lo que podemos escuchar y ver en cualquier telediario hoy en día sobre el problema yihadista en Europa. El de una joven nacida en Ámsterdam en segunda generación de inmigrantes musulmanes, que ante los incrédulos ojos del resto de su familia que ha entendido que deben integrarse en las costumbres del país que les ha acogido, se va radicalizando de forma progresiva hasta el punto de abandonar los estudios, relacionarse con lo que ya podemos denominar como terroristas, casarse con uno de ellos y escapar a Oriente Medio (en este caso, Jordania). Y todo para acabar dándose cuenta de que el papel de la mujer para estos islamistas radicales es el de ver, oír y callar, y que morir por Alá en la lucha contra el infiel quizá no sea tan buena idea. Todo correcto y necesario, rodado de forma sobria y convincente, pero que a mí particularmente tanto apego a la realidad actual nunca me agrada en exceso, para eso prefiero los documentales...

"The Neon Demon" [**], de Nicolas Winding Refn (Géneros Mutantes)
Aceptando el particular estilo de filmar de Nicolas Winding Refn, tan atmosférico con esas musiquitas y esas luces de neón que pretenden ser tan cool, e incluso valorando que un esteta como él proponga una crítica despiadada sobre la frivolidad, la futilidad y lo etéreo de la belleza y las industrias que la trabajan, lo que no es de recibo es que un alarde de excesos en los últimos veinte minutos de metraje arruinen todo lo anterior y provoquen la risa vergonzosa del espectador ante el nulo sentido del ridículo que demuestra, sin duda el síntoma infalible de que el castillo de arena se ha venido abajo. Y todo por dar cabida a esa violencia gore que parece le obsesiona y que digo yo que no siempre será necesaria...

miércoles, 16 de noviembre de 2016

POLÍTICA / ¿Quién es el populista?

Mucho se habla últimamente del populismo, en tono peyorativo, claro, y como algo propio del partido justo de enfrente, no del de uno mismo. Pero, ¿qué es el populismo? Según, la Real Academia de la Lengua Española, es la "tendencia política que pretende atraerse a las clases populares". No encuentro el tono negativo por ningún lado, porque, lógicamente, las clases populares son las mayoritarias de cada sociedad; por lo tanto, si se pretende trabajar por la mayoría esto es la esencia misma de la democracia. Claro que luego conviene analizar la aplicación práctica del concepto para darse cuenta de los riesgos que ha supuesto: desde el nazismo y el comunismo hasta Jesús Gil y Donald Trump, en el sentido de llevar a cabo políticas que lo único que pretendían era captar el voto masivo mediante medidas demagógicas para beneficio particular y de las élites. Pero, ¿acaso todas las ideas políticas no acaban siendo corrompidas en alguna medida por la realidad de su aplicación y la perversión de sus defensores? ¿Por qué más el populismo que la tecnocracia? No tiene lógica. La tendencia a repudiar de primeras el populismo sólo se puede explicar por el arcano temor a las masas incontroladas, utlizadas como marionetas por los caudillos, derivado de una concepción de la sociedad y del ser humano realmente triste y muy inexacta. A mí particularmente me genera mucho más miedo estar dirigido por "profesionales" de la política que sólo dicen "verdades" que hay que acatar y que, en última instancia, sólo favorecen a las minorías.

En cualquier caso, ni una cosa ni otra. Ningún exceso es bueno, por supuesto, sólo el de la defensa a ultranza de los valores sociales y democráticos. Pero me decanto claramente por un partido que abogue por políticas para la mayoría. Sin duda. Y sin engañar al votante con falsos "caramelos" e ideas simplistas. Esta es una mala faceta del populismo y que le resta la credibilidad que gana cuando se presenta como adversario del elitismo y la tecnocracia. Veamos algunas de las propuestas más populistas (en el peor sentido de la palabra) que se han llevado a cabo en nuestro país últimamente:

-La eterna bajada de impuestos. Bajar impuestos siempre es bueno, siempre es lo mejor y nunca hay límite, el dinero es mejor que esté en los bolsillos de la sabia gente que en los del malvado Estado. A poco que se analice esta idea se observa su absurdez. Un sistema de derechos sociales como el que tenemos no se puede mantener sin impuestos. Obviamente, no queremos que ese dinero se quede por el camino ni que se malgaste, y, sobre todo, deseamos una recaudación eficiente, que paguen todos los que tienen que pagar de forma justa.

-Los regalitos a los jubilados. Qué tentador es para el Gobierno de turno decir que siempre sube el salario a los jubilados, con el fin último de tratarlos como un granero de voto cautivo, claro.

-El miedo/odio a los inmigrantes. Durante los pasados años de crecimiento, muchos puestos de trabajo (normalmente de baja cualificación) quedaban vacantes por parte de los nacionales y fueron ocupados por inmigrantes. Entonces eran buenos. Con la crisis, cambiaron las tornas y ahora son malos. Salvo si son futbolistas, por supuesto. La miopía de esta idea es que no se da cuenta de que el futuro de una España cada vez más envejecida será traer gente de fuera. Tan inevitable como lógico, si no queremos que colapse nuestro sistema.

Pues bien, el Partido Popular de Mariano Rajoy ha puesto en práctica con profusión estas tres ideas populistas (en el peor sentido). Se hartó de decir en la campaña electoral de 2011 (y de nuevo en las de 2015 y 2016) que había que bajar los impuestos, cuando en un momento de crisis era necesario mantener los ingresos. Luego subió el IVA, claro. Y cuando se acercaban otras elecciones bajó impuestos. A quién, cómo y cuánto, poco importaba. Lo fundamental era regalar los oídos a los votantes. ¿Que se descuadraban las cuentas? Ya nos haremos los remolones ante la Unión Europea cuando nos elijan...

Todos recordamos cómo Rajoy criticaba ferozmente que Zapatero congelara (sólo un año) las pensiones (después de haberlas subido más que nadie en los años anteriores). Ahora, Rajoy se jacta de subirlas siempre, eso sí, unas miserables decimillas. Y si luego no hay dinero, se tira de ese fondo tan majo de las pensiones que dejó Zapatero con 66.815 millones de euros y me lo pulo en cinco años dejándolo en 25.176 millones en 2016 (en 2017 ya se habrá agotado). ¡Eso es ser un gran gestor, claro que sí!

¿Que hay mucho paro y no quiero que me echen a mí las culpas? Pues se las echo a los inmigrantes, hombre, que nos quitan el trabajo de los es-pa-ño-les. Ese trabajo de tanta calidad, donde el empleado (merced a esa gran reforma laboral de Rajoy) es un mero muñeco en manos del empresario (ese empresariado cuyos representantes están pasando por la cárcel, no sé si sabéis...). Así que va Rajoy y quita el derecho de atención sanitaria a un millón de inmigrantes. Y refuerza las vallas de Melilla con cuchillas. Fácil y barato. Y ganas votos que es una pasada... Lo mismo que con el terrorismo. Cuando desgraciadamente ETA estaba activa, ¿el Partido Popular en la oposición le tendía la mano lealmente al Gobierno del PSOE? No, chico, no, lo utlizaba como arma arrojadiza... Puro electoralismo populista.

Luego, ¿quién es el (mal) populista aquí? Así que cuando Donald Trump habla a algunos que se sienten culpables les parece que suena a Podemos, pero en realidad es un calco muy aproximado del Partido Popular. ¡Lo tenemos aquí mismo! Y ya sabemos el resultado final de sus políticas: corrupción y desigualdad social.

domingo, 6 de noviembre de 2016

CINE / 13º Festival de Cine Europeo de Sevilla (y 2)

"Jamais contente" [***], de Emilie Deleuze (Selección EFA)
Tras un inicio dubitativo con amago de ser la típica pedantería pretenciosa que a veces se gastan los vecinos franceses, no cuesta acabar empatizando con la rebelde adolescente sin más motivo para serlo que pasar inadvertida por estar en el medio entre la hermana mayor ya casadera y la pequeña brillante en los estudios, insatisfecha con todo lo que la rodea. Bastará un profesor que la motive para interesarse por la literatura y su entrada como cantante en un grupo de música, con todos los demás miembros chicos, para que su existencia empiece a tener sentido y se reconcilie con su familia en particular y el mundo en general. Película correcta, con momentos más divertidos que otros, que entretiene lo suficiente, pero que evidentemente no es de las que perduran en la memoria...

"Le fils de Joseph" [*], de Eugène Green (Sección Oficial)
Todavía dudo si es peor aburrirse en una sala de cine o salir con la incómoda sensación de que no te has enterado del todo de la película porque el director es un genio y no has sabido estar a su altura. Lo segundo es lo que me ocurre con esta ¿fábula? o ¿comedia? excesivamente simbolista que parece querer reivindicar la espiritualidad como medio para llegar al conocimiento y a la felicidad. Sí parece claro que hay que estar ducho en las Antiguas Escrituras para interpretar los diferentes capítulos en los que está dividida esta por lo general incomprensible cinta, en la que los protagonistas miran de frente a la cámara mitad en posición rígida mitad como si estuvieran iluminados como si de verdad fueran los miembros de la Sagrada Familia ???. Cine endogámico hecho hacia dentro y no para el espectador, eso sí lo tengo claro...

sábado, 5 de noviembre de 2016

CINE / 13º Festival de Cine Europeo de Sevilla (1)

"A War" [****], de Tobias Lindholm (Selección EFA)
Curioso que las dos últimas cintas elegidas por Dinamarca para optar al Oscar a mejor película de habla no inglesa sean de carácter bélico, con la prolija producción que tiene el país nórdico. Esta que nos ocupa consiguió la nominación el año pasado de forma merecida (ya veremos qué suerte corre en la próxima edición la notable "Land Of Mine" -Martin Zandvliet, 2015-), tal es la cantidad de reflexiones que provoca en el espectador sobre la responsabilidad que conlleva el mando, incluida la de proteger a los tuyos, la dificultad de tomar decisiones bajo todo tipo de presiones, con el añadido de estar lejos de tus seres queridos, y la exposición a ser juzgado por las consecuencias que acarrean. Todo eso soporta el protagonista, un oficial al mando de una unidad en Afganistán que acaba procesado en su propio país por crímenes contra civiles cuando él solo pretendía proteger a su hombres en una situación de conflicto. El director es valiente a la hora de emitir el veredicto, pero no se olvida de dejarnos claro con todo tipo de detalles que ese hombre ya llevará para toda la 
vida en su conciencia la penitencia o el castigo que él mismo se quiera autoimponer. Y es que ya sabemos que todo es gris en esta vida y que la línea que separa lo correcto de lo que no lo es apenas es visible...

"Dogs" [***½], de Bogdan Mirica (Las Nuevas Olas - Ficción)
Si algo llama la atención en este thriller-western rumano, además del mensaje cuasi filosófico de enfrentar a la gran urbe, la modernidad y los aires de cambio con el medio rural, la tradición y el inmovilismo, es la admirable capacidad de su director Bogdan Mirica en el uso de la elipsis como recurso narrativo, para dejar fuera de plano la explicitud de una violencia soterrada siempre latente que se adueña del relato desde el principio y obligar al espectador al sano ejercicio de avanzar con él y no esperar que se lo den todo hecho. Algo que parece simple como vender unas tierras heredadas se irá complicando hasta límites insospechados en esta opresiva, sobria y sorprendente cinta, una pequeña joya que, como suele ocurrir, se quedará lejos del alcance del espectador medio...

"Une vie" [*½], de Stéphane Brizé (Sección Oficial)
Reconociendo la dificultad de adaptar un texto literario del siglo XIX a un medio como el cine respetando la esencia del mismo, he de decir que el intento de Stéphane Brizé resulta cercano al tedio. La historia de la joven que se aparta de la vida en un convento por amor con la esperanza de vivir una vida plena y feliz junto a su esposo pronto se convierte en todo lo contrario, una desgraciada y frustrante existencia provocada por los continuos engaños y traiciones que sufre por parte de casi todos sus seres queridos, desde el cónyuge infiel 
hasta su propio hijo, y por la rigidez de los convencionalismos de la época. Un verdadero drama que se ve diluido ante la profusión de planos fijos tan poéticos y silenciosos como interminables y una extraña afición a alternarlos con otros en los que la estridencia sonora, bien de diálogos subidos de tono o de ruidos provocados tanto por los elementos meteorológicos como por los protagonistas, rompe la supuesta armonía y provoca un efecto bastante molesto. En definitiva, un estilo de rodar que no es de mi agrado...