martes, 6 de octubre de 2020

OCIO / La Sal vence en el XII Concurso de Tapas de Quintanar de la Orden


El XII Concurso de Tapas de Quintanar de la Orden (Toledo) ha concluido siete meses después de su inicio con la entrega de los premios. Esta edición ha estado desgraciadamente marcada por la llegada del coronavirus y la declaración del estado de alarma, que interrumpió las jornadas gastronómicas, inicialmente planificadas entre el 6 y el 22 marzo. Finalmente, tras el confinamiento, el concurso se concluyó el pasado mes de julio, aunque obviamente con bastante menos afluencia de la esperada. En estas difíciles condiciones, mucho mérito tiene que se haya podido celebrar hasta el final y, en cualquier caso, emplazamos a que, a pesar de todo, se mantenga este evento tan importante para el pueblo y esperamos que se pueda celebrar en condiciones de cierta normalidad el año que viene.

El bar La Sal logró el primer puesto gracias a su tapa "Cremoso de patata y pulpo", con lo que es la primera vez que logra tal distinción. En cambio, se notó el bajón de público asistente, dado que solo cinco folletos sellados con nueve tapas han sido válidos: los correspondientes a Ángel Barrios Baón, Eva María Valero Martínez, Mª José Valero Martínez; Domingo Cámara Corrales y Sergio Ramos de la Guía.

CLASIFICACIÓN 2020:

1. LA SAL: "Cremoso de patata y pulpo"
2. GASTRO FRED GALIANA: "Lingote en tierra primaveral"
3. PEDROTE: "Bacalao con estilo"
4. CASA JUAN: "Ioni: Bacalao en tempura"
5. 
LA BODEGUILLA: "Medallones de solomillo al vino tinto" TXOKO GOURMET: "Delicias del Txoko en lecho de guacamole"

HISTÓRICO DE GANADORES:

1. SANTA MARTA (4) 2013 2014 2015 2018 
2. CASTELLANO (2) 2010 2017 
3. GRANERO (2) 2009 2012 
4. PEDROTE (2) 2016 2019
5. LA SAL 2020
6. MÓNICA 2011

lunes, 14 de septiembre de 2020

LIBROS / "El anacronópete" (1887), de Enrique Gaspar

Quizá mucha gente piense que la primera novela sobre viajes en el tiempo fue publicada por H. G. Wells en 1895 ("La máquina del tiempo"). Sin embargo, gracias a la fabulosa serie "El Ministerio del Tiempo" hemos descubierto que no es así y que el pionero fue un español: el madrileño Enrique Gaspar y Rimbau, cónsul de carrera y autor de obras de teatro, zarzuelas y novelas, incluyendo la primera obra de ciencia ficción conocida que utiliza una máquina del tiempo, "El anacronópete", publicada en 1887, aunque escrita en 1881. Adelantándose así al menos ocho años al escritor británico, el libro propone una aventura fantástica y divertida, en la que el inventor zaragozano Sindulfo García y los suyos parten del París de la Exposición Universal de 1878 y viajan gracias a su máquina, siendo testigos de primera mano de la batalla de Tetuán (1860), la conquista de Granada en 1492, la China del siglo III, la Pompeya de la erupción del Vesubio en el año 79 y la época de Noé en el siglo XXX a. C. (y más allá), en busca del secreto de la vida eterna. Una obra absolutamente fascinante.

viernes, 14 de agosto de 2020

DEPORTES / Atlético de Madrid 2019/20: una temporada mediocre

El balance del Atlético de Madrid en esta extraña temporada 2019/20, marcada por el coronavirus, solo puede calificarse como mediocre. De acuerdo que hemos acabado terceros en la Liga, con lo que mantenemos la mejor racha del club y sumamos ocho años consecutivos dentro de las tres primeras plazas (el año pasado segundos). Pero viendo las muchas deficiencias de Real Madrid y Barcelona, en realidad, hay que considerar un fracaso no haber podido pelear la victoria en la competición. Los números, además, empiezan a encender algunas alarmas: solo se han logrado 70 puntos (tras cosechar nada menos que 16 empates), seguimos bajando en el cómputo goleador, con 51 tantos, y por primera vez desde la temporada 2014/15, no somos los menos goleados, sino los segundos con 27 tantos encajados.

Inaceptable tal cual fue la eliminación en dieciseisavos de la Copa del Rey ante la Cultural Leonesa. Y, en la Champions, tras haber hecho la machada de dejar fuera al Liverpool (actual ganador), caemos en cuartos sin muchos argumentos ante el Leipzig, un equipo teóricamente inferior. Y eso que, tras la reanudación de las competiciones después del parón por el covid-19, el Atlético se mostró más entonado que el resto de la temporada y en la Liga remontó de la sexta a la tercera posición. Pero, en el partido decisivo de la Champions, no mostró la ambición debida.

¿Las responsabilidades? Se reparten claramente en muchos frentes. Por un lado, el Cholo Simeone, un entrenador al que hay que agradecerle todo pero que debe considerar seriamente que llegó a su fin de ciclo. Sin ideas frescas y con pocas alternativas tácticas, debería dejar paso a otro. Ciertos jugadores no han mostrado el compromiso requerido: desde la inexplicable presencia de Lemar en la plantilla a un Diego Costa decepcionante (con solo 5 goles en Liga), del bajo nivel de Lodi, Trippier o Herrera a la intermitencia de Koke, Saúl, Vitolo, Morata (a pesar de ser el pichichi rojiblanco, con 12 goles en Liga) o Joao Félix. El portugués, que costó nada menos que 120 millones, demuestra calidad, pero la ha dosificado tanto que no compensa en sus resultados. Le necesitamos más. Como también necesitamos que sus compañeros suban un peldaño de calidad y que el equipo haga buenos fichajes. Porque el otro responsable, recordémoslo, es la propiedad del club (la familia Gil y su representante, el presidente Enrique Cerezo), que ha parecido más interesada en los últimos tiempos por vender que por incorporar con tino para estructurar un equipo de alto nivel, como nuestra categoría exige.

lunes, 3 de agosto de 2020

TEATRO / 66º Festival de Teatro Clásico de Mérida: "Anfitrión"

En estos tiempos excepcionales, marcados por la pandemia, hay que intentar retomar la vida de la forma más "normal" posible y seguir disfrutando de esos pequeños placeres que lo hacen todo más llevadero. Es el caso del teatro clásico que todos los años (ya 66) ofrece la ciudad de Mérida en su espléndido teatro romano, marco incomparable. En esta ocasión se trataba de la obra "Anfitrión", de Molière, obra, sí, del siglo XVII, pero basada en la comedia clásica de Plauto.

Dirigida por Juan Carlos Rubio, la adaptación vista en el festival funciona con su humor chispeante gracias a las estupendas actuaciones de todo su elenco. Seis actores que están brillantes y que, con sus diversos matices, aportan para hacer de la obra un estupendo espectáculo. Si Pepón Nieto, Paco Tous y Fele Martínez apuestan por el gracejo, Toni Acosta y María Ordóñez llenan el escenario de intensidad, mientras que Dani Muriel sorprende con su tono paródico.

La comedia es muy resultona, tiene pasajes tronchantes y muchas veces brilla en altos niveles. Además, la historia de dobles personalidades, engaños e infidelidades es bien aprovechada para buscar siempre la risa inteligente. Dice el director que se ha buscado el paralelismo con la sociedad actual cegada por las redes sociales. Bueno, quizá. A mí me parece que funciona más como reivindicación del papel femenino de la nobleza de los criados con respecto a los caprichos de los señores (o de los dioses). Quizá se echa en falta esa crítica política que tanto Plauto como Molière introducían en sus textos para resaltar la hipocresía de los poderosos. En cualquier caso, magnífica representación.

domingo, 5 de julio de 2020

LIBROS / "A propósito de nada - Autobiografía" (2020), de Woody Allen

Adentrándose en la autobiografía de Woody Allen, uno de los mejores cineastas contemporáneos, nos damos cuenta de varios hechos impactantes. Por un lado, que sus películas, aunque son fruto de una desbordante imaginación, están más ancladas en su vida real de lo que se podría pensar. Y, por otro, que, aunque puedan estar basadas en un intelecto enorme pleno de referencias y citas, en realidad el director reconoce humildemente sus limitaciones culturales. Además, el libro permite conocer mejor a la persona detrás del arquetipo que se ha construido en sus películas y puede constatar las diferencias: el joven Woody Allen real era atlético, deportista, odiaba el colegio, trataba de estafar mediante juegos de cartas y su ilusión era convertirse en mago. Afortunadamente para el Séptimo Arte, también era un apasionado del cine (eso sí, casi siempre de pelis de gangsters, acción y comedia, nada de obras de arte y ensayo, eso llegaría después) y desarrolló una faceta de humorista que fue la que le llevó a la fama y, posteriormente, a escribir y dirigir filmes. En este sentido, tuvo el empeño (y la suerte) de lograr imponer siempre su criterio artístico por encima de imposiciones comerciales o de los productores.

La primera parte del libro es una gozada pues está escrita con una letra chispeante, irónica, ácida y siempre humorística. Describe aquí todos sus inicios, en la vida, con su familia, amigos, novias, trabajos... Sobre todo detalla su faceta de humorista, escribiendo guiones para otros, incluidas importantes estrellas de la televisión, haciendo club de la comedia, etc. Su lectura es ágil y tremendamente entretenida, y Woody Allen siempre trata con gran respeto a todas las personas que han tenido ascendencia en su vida, tanto en el arte como en lo personal. En lo primero se echa en falta un glosario para ordenar la enorme cantidad de nombres que se citan. En lo segundo, declara su amor incondicional por su primera mujer, Louise Lasser, con la que tuvo una relación digamos que complicada. También relata sus fallidos intentos iniciales con el sexo opuesto y luego su colección nada desdeñable de relaciones. Hasta culminar con su profundo amor por Soon-Yi (hija adoptiva de Mia Farrow y su anterior pareja, André Previn) y su gran vocación de vida hogareña.

Sin embargo, su autobiografía también contiene en su segunda parte detalladas referencias a los peores momentos de su vida: cuando Mia Farrow le acusó de abusar de su propia hija adoptiva Dylan. Es ahí cuando la lectura se vuelve más farragosa, porque Woody Allen trata de dar todos los detalles posibles que justifiquen su inocencia. Inocencia, por otro lado, ratificada por los tribunales en su momento. El perfil que resulta de Mia Farrow roza la psicopatía (incluyendo los malos tratos físicos y psíquicos a Soon-Yi). En cualquier caso, a mí es el pasaje que menos me interesa. En cambio, sí echo en falta que hubiera dedicado más profusión a la descripción de sus películas, su preparación y desarrollo. En cualquier caso, una lectura imprescindible para los cinéfilos que aporta nueva luz sobre un genio de la comedia y uno de los grandes directores de la historia del cine.

domingo, 7 de junio de 2020

ARTE / Museo del Prado: "Reencuentro"

Desde el sábado 6 de junio reabre el Museo del Prado tras el parón de la crisis del coronavirus y con una exposición muy especial llamada muy oportunamente "Reencuentro". Se trata de un resumen de lo mejor que contiene esta pinacoteca (una de los mejores del mundo, sin duda), de modo que nos encontramos ante la condensación por destilación de sus 250 obras más sublimes, muchas (190) reubicadas para estar todas juntitas como nunca. De este modo podemos contemplar los dos "Saturno" de Goya y de Rubens uno junto al otro, ver compartir sala a "Las Meninas" y "Las Hilanderas" en un espacio dedicado a Velázquez que es un gozo o encontrarnos al inicio del recorrido "La Anunciación", de Fra Angelico, y "El Descendimiento", de Van der Weyden, reunidos por primera vez. Amén de volver a disfrutar también de El Greco, Tiziano, Caravaggio, Tintoretto, Zurbarán, Murillo, Sorolla, Durero, Brueghel el Viejo, etc.


La exposición se articula básicamente en torno a la galería central y el aforo permitido es de un tercio (en la fase 3 será un 50%), además del uso obligatorio de la mascarilla y las sabidas medidas higiénicas y de distancia. El primer fin de semana (días 6 y 7 de junio) la entrada es gratuita previa reserva (todo agotado ya, claro) y el precio será de la mitad del ticket normal hasta su conclusión, prevista para el 13 de septiembre. Una idea brillante para una vuelta a la normalidad más "normal".

domingo, 31 de mayo de 2020

LIBROS / "La izquierda de Hollywood" (2002), de Paul Buhle y Dave Wagner

Al fin se ha traducido al español "La izquierda de Hollywood", el profundo análisis de Paul Buhle y Dave Wagner que desvela la visión progresista de la época dorada del cine estadounidense: especialmente los años 30 y 40. El libro enumera el nutrido grupo de directores, actores, guionistas, etc. que aportaron su trabajo para ayudar a crear uno de los periodos más gloriosos del Séptimo Arte, y detalla con gran precisión el enfoque izquierdista que confirieron a bastantes obras (más de las que se puede pensar en un principio), aportándoles un valor humanista y de crítica social mucho más profundo que las meras consignas ideológicas.

El gran talento de estos artistas produjo maravillas como "El enemigo público" (William A. Wellman, 1931), "Tiempos modernos" (Charles Chaplin, 1936), "La mujer marcada" (Lloyd Bacon, 1937), "Caballero sin espada" (Frank Capra, 1939), "El gran dictador" (Charles Chaplin, 1940), "Historias de Filadelfia" (George Cukor, 1940), "El halcón maltés" (John Huston, 1941), "Casablanca" (Michael Curtiz, 1942), "La llama sagrada" (George Cukor, 1942), "El sol sale mañana" (Roy Rowland, 1945), "El extraño amor de Martha Ivers" (Lewis Milestone, 1946), "Encrucijada de odios" (Edward Dmytryk, 1947), "Monsieur Verdoux" (Charles Chaplin, 1947), "La ciudad desnuda" (Jules Dassin, 1948) o "El ídolo de barro" (Mark Robson, 1949). Muchos filmes se concentraron en el cine negro para expresar mejor su crítica a la deshumanización del capitalismo pero, lo más sorprendente, su influencia caló en géneros inesperados: desde la comedia al western. En cualquier caso, sin el trabajo enorme de estas personas el cine clásico tal como lo conocemos habría perdido muchas obras maestras.

Capítulo aparte merece la Caza de Brujas, la etapa más negra de la democracia estadounidense y que tuvo como objetivo cerril la persecución en Hollywood de las ideas que sonaran a progresistas bajo la simple y torticera acusación de estar a las órdenes de Stalin. El ajuste de cuentas llegó con "Solo ante el peligro" (Fred Zinnemann, 1952), la directa acusación contra los inquisidores encabezados por el senador Joseph McCarthy y la última película "roja" de este espléndido y fructífero periodo.

sábado, 16 de mayo de 2020

LIBROS / "Billy Wilder: nadie es perfecto" (1992), de Hellmuth Karasek

Es una gozada leer este repaso a la carrera cinematográfica del maestro Billy Wilder que el periodista alemán Hellmuth Karasek publicó en 1992 tras años de conversaciones con el genio austríaco. Escrita en orden cronológico, la obra abarca desde sus inicios como periodista en Viena, su huída por el nazismo, su primera experiencia como (co)director en Francia y después en Estados Unidos, donde se consagró como guionista para otro maestro, Ernst Lubitsch, hasta desarrollarse como director en Hollywood. En el libro se van conociendo detalles de todas sus películas, de sus valoraciones sobre la creación, el rodaje, los problemas de producción, las relaciones con los actores, la satisfacción (o no) final con cada obra... Destacan pasajes como el balance con sus colaboradores en la escritura (básicamente, Charles Brackett e I.A.L. Diamond), su amistad con Marlene Dietrich o con Jack Lemmon y Walter Matthau, sus tensas relaciones profesionales con Marilyn Monroe, su decidida defensa de la libertad de expresión en la Caza de Brujas, sus opiniones sobre otros directores... Y, desde luego, es maravilloso conocer los entresijos que dieron lugar a incontestables obras maestras del Séptimo Arte como "Perdición" (1944), "Días sin huella" (1945), "El crepúsculo de los dioses" (1950), "El gran carnaval" (1951), "Sabrina" (1954), "La tentación vive arriba" (1955), "Testigo de cargo" (1958), "Con faldas y a lo loco" (1959), "El apartamento" (1960), "Uno, dos, tres" (1961), "Irma la dulce" (1963), "Bésame, tonto" (1964), "En bandeja de plata" (1966), "La vida privada de Sherlock Holmes" (1970), "¿Qué ocurrió entre tu padre y mi madre?" (1972) y "Primera plana" (1974).

viernes, 17 de abril de 2020

LIBROS / "Sapiens: de animales a dioses" (2014), de Yuval Noah Harari

El historiador israelí Yuval Noah Harari realiza en "Sapiens" un recorrido total, tan intenso y magnético como provocador, por la trayectoria del homo sapiens, del ser humano, desde su surgimiento hasta la actualidad, así como su proyección futura. Se trata de un libro imprescindible que intenta responder a cuestiones cruciales (con respuestas políticamente incorrectas): cómo nuestra especie logró imponerse en la lucha por la existencia (aniquilando a los neanmdertales), por qué nuestros ancetros recolectores se unieron para crear ciudades y reinos (provocando menor bienestar) o cómo llegamos a creer en dioses, en naciones y en derechos humanos y a confiar en el dinero, los libros o las leyes (todas ellas convenciones inventadas por nosotros mismos).

El libro disecciona los momentos más trascendentales de la humanidad, sobre los que arroja nueva luz para apuntar también sus devastadoras consecuencias. Así, nos revela las verdaderas implicaciones de la revolución cognitiva (la que nos llevó al habla y la comunicación), la revolución agrícola (que nos hizo asentarnos en comunidades sociales) y la revolución científica (que va de la mano del capitalismo y del imperialismo). Todo ello está analizado desde una visión historiográfica, sí, pero también en combinación con enfoques biológicos, antropológicos, paleontológicos y económicos.En última instancia, Yuval Noah Harari intenta contestar a preguntas tan relevantes como si hemos ganado felicidad a medida que ha avanzado la historia, si seremos capaces de liberar alguna vez nuestra conducta de la herencia del pasado o si podemos hacer algo para influir en siglos futuros.

sábado, 4 de abril de 2020

CRISIS MUNDIAL / Un antes y un después del coronavirus

Tras la decisión tomada el 14 de marzo, España alcanza la tercera semana de confinamiento y Pedro Sánchez ha anunciado una nueva prórroga que nos llevará hasta las seis semanas el próximo 26 de abril. Por lo menos. Es la única forma que hemos encontrado de parar el contragio del coronavirus SARS-CoV-2. Parece mentira pero un bichito minúsculo (que se transmite por las gotas respiratorias -al toser, al hablar...-) ha puesto a sus pies a todo el mundo, que progresivamente va paralizando en buena medida sus economías, con la cadena de consecuencias sociales que ello implica.

Pasados los momentos de las bromas y del pánico, toca reflexionar muy seriamente. Al principio se pensó que esto era un problema chino, de pueblos asiáticos lejanos que comen murciélagos o pangolines. Se minusvaloró tantísimo el grave problema... La lentitudad y opacidad de las autoridades chinas tampoco ayudó. Pero se percibió una autosuficiencia en Europa que nos llevó a restar la importancia debida. No es simplemente una cuestión de si algunos salieron de manifestación el día 8 de marzo o si muchos iban a misa o asistían al fútbol, incluso viajando a otros países europeos, aunque todo eso también contó, claro. Pero sería una mezquindad y quedarse en la mera paja de un asunto que tiene dimensiones de pandemia. Hubo un exceso colectivo de confianza, desgraciadamente muy frecuente en el ser humano. Peor aún fue el desprecio fruto de la soberbia de los países que no reaccionaron a tiempo cuando ya sí se sabía el serio alcance de la crisis: Boris Johnson en el Reino Unido, Jair Bolsonaro en Brasil y Donald Trump en Estados Unidos.


En cualquier caso, las consecuencias las pagaremos todos, y unos más que otros. Desgraciadamente, España es uno de los países más afectados. Más adelante ya se harán las pertinentes investigaciones de por qué razón esto es así: si realmente (tal como se está observando de las mutaciones del bicho) el virus nos llegó de viajeros alemanes y británicos venidos de China. Ahora es el momento de luchar y vencer a este coronavirus: salvar a la mayor gente posible (y esa es la tarea de los héroes sanitarios, lo que nos recuerda lo importante que es tener un excelente sistema sanitario), un material y equipamiento médico adecuado (esa producción que, en los últimos años, hemos ido trasladando precisamente a Asia) y conseguir la vacuna (la importancia de financiar la ciencia en este país).

Y habrá que ir planificando cómo saldremos de la crisis. Se podrá vencer al virus pero, ¿cambiará nuestro comportamiento social? ¿Podremos seguir yendo a los bares o ir de turismo? ¿Cuánto tiempo pasará hasta que se normalice, si es que se normaliza? ¿O habrá cambios permanentes? ¿El virus será recurrente a partir de ahora? En cuanto a consecuencias sociales, ¿quién pagará el pato? ¿Las clases medias y bajas, como en la crisis económica de 2008? ¿Darán el callo las clases altas con sus redes de evasión fiscal (las legales y las ilegales)? ¿Se mantendrá (y potenciará) el sistema social protector o se individualizará la sociedad y se acrecentarán las desigualdades? En nuestras manos está. De momento, este Gobierno parece el adecuado para ello pero, de nuevo, estos problemas tan enormes son cuestiones mundiales o, al menos, de tamaño europero: la UE no puede permitirse volver a decepcionar. Y, finalmente, de cara al futuro, con el fin de no volver a repetir esta tragedia (humana, primero de todo, y también económica, que asimismo es humana), para no tener que parar las economías de esta manera, habrá que revisar muy seriamente los protocolos contra las epidemias. A nivel mundial. El intercambio de información veraz es vital. Vital. Literalmente.