jueves, 28 de mayo de 2015

DEPORTES / Atlético de Madrid 2014/15: luces y (algunas) sombras

Aunque el nivel medio mantenido por el Atlético de Madrid durante la temporada puede calificarse de bueno, se ha notado un cierto decaimiento en los últimos meses, que ha llevado a que aparezcan algunas sombras indeseables en el rendimiento del equipo. No obstante, hay que recordar que se logró un titulo, la Supercopa de España, obtenido justo en el arranque y frente al eterno rival madridista, que hizo mantener las elevadas perspectivas de la temporada previa. Y los números en general no han sido malos: tercera posición en la Liga con 78 puntos y acceso directo a Champions, siendo el segundo conjunto menos goleado (29), sólo por detrás del intratable líder, el Barcelona, y el quinto más goleador (67), donde sí hay que pensarse en mejorar la artillería de cara al año próximo. Pero, además del irregular resultado que se ha obtenido de la nueva delantera (bien Griezmann; Torres, a rachas; Mandzukic, de más a menos), tampoco acaba de cuajar un centro del campo de calidad suficiente para mantener la alta categoría lograda en los últimos tiempos. Gabi ya camina hacia el lógico declive, Koke debe reivindicarse más, Mario Suárez no ha aparecido lo suficiente, Tiago ha cumplido sin mucho más... Se puede decir que la defensa sí que ha tenido un mérito extraordinario, con Godín especialmente imperial. Pero no es suficiente. El club debe repensarse esa estrategia (?) que año tras año le lleva a prescindir de grandes jugadores para hacer caja. Se echa de menos a Diego Costa, a Filipe Luis, a Courtois... Aunque la portería la hemos tenido muy bien cubierta: Moyá en la primera parte de la temporada y Obloak en la segunda se han reivindicado como excelentes cancerberos. El Cholo, que comenzó manteniendo su tradicional apuesta deportiva de la intensidad, parece que ha ido perdiendo el rumbo a lo largo de los meses. Aunque esa potencia nos llevó a tener a raya al Madrid casi siempre, la caída ante los merengues en la Champions fue dolorosa por la inanidad mostrada (ante el Barça en la Copa del Rey fue una cuestión de clara inferioridad). Hay que recuperar la valentía y la intensidad. Pero también hay que renovar la plantilla adecuadamente, y esto va dirigio a los dirigentes: apostemos por construir un equipo que esté durante mucho tiempo al mejor nivel, con posibilidades de ganarlo todo. Luego ya se verá si se ganan títulos o no, ahí siempre la suerte juega un factor decisivo, pero hay que estar en disposición de ello. Y hay que apostar e invertir. Se ha atado al Cholo hasta 2022. Bien. El próximo paso es fichar con cabeza y grandes aspiraciones. Ahí os quiero ver.

lunes, 25 de mayo de 2015

POLÍTICA / Las fuerzas de cambio e izquierda desbancan al PP de su poder

El 15-M tomó forma política y expulsó al PP del inmenso poder municipal y autonómico que había acumulado. Este es el resumen de lo que ocurrió ayer en las elecciones del 24-M. El descontento social y una nueva forma de entender la política se ha trasladado desde la calle hasta el corazón de las instituciones más cercanas al ciudadano. Demasiados años de hartazgo, potenciados por los perversos efectos de la crisis y sus recetas injustas, así como la ineficacia de las alternativas políticas hasta ahora establecidas, han derivado en que nuevas fórmulas de representación recién nacidas, básicamente Podemos, pero también Ciudadanos, hayan capitalizado un inusitado éxito entre los votantes más activos (principalmente de ideología de izquierda), frente a la pasividad de otra parte del electorado que, al menos, ha permitido el cambio absteniéndose frente al obsceno escenario de corrupción protagonizado sobre todo por el PP, pero también por el PSOE, y por CiU en Cataluña. La casta definida por Pablo Iglesias era esto, esa camarilla de políticos que ha hecho de sus cargos públicos un medio de enriquecimiento personal, de expolio del bien de todos y, finalmente, de vergüenza y mofa de la democracia.

Pero todo ese sentimiento de frustración no se ha quedado meramente en el pataleo. Algunas personas valientes han dado un paso adelante y han dicho basta. Y han montado una alternativa de reconstrucción y de recuperación de nuestra dignidad perdida. Una alternativa frágil y todavía por definir. Pero una alternativa viable. Y varios millones de personas más han respondido. Sobre todo los votantes de Podemos (y otras propuestas similares, sean Ganemos, las Mareas, Compromís, etc.), como más puros representantes de aquel 15-M que queda ya en el origen de tantas cosas buenas para este país, espoleados desde el sentimiento de lucha y cambio que siempre ha calado en mayor medida entre la izquierda, ahora más limpia de las imperfecciones y rigideces del clásico ideario, y ampliada sanamente en su espectro ideológico para ser paraguas de las demandas de muchos más. Pero también ha tomado la voz el votante de Ciudadanos, desde una visión más moderada pero enfocada a la regeneración. Y el del PSOE renovado que pretende recuperar la ética perdida. Y el de una IU siempre noble y digna que ha tropezado consigo misma demasiadas veces. Y el de una UPyD cegada por una líder inepta. Y el del PP que protestó contra su propio partido quedándose en casa... Todos ellos han hecho posible el inicio de una nueva España mejor. Es el primer paso, pero un primer paso muy grande y muy importante. La metáfora ha sido ver las ciudades de Madrid y Barcelona, protagonistas últimamente de una inquina malsana y ajena a la voluntad mayoritaria, hermanadas a través de sus (previsiblemente) futuras alcaldesas, representantes del nuevo cambio: Manuela Carmena y Ada Colau. Ha sido emocionante. Ahora, corazón... y cabeza.

jueves, 7 de mayo de 2015

VIAJES / Roma, la historia en las calles

Visitar la capital de Italia es coger la máquina del tiempo porque rebosa de bellos lugares que te retrotraen sucesivamente a la época del Imperio Romano, al Renacimiento, al poder papal, al Neoclasicismo, a la reunificación italiana y a los rincones mitificados en el cine y la cultura moderna. Simplemente pasear por sus calles supone vivir un constante no parar de sorprenderte por todo el esplendor que contiene la Ciudad Eterna. No obstante, conviene cumplir algunos consejos a rajatabla para no llevarse alguna que otra frustración, sobre todo si se pretende ir a Roma en fiestas y temporada alta, momentos donde la masificación puede ser asfixiante en algunos sitios. Primero, es importantísimo hacer algunas reservas con antelación. Tal es el caso de la conexión del aeropuerto a la ciudad. El mejor servicio es el los buses Terravision, que, por 4 euros el trayecto, te lleva en 45-55 minutos a la estación de Termini, en Roma, desde cualquiera de los aeropuertos, tanto Ciampino como Fiumicino. Basta entrar en la web unos días antes del viaje y realizar la compra de los billetes. Para la vuelta, desde Termini, hay que acceder antes de subir al autobús a la oficina de Terravision en la estación entrando desde Via Marsana para obtener una tarjeta de embarque. Pero, sobre todo, es fundamental realizar reserva para entrar a dos de los monumentos más emblemáticos de Roma, y también los más visitados: el Coliseo (que incluye los Foros) y los Museos Vaticanos (que incluyen la Capilla Sixtina). El Coliseo, enorme anfiteatro que data del siglo I de nuestra era, tiene una entrada de 12 euros pero las colas pueden ser de infarto. Para evitarlas, compra en la web oficial los tickets por 14 euros (12 más 2 de comisión), algo más caros pero merece la pena para ahorrarse los largos tiempos de espera. Con este tipo de entrada se pasa inmediatamente. Hay algunos descuentos para menores de 18 años, estudiantes de Erasmus, profesionales periodísticos, de arquitectura, etc. También se pueden contratar visitas guiadas por 5 euros más. Las de español empiezan todos los días a las 10:30 h., 11:30 h., 12:45 h., 14:45 h., 16 h. y 17 h. El otro punto turñistico masificado son los Museos Vaticanos, vamos, la Capilla Sixtina (aunque está repleto de otras obras muy interesantes y también da que pensar en el excesivo poder económico -y político- de los Papas durante tantos siglos), con colas aún mayores que en el Coliseo, por lo que es im-pres-cin-di-ble reservar. El precio anticipado son 20 euros, frente a los 16 euros en taquilla, con esperas de horas. Vale totalmente la pena, porque las horas perdidas en la calle se pueden emplear en disfrutar todos los detalles de este conjunto de museos, cuya obra maestra es la Capilla Sixtina (por Sixto IV, quien ordenó su restauración entre 1473 y 1481), pintada por Miguel Ángel entre los años 1508 y 1512, en tiempos del Papa Julio II.

Hechas estas salvedades, lo suyo es disfrutar tranquilamente de Roma, una ciudad no sólo hermosa, sino llena de vida y de gente que hace norma del "carpe diem" (literalmente, "toma el día"), o sea, aprovecha el momento, disfruta de cada día. Para evitar que os perdáis los más importantes rincones de la ciudad, os adjunto un plano con cuatro propuestas de recorrido (realizadas por una amiga que es guía turístico en Roma, nada menos). La primera (roja) os lleva desde Trinitá del Monti (la iglesia en lo alto de la Piazza di Spagna) hasta el Foro Trajano, pasando por el monumento a Vittorio Emanuelle de la Piazza Venezia, el Foro Romano, el Arco di Constantino, el Circo Massimo y la Bocca della Veritá (sí, la de la película "Vacaciones en Roma"). La segunda (negra) va desde la Vía Sistina a la Vía del Tritone (con la famosa Fontana del Tritone, de Bernini), pasando por la Piazza San Bernardo, las iglesias de Santa María degli Angeli, Santa María Maggiore y San Pietro in Vincoli, el palacio del Quirinale y la Fontana de Trevi (la de la película "La dolce vita", de Fellini). La tercera (azul) abarca desde la Piazza Barberini a la Trinitá del Monti, pasando por la Vía Veneto, Villa Borghese, la iglesia de Santa María del Popolo, Ara Pacis, Mausoleo Augusto, iglesia San Luigi del Francesi, Piazza Navona y Piazza San Lorenzo in Lucina. Y la cuarta (discontinua) empieza en Vía del Corso y acaba en la Isola Tiberina y el gueto judío, pasando por Piazza Monte Citorio, Piazza della Minerva, el Panteón (con su impresionante cúpula), Campo dei Fiori (uno de los sitios con más animación), Piazza Farnese, Palazzo Spada, Piazza Santa Maria in Trastevere y, en general, el barrio del Trastevere, una zona agradable y llena de restaurantes, ideal para pasear y cenar.

Son multitud los restaurantes recomendables en Roma, porque se come muy bien en casi todos (simplemente no hay que dejarse engañar por las turistadas), sobre todo si eres un amante de la pasta y de la gastronomía italiana en general (hay platos principales poco conocidos que no tienen nada que ver con la pasta, como guisos de carne; los callos, por ejemplo). Pero voy a recomendar dos, especialmente buenos, bonitos y baratos. Si estáis alojados o pasáis por la zona de la estación de Termini, el restaurante "La Famiglia" (Vía Gaeta, 66) ofrece comida casera espectacular, abundante y económica. En el Trastevere, el "Carlo Menta" (Vía della Lungarina, 101), ídem, con el añadido de poder disfrutar de una estupenda terraza. En cuanto a helados, muchos son deliciosos, pero tengo predilección por los de "Giolitti" (Vía Uffici del Vicario, 40, cerca de la Piazza Monte Citorio), establecimiento abierto a finales del siglo XIX y toda una institución en la ciudad. Primero se compra el ticket y, luego, a elegir algunos de los múltiples sabores. Absolutamente deliciosos todos. En cuanto a copas, Roma nunca ha destacado por su vida nocturna. En fin, no se puede tener todo.

lunes, 20 de abril de 2015

CINE / 18º Festival de Málaga

"Matar el tiempo", de Antonio Hernández (Sección Oficial)
Thriller bien construido que va creciendo con el paso del metraje y que narra cómo un analista financiero estadounidense de vida gris y rutinaria, de trabajo en Madrid, se ve involucrado progresivamente en un buen montón de jaleos, primero contactando con una prostituta para comprar sus servicios y luego sumergiéndose en una trama criminal. La estructura del filme es lo mejor, con una decidida apuesta por las nuevas tecnologías e internet en el argumento, y, precisamente, la interpretación del clan de malhechores, lo más flojo. No obstante, el interés por la trama y su desdichado protagonista crecen lo suficiente como para que la cinta brille a un respetable nivel.

"La deuda", de Barney Elliott (Sección Oficial)
Drama político y social contado desde tres puntos de vista. Por un lado, unos inversores financieros especulan con la deuda de tierras en Perú, poniendo en un brete tanto al Gobierno como a los granjeros. Por otro, uno de esos trabajadores del campo se niega a vender su parcela a un desalmado inversor local con oscuros intereses. Finalmente, una enfermera trata de que su madre sea operada en un sistema sanitario insuficientemente dotado por los recortes gubernamentales a raíz de la presión de la deuda. Un conjunto de tramas bastante bien enhebradas por un mismo hilo (quizá la tercera esté un poco más sobreactuada) y que cuenta con un Stephen Dorff como sorprendentemente buen intérprete en un adecuado tono dramático.

"Hablar", de Joaquín Oristrell (Sección Oficial)
Película cuyo mayor "mérito" es que está rodada en un plano único y en continuidad. Por lo demás, su contenido, vertebrado en múltiples pequeñas historias interpretadas por un reparto muy coral, apenas levanta cabeza entre un tono teatral y algunos momentos un tanto sonrojantes, tanto en ciertas actuaciones como en determinados diálogos. Y esto no dice mucho de un filme que pretende hacer de la conversación su principal argumento, porque a veces cae en la cháchara inane y tópica. Eso sí, hay algunas charlas más logradas (las de Miguel Ángel Muñoz, Raúl Arévalo y Juan Diego Botto, por ejemplo), pero, en general, se trata de una apuesta tan ambiciosa como desaprovechada.

"Los héroes del mal", de Zoe Berriatúa (Sección Oficial)
Filme en general desagradable y falto de tono adecuado, que cuenta las andanzas de tres chavales al borde de la marginalidad social, inadaptados en su colegio y abocados a una vida de robo y violencia. El principal problema es que el director no es capaz de encontrar la forma más correcta para trasladarnos la historia. ¿Con pretendido humor dentro de escenas muy dramáticas? ¿Con un protagonista que no roza, sino que se adentra en la psicopatía más absoluta? Difícil así identificarse como espectador. Tampoco ayudan unas actuaciones bastante pobres de la mayor parte del reparto, salvo la del propio psicópata, que realmente da miedo.

miércoles, 15 de abril de 2015

OCIO / Santa Marta gana el VII Concurso de Tapas de Quintanar y suma tres victorias seguidas

El restaurante Santa Marta se ha llevado la última edición del Concurso de Tapas de Quintanar de la Orden, y ya son tres veces seguidas las que se ha alzado con el máximo galardón. Ciertamente no descuadra porque es una de las buenas cocinas del pueblo pero, ¿es tan superior como para imponerse de forma tan implacable a los restaurantes habitualmente más preciados por el consenso general, como Granero, San Francisco y El Almirez? ¿Tiene en su victoria algo que ver que las condiciones de votación sean cada vez más estrictas y restringidas, de modo que sólo hayan votado 71 personas? Probar 20 de las 29 tapas no está al alcance de mucha gente precisamente, lo cual desvirtúa probablemente las opiniones más generalizadas. Desde luego, entiendo que se requiera un mínimo que permita degustar una parte importante de los platos participantes pero, ¿no son excesivas 20 tapas? A un precio de 1,80 euros más consumiciones echen cuentas... En cualquier caso, enhorabuena al ganador y ánimo a todos los concursantes para que sigan superándose año tras año: el nivel medio de 2015 ha sido realmente bueno.

1. SANTA MARTA: "Medallón de rape con marisco y salsa americana"
2. CASTELLANO: "Bocado Ibérico"
3. PEDROTE: "Contraste de sabores"
4. SANTA ANA: "Carrillada, delicia del paladar"
5. MÓNICA: "Sensaciones de sabores con secreto Ibérico"

domingo, 12 de abril de 2015

LIBROS / "Disputar la Democracia" (2014), de Pablo Iglesias

Ahora que en la política española estamos viviendo un año crucial que marcará el devenir de nuestra sociedad en el futuro próximo, con el fin del bipartidismo (castigado merecidamente por su ineptitud y corrupción) y el auge de los nuevos partidos directamente nacidos de la necesidad de cambio, bien radical y entroncado en los movimientos sociales (Podemos) bien moderado y aparente (Ciudadanos), quizá sea el momento adecuado para conocer algo mejor a las personas que están detrás de esa expresión general de descontento. El principal símbolo de este nuevo cambio es obviamente Pablo Iglesias, el secretario general de Podemos, un hombre procedente de la izquierda pero que tiene como objetivo ayudar a articular el proyecto político más interesante y de mayor espectro social: los votantes de Podemos proceden tanto de la izquierda (a la izquierda del PSOE), incluyendo los desencantados que hace años que no votaban, como del centro, en lo que supone la mayor gama ideológica de cualquier partido actual en España, según el último CIS. Además, arrasa no sólo entre los jóvenes (es claramente el primer partido en intención de voto en el doble eslabon 18-24 y 25-34 años) sino entre los votantes de edad media (35-54 años) y media-avanzada (55-64); sólo se resiste en el segmento de 65 años o más.

El último libro de Pablo Iglesias, "Disputar la Democracia" es, ciertamente, una visión más de las ideas personales del político que del movimiento que representa. Pero, aun así, tiene el interés de mostrar a un solvente intelectual, un brillante orador (y escritor) y un parece que bien capacidado político. Encontramos su idea de la política, desde un punto de vista muy crítico con la izquierda tradicional, que no ha sabido gestionar ni representar bien el sentir popular; con una estupenda descripción de lo que debe ser la disputa del poder en la democracia. Por otro lado, Iglesias realiza un, aunque forzadamente resumido, genial repaso a la historia de España desde finales del siglo XIX hasta la actualidad para acabar plasmando un acertado paralelismo (con todas las lógicas salvedades que él mismo aclara) entre el corrupto turno de partidos de la Restauración y la actual deriva del bipartidismo, para hacer ver que todos los problemas tienen raíces. Finalmente, el político expone su análisis de la actual crisis económica, visión que suscribe hoy en día la inmensa parte de la población, y describe con detalle su definicióin de la casta actual. Ahora queda por ver si este apoyo se refleja adecuadamente en las elecciones que están por venir.

martes, 24 de marzo de 2015

VIAJES / Texas (y 2): Dallas, ciudad de contrastes

La antaño conocida en España por la serie televisiva y tradicional hogar de los ricachones del petróleo texano, es hoy en día una ciudad que mantiene un frágil equilibrio entre pasado y futuro, entre ser una urbe inhóspita típicamente estadounidense y convertirse en un lugar más habitable y disfrutable. En el primer capítulo nos encontramos con lo de siempre: amplias calles (prácticamente autopistas) que atravisesan el centro, dedicadas claramente al automóvil y que dejan poco espacio para la vida del peatón. Un downtown mínimamente activo durante el día, apenas en las jornadas laborables, y que por las tardes-noches queda abandonado al puñado de homeless y desheredados de un sistema que ignora totalmente a una buena parte de la población. Pasear por las calles, incluso a cualquier hora del día, no deja de causar la sensación de que uno está infringiendo alguna ley, por la soledad que se experimenta y por lo poco preparadas que están las aceras para realizar un acto tan común en Europa como es caminar por la ciudad. Curioso e impactante no encontrar plazas o parques en los que socializar, y tener que coger el coche para desplazarse a cualquier destino (siempre a cubierto, claro) por muy relativamente cercano que se encuentre. Pero, por otro lado, parece que Dallas quiere evolucionar poco a poco hacia una urbe más acogedora y estructurada. Por ejemplo, el transporte público que ofrece el tren DART permite recorrer buena parte de la ciudad, incluido el aeropuerto, por precios asequibles para el turista (5 dólares el pase ilimitado de 24 horas). Es puntual y está bien cuidado. Claro que no se ven muchos blancos. Y el uptown es una zona con mucha animación, por el día con los comercios y por la noche con los bares y restaurantes (excelente hamburguesa del 'Fat Rabbit', por cierto). Y aquí no hay nada arquetípico: no se ven a los texanos con sombrero, sino gente joven con ganas de divertirse.

Por otra parte, el centro de atracción turística de Dallas sigue siendo todo lo relativo al asesinato de John Fitzgerald Kennedy. Y, en este sentido, uno se adentra totalmente en la historia reciente del país con la visita (por 16 dólares) al Sixth Floor Museum. Se trata de la recuperación del edificio, y concretamente la sexta planta, desde donde Lee Harvey Oswald (supuestamente) mató al presidente más famoso de los Estados Unidos un 22 de noviembre de 1963. Aquí se puede conocer todo lo concerniente al político, su visita, los odios que generaba en esta ciudad tradicionalmente conservadora, su asesinato (teorías conspiratorias incluidas) y su legado. Una extensa muestra que cobra mayor relevancia por cuanto se conserva igual la zona desde la que se pudo producir el magnicidio, con las cajas colocadas, el rifle de muestra, la visión desde la ventana... Luego, abajo, en el medio de la tristemente conocida Elm Street, nos encontramos con una cruz pintada sobre el asfalto que marca el sitio exacto donde impactaron las balas. Y uno puede arriesgarse a ponerse en la marca aprovechando alguna parada del tráfico o, simplemente, recorrer la mítica zona de los alrededores de la plaza Dealey, con los setos al fondo, la posición de Zapruder y su cámara, las placas de homenaje, etc. La verdad es que, realmente, te vas con la sensación de haber experimentado muy intensamente una escena mil veces vista en cine y televisión.

Y, bueno, ¿qué sería de una visita a Estados Unidos sin ver un partido de la NBA? Hubo suerte, ya que pudimos pillar un a priori interesante partido entre los Dallas Mavericks (todavía con Nowitzki en activo) y los Memphis Grizzlies (con Marc Gasol en sus filas), el 19 de marzo a las 19:30 horas. El enorme estadio American Airlines Center (con capacidad para 19.200 personas, frente a las 12.500 que caben en el Palacio de los Deportes de Madrid) está justo al lado de la estación de DART de Victory Park, muy cerca del downtown. La entrada, comprada con tiempo por internet desde España, nos salió relativamente barata: 47,5 euros. Eso sí, hay que prepararse para todo un show que se alarga por casi tres horas. Que si los chavales del colegio cantan el himno, que si es el día del militar y homenajes por aquí, homenajes por allá, que si las cheerleaders, la banda local, el baile de los Mavs ManiAACs (unos frikis de cuidado), que si la gente levantándose todo el rato para pillar comida y bebida, que si mil interrupciones del juego... Hay que armarse de paciencia, pero moló ver el espectáculo en directo. Luego el partido fue, primero, muy fallón, y, luego, de un dominio por ratos apabullante de los Memphis. Los Dallas, ganadores de la NBA en 2011, están en clara decadencia, Nowitzki incluido, y sin nadie más. En cambio, Marc Gasol se marcó un doble doble (15 puntos y 10 rebotes) y demostró que ha crecido mucho deportivamente. Claro que, en este caso, está muy bien arropado por un sólido equipo que también incluye a Randolph, Allen, Lee, Carter, Green, Udrih, incluso Koufos. No hubo nada que hacer, al final Dallas 101, Memphis 112. Y la sensación de haber asistido a un gran show como sólo los americanos saben hacer.

sábado, 21 de marzo de 2015

VIAJES / Luisiana: La vitalidad de Nueva Orleans y los pantanos del Misisipi

Nueva Orleans emerge de entre los pantanos de Luisiana, a la orilla del enorme tramo final del río Misisipi, como una ciudad portuaria en su mejor expresión y fruto de todas sus influencias culturales: vibrante, alegre, multirracial y abierta. Y también con un centro, el Barrio Francés, lleno de bonitas casas con soportales que denotan su origen francés (y español). Pero en su historia y en sus calles se palpan tanto las raíces francesas como españolas, africanas y latinoamericanas. Sus noches eternas rebosan de jazz y de multitud de sonidos en sus incontables bares. La vida se vive con plenitud en Nueva Orleans. nada que ver con el estilo más austero y puritano que caracteriza a muchas de las ciudades norteamericanas. En ese sentido, Nueva Orleans es un oasis, al que ayudan su inmejorable situación geográfica junto al Misisipi y su clima cálido (en verano, caluoroso y húmedo, y en otoño, propenso a los huracanes, como ocurrió en 2005 con el Katrina de nefasto recuerdo).

Nos alojamos en el French Market Inn, un pequeño pero coqueto y excelente hotel (con patio interior y piscina, muy necesaria casi siempre), en el 509 de la calle Decatour, justo en el lado del río del Barrio Francés. Excelente ubicación para vivir plenamente el ambiente de esta zona, la (merecidamente) más concurrida por turistas nacionales e internacionales. A partir de ahí, todas las arterias esconden estupendos restaurantes de comida cajún (cultura procedente principalmente de los francófonos canadienses emigrados en el siglo XVIII) y bares siempre con música en directo. La principal calle, por supuesto, es Bourbon Street, siempre de bote en bote sea el día que sea. Desde luego, los habitantes de la ciudad necesitan pocas excusas para divertirse. Famosas son sus fiestas de carnaval, especialmente el Mardi Grass, pero cuando estuvimos el día de San Patricio (patrón irlandés) nos sorprendió un desfile más descacharrante que preparado, prueba de que el caso aquí es disfrutar. Se puede citar el Preservation Hall como lugar de peregrinaje de los amantes del jazz de Nueva Orleans, pero hay tantos sitios donde poder escuchar buena música... Al parecer, los más puristas reclaman la escena de la calle Frenchmen, adyacente por el norte con el Barrio Francés, donde puedes elegir cualquier local para cenar con el fondo de buenas melodías. Por el día, el simple paseo por el centro te transporta en el tiempo, desde la plaza Jackson Square con su Catedral de Sant Louis al Parque de Louis Armstrong. En este sentido, todas las calles llevan la traducción del nombre español de la época en que la ciudad formó parte de nuestro país, entre 1763 y 1801. En ese periodo destacó la figura de Bernardo de Gálvez (que tiene allí una estatua, dentro de varias aportaciones urbanísticas costeadas por España en las pasadas décadas), gobernador de la Luisiana que mantuvo a raya a los ingleses, ayudando así sobremanera a la independencia de los Estados Unidos. Otras opciones son tomar los famosos tranvías (como el de Canal Street) y recorrer fácilmente otras áreas de Nueva Orleans (desde lejos se intuye que falta todavía trabajo de reconstrucción en algunas partes), o bien cruzar el Misisipi con un ferry gratuito o, si se prefiere, pagar 70 dólares por una cena a bordo de un barco de época.

El sur del estado de Luisiana es característico por su ecosistema de pantanos. El Refugio Nacional de Vida Salvaje de Atchafalaya es un excelente ejemplo y nada menos que el mayor pantano de Estados Unidos. En el Centro de Visitantes se puede contratar un excursión de tres horas, en barca a motor, por supuesto, pues no hay quien ande por ahí. Pero si se quiere pasear, basta con acercarse el Lake Martin, cerca del peculiar pueblo de Breaux Bridge, para disfrutar de una zona de innegable belleza. Pero también Luisiana conserva diversas fincas esclavistas que mantienen vivo el infausto recuerdo de la época sudista. Una de ellas es Houmas House Plantation And Gardens (al sur del pueblo de Gonzales), con 38 acres de terreno -unas 15 hectáreas- y donde incluso de puede pasar la noche en alguna de sus 16 lujosas habitaciones. Las del palacio principal de los amos, claro, no las casetas de los esclavos. Lafayette o Lake Charles, con su gran lago en honor de nuestro Carlos III (y que tiene varios caimanes y tortugas dentro de una especie de mini-zoo a sus orillas), son otras poblaciones recomendables de gran tamaño en una zona con unos paisajes que impactan. De ahí el lema del estado: "Keep Louisiana Beautiful" o "Mantén Luisiana hermosa". Y qué decir de la comida cajún. Injustamente infravalorada a nivel mundial, tomamos excelentes platos en el restaurante Prejean's, a las afueras de Lafayette. En mi caso, una excelente tilapia (pescado de agua dulce) con carne de cangrejo y un sazonamiento propio de lo mejor del cajún.

lunes, 16 de marzo de 2015

VIAJES / Texas (1): Austin, la capital mundial de la música en directo

Dentro del carácter decididamente abierto, orgulloso y extremadamente amable de las gentes de Texas, aunque con su conocido lado oscuro en cuanto al perfil político conservador y la querencia por las armas, la ciudad de Austin (capital del Estado) destaca como un oasis cultural y de actitud progresista. Su amplia red de transporte público de autobuses (inusual en estos lares donde el coche privado domina los usos y costumbres), su centro urbano lleno de vida (cuando en la mayor parte de las ciudades estadounidenses los downtown suelen ser abandonados por la clase media para irse a vivir a las áreas residenciales de los suburbios) y, especialmente, su festival de música, cine y medios interactivos South by Southwest, que se celebra todos los años desde 1987 en estas fechas, le convierten en la vanguardia absoluta de Texas y de más allá del país. No en vano es conocida como la capital mundial de la música en directo, apelativo que se ha ganado a pulso con justicia.

El festival se vuelca totalmente con sus abonados, que tienen preferencia de pase para los numerosísimos eventos que en 2015 se desarrollan entre el 13 y el 22 de marzo. Aunque los precios no son precisamente baratos. Según el tipo de abono (badge) y la antelación con la que se adquiera, las tarifas van de 525 a 1.745 dólares. Claro que puedes comprar también una muñequera por 90 dólares. La cuestión es que el acceso a los recintos se hace por riguroso orden de preferencia: primero los Platinum Badges (acceso completo a todo), luego los de cada uno de los tres tipos de eventos (cine, música e interactivos), luego otras categorías inferiores, luego las pulseras y, finalmente, si aún queda espacio, se pueden comprar tickets individuales. En el caso de las películas, los precios individuales oscilan entre 10 y 14 dólares. En nuestro caso, tuvimos suerte. Asistimos a la proyección del documental "Bounce: How The Ball Taught The World To Play", del director Jerome Thelia, en el Marquesa Theater, justo enfrente de nuestro hotel Travelodge Austin, completamente gratis, dado que la organizaba la asociación de amigos del cine de la ciudad. Bastante interesante la peli, por cierto, una reflexión antropológica y social sobre la necesidad del ser humano de jugar y, concretamente, del uso que para ello se hace de ese objeto esférico omnipresente que es la pelota, ya sea para el fútbol europeo (soccer), americano, etc.

Por lo demás, el ambientazo en las calles estos días es total. La gente pasea y se divierte sin límites. Acuden masivamente a los bares, restaurantes y salas, pero hay tantos que no hay sensación de masificación. Aunque los espectáculos se reparten por todo el centro, la 6th Street es el meollo del festival. Aquí se puede comer en el "Bikinis", restaurante sports-bar donde las camareras van precisamente en bikini, y luego tomar copas hasta reventar en el "Coyote", donde las chicas acaban bailando provocativamente en la barra. Hay una actitud bastante desinhibida por parte de muchas chicas texanas que convierten las pelis americanas de juergas en puro neorrealismo.

Otra principal atracción de Austin es su Capitolio, el más alto de Estados Unidos (por encima del de Washington). Su visita es gratuita y permite contemplar el orgullo con el que los texanos miman sus instituciones y le dan pleno acceso a la gente. El edificio es bello, majestuoso y enorme. Dentro, los retratos de todos los gobernadores del estado (y de los presidentes en la época en que Texas fue independiente), así como las salas del Congreso y del Senado, ambas en la segunda planta. Desde fuera se puede divisar en la fachada los escudos que han ejercido soberanía histórica sobre estas tierras: España, los Borbones franceses, México, periodo independiente, la Confederación y la Unión. En este sentido, llama la atención el monumento a los muertos en la Guerra de Secesión por parte de los estados sureños, entre ellos Texas, que propugnaban mantener la esclavitud. Enfrente, un homenaje a los caídos en El Álamo, en su lucha por independizarse de México. Ya digo, orgullo de su historia y sus tradiciones, aunque algunas sean más que cuestionables.

Por lo demás, la ciudad no tiene mayores lugares de interés histórico (es un estado muy nuevo, claro), pero su vitalidad cultural y su urbanismo amigable hacen de Austin un sitio absolutamente visitable y muy recomendable. Ahora tenemos que dejar la ciudad para poner rumbo a Nueva Orleans...

domingo, 8 de marzo de 2015

OCIO / Gran nivel en el VII Concurso de Tapas de Quintanar

Me es grato reconocer que el nivel de calidad del VII Concurso de Tapas de Quintanar de la Orden es el más alto conocido hasta ahora. Lógicamente no he probado todas, pero en el primer fin de semana del evento gastronómico, las 14 candidatas que he degustado (del total de 29) me han parecido como mínimo buenas. Lejos quedan aquellas ediciones en las que algunos bares no se curraban los platos o hacían simplemente cualquier cosa para salir del paso. Esto demuestra la gran salud del concurso (cuestiones organizativas mejorables aparte), que ha llevado a los participantes a intentar superarse año tras año. En cualquier caso, algunas tapas están más elaboradas, otras se basan en un buen producto, varias (las mejores) combinan ambos elementos... En fin, el caso es que el listón está muy alto en esta edición, lo cual, junto al buen tiempo que ha acompañado, no ha hecho sino refrendar el éxito del evento. Por mucho tiempo, esperemos.

En mi opinión, un buen puñado de tapas se colocan entre mis favoritas. Luego, el público (o los votantes que puedan opinar en este censo excesivamente restringido que supone probar un mínimo de 20 platos) decidirá en función de la calidad, del sabor, de la elaboración o de cualquier otro criterio (vaya usted a saber). Pero, desde luego, en los primeros puestos deberían estar el "Bocado Ibérico" del Castellano -en la imagen-; el "Contraste de Sabores", del Pedrote; el "Sabor Ibérico" de El Pilón; el "Bocado de Reyes", de Vegamar; el "Pez Limón", del Granero; el "Medallón de Rape", de Santa Marta; la "Crema de Caramelo y Chocolate Blanco con Fresas", del Joker's; la "Isla Dulce", del Zarco; la "Tosta de Solomillo Ibérico", del Polideportivo; o la "Presa", de El Almirez.