lunes, 24 de octubre de 2011

CINE / 56ª Seminci de Valladolid

Las cosas no andan bien por el mundo de los festivales de cine (ni por el mundo, en general). Sólo así se explica que, en una encuesta que este año han repartido en la Seminci de Valladolid, se sondee la posibilidad de que los asistentes pudiéramos dar dinero para apoyar el festival. La problemática situación queda clara cuando Javier Angulo, director de la Seminci, admite que este año han dedicado más tiempo a buscar financiación que a elegir películas. Mal asunto. Como en el último año, el festival vallisoletano reduce un día su programación para ahorrar costes. Y digo yo, si no queda más remedio que quitar un día, ¿por qué no quitarlo de entresemana, un miércoles, por ejemplo? Pero no el viernes, ¡¡¡que es cuando el público de fuera tenemos la oportunidad de acudir a la Seminci y, ya que estamos, aprovechar el fin de semana y hacer gasto en la ciudad!!! Que no vendrá mal, ¿no? Para hacérselo mirar... En fin, vamos con lo visto...

"Monsieur Lazhar" (2011), de Philippe Falardeau (Sección Oficial)
Hay que tener muy buena mano y sensibilidad para acercarse al mundo de la educación infantil y no caer en tópicos o moralinas. Y si, además, le añadimos el drama de la muerte de una profesora y las repercusiones que ello tiene en los alumnos, las dificultades vitales de un exiliado argelino y el trágico pasado que arrastra, la forma de abordar las relaciones padres-profesores-alumnos en el sistema educativo y las dificultades de comunicación en general que se abaten sobre todos en distintas situaciones... Con todo ello tenemos un espléndido fresco de relaciones humanas a cargo del canadiense Philippe Falardeau, que consigue entretener, concienciar y emocionar sin que nada chirríe en este filme notable.

"El perfecto desconocido" (2011), de Toni Bestard (Sección Oficial)
El mallorquín Toni Bestard se estrena en la dirección con este largometraje sobre un irlandés que vuelve al pueblo donde una vez fue feliz con su chica. Comprendemos que una tragedia pasó y que el protagonista necesita exorcizar el pasado. Pero, precisamente, esta trama, quizá en exceso simple, es la que puede interesar menos en la película. En cambio, la relación de amistad que el personaje traba con distintas personas del pueblo: una chica decidida que quiere irse, un chico mohíno que no sabe hacer frente a sus padres, una mujer madura que desea un hijo con cualquiera de dos candidatos... Esto es lo mejor del filme, porque se aborda con un costumbrismo desenfadado, de humor natural y sencillo que genera inmediata empatía.

"Habemus Papam" (2011), de Nanni Moretti (Sección Oficial)
Distendida película en la que el director italiano pone en cuestión la infalibilidad de la elección papal cuando al elegido le entra el pánico escénico y no se ve capaz de asumir la tarea. A partir de ahí, lo mejor de "Habemus Papam" está en la mirada informal que Moretti plantea sobre la curia vaticana y los ritos supuestamente sagrados y solemnes. Aunque en ningún momento se pone en tela de juicio el sistema católico. En cuanto al drama del protagonista, ese Papa que no se ve en el cargo y que recuerda su sueño roto de ser actor, puedo entenderlo y compartirlo, aunque no acaba de calarme hondo. El conjunto de la película se queda, pues, en un bienintencionado quiero y no puedo, en una cinta entretenida pero que no deja mayor poso.

"The Pipe" (2011), de Risteard O'Domhnaill (Sección Tiempo de Historia)
La decisión, contra viento y marea, de la petrolera Shell de poner en marcha un gaseoducto desde una plataforma marina en la costa Oeste de Irlanda hasta una refinería terrestre, pasando a apenas 140 metros de las casas de los tranquilos y atónitos aldeanos, da pie a este documental sobre la desigual lucha de estos habitantes (pescadores y agricultores, sobre todo) contra la todopoderosa multinacional, que se salta y adapta leyes a su antojo. Asistimos a un movimiento de resistencia duro para gente que no es precisamente revolucionaria, que genera divisiones y que tiene todas las papeletas para perder. Una vez más. "The Pipe" es ejemplo de que, en el documental, una historia con fuerza y gancho es más importante que los resultados cinematográficos en sí mismos.

"Una familia de tres" (2011), de Pia Strietmann (Sección Punto de Encuentro)
A partir de la muerte de la madre, la familia compuesta por padre con amante, hijo alejado del hogar e hija que trata de sobrellevar la adolescencia atravesarán distintas fases por las que se harán daño, se alejarán, se acercarán, tratarán de comprenderse... Todo quizá bastante visto ya, nada original, pues, si bien se plantea de una manera lo suficientemente convincente como para que merezca la pena su visionado.

jueves, 20 de octubre de 2011

POLÍTICA / El fin del terrorismo de ETA

Es el principio del fin de ETA. Un momento que debió haber llegado mucho, muchísimo antes. No han conseguido nada. Han perdido. Perdieron desde que llegó la democracia en diciembre de 1978 y renunciaron a defender sus ideas pacíficamente. Entre todos les hemos derrotado. Su horror quedará en la historia para lección de generaciones futuras.

http://politica.elpais.com/politica/2011/10/19/actualidad/1319056094_153776.html
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/10/19/espana/1319034890.html

miércoles, 12 de octubre de 2011

CINE / 44º Festival de Cine Fantástico de Sitges (y 3)

"Another Earth" (2011), de Mike Cahill (Sección Oficial Fantàstic Competició)
El descubrimiento de una planeta aparentemente idéntico al nuestro, que se acerca progresivamente a la Tierra, y con el que se entra en contacto y puede ser visitado, sirve como gran metáfora de las segundas oportunidades en la vida. Paralelamente a esta idea, el nudo principal de la película desarrolla el drama de la protagonista, una estudiante de astrofísica que comete un error irreparable, y de un hombre, víctima de esas circunstancias. Con pocos medios y mucho buen hacer, el prometedor Mike Cahill construye un relato absorbente, cautivador.

"Melancholia" (2011), de Lars Von Trier (Sección Oficial Fantàstic Panorama)
El director danés Lars Von Trier parece no salir de su depresión. Aunque esta película dista afortunadamente mucho de la lamentable y fatalista "Anticristo" (2009), "Melancholia" cae de lleno en el pesimismo, aunque en este caso el resultado cinematográfico sea aceptable. El descubrimiento de un planeta que viene en dirección a la Tierra es tomado por el director para hacer un análisis de dos posiciones distintas ante la vida y la muerte a través de dos hermanas, una más arrastrada por lo pasional, que difícilmente encaja en las convenciones sociales (representadas por su boda), y otra más racional, que no sabe asumir las peores situaciones.

"Twixt" (2011), de Francis Ford Coppola (Sección Oficial Fantàstic Panorama)
El últimamente desconocido Francis Ford Coppola sigue su reciente estela de cine poco convencional, aunque de resultados irregulares. En esta ocasión vuelve a un género querido para él como es el fantástico y de terror, a través de la historia de un escritor de novelas baratas de brujas, que debe hacer frente a una situación en la que quiere cambiar de rumbo y hacer una obra de calidad sin traicionarse a sí mismo. En este sentido, Val Kilmer interpreta con soltura y fina ironía este papel, que aporta los mejores momentos al filme. Asimismo, también es destacable la cuidada y cautivadora ambientación, así como el uso entre dosificado e irónico del 3D: aunque se vende como una película en tres dimensiones (y así se paga), esta tecnología sólo se usa cinco minutos en dos momentos del filme, siempre avisando al espectador; ¿apuesta por racionalizar su uso cuando convenga? ¿ánimo innovador? ¿o timo directo? En cualquier caso, "Twixt" acaba siendo una oscura, dispersa y sólo parcialmente lograda reflexión sobre la realidad y la ficción.

"The Mortician" (2011), de Gareth Maxwell Roberts (Sección Oficial Fantàstic Competició)
Irregular película en la que lo más destacable es la presentación de una ciudad de Nueva Orleans postapocalíptica, en ruinas y abandonada a su suerte (vamos, como sucede en la realidad). En este marco se desarrolla la historia del apocado y traumatizado jefe de la morgue, cuya vida se cruza con la de un niño atrapado en una situación de muerte y venganza. El filme está narrativamente cogido con pinzas y apenas las interpretaciones le sostienen (subrayar la afectada y desacertada actuación del protagonista, un tal Method Man, rapero de profesión), aunque el director lo concluye con coherencia.

lunes, 10 de octubre de 2011

CINE / 44º Festival de Cine Fantástico de Sitges (2)

"Mientras duermes" (2011), de Jaume Balagueró (Sección Oficial Fantàstic Panorama)
Uno de los puntales del actual cine español de terror y suspense, Jaume Balagueró, se desmarca con su mejor película hasta la fecha optando más por lo segundo que por lo primero. "Mientras duermes" es más un thriller psicológico, por mucho que acabe conteniendo alguna (necesaria) escena de miedo y gore. Y es que el retrato que la película presenta de un hombre (el portero de una finca) incapaz de ser feliz y cuyo único aliciente es destrozar la vida de los demás (los vecinos) roza la perfección en todos los terrenos. En el guión, que contiene diálogos antológicos; en la dirección, contenida y medida (alejada en todo caso de situaciones facilonas) para lograr ser mucho más efectiva; y, por supuesto, en la interpretación. Qué decir del papelón de Luis Tosar como ese portero aparentemente servicial y amable, pero corroído de envidia y odio por dentro, probablemente una de las grandes actuaciones de su carrera (y ya son unas cuantas). Sobre estos sólidos andamiajes, Balagueró consigue un producto de altísimo nivel, una película propia de lo mejor de Hitchcock y Polanski.

"Jane Eyre" (2011), de Cary Joji Fukunaga (Sección Oficial Fantàstic Panorama)
De la mano del director estadounidense de ascendencia japonesa Cary Joji Fukunaga, la clásica novela de Charlotte Brontë refleja en la pantalla grande una atmósfera oscura y un poco fantasmal, muy acorde con el estilo pregótico de la obra británica. No obstante, se respetan totalmente el espíritu y el mensaje literarios, de forma que la película narra con convicción y habilidad (muy buen uso de los flashbacks) la historia de la niña huérfana y maltratada pero con la suficiente fuerza para salir adelante, aunque su bagaje y su obstinación le impedirán afrontar convenientemente sus sentimientos amorosos. Destacan sobremanera las excelentes actuaciones tanto de Mia Wasikowska ("Alicia en el País de las Maravillas", Tim Burton -2010-) como del últimamente omnipresente Michael Fassbender ("Shame", Steve McQueen -2011-; "X-Men: primera generación", Matthew Vaughn -2011-).

"Verbo" (2011), de Eduardo Chapero-Jackson (Sección Oficial Fantàstic Panorama)
Se estrena por fin Chapero-Jackson en el largometraje, después de una bien labrada carrera en el corto ("Contracuerpo" -2005-, "Alumbramiento -2007- y "The End" -2008-). Y lo hace, por un lado, sorprendiendo con un universo muy conseguido que mezcla fantasía con concienciación personal y social pero, por otro, su abigarrada puesta en escena y sus diálogos rapeados no logran conectar apropiadamente con el espectador. Quizá sea mayor objeto de disfrute por parte de adolescentes adoradores del hip-hop, deseosos de autoafirmación personal y con ganas de cambiar el mundo, que falta va haciendo...

domingo, 9 de octubre de 2011

CINE / 44º Festival de Cine Fantástico de Sitges (1)

Tiempo muy agradable, sol, playa y buen cine... Es lo que Sitges ofrece en el inicio de esta 44ª edición del festival. Este año, la organización ha acertado de pleno con las cortinillas de presentación que se proyectan antes de las películas: se titulan de forma genérica "la realidad nos mata" y hace referencia a situaciones en la vida normal que nos producen más dolor y terror que los filmes que presenta el propio festival. Así que puedes ver cómo a un cliente en un bar le "clavan" 12 euros por una cerveza y le empiezan a sangrar la nariz y las manos, o cómo una pareja entra de lleno en la rutina y ella arde por combustión espontánea... Magníficos, ya digo. Como el nivel de películas de este año...

"Eva" (2011), de Kike Maíllo (Inauguración)
El debutante en el largometraje Kike Maíllo nos ofrece una película elegante y sólida, preludio de lo que parece una carrera que podrá aportar mucho al cine y, en concreto, al fantástico en España. Los efectos especiales están muy logrados y perfectamente compenetrados con la historia, ayudando a crear una ambientación del futuro año 2041 realmente creíble, convirtiéndose en lo mejor del filme. También está bien conseguido el drama entre los personajes, dado que, más allá de un filme de ciencia ficción, "Eva" teje una historia de cuentas pendientes con el pasado, amores frustrados y creaciones robóticas con sencillez y, a la vez, con convicción. En este sentido, hay que resaltar el trabajo de Lluis Homar (estupendo y gracioso) y especialmente de la niña Claudia Vega (para que algunos se nieguen a dar premios infantiles).

"Attack The Block" (2011), de Joe Cornish (Sección Oficial Fantàstic Competició)
¿Por qué los alienígenas siempre tienen que caer en Estados Unidos y encontrarse con gente amable? Son las dos premisas que el director de "Attack The Block", el británico Joe Cornish, rompe premeditadamente en esta cinta entretenida y divertida, a medio camino, como señala el propio Cornish, entre "8 millas" (Curtis Hanson, 2002) y "Súper 8" (J.J. Abrams, 2011). Efectivamente, los extraterrestres tienen la mala suerte de caer en uno de los barrios más conflictivos de Londres, donde los niños no son angelitos y no reciben a los agresivos visitantes sin quedarse de brazos cruzados. Así, el resultado es una película que engancha y se ríe de muchos tópicos del género, lo cual es de agradecer.

"The Other Side Of Sleep" (2011), de Rebecca Daly (Sección Oficial Fantàstic Competició)
Tan intrigante como irregular filme de la irlandesa Rebecca Daly, en el que se nos presentan las consecuencias emocionales de un secuestro en el que una chica resulta asesinada y la otra sobrevive entre la desorientación que le produce el suceso y el que crea su propio noctambulismo. Seguimos con interés los pasos de esta pobre joven, compartimos su íntimo dolor y vemos cómo trata de rehacer su vida, pero el filme no acaba de generar un mensaje claro sobre nada en particular, sino más bien se conforma con crear una atmósfera de sentimientos quebrados, lo que por otro lado consigue.

viernes, 23 de septiembre de 2011

CINE / 59º Festival de San Sebastián (y 5)

Pues hasta aquí hemos llegado. Nos despedimos de San Sebastián un año más en una edición del festival que podemos calificar de un nivel bueno e interesante. Quizá han faltado grandes películas (de esas que hay pocas) pero, en compensación, nos hemos ahorrado importantes tostones (a excepción del insoportable Kim Ki-duk de "Amén", claro).

"Tyrannosaur" (2011), de Paddy Considine (Zabaltegi Perlas)
El estreno en la dirección del actor Paddy Considine es un retrato realmente duro de un hombre y una mujer que, por distintas circunstancias, se encuentran a la deriva en sus vidas. Hay escenas ciertamente crudas y ásperas, propias de esas personas que ni quieren ni pueden ni saben ser ayudadas, pero el director se las apaña para dotar a esos personajes de una fuerza de voluntad que, en última instancia, introduce al menos el deseo de cambiar y mejorar, lo que da al filme una verosimilitud mayor. Las estupendas interpretaciones de Peter Mullan y Olivia Colman, desde luego, ayudan a dar consistencia a una película que se basa claramente en sus actuaciones.

"La voz dormida" (2011), de Benito Zambrano (Sección Oficial)
Sigue habiendo polémica, heridas abiertas cuando se trata de la Guerra Civil o, en este caso, de la represión franquista inmediatamente posterior. En "La voz dormida" podemos hablar de personajes en blanco y negro, buenos y malos, pero, precisamente, en esa época es cuando más nítida era la situación: los vencedores humillaron a placer a los perdedores. Más de acuerdo puedo estar en el tono quizá en exceso melodramático del filme, originado en todo caso por la propia (y verdadera) tragedia vivida por la protagonista, bien interpretada por Inma Cuesta. Mejor, en cambio, resulta el personaje, recreado con una mayor gama de matices por María León. En todo caso, una película lo suficientemente lograda como para que nos haga recordar lo que jamás debió ocurrir, lo que nunca debemos permitir que vuelva a pasar.

"Los Marziano" (2011), de Ana Katz (Sección Oficial)
Poco a poco se va tejiendo una película en la que se nos presentan unos personajes peculiares, unidos por lazos familiares, pero separados por la falta de entendimiento y comprensión entre ellos. Diversas escenas irán dando un toque ligero de humor a situaciones que más propiamente podrían dar vegüenza ajena. Y, de esta manera, se acaba conformando un filme que, sin alcanzar un gran empaque, resulta curioso. Menor, pero interesante.

"Rampart" (2011), de Oren Moverman (Sección Oficial)
Aunque parte de un argumento del reputado escritor de novela negra James Ellroy (que ha dado pie a filmes tan interesantes como "La Dalia Negra" -Brian De Palma, 2006-, "L.A. Confidential" -Curtis Hanson, 1997-), "Rampart" es un retrato difuso de un policía que hace las cosas a su manera (con brutalidad, vaya). La intepretación de Woody Harrelson puede convencer, pero no tanto el desarrollo de los personajes y la trama general, en fin, que, sin resultar mala, cae en lugares comunes y entretiene lo justo.

"Happy End" (2011), de Björn Runge (Sección Oficial)
Estos nórdicos están llenos de traumas. "Happy End", como muchas otras obras del norte de Europa rebosan de falta de comunicación en las parejas, de carencia de afectividad en las relaciones... Aquí asistimos a la doble relación de una chica que, por un lado, es maltratada por su pareja, y por otro es pagada para mantener una relación con un tipo bueno pero inestable. En fin, la diferencia con otros filmes similares es que, a pesar de todo, puede haber una vía para arreglar las cosas...

jueves, 22 de septiembre de 2011

CINE / 59º Festival de San Sebastián (4)

"Arrugas" (2011), de Ignacio Ferreras (Zabaltegi Nuevos Directores)
Basada en el premiado cómic de Paco Roca, "Arrugas" se adentra igualmente con honestidad (a veces, sinceridad brutal) y delicadeza a ese peliagudo asunto de la vejez, el deterioro de cuerpo y mente, y el papel que la sociedad (y los familiares) destinan a los ancianos. El protagonista ingresa en un geriátrico al no poder (¿querer?) hacerse cargo de él su hijo y allí irá descubriendo no sólo el sistema que está creado para pasar lo que le queda de vida, sino que también asistirá a su propio deterioro y, asimismo, al nacimiento de una amistad que acabará prevaleciendo a pesar de todo. Emocionante y brillante visión de lo que todos acabaremos pasando.

"Extraterrestre" (2011), de Nacho Vigalondo (Zabaltegi Especiales)
El autor de "Los cronocrímenes" (2007) vuelve aparentemente al terreno de la ciencia-ficción. Y digo aparentemente porque, en realidad, la invasión alienígena es una excusa (un mcguffin, que driría Hitchcock) para contarnos otra cosa. Por un lado, la historia de amor entre dos personas que se acaban de conocer y, que peligra a causa de todas las dificultades externas. Y, por otro, la conclusión de que, a pesar del giro copernicano que puede suponer la llegada de los extraterrestres, la gente tiende a comportarse de manera igualmente estúpida. Destacable es el directo tono de humor de la cinta, si bien, podría considerarse más apto para los seguidores de Muchachada Nui, ya que buena parte del peso recae en Raúl Cimas y Carlos Areces (dos de los componentes del peculiar grupo humorístico manchego). Por lo demás, consideremos "Extraterrestre" una visión irónica (y cómica) de las películas de invasiones y veámosla sin mayores pretensiones para así disfrutarla mucho mejor.

"Life Without Principle" (2011), de Johnnie To (Zabaltegi Perlas)
Ahora que están surgiendo películas sobre las consecuencias de la crisis económica (principalmente procedentes de Estados Unidos), faltaba la visión oriental. Y es el especialista hongkonés en cine de acción, Johnnie To, el que, contra todo pronóstico, elabora un filme muy directo, esclarecedor y entretenido sobre el asunto. Así utiliza su ciudad, Hong-Kong, como base y ejemplo perfectos del capitalismo financiero que está detrás de la actual crisis: por un lado, tenemos al banco que presiona a sus trabajadores para que endosen inversiones de riesgo a sus clientes, por otro, a las personas de distinto tipo que acceden a depositar su dinero (con el desmedido afán de lucro siempre detrás) y, finalmente, a los mafiosillos que tratan de sacar ventaja de todo ello. Retrato sincero y convincente de los errores y excesos cometidos. ¿Volveremos a caer en ellos?

"Kiseki" (2011), de Hirokazu Kore-eda (Sección Oficial)
Es cine pausado el de Kore-eda, que se recrea en detalles, situaciones y ambientes. Pero también es un cine que transmite sensaciones con acierto y buen hacer. En este caso, dos niños pequeños, hermanos para más señas, se ven obligados a vivir alejados a causa de la separación de sus padres. Así que reúnen fuerzas, amigos y dinero para poderse ver en un punto intermedio con la esperanzadora idea (muy propia de la infancia) de que sus sueños se harán realidad mientras los gritan al tiempo que se cruzan dos trenes de alta velocidad. Entre medias, asistimos a un buen y detallado perfil de la vida e ilusiones de cada uno de ellos, en un viaje que puede muy bien ser un paso previo a la madurez.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

CINE / 59º Festival de San Sebastián (3)

"Et maintenant on va où?" (2011), de Nadine Labaki (Zabaltegi Perlas)
En un pequeño pueblo del Líbano, las guerras de religión entre cristianos y musulmanes han diezmado la población y causado mucho sufrimiento, así que, ahora que parece consolidarse la paz, nuevas noticias del recrudecimiento del conflicto amenazan con reabrir nuevas heridas (y muertes). Algo que no pueden permitir las mujeres de la aldea, las que más han padecido las pérdidas de hijos, hermanos y maridos, así que éstas (independiente de sus confesiones religiosas) se unen para idear diversos planes con el fin de que los hombres olviden los odios. Este atractivo planteamiento es desarrollado por Labaki con un excelente sentido del humor en una comedia merecedora de estar a caballo nada menos que entre Berlanga y Kusturica. Así, la directora de "Caramel" (2007) consigue unas situaciones y unos diálogos que hacen las delicias del respetable y consigue transmitir plenamente el mensaje de que la guerra es estúpida y, además, una tontuna.

"George Harrison: Living In A Material World" (2011), de Martin Scorsese (Zabaltegi Especiales)
Es conocido el gusto de Scorsese por la música y, prueba de ello, son los documentales que últimamente nos ha ofrecido ("Shine A Light" -2008-, sobre The Rolling Stones, "No Direction Home" -2005-, sobre Bob Dylan). En esta ocasión, ha optado por un análisis (quizá excesivamente minucioso, ¡de tres horas y media!) sobre la vida de George Harrison. Lógicamente, buena parte del metraje está relacionado con The Beatles y con el sentido trascendental de la vida del guitarrista, si bien se desgranan anécdotas de todo tipo, que hace que el documental sea más apreciado por los fans de la banda de Liverpool o de su propia persona que por el público en general, al que el excesivo metraje le echará a buen seguro para atrás. Quizá se podría haber contado lo mismo en dos horas, pero la cantidad de imágenes y grabaciones inéditas es tal que no puede por menos que valorarse el esfuerzo.

"Albert Nobbs" (2011), de Rodrigo García (Sección Oficial fuera de competición)
La historia de una mujer que vive disfrazada de hombre para poder trabajar y ganarse la vida en la Irlanda machista del siglo XIX puede considerarse inicialmente como un argumento atractivo. E interesa la descripción de la situación en general, si bien al final le queda a uno la sensación de que el director no va mucho más de la anécdota y de que podría haber construido un drama más profundo y elaborado. Eso sí, sirve de vehículo de lucimiento de una Glenn Close más brillante por su caracterización que por su actuación en sí.

martes, 20 de septiembre de 2011

CINE / 59º Festival de San Sebastián (2)

"Take This Waltz" (2011), de Sarah Polley (Sección Oficial)
La segunda película como directora de la actriz Sarah Polley es una sólida y excelente visión crítica del amor y el matrimonio, a través de la historia de una joven felizmente casada que conoce a otra persona de la que se enamorará. Cómo abordar esta situación sin caer en tópicos era el desafío de Polley, que resuelve el filme de una forma elegante y bien alejada de lugares comunes que, en última instancia, se convierte en una revisión de lo que la pasión demasiado idealizadamente romántica tiene que ver con las necesidades de una pareja estable: poco. Por otro lado, la interpretación de Michelle Williams es de las que quedan en la retina del espectador por mucho tiempo, mientras que aguantan bien sus personajes Luke Kirby y Seth Rogen, éste manteniendo su faceta cómica que más le caracteriza.

"Nader y Simin, una separación" (2011), de Asghar Farhadi (Zabaltegi Perlas)
Lo que la administración de la justicia puede llegar a generar de injusticia en un país como Irán, con unas normas tan tradicionales y estrictas, es de lo que habla Farhadi en esta película. El punto de partida es la separación de un matrimonio (con soterrada crítica a la cerrazón social del país), que provoca una serie de cambios familiares, que, a su vez, genera una inestabilidad en las relaciones entre los miembros, que, a su vez, provoca consecuencias mayores y dramáticas. Lo que podría resolverse de una forma amistosa, debido al burocrático sistema judicial y al rígido código moral, se complica ante los atónitos ojos del expectador, que asiste, eso sí, a una magnífica interpretación de prácticamente todo el reparto.

"Shame" (2011), de Steve McQueen (Zabaltegi Perlas)
El mayor acierto de la nueva película de Styeve McQueen (nada que ver con el actor) es la construcción de un retrato duro y sórdido de un personaje, excelentemente interpretado por Michael Fassbender, con serios desajustes en su vida sexual y emocional. Contemplamos cómo su deseo se expresa de forma compulsiva, mediante la excitación pornográfica y las relaciones con prostitutas, y se intuye un pasado incestuoso con su hermana, mientras navega en el difícil equilibrio por salir de ese círculo vicioso o hundirse definitivamente. Sin embargo, la película hace más por explotar el morbo y la sordidez que por construir un relato más sólido.

domingo, 18 de septiembre de 2011

CINE / 59º Festival de San Sebastián (1)

Este año, San Sebastián nos recibe con tiempo gris y sirimiri constante. Sin embargo, las películas vistas hasta ahora nos dan una alegría, ya que ofrecen un tono medio-alto al certamen, tanto en sección oficial como en no a concurso y en secciones paralelas... Salvo la lamentable y bochornosa excepción de Kim Ki-duk.

"Intruders" (2011), de Juan Carlos Fresnadillo (Sección Oficial fuera de competición)
El canario Fresnadillo ("Intacto" -2001-, "28 semanas después" -2007-) regresa con una propuesta potente, visualmente atractiva y narrativamente solvente, alejada de los tópicos del género fantástico. En "Intruders" mezcla con sumo acierto los fantasmas infantiles reales con los imaginarios y aterradores, aunque para ello el espectador tenga que asumir una especie de extraña enfermedad psicosomática de los protagonistas. Pero, por encima de todo, Fresnadillo fascina y genera suspense del bueno, no terror ni sustos gratuitos, gracias a su habilidad técnica y a un guión medido y carente de giros innecesarios o poco creíbles. Todo lo contrario, "Intruders" se hace creíble porque, mediante una interpretación fantasiosa, tiene los pies en los miedos reales. El compacto trío actoral formado por Clive Owen, Pilar López de Ayala y la niña Ella Purnell ayudan a convertir la película en una propuesta sólida del nuevo fantástico español (aun con coproducción de Estados Unidos y Reino Unido).

"No habrá paz para los malvados" (2011), de Enrique Urbizu (Sección Oficial)
Este thriller ofrece un papel a la medida de José Coronado, que borda uno de los personajes a partir de ya míticos de la historia del cine español: Santos Trinidad, un policía venido a menos, amargado, alcohólico y, finalmente, (anti)héroe. Urbizu vuleve a su género favorito ("Todo por la pasta" -1991-, "La caja 507" -2002-) para seguir las andanzas de este elemento que, primero, trata de limpiar de testigos los asesinatos que ha cometido y, después, se ve implicado en una trama de tomo y lomo. El filme funciona bien, aunque se hechan en falta bien más diálogos dignos de la gloria del personaje creado bien más escenas de acción que subrayen lo oscuro de la trama. Aun así se ve bien, entretiene e, incluso, emociona y no nos acaba cayendo tan mal ese tremendo hijo de puta que es Santos Trinidad. En el debe de la película hay que mencionar que quizá la galería de secundarios no es la más acertada, especialmente unos planos Helena Miquel y Juanjo Artero.

"Little Odessa" (1994), de James Gray (Ciclo American Way Of Death)
Tenía ganas de ver la primera película del interesante James Gray ("La noche es nuestra" -2007-, "Two Lovers" -2008-). En "Little Odessa" crea una especie de "Crimen y Castigo" de mafiosos rusos en Nueva York, con un Tim Roth en estado de gracia y una mezcla de escenas truculentas y líricas. Sin embargo, adolece de caer en ciertos lugares comunes, especialmente con el tema de la madre enferma, de la culpa del hijo descarriado y la relación con el estricto padre y su inocente hermano... No obstante, buen cine negro, digno del ciclo que le dedica el Festival de San Sebastián de 2011 a las obras recientes estadounidenses de dicho género.

"Amén" (2011), de Kim Ki-duk (Sección Oficial)
De vergüenza ajena, como poco, se puede calificar la última película de Kim Ki-duk. Nunca he sido especial seguidor de su cine, pero esto es puramente una estafa. Sin apenas diálogos, rodada con cámara de vídeo a la mano y dejando que se filtren todos los sonidos de la calle (el viento, el tráfico, etc.), seguimos las andanzas de una chica coreana que llega a Europa (Francia e Italia) en busca de un supuesto antiguo amor que la ha abandonado. Se nos ofrecen permanentes primeros planos de la protagonista, que apenas acierta a poner una constante cara de besugo, la vemos ser robada y acosada por alguien con máscara de gas, moviéndose en tren de una ciudad a otra sin encontrar a su examante, gritando el nombre de éste en medio de zooms setenteros... Y luego se nos dirá que todo ello es la metáfora de no sé qué amor perdido. ¡Tomaduras de pelo, las justas, señor Kim Ki-duk!