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martes, 24 de junio de 2008

POLÍTICA / Malas noticias de Europa


Siempre he sido un europeísta convencido. Europeísta de fondo, de los que ponen por encima lo que nos une sobre lo que nos separa: esas estúpidas y absurdas líneas del mapa llamadas fronteras. Ni siquiera en momentos críticos como el referendum sobre el Tratado Constitucional me atreví a votar en contra (creo que nunca lo haría). Preferí abstenerme ante una Constitución farragosa y poco clara en su defensa de los derechos sociales (la Constitución Española es mil veces más progresista).

Pero lo de ahora ya me parece totalmente inadmisible. Aprovechando que, actualmente, en 18 de los 27 países de la UE mandan gobiernos de derecha o neoliberales (defínase como se quiera) -algo evidentemente pasajero-, se han impulsado medidas absolutamente rechazables. La más gorda es la directiva que amplía la jornada laboral hasta las 60 horas semanales (incluso a 78 en algún caso) si empresario y trabajadores se ponen de acuerdo. Claro, todos sabemos que las relaciones entre empresario y trabajador son absolutamente libres, de igual a igual. Claro, todos sabemos que conciliar la vida familiar con esa nueva jornada será pan comido. Claro, ¿a alguien le suena lo del derecho al descanso? ¿Estamos en la sociedad del bienestar o regresamos a la era de la esclavitud? Y, hablando en el lenguaje de los neoliberales que están tras esta medida, ¿alguno se ha planteado que, para contribuir al consumo en esta sociedad de consumo hace falta tiempo para consumir?

Y la otra "buena" es la autorización para retener inmigrantes sin papeles hasta 18 meses y la posibilidad de enviar a los menores a países distintos de los de su origen. La "directiva de la vergüenza", como ya la han calificado con razón en muchos países latinoamericanos se define por sí sola y no deja de ser un Guantánamo camuflado, envuelto en argumentos técnicos que pretenden dar seguridad legal al retorno de inmigrantes. ¿Es ésta mi Europa? No, que me la han cambiado.

jueves, 1 de mayo de 2008

LABORAL / Día del Trabajo: paro y accidentes


Aprovecho una fecha tan señalada como el Día del Trabajo (del trabajo digno, añadiría yo, porque no es sólo trabajar, sino trabajar en las mejores condiciones) para comentar un par de aspectos relacionados con el mundo laboral. El primero tiene que ver con el desempleo. En el cuadro de abajo podéis ver que, aun con muchas dificultades, España ha conseguido reducir paulatinamente sus escandalosas cifras de paro desde los años 80, hasta acercarse a la convergencia con la (antigua) Unión Europea de los 15, la de los países digamos que occidentales de Europa. Sin embargo, la excesiva dependencia en los últimos años de la construcción -y su baja productividad- (amén de la sempiterna estacionalidad que nos genera el turismo) ha hecho que, con la actual crisis del ladrillo (las finanzas y las materias primas), se haya desatado una sangría laboral muy peligrosa, que nos vuelve a poner a la cola en empleo (9,3% de paro en el interanual de marzo, con 246.000 desempleados más en el primer trimestre de 2008 sobre el trimestre anterior), y en este caso a la cola de la Europa de los 27. Por eso son más que imprudentes las palabras de Zapatero sobre que, en cualquier caso, las peores cifras de paro que ahora se manejan siempre serán mejores que las de Aznar. Dejemos las comparaciones pasadas, no lancemos previsiones aventuradas y más ponerse a trabajar para reducir el paro (nunca mejor dicho): vivienda pública para sostener la construcción y recolocación en sectores más productivos y con futuro. Esa es la tarea del Gobierno.


Lo que ya es absolutamente intolerable es el nivel de muertes en el trabajo (y en eso también ha tenido que ver el peso de la construcción, sector inseguro donde los haya, entre otros): entre 1.400 y 1.300 muertes cada año son cifras como para rasgarse las vestiduras. Aunque el nivel haya descendido ligeramente en 2007 hasta 5,3 muertos por cada 100.000 trabajadores afiliados a la Seguridad Social. El nivel sube al 14,2 en Construcción, 7,2 en Sector Agrario, 6 en Industria y 3 en Servicios. SON DEMASIADOS.