domingo, 9 de junio de 2013

DEPORTES / Atlético de Madrid 2012/13: una temporada excelente

Concluida la temporada futbolística 2012/13, el balance para el Atlético de Madrid puede considerarse como excelente, dadas el enormes distancias que hoy en día median entre Barcelona (en mayor medida) y Real Madrid, y el resto de los equipos españoles, por presupuesto, por diversas ventajas económicas, por ser foco de atracción de grandes fichajes, etc., etc. El 'Cholo' Simeone ha sabido encontrar la manera de hacer valer una plantilla de cierto nivel, pero con escasos cracks, de sacar el máximo partido posible y, sobre todo, de devolver la mentalidad de ganadores hace demasiado tiempo perdida. No pudo comenzar mejor la temporada, con una Supercopa de Europa (la segunda en dos años) ante el ganador de la Champions, el Chelsea, que se llevó un baño considerable. Luego, en Liga, las cosas fueron prácticamente inmejorables, especialmente en la primera vuelta, donde batimos varios records históricos y concluimos terceros, clasificados directamente para jugar la próxima Champions. Y la guinda llegó con la tan ansiada victoria ante el eterno rival, el Real Madrid, logrando además un título de gran mérito, la Copa del Rey, la décima. Los únicos nubarrones en el cielo vienen con la marcha del goleador Falcao, que ratifica que el Atlético de Madrid no es un equipo de destino final, sino de mero paso, de grandes jugadores (las maltrechas finanzas de un club con arcas necesitadas de dinero también explican eso). Por tanto, se cierne el interrogante de qué equipo habrá que volver a rehacer para afrontar nuestros importantes compromisos para la temporada que viene: para empezar, la Supercopa de España contra el Barça y el inicio de la Champions. Hay que consolidar el proyecto Simeone a toda costa para mantener al Atlético de Madrid bien alto, donde el equipo y su afición merecen estar.

martes, 28 de mayo de 2013

MÚSICA / Un Primavera Sound 2013 de perfil noventero

La edición 2013 del festival barcelonés de música Primavera Sound tuvo un marcado carácter noventero gracias a la profusión de bandas de aquella época (¿la última década gloriosa del rock?), bien porque aún se mantienen en activo (Los Planetas, The Breeders, Dinosaur Jr) bien porque -sobre todo- regresan por causas más o menos justificadas en lo musical (Blur, My Bloody Valentine*, The Jesus And Mary Chain, El Inquilino Comunista, Chucho). Bueno, el caso es que el balance fue bastante notable, tanto porque la mayor parte de esos grupos demostraron estar en forma como porque les acompañaba una buena hornada de figuras ya consagradas del indie (Meat Puppets, Nick Cave, Phoenix, Camera Obscura) y otras emergentes muy interesantes (Tame Impala, Django Django, Crystal Castles), además de los descubrimientos de pequeñas bandas que siempre sorprenden (Telebit, The Ringo Jets). Ni que decir tiene que es imposible ver a los cerca de 200 artistas que, entre el miércoles 22 y el sábado 25 de mayo, se pasaron por los 10 escenarios del macrofestival. Mención aparte merecen las dos significativas bajas, más o menos a última hora, de Rodríguez (al que le tenía muchas ganas después de admirar el documental sobre su vida "Searching For Sugar Man", que ganó el Oscar) y de Band Of Horses, una destacable banda del sonido americana.

Jueves 23 de mayo

Empezamos muy bien con El Inquilino Comunista, que hizo un repaso por sus temas más notables. Los chicos de Getxo siempre fueron muy buenos, dignos de la escena musical estadounidense del noise, quizá les faltaron un par de hits para triunfar, pero el que tuvo retuvo...  Y pronto llega el que, desde mi punto de vista, fue el mejor de los conciertos de todo el festival, el que ofrecieron los australianos Tame Impala, que defendieron de forma sobresaliente sobre las tablas su excelente disco "Lonerism". Canciones redondas, nacidas de la psicodelia y el rock setentero, con mucha fuerza, gran sonido y brillante ejecución. Dinosaur Jr estuvo en su línea, correcto, pero es cierto que su sonido cansa un poco y se ha quedado un tanto anquilosado. Luego llegó el primer tándem de grupos que tocaban a la misma hora en escenarios distintos y hubo que repartir tiempo para ambos: The Postal Service estuvieron agradables con su pop con electrónica, mientras que Bob Mould, por su parte, estuvo realmente contundente con su fórmula de hardcore melódico (más lo segundo que lo primero), más en línea con Sugar que con Hüsker Dü (por hablar de sus antiguas bandas). Los franceses Phoenix ejercieron de cabezas de cartel con un gran despliegue de medios, mucha luminotecnia y sonido recargado, pero me gusta su pop elaborado y ya reúnen una interesante colección de buenos temas. Hubo hueco también para un descubrimiento en el escenario Adidas (muy orientado a ello), concretamente de los colombianos Telebit y su electro-rock molón.

Viernes 24 de mayo

Es divertido ver a Tokyo Sex Destruction en directo: su fórmula de rock y soul engancha y el cantante es un showman evidente. De los británicos Django Django esperaba grandes cosas porque su primer disco es una gozada. Pero en directo no saben aún reflejar su amplia gama de detalles musicales y no acabaron de engancharme tanto como pensaba, pero estuvieron bien. Otro de los grandes momentos del festival fue la reunión de The Breeders para interpretar su obra maestra, "Last Splash" (1993), a la que luego añadieron cuatro temas más para completar un concierto magnífico, con mucho feeling. Aunque tiene tantos kilos de más que parece la madre de su hermana gemela, Kim Deal mantiene su sempiterna sonrisa y la conexión especial con el público. Los escoceses The Jesus & Mary Chain eran uno de los más esperados retornos y su actuación fue bastante buena, aunque en exceso contenido. Eché en falta más tormenta eléctrica pero, por otro lado, agradecí que salieran a tocar (aparentemente) serenos y (casi) sin discusiones entre los hermanos Reid. En el escenario Adidas, los turcos The Ringo Jets fueron otra agradable sorpresa con su inspiración entre Jon Spencer Blues Explosion y The White Stripes. Concluyeron la jornada Blur, el mayor de los regresos -en términos comerciales- y su pop desenfadado. Siempre me gustaron y conservan un cancionero que forma parte de la vida de muchas personas, entre las que me incluyo. Aunque el concierto tuvo ciertos momentos de bajón, el balance fue notable porque su repertorio es infalible.

Sábado 25 de mayo

El día se quedó algo cojo debido a las caídas del cartel de Rodríguez y Band Of Horses. Pero, bueno, el primero fue muy bien sustituido (en un registro musical completamente diferente, claro) por Chucho. Los albaceteños se marcaron un conciertazo a cuenta de su glorioso repertorio. Y llegó la hora de nuevos conciertos simultáneos, tres en concreto: el australiano Nick Cave And The Bad Seeds, que tendrá su mérito pero a mí no me llega; los estadounidenses Meat Pupppets, banda ochentera referencial para grupos como Nirvana, que convenció con su mezcla de hardcore, punk y folk; y los escoceses Camera Obscura, que brillaron con su pop bonito. Otra lectura nostálgica la dieron Los Planetas. Los granadinos interpretaron de cabo a rabo (sin más) uno de sus grandes discos, "Una semana en el motor de un autobús" (1998). Excelentes atmósferas y ejecuciones instrumentales. No así la voz de J, que si nunca fue buena, con el tiempo ha empeorado. Y ya entrada la madrugada subieron a escena My Bloody Valentine. Los irlandeses han vuelto al panorama musical con el lanzamiento de su (estupendo) tercer disco (de larga duración) el pasado mes de febrero ("m b v"), tras más de 22 años de silencio discográfico. Estuvieron en su línea, creando lo que nunca otros han podido hacer: belleza (e incluso baile) de la distorsión y el ruido. Cierto que las voces apenas se intuían, pero se disfrutó igual. Cerraron la noche (y el festival) Hot Chip y su receta de electropop e indietrónica, ideal para mover el esqueleto brindando por una gran edición del Primavera Sound.


* Cierto, My Bloody Valentine desarrolló la mayor parte de su (exigua) discografía a finales de los 80, pero su disco clave fue de 1991, "Loveless".

sábado, 18 de mayo de 2013

DEPORTES / El Atlético de Madrid gana al Real Madrid su décima Copa del Rey

Real Madrid 1 - Atlético de Madrid 2. Fue el ajuste de cuentas perfecto: ganar al eterno rival, además en su propio feudo, con un trofeo de por medio, tras 14 años sin lograr una sola victoria contra los blancos en ninguna competición... Y con la guinda de ver la expulsión de los odiados Mourinho y Cristiano Ronaldo (éste por una clara agresión). En un partido clásico de Copa, con más empuje y emoción que calidad, el resultado pudo ser otro si al Madrid le hubiera entrado alguno de los tres postes o si Courtois no hubiera estado tan enorme en la portería o si Juanfran no hubiera sacado un balón bajo los palos... Pero anoche los astros se conjuraron para compensar a los rojiblancos de tantos años malogrados ante los merengues. Y con creces, porque se trata de la décima Copa del Rey para el Atlético de Madrid, que sigue engrosando sus vitrinas desde los últimos años y, en concreto, con Diego Pablo Simeone como entrenador, que, a falta en ciertos aspectos de calidad, ha dado al equipo lo que le faltaba: confianza en sí mismo y madera de ganador. Pero la habilidad técnica también la tenemos, y de ello fue buena prueba el primer gol Atlético, el del empate, cuando Falcao mareó como quiso a Albiol y Khedira para realizar un pase magistral a Diego Costa, que prolongó con acierto y lanzó un zurdazo cruzado y ajustado al poste, imposible de parar para Diego López. Todo lo demás fueron más ganas que acierto, y control no hubo tampoco mucho. Pero las tablas estaban en el marcador cuando, en la prórroga (minuto 99), Miranda se adelantó a la media salida del cancerbero madridista, en un centro puesto por Koke,  para rematar así el gol y la victoria. Una victoria muy dulce.

El equipo campeón de la Copa del Rey 2012-13:

PORTERO: Courtois
DEFENSAS: Juanfran, Miranda, Godín y Filipe Luis
CENTROCAMPISTAS: Arda Turan (Christian Rodríguez, m.110), Mario Suárez, Gabi y Koke (Raúl García, m.112)
DELANTEROS: Diego Costa (Adrián, m.106) y Falcao



lunes, 13 de mayo de 2013

ECONOMÍA / Las dos tragedias de Bangladesh: más de 1.100 muertos

El derrumbe el pasado 24 de abril de la fábrica textil Rana Plaza ha dejado en evidencia dos cuestiones. Una más aparente y terrible, que es la muerte de más de 1.100 personas, de las cerca de 5.000 que se encontraban en ese momento trabajando, debido a las pésimas condiciones del edificio. Y otra detrás e igualmente terrible: las miserables condiciones laborales (es un decir) a que se ven sometidos los trabajadores, con salarios paupérrimos (desde 30 dólares mensuales) y jornadas extenuantes en un ambiente deplorable. De la primera tragedia se ha beneficiado hasta ahora el propietario del Rana Plaza, Mohammed Sohel Rana (ya detenido), al no invertir ni siquiera un mínimo decente para el mantenimiento de las instalaciones. De la segunda tragedia se han visto beneficiadas en muchísima mayor medida las cadenas de ropa que venden caras las prendas eloboradas a precio de saldo en fábricas como Rana Plaza, en un sistema que no puede sino denominarse apropiadamente multinacional del esclavismo. La española El Corte Inglés, la británica Primark, la canadiense Loblaw y la danesa Group PWT ya han reconocido que compraban ropa en Rana Plaza, pero todos sabemos que es una sucia y generalizada práctica.

¿Y qué hacemos? ¿Compramos menos ropa? Comprar sólo lo justo siempre es una buena idea. ¿Miramos la etiqueta para ver dónde se fabrican las cosas? Si ya todas las empresas textiles están deslocalizadas en países pobres. Y tampoco es plan de dejar de hacer negocio con economías más frágiles que la nuestra. No. La solución debe ser otra. Debe ir en la línea de establecer mayores salarios mínimos en todo el mundo (y más cuantiosos aún en el caso de empleados de multinacionales extranjeras), de modo que las empresas no jueguen con el factor de la mano de obra semiesclava. No es justo para nadie, ni para los trabajadores de Bangladesh ni para los trabajadores de España, ni para los consumidores de ninguna parte. Los salarios fluctúan en función de cada país y su nivel de vida, pero hay que limitar esas variaciones para abandonar las actuales cotas de explotación laboral.

jueves, 25 de abril de 2013

CINE / 16º Festival de Málaga (y 2)

"Manos arriba, esto es un contrato", de Javier Gascón (Documentales)
Documental bienintencionado y necesario sobre las consecuencias personales (recoge testimonios de 31 casos) y, en última instancia, sociales de toda la serie de productos tóxicos que la banca ha endosado a la gente en este país durante los últimos años, muchas veces sin consentimiento expreso de los depositantes. La acumulación de estas auténticas estafas organizadas y su confluencia con el estallido de la crisis (si es que aquéllas no han sido una causa de ésta) han desatado una quiebra generalizada de muchas familias (más de dos millones de afectados solamente por las preferentes, con un saldo de dinero perdido de 22.000 millones de euros). Por tanto, era necesario llevar esta historia al cine y, a pesar de las ciertas carencias (técnicas y explicativas), se trata del documento histórico de una historia para no repetir.

"Hijo de Caín", de Jesús Monllaó (Sección Oficial)
Un planteamiento atractivo, un hijo con serios problemas de comportamiento (especialmente con su padre) que empieza a ser tratado por un psicólogo con el enganche del ajedrez como pasión, da lugar a un filme que se sigue con interés, aunque parece que en un momento dado toma una deriva decididamente telefilmera... Pero, no os preocupéis, falsa alarma. Todo queda explicado y es resuelto convincentemente. No deja de ser una historia más efectista que profunda, pero se deja ver...

"Casting", de Javier Naranjo (Sección Oficial)
Estamos ante una obra de factura amateur, que delata un cine más hecho por vocación que con medios. Pero poco a poco las historias van creciendo lo suficiente como para olvidar cuestiones estilísticas. Aquí se narran las idas y venidas de una serie de actores principiantes (interpretados con lógica verosimilitud por actores principiantes) que acuden a un casting a buscarse un hueco en el difícil mundo de la actuación. Y la película acaba dejando un cierto buen sabor de boca.

martes, 23 de abril de 2013

CINE / 16º Festival de Málaga (1)

Nueva edición del Festival de Cine Español de Málaga, todavía con la noticia caliente del cese de actividades de Alta Films, la mayor distribuidora de cine de autor. Qué pasará con el cine en este país es algo que no se puede saber pero pinta muy, muy mal... De momento, no sé si es que se empiezan a notar los recortes en la producción cinematográfica, las películas vistas este año en Málaga son más bien discretas.

"Dos más dos", de Diego Kaplan (Territorio Latinoamericano)
Una de las mejores comedias vistas últimamente. La historia de un matrimonio que se ve arrastrado al intercambio sexual de parejas para animar así su relación, a pesar de las claras reticencias del protagonista (absolutamente espectacular Adrián Suar), genera una serie de situaciones y diálogos sobresalientes y tronchantes, sobre todo en la primera hora de metraje. Luego, la película modera su tono para escarbar en las consecuencias dramáticas del llamado swinging, si bien nunca pierde el fondo cómico y se cierra con un final que evidencia las contradicciones de los personajes y permite rematar la crítica a cierto modo de vida hippie-burgués. Lo que no resulta tan gracioso es que se trate de la última película distribuida por la (desgraciadamente) desaparecida Alta Films.

"El efecto K. El montador de Stalin", de Valentí Figueres (ZonaZine)
Curioso e interesante experimento cinematográfico que se vale de gran cantidad de imágenes de archivo para narrar la vida de un imaginario amigo del cineasta soviético Eisenstein que acaba convirtiéndose en agente secreto de Stalin. A través de este argumento, que permite múltiples posibilidades, asistimos a una especie de intrahistoria ficticia dentro del marco de la (apasionante y terrible) historia real de la primera mitad del siglo XX. Y, aunque peque de cierto tono amateur, no se puede negar su originalidad.

"Ayer no termina nunca", de Isabel Coixet (Sección Oficial)
Es arriesgado apostar tu película sólo a dos personajes que están todo el rato hablando en un mismo espacio. Hay que saber contar la historia, editarla bien y, especialmente, los actores deben estar sobresalientes. Pues ninguna de las condiciones se cumple, así que progresivamente se va haciendo repetitiva, pretenciosa y, finalmente, aburrida. Eso sí, me temo que su predicción sobre la situación futura de España puede ser acertada.

"Combustión", de Daniel Calparsoro (Sección Oficial)
No empieza mal la película, con el retrato de una sofisticada banda de ladrones que persigue dar el golpe maestro en una joyería. Luego se mezcla con una historia de amor básicamente no creíble y la pasión por los coches que busca más el efectismo que otra cosa, con lo que el castillo de naipes se acaba derrumbando. Dicen que es un filme para un público adolescente que busca sensaciones fuertes. Yo tengo mejor concepto de los adolescentes.

jueves, 18 de abril de 2013

CINE / La caída de Alta Films o el fin de la cultura del cine

Quizá no nos ha pìllado del todo por sorpresa la caída de Alta Films, la distribuidora, exhibidora y productora de Enrique González Macho, para más inri, presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Los que seguimos viendo el cine en las salas ya nos estábamos dando cuenta de la progresiva bajada de espectadores. Ayer, sin ir más lejos, éramos literalmente cuatro viendo en los madrileños cines Acteón (¡en el día del espectador!) "Alacrán enamorado" (una buena película de Santiago Zannou y precisamente producida por González Macho). Pero no por mucho esperado duele menos. El cese de actividades de la mayor distribuidora de cine de autor y dueña de los famosos cines Renoir, entre otros, es más que un fracaso empresarial. Es una pérdida enorme para el cine, para la cultura en nuestro país. "Es por el pirateo de internet, es porque el mercado del DVD está hundido", se alega. Y se trata de problemas de fondo a tener en cuenta. El auge online y el fracaso del formato DVD afectan al cine de forma similar a como el intercambio en la red y el fin del CD han destrozado la industria musical. Pero no olvidemos que en ambos casos estamos hablando tanto de una galopante miopía que ha impedido sacar partido de internet (y en lugar de ello ha supuesto el derrumbe) como del erróneo pensamiento de que el formato digital permitiría un interminable pelotazo (y se lo han comido con patatas). No, no son estos los problemas principales, sino meras excusas de perdedor, lugares comunes de impacto fácil pero que encaran el problema desde un análisis equivocado.

Abordemos el origen del quebranto del cine en nuestro país. Por un lado está la cuestión cultural. ¿En qué colegio o instituto se estudia el cine como un arte más, como la pintura o la literatura? ¿En qué ambiente cinéfilo hemos crecido (y crecen nuestros hijos) para asumir que da lo mismo ver una película en una sala que en casa o en un indescifrable screener bajado de internet? Y en este caldo de cultivo llega la crisis, una tan tremenda que reduce el consumo al mínimo y, claro, ¿algún distribuidor o exhibidor ha sido realmente consciente de los precios de las sesiones? ¿Ocho, nueve o diez euros es un precio apropiado ante semejante situación económica? El cine fue refugio de muchas personas tras el crash económico estadounidense de 1929, es decir, que el negocio cinematográfico puede sobrevivir a una crisis, pero requiere adaptarse a las condiciones de mercado. Y esto nos lleva al punto más trascendente, el comportamiento del actual Gobierno, que, lejos de apoyar el cine como cultura, le ha dado la puntilla. Primero, con los recortes en TVE, la principal productora de películas de este país. Y después, con la subida del IVA al cine hasta el 21% (frente al 4% de los libros, por ejemplo). Las consecuencias estaban cantadas. En lugar de promover un sector que es cultura, como es evidente, y además es industria, es decir, creador de empleo (¿alguien se ha preguntado cuántas personas trabajan en una película media? Varias decenas, a veces cientos), se ha abandonado el cine a su suerte. Y el primero en caer es el que durante toda su vida ha arriesgado su dinero para traernos lo más selecto de la cinematografía mundial de ese denominado cine de autor, a veces excusa de infumables bodrios, pero la mayor parte de las ocasiones terreno propicio para las obras maestras, joyas de la cultura equiparables a cualquier maravilla en otras artes. González Macho nos ha traído a Woody Allen, Eric Rohmer,  Roman Polanski, Steven Soderbergh, Michael Moore, Stephen Frears, Michael Haneke, Nanni Moretti, Arturo Ripstein, Michael Winterbottom, Mike Figgis, Mike Leigh, Danny Boyle y tantos otros... ¿Quién nos traerá ahora a los futuros maestros del cine? ¿Estaremos condenados a ver repetidos en todas las multisalas los blockbuster del momento? Es más, si sigue la tendencia, ¿desaparecerá un arte que apenas estaba empezando a vivir su segundo siglo de existencia? En manos de todos está que no sea así: desde las instituciones públicas hasta cada uno de nosotros. Id al cine a ver buen cine.

miércoles, 10 de abril de 2013

OCIO / Santa Marta gana el V Concurso de Tapas de Quintanar

Con un retraso inexplicable (e inexplicado), ya se ha conocido la clasificación de la quinta edición del Concurso de Tapas de Quintanar de la Orden, que se celebró durante los fines de semana del 1 al 17 del pasado mes de marzo. El máximo galardón ha recaído en el restaurante Santa Marta y sus "Gambones a la Newburg", precisamente la única tapa de las primeras que no probé, así que no puedo opinar. Habrá que fiarse. Pero echo en falta, al menos entre el trío de cabeza, un plato con riesgo y muy buen resultado como el "Prado de calabaza y tubérculo de vieira", de El Granero. A veces la miopía impide apreciar algunas maravillas sutiles.

En cualquier caso, enhorabuena a los premiados y ésta es la clasificación final:

1. SANTA MARTA: "Gambones a la Newburg"
2. EL RINCÓN DE LA MANCHA: "Placeres del Rincón"
3. CASTELLANO: "Lechona confitada con puré de castañas hash browns y aceite de romero"
4. LA TABERNA DEL TÍO JOSÉ: "Casa Real"
5. MÓNICA: "El sabor agridulce de la vida"

domingo, 7 de abril de 2013

POLÍTICA / Documental "Corea del Norte: un día en la vida" (2004)

¿No tenéis curiosidad por conocer el día a día en Corea del Norte? El documental holandés "Corea del Norte: un día en la vida" (Pieter Fleury, 2004) lo cuenta (en youtube está dividido en cinco partes). Aunque está financiado por el gobierno norcoreano, supuestamente a mayor gloria de su propio régimen, nos podemos hacer una idea de la realidad del país (e imaginar lo que no se ve, claro). Cada cual que saque sus propias conclusiones.

viernes, 5 de abril de 2013

ARTE / Hiperrealismo (1967-2012) en el Thyssen




La exposición que ofrece el Museo Thyssen sobre la pintura hiperrealista, que se inauguró el pasado 22 de marzo y se mantendrá hasta el próximo 9 de junio, es una magnífica oportunidad (primera en España) de contemplar tal conjunto de obras de este estilo que, nacido en Estados Unidos a finales de los años 60, trata de emular al máximo la realidad como si se tratara de una fotografía. La evolución técnica de estos artistas ha llevado a que muchos de los cuadros funcionen perfectamente desde ese supuesto y sumerjan al espectador en paisajes, objetos y cuerpos plasmados con una perfección asombrosa. La muestra recoge desde los pioneros norteamericanos del hiperrealismo (llamdo inicialmente fotorrealismo), como Richard Estes, John Baeder, Robert Bechtle, Tom Blackwell o Chuck Close, hasta artistas internacionales más recientes que mantienen vivo (y mejorado) el género, como Roberto Bernardi, Yigal Ozeri, Ben Johnson, Bertrand Meniel, Robert Gniewek, Peter Maier, Raphaella Spence, Clive Head o el español Bernardo Torrens.

¿Mis cuadros favoritos de la colección? Qué decir de la perfección en el retrato humano que supone "Lizzie fumando" (2010), de Yigal Ozeri, o  de un paisaje como es "Casa nevada" (1998), de Rod Penner, o de una gran urbe iluminada como es "La ciudad que nunca duerme" (2012), de Bertrand Menier, o de detalles de automóvil con reflejos como "Plum Delicious" (2006), de Peter Maier, o de la complejidad del escaparate de "Maniquí con lentejuelas" (1985), de Tom Blackwell, o, por supuesto, del más expresivo "Cabinas telefónicas" (1967), de Richard Estes. El hiperrealismo nació en cierta manera del pop-art, tratando de retratar objetos, personas o paisajes cotidianos, pero dando el paso más allá de ser absolutamente fieles a la realidad. Y esa es la cuestión: ¿al dejar a un lado la expresividad en favor de la fidelidad se pierde de alguna manera el sentimiento artístico o se trata simplemente de otra forma de arte? Me decanto por lo segundo, pero entiendo las limitaciones que ello implica.