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domingo, 2 de febrero de 2025

CULTURA / Rostros del Turuñuelo en el Museo Arqueológico Nacional

Una maravilla haber visitado la exposición Rostros del Turuñuelo en el Museo Arqueológico Nacional, que ha tenido lugar entre el 12 de noviembre de 2024 y el 2 de febrero de 2025. Se trata de unos restos escultóricos hallados en 2023 en Guareña (Badajoz) y que datan del siglo V antes de Cristo, pertenecientes a la cultura de los Tartessos. En directo me sorprendió sobremanera la belleza y calidad de las esculturas, que se cree que puedan ser parte de piezas mayores a medida que se siga excavando.

Además, en el edificio de Casas del Turuñuelo, que conserva sus dos plantas constructivas unidas por una escalera monumental, se ha documentado un numeroso sacrificio de animales, principalmente équidos. Y, junto a un lote de marfiles etruscos, se encontraron numerosos fragmentos de piedra esculpidos en relieve. Varios de ellos se corresponden con dos rostros femeninos. Desgraciadamente, el conjunto fue destrozado intencionadamente. Las esculturas podrían formar parte de un gran relieve donde se representaría una escena de carácter mítico.

jueves, 18 de abril de 2013

CINE / La caída de Alta Films o el fin de la cultura del cine

Quizá no nos ha pìllado del todo por sorpresa la caída de Alta Films, la distribuidora, exhibidora y productora de Enrique González Macho, para más inri, presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Los que seguimos viendo el cine en las salas ya nos estábamos dando cuenta de la progresiva bajada de espectadores. Ayer, sin ir más lejos, éramos literalmente cuatro viendo en los madrileños cines Acteón (¡en el día del espectador!) "Alacrán enamorado" (una buena película de Santiago Zannou y precisamente producida por González Macho). Pero no por mucho esperado duele menos. El cese de actividades de la mayor distribuidora de cine de autor y dueña de los famosos cines Renoir, entre otros, es más que un fracaso empresarial. Es una pérdida enorme para el cine, para la cultura en nuestro país. "Es por el pirateo de internet, es porque el mercado del DVD está hundido", se alega. Y se trata de problemas de fondo a tener en cuenta. El auge online y el fracaso del formato DVD afectan al cine de forma similar a como el intercambio en la red y el fin del CD han destrozado la industria musical. Pero no olvidemos que en ambos casos estamos hablando tanto de una galopante miopía que ha impedido sacar partido de internet (y en lugar de ello ha supuesto el derrumbe) como del erróneo pensamiento de que el formato digital permitiría un interminable pelotazo (y se lo han comido con patatas). No, no son estos los problemas principales, sino meras excusas de perdedor, lugares comunes de impacto fácil pero que encaran el problema desde un análisis equivocado.

Abordemos el origen del quebranto del cine en nuestro país. Por un lado está la cuestión cultural. ¿En qué colegio o instituto se estudia el cine como un arte más, como la pintura o la literatura? ¿En qué ambiente cinéfilo hemos crecido (y crecen nuestros hijos) para asumir que da lo mismo ver una película en una sala que en casa o en un indescifrable screener bajado de internet? Y en este caldo de cultivo llega la crisis, una tan tremenda que reduce el consumo al mínimo y, claro, ¿algún distribuidor o exhibidor ha sido realmente consciente de los precios de las sesiones? ¿Ocho, nueve o diez euros es un precio apropiado ante semejante situación económica? El cine fue refugio de muchas personas tras el crash económico estadounidense de 1929, es decir, que el negocio cinematográfico puede sobrevivir a una crisis, pero requiere adaptarse a las condiciones de mercado. Y esto nos lleva al punto más trascendente, el comportamiento del actual Gobierno, que, lejos de apoyar el cine como cultura, le ha dado la puntilla. Primero, con los recortes en TVE, la principal productora de películas de este país. Y después, con la subida del IVA al cine hasta el 21% (frente al 4% de los libros, por ejemplo). Las consecuencias estaban cantadas. En lugar de promover un sector que es cultura, como es evidente, y además es industria, es decir, creador de empleo (¿alguien se ha preguntado cuántas personas trabajan en una película media? Varias decenas, a veces cientos), se ha abandonado el cine a su suerte. Y el primero en caer es el que durante toda su vida ha arriesgado su dinero para traernos lo más selecto de la cinematografía mundial de ese denominado cine de autor, a veces excusa de infumables bodrios, pero la mayor parte de las ocasiones terreno propicio para las obras maestras, joyas de la cultura equiparables a cualquier maravilla en otras artes. González Macho nos ha traído a Woody Allen, Eric Rohmer,  Roman Polanski, Steven Soderbergh, Michael Moore, Stephen Frears, Michael Haneke, Nanni Moretti, Arturo Ripstein, Michael Winterbottom, Mike Figgis, Mike Leigh, Danny Boyle y tantos otros... ¿Quién nos traerá ahora a los futuros maestros del cine? ¿Estaremos condenados a ver repetidos en todas las multisalas los blockbuster del momento? Es más, si sigue la tendencia, ¿desaparecerá un arte que apenas estaba empezando a vivir su segundo siglo de existencia? En manos de todos está que no sea así: desde las instituciones públicas hasta cada uno de nosotros. Id al cine a ver buen cine.

martes, 5 de julio de 2011

SOCIEDAD / SGAE o la venganza se sirve fría

Lo reconozco. No puedo por menos que sentirme feliz de que se demuestre la trama de corrupción y robo de los principales dirigentes de la SGAE, esos que convierten un noble derecho como es la reclamación del justo pago para los creadores de obras artísticas en un vil acto de matonismo que ve en bodas y peluquerías una vía de dinero fácil. Nada debe de extrañar de lo que se está descubriendo conociendo las actuaciones públicas de gente como Teddy Bautista, que no ha sabido entender qué es internet, qué supone para los artistas y cómo alcanzar acuerdos justos para todas las partes: creadores (no cobradores) y admiradores (no meros consumidores). Soluciones para contentar a todas las partes hay varias, yo modestamente propuse una en este blog. Pero la SGAE, con la ministra González Sinde haciéndole la corte, siempre se cerró en banda a cualquier acuerdo tan segura en su altivez de que estaba en posesión exclusiva de la razón. ¿Y dónde nos vemos ahora, eh?

sábado, 13 de marzo de 2010

CULTURA / Nos deja Delibes

Pocas novelas me han estremecido como "Los santos inocentes" (1982), de Miguel Delibes, que falleció ayer en su Valladolid natal. Inicialmente periodista y después escritor, Delibes renovó desde mi punto de vista las letras españolas con su escritura directa, ajena a los formalismos, volcada en reflejar el lenguaje del pueblo. Algo que consiguió sin duda en "Los santos inocentes", que narra la vida cotidiana de humillaciones continuas de los sirvientes de un cortijo por parte de los señoritos en la Extremadura rural de los años 60, y que me causó una conmoción acaso similar a la que en su momento me provocó "Las uvas de la ira", de John Steinbeck. Su narrativa tan directa facilitó que Mario Camus la trasladara a la pantalla grande rápidamente (en 1984) y con gran éxito (Alfredo Landa y Paco Rabal se llevaron ex aequo los premios de mejor actor en el festival de Cannes).

Os dejo con el estilísticamente sorprendente inicio de la novela y con algunas de las inolvidables escenas del filme como homenaje al gran Miguel Delibes.

"Los santos inocentes" (1982), de Miguel Delibes
Azarías (Libro primero)
A su hermana, la Régula, le contrariaba la actitud del Azarías, y le regañaba y él, entonces, regresaba a la Jara, donde el señorito, que a su hermana, la Régula, le contrariaba la actitud del Azarías porque ella aspiraba a que los muchachos se ilustrasen, cosa que a su hermano, se le antojaba un error, que,
luego no te sirven ni para finos ni para bastos,
pontificaba con su tono de voz brumoso, levemente nasal,
y, por contra, en la Jara, donde el señorito, nadie se preocupaba de si éste o el otro sabían leer o escribir, de si eran letrados o iletrados, o de si el Azarías vagaba de un lado a otro, los remendados pantalones de pana por las corvas, la bragueta sin botones, rutando y con los pies descalzos e, incluso, si, repentinamente, marchaba donde su hermana y el señorito preguntaba por él (...)


"Los santos inocentes" (1984), de Mario Camus

martes, 9 de septiembre de 2008

CULTURA / Expo 2008 de Zaragoza: ¿mero turismo?


La Expo que se está celebrando este año en Zaragoza (del 14 de junio al 14 de septiembre) no deja de ser una especie de feria del turismo, en la que los países representados (¿dónde están Estados Unidos, Reino Unido, Australia...?) aprovechan para "vender" las bondades de sus paisajes. Poco importa que haya un mensaje temático, el agua, que tantos quebraderos de cabeza dará en el futuro a millones de personas. Algunos pabellones apenas tocaban tangencialmente el asunto: Lituania dispone de unos chorritos que caen del techo como única referencia, aunque, eso sí, cuenta con una barra de bar donde se sirve cerveza (tampoco es mala idea, vaya) y una pantalla de televisión donde se ensalzan los triunfos de su selección de baloncesto. Otros sí dan protagonismo al agua: en el pabellón de Emiratos Árabes Unidos se defiende la idea de obtener y ahorrar agua en un lugar tan seco pero, al mismo tiempo, admite que su país es el mayor consumidor per cápita de agua de todo el mundo, con sus macrociudades, resorts turísticos, campos de golf, etc. Mal vamos así. Y, por lo demás, la gente parecía divertirse, muchos disfrutaban paseando por el recinto, que también ofrece restaurantes de comida típica de diversas naciones, y otros se mostraban interesados por la temática y las performances.



Por la noche, el auditorio acoge actuaciones musicales: el sábado tocó Renzo y su orquesta, una deliciosa banda de música tradicional italiana, que llenó el aire de alegres tarantelas y melancólicas baladas, algún swing y algún tema  en "español macarrónico" (como bien advirtieron) y en español, como "Noche de ronda". Y el domingo fue el turno del gran Loquillo, que sigue más vivo que nunca con su rock'n'roll infalible y combatiente (aludió al cantante Gorki Águila, arrestado por las autoridades cubanas). Sus últimos discos no sólo no desmejoran su repertorio clásico, sino todo lo contrario: está en su mejor momento de forma y con una banda realmente sólida. Gente como su compañero Sabino Méndez, Jaime Urrutia, Carlos Segarra, El Columpio Asesino o Pereza le estuvieron arropando.



Loquillo - "Arte y ensayo" (2004)

Loquillo - "El ritmo del garaje" (1983)

Renzo y su orquesta italiana - "Come faccette mammeta"

jueves, 20 de marzo de 2008

CULTURA / El adiós de Arthur C. Clarke y Anthony Minghella


Acaban de fallecer dos importantes personalidades de la cultura, ambas británicas y ambas con una carrera profesional caracterizada por haber entrelazado profundamente cine y literatura. El novelista Arthur C. Clarke ha sido uno de los escritores básicos de la literatura de ciencia ficción, aunque prácticamente toda su fama se ha derivado de una única novela: "2001: una odisea en el espacio" (1968), que sirvió de base a la película homónima de Stanley Kubrick, que, a su vez, se convirtió en una obra clave dentro de este género cinematográfico. Clarke trató en "2001" de dar un sentido humanista a la aventura espacial, si bien el director Kubrick acabó centrando su filme en el aspecto más puramente visual, lo que produjo desencuentros entre ambos. Otras novelas como "El fin de la infancia" (1953) o "La ciudad y las estrellas" (1956) ahondaron en el carácter profundamente humanista del pensamiento de Clarke, mientras que su etapa posterior se centró en argumentos con mayor detalle científico, como en "Cita con Rama" (1972) o "Fuentes del paraíso" (1979). Precisamente, el director David Fincher tiene como próximo proyecto llevar a la pantalla grande "Cita con Rama", con Morgan Freeman como primer protagonista confirmado (antes, Fincher nos debe "El curioso caso de Benjamin Button", que se estrenará en diciembre de este año).


Por su parte, el director Anthony Minghella conjugó su trabajo cinematográfico con la literatura, en el sentido de que sus películas más conocidas están basadas en novelas. Así, "El paciente inglés" (1996), por la que obtuvo nueve Oscar -entre ellos, al mejor director y película- es un drama ambientado en la Segunda Guerra Mundial y basado en el libro de Michael Ondaatje. También otro de sus filmes más conocidos, "El talento de Mr. Ripley" (1999), recrea la obra "A pleno sol" (1960), de Patricia Highsmith. Minghella tiene pendiente de estrenar en nuestro país "The Nº 1 Ladies Detective Agency" (2008) y, desgraciadamente, no podrá llevar a cabo el que iba a ser su próximo proyecto: "The Ninth Life of Louis Drax", sobre la novela de Liz Jensen.

Ambas han sido muertes dolorosas para la cultura y, en lo personal, más en el caso de Minghella, que ha fallecido con sólo 54 años, mientras que Clarke había cumplido los 90 recientemente.