Los datos son claros: los partidos del cambio político en España, Podemos y Ciudadanos, han revolucionado por fin el el Congreso de los Diputados. Lo que ya se avanzó en las municipales, se ha concretado definitivamente a nivel nacional. Otra cosa es que la gestión de dicho cambio sea fácil, que no lo será. Pero hay que acostumbrarse a que, de momento, hay una mayor pluralidad (y nuevas maneras y necesidades) en el espectro de diputados de ámbito nacional y, por tanto, hay que aprender a hacer política de pacto YA. El bipartidismo ha caído del 73,4% al 50,7% en cuatro años y los dos partidos del cambio han logrado el 34,5%. Desde la nada. Nada menos. El movimiento popular del 15-M (de mayo de 2011), el hastío generalizado la corrupción sistémica y los tremendos daños sociales de esta crisis (que empezó como económica y ha crecido hasta tener consecuencias en todos los planos) han conseguido entrar en el Congreso, en las instituciones, por la puerta grande. Y ahora es el momento de materializarlas. La lucha va a ser dura, porque la victoria no ha sido completa sino parcial, aunque importantísima. Pero de aquí debe salir un país mejor.
Un primer análisis, de tipo ideológico tradicional, nos puede llevar a ver las dificultades de los resultados. El espectro del centro a la izquierda (PSOE, Podemos e IU) ha ganado con el 46,4% de los votos y 161 escaños, pero el centro-derecha, aunque ha obtenido el 42,7%, ha alcanzado 163 escaños. Las alternativas son el (también típico y funesto) recurso de acudir a los partidos nacionalistas (algunos ahora independentistas), pero esa supuesta alianza, que giraría en torno a la izquierda, se antoja demasiado compleja. En cualquier caso, el pacto de investidura se da con más síes que noes y, por tanto, no se necesita firmar ningún compromiso, sólo recabar más votos favorables que contrarios. Este panorama es más asequible para un hipotético Gobierno de PSOE (único de los dos partidos tradicionales dispuesto a los cambios) con apoyo de Podemos e IU y consentimiento de otros minoritarios.
Por otro lado, las cosas se pueden ver bajo un prisma diferente, nuevo, más propio de los tiempos que corren y del cambio que los votantes han expresado. Un Gobierno de PSOE con apoyo de Podemos y Ciudadanos -e IU, claro- (avalado con el 60,3% de los votos y 201 escaños) para acometer las más importantes y necesarias reformas imprescindibles que necesita este país. Por el bien de todos. El PSOE está moralmente autorizado como cabeza de la oposición. Pero su posición es la que es y debe oír más que nunca las demandas de Podemos y Ciudadanos, de mucha gente, en fin. En cualquier caso, no será fácil. Hay que aprender a hablar, a negociar, a pactar... Sin mirar beneficios propios sino el del conjunto de España. Para salir de esta crisis como un país mejor.
Lo que parece claro es que el PP es muy improbable que gobierne. Aunque es la primera fuerza, tras sufrir, eso sí, un tremendo varapalo de 3,7 millones de votos menos, está manchado por la corrupción y se ha enemistado con todos los partidos, con lo que (casi) nadie le ofrecerá pactos. Eso sí, su mayoría absoluta en el Senado le permitirá retrasar la aprobación de leyes y bloquear las necesarias reformas constitucionales.
Por cierto, sobre los resultados de IU, que ha obtenido más de 900.000 votos pero sólo 2 diputados, hay que tener en cuenta que, en Cataluña y Galicia, se presentaba aliada con Podemos, que es el partido que se ha adjudicado esos resultados. Esto debe llevar a una reflexión en torno a la integración total de listas Podemos-confluencias-IU. Si se hubiese presentado conjuntamente, este bloque hubiera obtenido 85 escaños, con lo cual el Gobierno con el PSOE hubiera sido fuerte.
domingo, 20 de diciembre de 2015
jueves, 3 de diciembre de 2015
MÚSICA / Cracker: del indie-rock al americana
Los californianos Cracker han sabido evolucionar musicalmente desde el indie-rock noventero de sus inicios, aunque muy anclado en las raíces clásicas, hasta el americana o country alternativo que han ido desplegando con el tiempo. Una buena prueba es su último disco, "Berkeley to Bakersfield" (2014), que venían presentando el pasado 1 de diciembre en la sala El Sol, de Madrid. En ese álbum doble, la banda dedica una primera parte a sus sonidos más rockeros y la segunda a sumergirse en las influencias sureñas. Y en eso consistió el concierto, en evocar diferentes atmósferas, desde la intensidad guitarrera hasta la emotividad country (steel guitar incluida), desde sus clásicos temas hasta los más recientes. No faltaron a la cita "Teen Angst (What the World Needs Now)", "Low" o "Get Off This", como tampoco algunas de sus más recientes composiciones, como "March Of The Billionaires", "El cerrito", "Almond Grove", "Get On Down The Road" o "The San Bernardino Boy". Una notable actuación, en la que destacan el carisma tranquilo del líder, David Lowery, la gran pericia a la guitarra de Johnny Hickman y una sólida base rítmica.
domingo, 8 de noviembre de 2015
LIBROS / "El extraño caso de Charles Dexter Ward" (1927) y "En las montañas de la locura" (1931), de H.P. Lovecraft
Este año se cumplen 125 años del nacimiento del estadounidense Howard Phillips Lovecraft, uno de los grandes referentes de la literatura de terror y ciencia ficción. Después de Edgard Allan Poe, claro (je,je). De hecho estas dos obras que he escogido del escritor de Providence (Rhode Island), pertenecientes a su último y mejor periodo de madurez, entroncan claramente con la estela del maestro de Boston. En "El extraño caso de Charles Dexter Ward", por su temática y ambientación góticas; y, en el caso de "En las montañas de la locura", el propio Lovecraft cita expresamente en el texto la novela "La narración de Arthur Gordon Pym" (1838) como su motivación para construir una especie de continuación.
En cualquier caso, es una ocasión magnífica para repasar la obra de Lovecraft y su peculiar estilo directo y lleno de adjetivos, detrás del que surgen historias barrocas de seres míticos de otros tiempos y mundos que acechan el nuestro e incluso amenazan con invadir nuestras almas. En "El extraño caso de Charles Dexter Ward", precisamente, la amenaza proviene de un antepasado maléfico cuyo espíritu tratará de conquistar el del protagonista. Se trata de una novela corta (casi toda la obra de Lovecraf son cuentos breves) que juega con la incertidumbre de si el horror sobrenatural es real o fruto de la locura de un personaje que habría encajado perfectamente en el universo de Poe. Sin embargo, el de Providence (de hecho, sitúa la narración en dicha ciudad, con nombres de calles y sitios totalmente reales, lo que, pasado casi un siglo de tiempo, hace más sugestiva la lectura) aporta su característico elemento propio de la maldad siempre prevalente, derivada de la innata desconfianza del escritor en el ser humano.
En cuanto a "En las montañas de la locura", efectivamente, es una especie de continuación de "La narración de Arthur Gordon Pym". En este caso, los aventureros encuentran un misterio mayúsculo y espantoso en el Polo Sur que poco a poco se va desvelando en toda su magnitud. Restos de una civilización pasada, anterior a la del ser humano y procedecente de otros mundos yace allí... ¿muerta o viva? Lovecraft va dosificando con esmero lo que los atónitos ojos de los protagonistas alcanzan a ver hasta hacer sumergir al lector con amplia información de todo lo que se va revelando... Por supuerto, en forma del horror cósmico más espantoso. Ambas novelas, en fin, te aseguran un viaje intenso y excitante, pleno de imaginación desbordante y miedo garantizado.
En cualquier caso, es una ocasión magnífica para repasar la obra de Lovecraft y su peculiar estilo directo y lleno de adjetivos, detrás del que surgen historias barrocas de seres míticos de otros tiempos y mundos que acechan el nuestro e incluso amenazan con invadir nuestras almas. En "El extraño caso de Charles Dexter Ward", precisamente, la amenaza proviene de un antepasado maléfico cuyo espíritu tratará de conquistar el del protagonista. Se trata de una novela corta (casi toda la obra de Lovecraf son cuentos breves) que juega con la incertidumbre de si el horror sobrenatural es real o fruto de la locura de un personaje que habría encajado perfectamente en el universo de Poe. Sin embargo, el de Providence (de hecho, sitúa la narración en dicha ciudad, con nombres de calles y sitios totalmente reales, lo que, pasado casi un siglo de tiempo, hace más sugestiva la lectura) aporta su característico elemento propio de la maldad siempre prevalente, derivada de la innata desconfianza del escritor en el ser humano.
En cuanto a "En las montañas de la locura", efectivamente, es una especie de continuación de "La narración de Arthur Gordon Pym". En este caso, los aventureros encuentran un misterio mayúsculo y espantoso en el Polo Sur que poco a poco se va desvelando en toda su magnitud. Restos de una civilización pasada, anterior a la del ser humano y procedecente de otros mundos yace allí... ¿muerta o viva? Lovecraft va dosificando con esmero lo que los atónitos ojos de los protagonistas alcanzan a ver hasta hacer sumergir al lector con amplia información de todo lo que se va revelando... Por supuerto, en forma del horror cósmico más espantoso. Ambas novelas, en fin, te aseguran un viaje intenso y excitante, pleno de imaginación desbordante y miedo garantizado.
miércoles, 28 de octubre de 2015
CINE / 60ª Seminci de Valladolid (y 2)
"Hitchcock/Truffaut", de Kent Jones (Tiempo de Historia)
Las entrevistas realizadas por François Truffaut a Alfred Hitchcock en 1962 no sólo dieron lugar a uno de los más conocidos libros sobre el mundo del cine, sino que, además, sirvieron de reconocimiento definitivo del valor del director sobre su obra, frente a los productores o los actores. Era, además, el nexo de unión entre la generación clásica y la nueva que representaba el francés, pero a las que unía la necesidad de resaltar el protagonismo del realizador. Ahora, esta película nos devuelve las grabaciones de aquellas conversaciones, se vertebran con imágenes de momentos claves de las películas del maestro del suspense (haciendo especial hincapié en "Vértigo" y "Psicosis") y se acompañan con declaraciones entregadas de cineastas contemporáneos muy diferentes pero que coinciden en su admiración por Hitchcock. Un documental fascinante y aleccionador. Nota: 7
"Une histoire de fou" (2015), de Robert Guédiguian (Sección Oficial)
El francés Guédiguian se basa libremente en la historia del periodista español José Antonio Gurriarán, que en 1980 sufrió las consecuencias del atentado de un grupo armenio que reclamaba los derechos de su pueblo mediante las armas, para construir una película ideológica cuya mayor virtud es poner sobre la mesa, entendiendo las justificaciones de ese pueblo oprimido, la inutilidad de los actos terroristas. Con una encomiable vocación pacifista y, al mismo tiempo, reivindicativa, la película adolece por otra parte de una narrativa un tanto reiterativa que le resta efectividad. Nota: 6
"45 Years", de Andrew Haigh (Sección Oficial)
Un matrimonio llega a su 45 aniversario con una calma sólo aparente, ya que la llegada de una carta reaviva en el marido los recuerdos de un importante amor del pasado. Al principio, parece que se trata de un hecho momentáneo, pero enseguida la esposa va descubriendo que las repercusiones sentimentales van creciendo hasta sobrepasar los límites aceptables. Lástima que este planteamiento interesante sea echado por la borda merced a una dirección con exceso de pausa y subrayados innecesarios. Nota: 4
Las entrevistas realizadas por François Truffaut a Alfred Hitchcock en 1962 no sólo dieron lugar a uno de los más conocidos libros sobre el mundo del cine, sino que, además, sirvieron de reconocimiento definitivo del valor del director sobre su obra, frente a los productores o los actores. Era, además, el nexo de unión entre la generación clásica y la nueva que representaba el francés, pero a las que unía la necesidad de resaltar el protagonismo del realizador. Ahora, esta película nos devuelve las grabaciones de aquellas conversaciones, se vertebran con imágenes de momentos claves de las películas del maestro del suspense (haciendo especial hincapié en "Vértigo" y "Psicosis") y se acompañan con declaraciones entregadas de cineastas contemporáneos muy diferentes pero que coinciden en su admiración por Hitchcock. Un documental fascinante y aleccionador. Nota: 7
"Une histoire de fou" (2015), de Robert Guédiguian (Sección Oficial)
El francés Guédiguian se basa libremente en la historia del periodista español José Antonio Gurriarán, que en 1980 sufrió las consecuencias del atentado de un grupo armenio que reclamaba los derechos de su pueblo mediante las armas, para construir una película ideológica cuya mayor virtud es poner sobre la mesa, entendiendo las justificaciones de ese pueblo oprimido, la inutilidad de los actos terroristas. Con una encomiable vocación pacifista y, al mismo tiempo, reivindicativa, la película adolece por otra parte de una narrativa un tanto reiterativa que le resta efectividad. Nota: 6
"45 Years", de Andrew Haigh (Sección Oficial)
Un matrimonio llega a su 45 aniversario con una calma sólo aparente, ya que la llegada de una carta reaviva en el marido los recuerdos de un importante amor del pasado. Al principio, parece que se trata de un hecho momentáneo, pero enseguida la esposa va descubriendo que las repercusiones sentimentales van creciendo hasta sobrepasar los límites aceptables. Lástima que este planteamiento interesante sea echado por la borda merced a una dirección con exceso de pausa y subrayados innecesarios. Nota: 4
lunes, 26 de octubre de 2015
CINE / 60ª Seminci de Valladolid (1)
"Dheepan", de Jacques Audiard (Sección Oficial)
La historia de un inmigrante que huye de la guerra en Sri Lanka y no se encuentra precisamente con el paraíso en Francia le sirve a Audiard para poner sobre la mesa un debate muy actual (y, por otra parte, eterno) sobre quienes se ven obligados a buscar una vida mejor más allá de su hogar. El choque de costumbres y las miserias que encuentra por el camino palidecen ante el verdadero infierno que se desata en el destino supuestamente estable y feliz. El protagonista no sólo debe lidiar con el hecho de tener una familia falsa (la "mujer" y la "hija" sólo lo son pretendidamente, pues fue el medio de escapar), sino que acaba viviendo en uno de esos suburbios abandonados a su suerte dentro del llamado primer mundo, controlado por narcotraficantes y escenario de una guerra de bandas que le retrotraen hasta los más duros momentos de combate en su país natal. Audiard lo cuenta todo de forma directa, verosímil y, aunque a veces parece dramatizar en exceso los traumas de Dheepan, la película acaba siendo una lúcida reflexión acerca del fenómeno de la inmigración. Nota: 7
"De største helte", de Thomas Vinterberg (Ciclo Inéditos)
El primer largometraje de Thomas Vinterberg es una especie de road movie con un trío descacharrante: un ladronzuelo que entra y sale de prisión, su amigo un tanto tocado del ala y la hija ya adolescente del primero, a la que precisamente conoce en el arranque del filme, cuando la madre, con la que supuestamente ha tenido relación esporádicamente, se la "coloca". Al preferir el protagonista pasar el tiempo con su recién encontrada niña que regresar entre rejas, da comienzo una huida de los tres hacia no se sabe bien qué imaginado paraíso en Suecia donde todos podrían ser felices. Por su parte, la hija, que idolatra a su padre, también huye a su vez de un padrastro maltratador. Esa agridulce sensación entre los deseos y la realidad es lo mejor de un filme de perdedores con buen corazón y mala cabeza. Nota: 6
"Incidencias", de José Corbacho y Juan Cruz (Sección Oficial)
Lo peor que le puede pasar a una comedia es que le falte ritmo y que los pretendidos gags te dejen más bien frío. Es el caso en buena medida de "Incidencias", donde el tándem Corbacho-Cruz no acaba de encontrarle el punto a la cosa. Y eso que el planteamiento prometía: esos pasajeros de lo más variopintos que quedan atrapados en un tren averiado, en medio de la nada y en la víspera de Navidad. Por no hablar de un plantel de categoría cuyas actuaciones son lo más respetable. Nota: 3
La historia de un inmigrante que huye de la guerra en Sri Lanka y no se encuentra precisamente con el paraíso en Francia le sirve a Audiard para poner sobre la mesa un debate muy actual (y, por otra parte, eterno) sobre quienes se ven obligados a buscar una vida mejor más allá de su hogar. El choque de costumbres y las miserias que encuentra por el camino palidecen ante el verdadero infierno que se desata en el destino supuestamente estable y feliz. El protagonista no sólo debe lidiar con el hecho de tener una familia falsa (la "mujer" y la "hija" sólo lo son pretendidamente, pues fue el medio de escapar), sino que acaba viviendo en uno de esos suburbios abandonados a su suerte dentro del llamado primer mundo, controlado por narcotraficantes y escenario de una guerra de bandas que le retrotraen hasta los más duros momentos de combate en su país natal. Audiard lo cuenta todo de forma directa, verosímil y, aunque a veces parece dramatizar en exceso los traumas de Dheepan, la película acaba siendo una lúcida reflexión acerca del fenómeno de la inmigración. Nota: 7
"De største helte", de Thomas Vinterberg (Ciclo Inéditos)
El primer largometraje de Thomas Vinterberg es una especie de road movie con un trío descacharrante: un ladronzuelo que entra y sale de prisión, su amigo un tanto tocado del ala y la hija ya adolescente del primero, a la que precisamente conoce en el arranque del filme, cuando la madre, con la que supuestamente ha tenido relación esporádicamente, se la "coloca". Al preferir el protagonista pasar el tiempo con su recién encontrada niña que regresar entre rejas, da comienzo una huida de los tres hacia no se sabe bien qué imaginado paraíso en Suecia donde todos podrían ser felices. Por su parte, la hija, que idolatra a su padre, también huye a su vez de un padrastro maltratador. Esa agridulce sensación entre los deseos y la realidad es lo mejor de un filme de perdedores con buen corazón y mala cabeza. Nota: 6
"Incidencias", de José Corbacho y Juan Cruz (Sección Oficial)
Lo peor que le puede pasar a una comedia es que le falte ritmo y que los pretendidos gags te dejen más bien frío. Es el caso en buena medida de "Incidencias", donde el tándem Corbacho-Cruz no acaba de encontrarle el punto a la cosa. Y eso que el planteamiento prometía: esos pasajeros de lo más variopintos que quedan atrapados en un tren averiado, en medio de la nada y en la víspera de Navidad. Por no hablar de un plantel de categoría cuyas actuaciones son lo más respetable. Nota: 3
jueves, 24 de septiembre de 2015
CINE / 63º Festival de San Sebastián (y 3)
"Irrational Man", de Woody Allen (Sección Perlas)
Allen sigue indagando en el choque entre la racionalidad y la irracionalidad de la vida. Si en su anterior entrega, "Magia a la luz de la luna" (2014), mostraba en tono de deliciosa comedia cómo un hombre de ciencia es embaucado por el hechizo de una supuesta adivina conectada con el más allá, ahora aborda, en forma de drama, la decisión de otro hombre teóricamente racional, como es un profesor universitario de filosofía, de materializar un asesinato sin mayor motivo que su deseo, su voluntad, una cuestión que ya era tratada por ejemplo en "Match Point" (2005), si bien en "Irrational Man" no nos encontramos con un implacable drama propio de Dostoyevski, sino que se percibe también un cierto alivio paródico. Joaquin Phoenix se muestra bastante convincente en su papel protagonista, acompañado de una, como siempre, excelente Emma Stone. Y, así, Woody Allen sigue sumando obras cuando menos interesantes y de calidad. Nota: 7
"The Boy And The Beast", de Mamoru Hosoda (Sección Oficial)
El filme recrea en excelente animación japonesa dos mundos paralelos: el de los humanos en Tokio y el de las bestias en un entorno fantástico. Pero ambos universos pueden unirse y ello sirve para mostrar el proceso de madurez de un chico sin familia que pasa de uno a otro lado y se convierte en ayudante de una de esas bestias, que se prepara para luchar por ser el nuevo jefe, y que, a su vez, también aprende a ser mejor gracias a la influencia del chaval. Una historia que trata aspectos relativamente profundos de la condición humana, como la búsqueda de la identidad, la amistad, el afán de superación o la lucha contra los propios demonios, aunque más dirigida a un público juvenil. Nota: 6
"El rey de La Habana", de Agustí Villaronga (Sección Oficial)
La dura vida en la Cuba de los años 90 es reflejada a través de la historia de un niño que pierde repentinamente a su madre y a su hermano, y, solo en la vida, inicia un proceso de maduración a base de mucho sufrimiento y bastante sexo (el protagonista no cuenta con mucho más). Sin embargo, el retrato tanto del chaval como de la sociedad de su momento se cuenta de manera bastante superficial y es lastrado en exceso por sus orígenes literarios. Nota: 4
"Anomalisa", de Charlie Kaufman y Duke Johnson (Sección Perlas)
Animación de excelente calidad que narra la historia de un conferenciante especialista en atención al cliente llegado a un hotel y que inicia, de forma irónica, sucesivos y fallidos intentos de conectar con la gente: la recuperación de un viejo amor y la búsqueda de uno nuevo. Un mensaje de fondo realmente atractivo pero que es contando de una manera tan simple que la película no logra el empaque suficiente. Nota: 4
"High-Rise", de Ben Wheatley (Sección Oficial)
Si Ben Wheatley había atraído la atención con la comedia negra "Turistas" (2012), en la que sacaba adelante con éxito una historia realmente friki, en "High-Rise" se le va la pinza totalmente. No tanto por la trama, que tiene un planteamiento teóricamente interesante (la construcción de un moderno rascacielos que acoge a personas de distinta condición y que se convierte en campo de batalla de una peculiar y demencial lucha de clases), sino porque narrativamente está deslabazada, muy mal contada, con personajes que aparecen en la cinta vagando y reaccionando sin sentido... Es todo literalmente un fracaso absoluto. Nota: 0
Allen sigue indagando en el choque entre la racionalidad y la irracionalidad de la vida. Si en su anterior entrega, "Magia a la luz de la luna" (2014), mostraba en tono de deliciosa comedia cómo un hombre de ciencia es embaucado por el hechizo de una supuesta adivina conectada con el más allá, ahora aborda, en forma de drama, la decisión de otro hombre teóricamente racional, como es un profesor universitario de filosofía, de materializar un asesinato sin mayor motivo que su deseo, su voluntad, una cuestión que ya era tratada por ejemplo en "Match Point" (2005), si bien en "Irrational Man" no nos encontramos con un implacable drama propio de Dostoyevski, sino que se percibe también un cierto alivio paródico. Joaquin Phoenix se muestra bastante convincente en su papel protagonista, acompañado de una, como siempre, excelente Emma Stone. Y, así, Woody Allen sigue sumando obras cuando menos interesantes y de calidad. Nota: 7
"The Boy And The Beast", de Mamoru Hosoda (Sección Oficial)
El filme recrea en excelente animación japonesa dos mundos paralelos: el de los humanos en Tokio y el de las bestias en un entorno fantástico. Pero ambos universos pueden unirse y ello sirve para mostrar el proceso de madurez de un chico sin familia que pasa de uno a otro lado y se convierte en ayudante de una de esas bestias, que se prepara para luchar por ser el nuevo jefe, y que, a su vez, también aprende a ser mejor gracias a la influencia del chaval. Una historia que trata aspectos relativamente profundos de la condición humana, como la búsqueda de la identidad, la amistad, el afán de superación o la lucha contra los propios demonios, aunque más dirigida a un público juvenil. Nota: 6
"El rey de La Habana", de Agustí Villaronga (Sección Oficial)
La dura vida en la Cuba de los años 90 es reflejada a través de la historia de un niño que pierde repentinamente a su madre y a su hermano, y, solo en la vida, inicia un proceso de maduración a base de mucho sufrimiento y bastante sexo (el protagonista no cuenta con mucho más). Sin embargo, el retrato tanto del chaval como de la sociedad de su momento se cuenta de manera bastante superficial y es lastrado en exceso por sus orígenes literarios. Nota: 4
"Anomalisa", de Charlie Kaufman y Duke Johnson (Sección Perlas)
Animación de excelente calidad que narra la historia de un conferenciante especialista en atención al cliente llegado a un hotel y que inicia, de forma irónica, sucesivos y fallidos intentos de conectar con la gente: la recuperación de un viejo amor y la búsqueda de uno nuevo. Un mensaje de fondo realmente atractivo pero que es contando de una manera tan simple que la película no logra el empaque suficiente. Nota: 4
"High-Rise", de Ben Wheatley (Sección Oficial)
Si Ben Wheatley había atraído la atención con la comedia negra "Turistas" (2012), en la que sacaba adelante con éxito una historia realmente friki, en "High-Rise" se le va la pinza totalmente. No tanto por la trama, que tiene un planteamiento teóricamente interesante (la construcción de un moderno rascacielos que acoge a personas de distinta condición y que se convierte en campo de batalla de una peculiar y demencial lucha de clases), sino porque narrativamente está deslabazada, muy mal contada, con personajes que aparecen en la cinta vagando y reaccionando sin sentido... Es todo literalmente un fracaso absoluto. Nota: 0
martes, 22 de septiembre de 2015
CINE / 63º Festival de San Sebastián (2)
"Me And Earl And The Dying Girl", de Alfonso Gómez-Rejón (Sección Perlas)
El cine indie estadounidense sigue entregando pequeñas joyas como ésta. No es que descubra nada nuevo, pero su desenfado y su calidad a la hora de contar historias cercanas y humanas deslumbra. Narrada primero en forma de comedia realmente graciosa alrededor de la amistad que surge entre un chico inseguro y creativo, y una chica, compañera de instituto, con leucemia, el filme aborda luego el drama lógico de una forma muy directa y sincera pero también aleccionadora para el protagonista. Nota: 7
"21 nuits avec Pattie", de Arnaud y Jean-Marie Larrieu (Sección Oficial)
Una comedia tronchante, sobre todo en su primera parte, que construye su gancho en torno a unos personajes de lo más surrealistas que viven en una zona montañosa del sur de Francia. Allí recala una parisina que viene para enterrar a su madre, con la que apenas tenía trato. Pero la alegría vital de los aldeanos le hará despertar a la vida. La película camina por un hilo muy delicado entre el humor costumbrista, negro, escatológico y la necrofilia... Y, pese a que decae algo en su tramo final, sale bastante bien airosa. Nota: 7
"Truman", de Cesc Gay (Sección Oficial)
La nueva obra de Cesc Gay cuenta con una baza importantísima: la presencia de dos monstruos de la interpretación como son Ricardo Darín y Javier Cámara, que por sí solos ya elevan la calidad de la película. Pero es que, además, "Truman" ofrece una historia sencilla (en el mejor sentido) y emotiva alrededor de la amistad de los dos protagonistas y de los graves problemas de uno de ellos. Sin sentimentalismos, sino con sensibilidad y mucha solidez. Nota: 7
"Mi gran noche", de Álex de la Iglesia (Sección Oficial, fuera de concurso)
Álex de la Iglesia se mantiene fiel a su universo lleno de situaciones surrealistas y personajes excesivos para trazar una visión distorsionada (¿o no tanto?) pero certera y ácida de la sociedad actual. En este caso, es el mundo de la televisión del entretenimiento (luz y color que esconden lo peor del ser humano) el que centra la historia del programa de Nochevieja que se rueda entre problemas laborales, lucha de egos de las estrellas y otras miserias. Todo tan divertido como disparatado, con un Raphael sorprendente, un verdadero hallazgo como personaje malvado. Nota: 7
"Eva no duerme", de Pablo Agüero (Sección Oficial)
Hay temas que sólo en Argentina se comprenden (y si acaso), como la influencia del peronismo (tradición político-social de la que se consideran herederos tanto la derecha como la izquierda) y de la figura de Evita, aunque reconozco que a mí siempre me ha fascinado. En este filme sobrio, un punto demasiado teatral, se escarba en la odisea que sufrió el propio cadáver de María Eva Duarte de Perón, desde el momento de la muerte, en 1952, hasta la inhumación final en 1976, después de haber sido inicialmente embalsamado y luego secuestrado y sacado del país por los militares, que acabaron devolviéndolo y enterrándolo. Más interés, pues, por los hechos históricos que por la forma en que son contados. Nota: 5
"Evolution", de Lucile Hadzihalilovic (Sección Oficial)
En una misteriosa isla viven, junto con sus supuestas madres, unos niños sometidos a tratamiento médico. La realidad es que los chicos son objeto de una experimentación científica que busca nuevas vías de reproducción para el ser humano. Pero este planteamiento a priori tan interesante está narrado de una forma tan fría, pausada y poco atractiva que pierde buena parte de su interés. Nota: 3
El cine indie estadounidense sigue entregando pequeñas joyas como ésta. No es que descubra nada nuevo, pero su desenfado y su calidad a la hora de contar historias cercanas y humanas deslumbra. Narrada primero en forma de comedia realmente graciosa alrededor de la amistad que surge entre un chico inseguro y creativo, y una chica, compañera de instituto, con leucemia, el filme aborda luego el drama lógico de una forma muy directa y sincera pero también aleccionadora para el protagonista. Nota: 7
"21 nuits avec Pattie", de Arnaud y Jean-Marie Larrieu (Sección Oficial)
Una comedia tronchante, sobre todo en su primera parte, que construye su gancho en torno a unos personajes de lo más surrealistas que viven en una zona montañosa del sur de Francia. Allí recala una parisina que viene para enterrar a su madre, con la que apenas tenía trato. Pero la alegría vital de los aldeanos le hará despertar a la vida. La película camina por un hilo muy delicado entre el humor costumbrista, negro, escatológico y la necrofilia... Y, pese a que decae algo en su tramo final, sale bastante bien airosa. Nota: 7
"Truman", de Cesc Gay (Sección Oficial)
La nueva obra de Cesc Gay cuenta con una baza importantísima: la presencia de dos monstruos de la interpretación como son Ricardo Darín y Javier Cámara, que por sí solos ya elevan la calidad de la película. Pero es que, además, "Truman" ofrece una historia sencilla (en el mejor sentido) y emotiva alrededor de la amistad de los dos protagonistas y de los graves problemas de uno de ellos. Sin sentimentalismos, sino con sensibilidad y mucha solidez. Nota: 7
"Mi gran noche", de Álex de la Iglesia (Sección Oficial, fuera de concurso)
Álex de la Iglesia se mantiene fiel a su universo lleno de situaciones surrealistas y personajes excesivos para trazar una visión distorsionada (¿o no tanto?) pero certera y ácida de la sociedad actual. En este caso, es el mundo de la televisión del entretenimiento (luz y color que esconden lo peor del ser humano) el que centra la historia del programa de Nochevieja que se rueda entre problemas laborales, lucha de egos de las estrellas y otras miserias. Todo tan divertido como disparatado, con un Raphael sorprendente, un verdadero hallazgo como personaje malvado. Nota: 7
"Eva no duerme", de Pablo Agüero (Sección Oficial)
Hay temas que sólo en Argentina se comprenden (y si acaso), como la influencia del peronismo (tradición político-social de la que se consideran herederos tanto la derecha como la izquierda) y de la figura de Evita, aunque reconozco que a mí siempre me ha fascinado. En este filme sobrio, un punto demasiado teatral, se escarba en la odisea que sufrió el propio cadáver de María Eva Duarte de Perón, desde el momento de la muerte, en 1952, hasta la inhumación final en 1976, después de haber sido inicialmente embalsamado y luego secuestrado y sacado del país por los militares, que acabaron devolviéndolo y enterrándolo. Más interés, pues, por los hechos históricos que por la forma en que son contados. Nota: 5
"Evolution", de Lucile Hadzihalilovic (Sección Oficial)
En una misteriosa isla viven, junto con sus supuestas madres, unos niños sometidos a tratamiento médico. La realidad es que los chicos son objeto de una experimentación científica que busca nuevas vías de reproducción para el ser humano. Pero este planteamiento a priori tan interesante está narrado de una forma tan fría, pausada y poco atractiva que pierde buena parte de su interés. Nota: 3
domingo, 20 de septiembre de 2015
CINE / 63º Festival de San Sebastián (1)
"El Club", de Pablo Larraín (Sección Horizontes Latinos)Cautivadora, magnética y perturbadora película cuya imaginativa propuesta iguala la sacudida moral a la que somete al espectador de principio a fin. Una casa alejada del mundanal ruido, un grupo de personas allí encerradas, todas con pecados sobre sus espaldas (delitos, vaya)... Porque se trata de curas que han cometido atrocidades y a los que la Iglesia trata de apartar de su vista, pero no expulsar. Allí deberían purgar sus penas pero parecen divertirse y justificar sus actos mediante diálogos brutales... La estética feísta subraya lo sucio del asunto tratado que, aunque parezca mentira, sigue creciendo y creciendo hasta desembocar en lo más ruin y miserable de la conducta humana. Nota: 8
"Sicario", de Denis Villeneuve (Sección Perlas)
La llamada por parte de la CIA a la colaboración de una agente del FBI para que ayude en una gran operación contra el narcotráfico en la frontera entre Estados Unidos y México resulta esconder mucho más de lo que aparenta. Poco a poco, se descubren engaños, desfilan tipos que no encajan en la definición de buenos/malos y se deduce que eso de la guerra contra los carteles de la droga es algo muy, muy sucio e intrincado. Francamente bien llevada la historia, interpretada y concluida, ofrece muchos hilos argumentales, todos bastante sólidos, y deja sobre la mesa un buen debate para la reflexión. Nota: 7
"Regresión", de Alejandro Amenábar (Sección Oficial, fuera de concurso)
La esperada vuelta de Amenábar, tras seis años sin película, ha traído una obra bastante consecuente con el universo del cineasta, presentada como un thriller de investigación policial con toques esotéricos encarnados en sectas satánicas y que, en el fondo, transmite la idea de contraposición entre la razón y la fe. Resulta eficaz en su desarrollo, algo más floja en la construcción de sus personajes y brillante en una resolución que supone una atractiva vuelta de tuerca sobre otros filmes más convencionales que se aproximan al asunto. Nota: 7
"Sunset Song", de Terence Davies (Sección Oficial)
El director británico Terence Davies mantiene su estilo clasicista en esta cinta ambientada en la Escocia rural que se adentra en la Gran Guerra y que sigue los pasos de la chica abocada a quedarse a vivir en la granja de su familia. En esos años deberá soportar a su tiránico padre y sufrirá las consecuencias del conflicto bélico europeo. Si bien hay interés en el argumento, sobre todo por la contraposición entre lo tradicional y lo moderno, entre el machismo y el feminismo, entre la guerra y la paz, la parsimonia con que se cuenta y la excesiva influencia literaria en la estructura del relato le restan puntos. Nota: 6
"The Assassin", de Hou Hsiao-Hsien (Sección Perlas)
Una película de contenido vacuo y cuyo mayor logro es de carácter técnico y esteticista. La historia de la asesina a sueldo que no comete su encargo por dilemas morales se presenta en pantalla como simple y repetitiva hasta la saciedad. Su mínimo interés inicial decae rápidamente ante tal ineptitud narrativa. Nota: 2
domingo, 30 de agosto de 2015
VIAJES / Norte de Inglaterrra - Escocia (y 4)
Dejamos el Parque Nacional de Cairngorms y nos dirigimos a un lugar tocado por el mito de un monstruo marino que vive en sus profundidades. Loch Ness es el segundo lago por superficie de Escocia (56 km2) pero el de mayor volumen (7,5 km3) debido a su gran profundidad media (132 metros), que alcanza los 227 metros. Normal que no encuentren al monstruo... Lo recorremos de sur a norte por la carretera A82 y, antes de llegar a Drumnadrochit, nos encontramos con las ruinas del castillo de Urquhart [foto 1], que data del siglo XIII, en una situación inmejorable a la orilla del lago. Continuamos nuestra ruta porque nos encontramos a 21 kilómetros de Inverness, considerada la capital de las Highlands.Situada en la desembocadura del río Ness, en el Fiordo de Moray, cuenta con unos 54.000 habitantes, disfruta (?) de un clima subpolar que le hace tener los inviernos más fríos (hasta -18º) pero los días de verano más largos y con temperaturas relativamente altas. Su castillo actual es reciente, de 1836 (por eso está entero), si bien se supone que en ese lugar se erguía en el pasado el castillo del famoso rey gaélico Macbeth que Shakespeare inmortalizó en su obra homónima. Por lo demás, Inverness es un lugar tranquilo y agradable para pasear por sus calles, por el centro y junto al río.
Tomamos el coche para ir hacia el noroeste, en lo más interior de las Highlands. Millas y millas de paisajes con muy escasa presencia humana, mientras algunos ciervos nos observan desde las cercanías de la carretera. Es complicado de decidir, dadas las incontables bellezas de las tierras escocesas, pero posiblemente la A832, la A896 y la A890 conformen el recorrido más hermoso de todos, por la costa oeste para llegar a nuestro siguiente destino de descanso, en Gairloch, y, luego, continuando al día siguiente bordeando el Loch Maree, donde están las bonitas Victoria Falls, y pasando por los majestuosos Attadale Gardens, hasta alcanzar Plockton. Se trata ésta de una pequeña y bonita villa de pescadores, donde decidimos tomar un barco que hace una excursión de una hora para ver focas. Te garantizan la devolución del dinero si no las ves. Pero las vemos, y muchas, encaramadas a las rocas en el exterior del puerto. Unos kilómetros más al sur llegamos hasta mi castillo favorito, el de Eilean Donan [foto 2], situado en una islita (unida con puente) que la marea baja deja al descubierto. En su agitada historia desde su construcción, en el siglo XIII, fue ocupada en 1719 por tropas españolas que apoyaban el levantamiento jacobita contra los ingleses. Sin embargo, la invasión duró apenas dos meses hasta su derrota.
Y, tras Eilean Donan, llegamos a Kyle Of Lochalsn, listos para pasar por puente (gratuito) a la gran isla de Skye. De sur a norte, primero nos encontramos con las imponentes Cuillin Hills y, luego, por el Glen (valle) Varragil, llegamos a la bonita capital, Portree. Tiene un paseo. De ahí seguimos al norte hacia la península de Trotternish, donde se encuentra la gran roca denominada Old Man Of Storr, visible a kilómetros de distancia. Desde el parking, es como una hora de subida por una ladera bien empinada. Más adelante se llega a la espectacular cascada de Kilt Rock [foto 3], que vierte sus aguas directamente al mar. Y, por el norte, se suceden Staffin Bay y más zonas de acantilados. Por el área noroeste de Skye, la península de Waternish está más deshabitada, aunque conserva el sólido castillo de Dunvegan, sede del clan de los MacLeod por más de 700 años. Más carreteras de acantilados, bellos panoramas... En fin, toda una aventura recorrer esta isla.
De vuelta de Skye, nos encaminamos hacia Fort William, zona muy vacacional (cuidado con los autascos en temporada alta) por su cercanía al Ben Nevis, la mayor cumbre británica, con 1.343 metros. Y de aquí a Glen Coe. La joya de la visita la hemos dejado para el final. Se trata de uno de los mejores paisajes del mundo, este valle encajonado entre montañas, cuya entrada por la parte norte de la carretera A82 es impactante. Simplemente dejaos guiar por la belleza del lugar y parad en cualquier parte para hacer pequeñas rutas y disfrutar aún más de este pequeño paraíso natural. Los primeros 10-15 kilómetros desde el pueblo de Glencoe y el centro de interpretación son excelsos por lo abrumador de las formaciones rocosas y, aunque según continuamos hacia el este y el sur desciende la magnitud, seguimos encontrando paisajes fascinantes. Dedicadle todo un día si podéis. Nosotros, por nuestra parte, damos por concluido este inolvidable viaje.
viernes, 28 de agosto de 2015
VIAJES / Norte de Inglaterra - Escocia (3)
Dejamos Edimburgo y nos dirigimos hacia el norte para cruzar al condado de Fife, situado entre dos importantes rías: Firth Of Forth y Firth Of Tay. Pero no lo cruzamos por el puente Forth Road Bridge, que es de pago, sino por el Kincardine Bridge, que supone un pequeño rodeo pero es gratis. Y así seguimos toda la desembocadura del río Forth por la costa. Al principio, la orilla no tiene mayor atractivo pero siguiéndola se llega a Culross, con un peculiar palacio de fachada amarilla y una abadía del siglo XIII medio derruida, y Dunfermline, que hasta el siglo XVII fue la capital de Escocia y conserva de su pasado glorioso un palacio y una abadía, además del espectacular Pittencrieff Park. Y, en Aberdour, además del castillo, encontramos la playa de Silver Sands, que coincide con un día espléndido y, por un momento, parece que hemos vuelto a España. Y, hablando de playas, un poco más arriba, siguiendo la A921 y luego la A955, se llega a las zonas vacacionales de Pettycur Bay y Lower Largo. ¡Aquí también hay playa! En Kirkcaldy, en cambio, tenemos el bonito parque de Beveridge. De aquí continuamos hacia el norte de la península de Fife, hasta Saint Andrews, localidad mundialmente conocida por ser cuna del golf. La villa cuenta con una prestigiosa y hermosa universidad, la más antigua de Escocia, que data del año 1410. También cuenta con una catedral, prácticamente en ruinas, fruto de las guerras de religión, salvo prácticamente una imponente torre de aguja. Lo mismo el castillo, bastante deteriorado pero con vistas espléndidas en la costa. Hablando de lo cual, la playa de Saint Andrews [foto 1] es enorme, llana, magnífica, situada en un complejo de dunas que se ha restaurado recientemente. En estas arenas se rodó la película "Carros de fuego" y puedes disfrutar de un baño mientras contemplas a los golfistas practicando su deporte justo un poco más allá.
Seguimos por la parte noreste de Escocia y cruzamos el Firth Of Tay por el imponente puente hacia Dundee, ciudad que dejamos de lado para subir hasta Aberdeen. Estamos recorriendo la región de Angus, en cuya costa se encuentran típicos pueblos marineros, como Arbroath , y, más adentro, a unos 30 kilómetros al norte de Dundee, Glamis y su castillo (del siglo XI y restaurado en el XVII), descrito por Shakespeare en su "Macbeth". Más arriba, la región de los Grampiasn, cuya capital es Aberdeen, una ciudad importante puerto pesquero y centro logístico de exploración petrolífera en el Mar del Norte. También tiene una gran actividad cultural y cuenta con un museo, el Art Gallery, que contiene una gran muestra de pintura impresionista (desgraciadamente, en las fechas de nuestra visita estaba cerrado). En cambio, visitamos el Museo Marítimo, gratuito y muy apropiado para conocer la histórica relación de la ciudad con el mar. Aberdeen también esconde en su casco antiguo el King's College, la universidad fundada en 1495, la catedral de St. Machar (S. XIII) y el puente medieval más antiguo de Escocia, el Brig O'Balgownie, de finales del siglo XIII. Y a unos 22 kilómetros al sur de Aberdeen, nosdirigimos a Stonehaven y su castillo de Dunnottar [foto 2], enclavado en una roca sobre unos acantilados frente al mar. Absolutamente impresionante.
Pero ya echamos de menos la naturaleza, así que nos adentramos en el Parque Nacional de los Cairngorms, desde Blairgowrie hacia el norte, por la carretera A93. Aunque también es bonito el camino entre dicha localidad y Dunkeld. El caso es que, a medida que nos adentramos en los Cairngorms, que toma el nombre de la montaña Cairn Gorm (1.245 metros), somos conscientes de la grandiosidad del paisaje: montañas, valles y bosques se suceden con impactante belleza. Una maravilla. Ya se nos echa la noche encima, así que cenamos en el pueblo de Pitlochry, centro vacacional de esta zona montañosa. Entramos en un bonito pub en el que encontramos a una gente superamable que nos da de comer a pesar de haber cerrado ya la cocina. Una sopa sabrosa y algo picante, un contudente sándwich y una muy agradable conversación, para seguir por la A9 hasta nuestro siguiente alojamiento, en Grandtown-on-Spey, un pueblecito situado en la parte norte de los Cairngorms. Al día siguiente toca excursión a Aviemore, población unos 20 kilómetros al suroeste y desde la que parten excursiones hacia el Parque Nacional. Conducimos hacia dentro de la reserva, hasta Glenmore [foto 3], que esconde un precioso lago con playa entre montañas y bosques. Idílico.
Seguimos por la parte noreste de Escocia y cruzamos el Firth Of Tay por el imponente puente hacia Dundee, ciudad que dejamos de lado para subir hasta Aberdeen. Estamos recorriendo la región de Angus, en cuya costa se encuentran típicos pueblos marineros, como Arbroath , y, más adentro, a unos 30 kilómetros al norte de Dundee, Glamis y su castillo (del siglo XI y restaurado en el XVII), descrito por Shakespeare en su "Macbeth". Más arriba, la región de los Grampiasn, cuya capital es Aberdeen, una ciudad importante puerto pesquero y centro logístico de exploración petrolífera en el Mar del Norte. También tiene una gran actividad cultural y cuenta con un museo, el Art Gallery, que contiene una gran muestra de pintura impresionista (desgraciadamente, en las fechas de nuestra visita estaba cerrado). En cambio, visitamos el Museo Marítimo, gratuito y muy apropiado para conocer la histórica relación de la ciudad con el mar. Aberdeen también esconde en su casco antiguo el King's College, la universidad fundada en 1495, la catedral de St. Machar (S. XIII) y el puente medieval más antiguo de Escocia, el Brig O'Balgownie, de finales del siglo XIII. Y a unos 22 kilómetros al sur de Aberdeen, nosdirigimos a Stonehaven y su castillo de Dunnottar [foto 2], enclavado en una roca sobre unos acantilados frente al mar. Absolutamente impresionante.
Pero ya echamos de menos la naturaleza, así que nos adentramos en el Parque Nacional de los Cairngorms, desde Blairgowrie hacia el norte, por la carretera A93. Aunque también es bonito el camino entre dicha localidad y Dunkeld. El caso es que, a medida que nos adentramos en los Cairngorms, que toma el nombre de la montaña Cairn Gorm (1.245 metros), somos conscientes de la grandiosidad del paisaje: montañas, valles y bosques se suceden con impactante belleza. Una maravilla. Ya se nos echa la noche encima, así que cenamos en el pueblo de Pitlochry, centro vacacional de esta zona montañosa. Entramos en un bonito pub en el que encontramos a una gente superamable que nos da de comer a pesar de haber cerrado ya la cocina. Una sopa sabrosa y algo picante, un contudente sándwich y una muy agradable conversación, para seguir por la A9 hasta nuestro siguiente alojamiento, en Grandtown-on-Spey, un pueblecito situado en la parte norte de los Cairngorms. Al día siguiente toca excursión a Aviemore, población unos 20 kilómetros al suroeste y desde la que parten excursiones hacia el Parque Nacional. Conducimos hacia dentro de la reserva, hasta Glenmore [foto 3], que esconde un precioso lago con playa entre montañas y bosques. Idílico.
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