Internet es un medio para compartir contenidos, información, ideas... Es magnífico, gigante, incontenible e imparable. Puede con trabas administrativas, con leyes ineptas y hasta con dictaduras. Todos tendremos que asumirlo algún día. La oscura detención de los creadores de Megaupload, un disco duro virtual que alojaba todo tipo de información, ha sido un movimiento torpe y baldío por parte de las autoridades. Torpe, porque no es así como se concilian los derechos que supuestamente se quieren defender. Los derechos de los autores, a los que estos están perfectamente legitimados habrán de amoldarse a internet y no viceversa. ¿Es justo que la propiedad intelectual de un libro o una película dure unos 70 años y las patentes de software algunos años (incluso existenten sistemas operativos abiertos que no suponen ningún coste)?Estamos en un medio distinto, como es internet, y habrá que adaptarse. Y deberán resarcir principalmente a los autores y no a las empresas intermediarias que hasta ahora de lucraban vergonzosamente. Que los autores de un disco se queden con un 5% o 10% de las ventas de su propia obra y el resto se lo repartan discográficas, distribuidoras, managers, etc. sería realmente merecedor de que se detuvieran a todos estos responsables y no a los de Megaupload. Por tanto, la torpeza consiste en lanzarse a detener sin pensar en cómo solucionar de forma equilibrada el problema: mantener la esencia de internet, que es compartir, y al mismo tiempo compensar a los verdaderos autores y en una medida justa. Lo baldío del persecución de Megaupload es que siguen existiendo programas P2P para compartir, incluso otros discos duros virtuales a los que poder acceder en streaming o descarga. Se siguen intentando poner puertas al campo.
Los ciberactivistas Anonymous respondieron al ataque a Megaupload con la subida pública del catálogo de Sony en música (desde AC/DC hasta The Vines) y en cine (desde "Erin Brokovich" hasta "Moneyball"). Es sólo un acto simbólico. Todos queremos una solución definitiva en la que se distinga lo que es robo (que no es internet) de lo que es compartir y compensar (que sí lo es).






