La llegada a San Petersburgo supone un fuerte impacto por su desbordante monumentalidad, su belleza y buen gusto en todos los detalles, desde los edificios, palacios e iglesias a los canales y parques que la pueblan. No en vano fue creada por el zar ruso Pedro el Grande en 1703 con plena conciencia de lo que quería: de forma genérica, una salida al mar de su país para acercarse a la Europa Occidental y, de manera más concreta, inspirándose principalmente en el arte francés (aunque edificada por siervos alemanes), soñaba con la construcción de la ciudad perfectamente planificada sobre unos terrenos inicialmente pantanosos, con rectilíneas y amplias avenidas, edificios majestuosos de estilo neoclásico y con alturas limitadas para no entorpeceder las vistas, más de 300 puentes sobre sus numerosos canales... Mientras el propio Pedro el Grande prefería vivir austeramente en una modesta casita. Y lo consiguió, aunque sus deseos originales contemplaran más canales aún de los que existen.
La arteria principal de la ciudad es la Avenida Nevski, una de las mayores del mundo con sus 4 kilómetros de longitud, que une la Plaza de los Decembristas, entre el Almirantazgo y el Palacio de Invierno del Museo del Hermitage, con la Fortaleza de Alejandro. Está repleta de cafés, restaurantes, tiendas, gente... Vida. Su recorrido a pie es altamente recomendable, aunque el magnífico transporte público de la ciudad (metro, autobuses y trolebuses) permite una ayuda cuando el cansancio llega. A lo largo de la avenida podemos contemplar puntos de interés como el Palacio Rastrelliesque Stroganov, la neoclásisa catedral Kazán, media docena de iglesias y un enorme centro comercial del siglo XVIII, un monumento a Catalina la Grande, la Biblioteca Nacional Rusa, el puente Anichkov con sus estatuas de caballos o el café-librería Singer.
Son formidables las iglesias, especialmente las ortodoxas con su creativa estética, como es el caso de la catedral de San Isaac, San Nicolás y Vladimir. Pero especialmente destaca la iglesia del Salvador de la Sangre Derramada o iglesia de la Resurrección, construida sobre el lugar donde el zar Alejandro II fue asesinado, víctima de un atentado el 13 de marzo de 1881, aunque ideada con un estilo arquitectónico propio del arte puramente ruso del siglo XVIII, colorista y brillantemente recargado. Una maravilla. También San Petersburgo cuenta con amplios y bien diseñados parques, especialmente el Jardín de Verano, uno de los más antiguos y en los que se nota claramente la inspiración francesa, con sus paseos bien definidos y sus múltiples fuentes. La Fortaleza de Pedro y Pablo es otro de los puntos claves de interés, además del buque de guerra Aurora, que sigue anclado como testigo del inicio de la Revolución Rusa de 1917.
La visita al metro no sólo es recomendable como mera ayuda para conocer bien todos los rincones de la ciudad, sino para poder comprobar lo perfecto de su funcionamiento. Pulcritud por todos lados, puntualidad incontestable (frecuencias de 95 segundos en horas punta y de 3-4 minutos el resto) y precio supereconómico: 27 rublos el viaje sencillo (unos 67 céntimos de euro, que aprenda Esperanza Aguirre en Madrid). Aunque no luce tanta belleza como el de Moscú, el metro de San Petersburgo cuenta con algunas estaciones (las más antiguas) decoradas a conciencia. Pero, sobre todo, lo destacable es el enorme trabajo de ingeniería en su construcción, dado que al encontrarse -como toda la ciudad- en tierras pantanosas, sus túneles debieron excavarse a una media de 60 metros de profundidad, lo que lleva a escaleras mecánicas con bajadas de vértigo (claro que siempre hay entre una y dos escaleras mecánicas adicionales paradas y preparadas para casos de avería de alguna de las dos que siempre funcionan, además de estar todas ellas vigiladas permanentemente por personas a través de cámaras de seguridad). Sin embargo, uno de los momentos mágicos (aún más) que ofrece San Petersburgo es el levantamiento nocturno de los principales puentes (para permitir el paso de embarcaciones de gran tamaño) que se realiza diariamente a partir de las 1:25 horas. En perfecta coordinación, uno a uno, se van abriendo en un espectáculo realzado por las luces de la noche.
lunes, 13 de agosto de 2012
sábado, 11 de agosto de 2012
VIAJES / Cantabria: del mar a la montaña
Los poco más de 5.300 km2 de superficie que ofrece Cantabria brindan, dentro de una tierra sempiternamente verde y llena de bellas poblaciones con historia, una variedad paisajística que permite comenzar de buena mañana en la alta montaña de los Picos de Europa, proseguir por alguno de sus ondulados valles y acabar el día descansando plácidamente en una de sus numerosas y magníficas playas. Ésta es una de las muchas rutas posibles dentro de esta comunidad del norte de España.
Castro Urdiales
La preciosa villa de Castro Urdiales es un magnífico sitio para pasar unas vacaciones tranquilas, con la playa de Brazomar con vistas al Castillo-Faro, a la Iglesia de Santa María de la Asunción y, detrás, unos bonitos montes poblados de árboles. En sus calles del casco antiguo se respira su historia, vinculada a la pesca, y en su zona más actual se encuentran las inequívocas huellas de ser el punto de veraneo oficial de la burguesía vizcaína. En relación con esto, su explosión demográfica se ejemplifica en el siguiente dato: su población residente ha pasado de 18.719 habitantes en el año 2000 a 32.256 en 2010. Un pequeño consejo gastronómico: no os perdáis los pinchos de tortilla (entre otros) del bar La Fuente.
Laredo
Siguiendo por el litoral hacia el oeste llegamos a Laredo, una población claramente orientada al turismo de mar con unas playas realmente gloriosas, enormes y de una arena fina y compacta, perfectas para el baño y aderezadas con dunas. Alojado cerca de la playa Salvé (la principal) uno parece estar en cualquier sitio del Levante español, por algunos edificios de pisos-colmena, tiendas para turistas y ambiente playero, si no fuera porque las temperaturas aquí no son nada sofocantes, claro. Pero Laredo también cuenta con un centro histórico por el que merece la pena pasearse y cuya actividad comercial ha quedado circunscrita a algunos restaurantes y bares de copas. Un aliciente de estar por esta zona es acercarse al Puntal y tomar un pequeño barco (3 euros ida y vuelta) para llegar a Santoña, donde se pueden degustar sus famosas anchoas, aunque todas las que se pueden consumir en Cantabria son excelentes.
Parque de la Naturaleza de Cabárceno
Si nos cansamos de la playa es el momento de adentrarse en la naturaleza y disfrutar de los animales del Parque de Cabárceno, a sólo 15 kilómetros de Santander, donde conviven en semilibertad muchas especies, desde elefantes a leones, desde rapaces a leones marinos. La entrada de adulto es de 21 euros y es aconsejable dedicar al menos cuatro horas para vivir con detalle lo que este recinto de 750 hectáreas ofrece y por el que uno se mueve con facilidad con coche. El horario de verano es de 9 h. a 19 h.
Santillana del Mar, Comillas y San Vicente de la Barquera
De vuelta al litoral, y siguiendo la ruta hacie el oeste, llegamos a Santillana del Mar, uno de los pueblos que mejor conservan su pasado y que se puede ver en sus calles empedradas y todos sus edificios históricos, como la Colegiata de Santa Juliana o los diversos palacios que la componen. De hecho, fue declarada conjunto histórico-artístico nada menos que en el año 1889. No muy lejos se sitúa Comillas, conocida por su famosa Universidad Pontificia, además de por albergar edificios como el Palacio de Sobrellano y El Capricho, realizado por Gaudí. Su playa es buena y está bastante concurrida, por lo que la población muestra un perfecto equilibrio entre el turismo playero y el monumental. Más adelante, ya en el límite con Asturias, se encuentra el pueblo de San Vicente de la Barquera, al que se accede por el conocido Puente de la Maza sobre la ría. Su ambiente, aunque más bullicioso, sigue conservando la tradición pescadora de la zona y en cualquier restaurante de sus calles porticadas se pueden degustar ricos pescados.
Potes y Fuente Dé
Qué mejor manera de terminar este viaje que en plena montaña, en medio del Parque Nacional de los Picos de Europa, un auténtico paraíso natural. La carretera que nos lleva por el desfiladero de La Hermida es sin duda una de las más bonitas de España. Discurre por el estrecho hueco que deja el río Deva y sus serpenteantes 21 kilómetros son una bendición para los sentidos. Una vez en Potes parece que uno vuelve siglos atrás en el tiempo, ya que es un pueblecito de 1.500 habitantes (lógicamente, su población se multiplica en verano) con un conjunto muy bien conservado, una belleza dentro de un valle rodeado de cumbres (y también caluroso en el estío). Siguiendo en dirección a Fuente Dé nos encontramos el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde el Beato de Liébana dejó los primeros escritos acreditados en Cantabria, concretamente los comentarios al Apocalipsis de San Juan. Ya en Fuente Dé, se accede al famoso teleférico que nos llevará (por 16,50 euros ida y vuelta) desde los 1.090 metros de la base hasta 1.850 metros de altitud, desde donde podremos realizar paseos y excursiones sintiendo toda la grandiosidad de los Picos de Europa.
jueves, 2 de agosto de 2012
ARTE / Edward Hopper en el Thyssen
Hasta el 16 de septiembre se puede disfrutar de una estupenda exposición del pintor estadounidense Edward Hopper en el Thyssen de Madrid. Se trata de una iniciativa muy meritoria, ya que, con 73 obras, es la más amplia que se ha realizado en Europa, aunque no exhaustiva (falta la obra maestra "Noctámbulos" -1942-, entre otros cuadros). El artista, nacido en Nyack, Nueva York en 1882 y fallecido en Nueva York en 1967, desarrolló el expresionismo abstracto y levantó acta de la soledad humana dentro de las propias ciudades creadas por el hombre.
Son archiconocidos sus retratos de gente solitaria, inexpresiva, atrapada entre los edificios de hormigón en escenas normalmente soleadas o bien nocturnas con bellos contrastes de luz e influencia de técnicas cinematográficas. Entre las pinturas presentes en la exposición temporal destacan "Gasolina" (1940) -en la imagen-, "Habitación de hotel" (1931) o "Sol de mañana" (1951), de la que se ha hecho una recreación tridimensional sobre la que los visitantes pueden hacer fotografías y sugerir en Twitter el pensamiento de la mujer protagonista del lienzo.
jueves, 26 de julio de 2012
TELEVISIÓN / "The Newsroom", la gran serie sobre periodismo
Aaron Sorkin, creador de esa estupenda serie política que era "El Ala Oeste de la Casa Blanca" (1999-2006) o guionista de la verborreica película "La red social" (David Fincher, 2010), presenta ahora "The Newsroom" ("La redacción"), directamente la mejor producción audiovisual sobre el mundo del periodismo que se ha hecho desde "Todos los hombres del presidente" (Alan J. Pakula, 1976) y "Lou Grant" (1977-1982). Por desgracia, tanto el cine como la televisión han retratado casi siempre al periodista como alguien egoísta, buscador de su propia fama, tendente a mezclarse en asuntos turbios, movido por fines oscuros, expresión del más puro sensacionalismo, en una palabra: despreciable. Desde el divertidamente ruin personaje que interpretaba Cary Grant en "Luna nueva" (1940), de Howard Hawks, pasando por el patético y egomaníaco (y magistral) retrato que Orson Welles nos brindó en "Ciudadano Kane" (1940), el taimado y vil interpretado por Kirk Douglas en "El gran carnaval" (1951), de Billy Wilder, el morboso papel del periodista en "A sangre fría" (1967), de Richard Brooks, la superficialidad mostrada en "Al filo de la noticia" (1987), de James L. Brooks, los sucios entresijos y manipulaciones en "La cortina de humo" (1997), de Barry Levinson, o el control total ejercido sobre la persona en "El show de Truman" (1999), de Peter Weir... Casi siempre ha habido connotaciones negativas en una profesión bajo permanente cuestión. Poco rastro de la nobleza del oficio y de su responsabilidad social para con una información veraz y útil para la comunidad. Sí es cierto que en los últimos tiempos nos hemos encontrado pequeños oasis en los que el periodista no era precisamente el villano, tal como "El informe Pelícano" (1993), de Alan J. Pakula, "Buenas noches y buena suerte" (2005), de George Clooney, "El desafío: Frost contra Nixon" (2008), de Ron Howard, y "La sombra del poder" (2009), de Kevin MacDonald.
Pero ningún modelo más positivo que "The Newsroom", un verdadero monumento a los buenos profesionales del periodismo, el que está hecho sobre las bases de la investigación, la información contrastada, el rigor y la búsqueda del progreso de la sociedad. La serie está articulada en torno a la redacción de un informativo televisivo (sí, ese medio tan vilipendiado) en el que el presentador es veterano y experto en no mojarse. Ha olvidado una de las esencias del periodismo: su combatividad para poner en evidencia los errores y mentiras y permitir que el ciudadano tenga todos los elementos de juicio frente a los que quieren ocultar sus actos reprobables. Pero la llegada de una nueva productora, y expareja del presentador, le hará volver a la primera línea del periodismo del bueno. Juntos, con un equipo lleno de gente joven y con ganas (aunque inexperto en algunos aspectos, como se irá viendo), abordarán distintas problemáticas basadas en hechos reales acontecidos en Estados Unidos (y otras partes del mundo) desde hace un par de años en adelante. Al mismo tiempo, se interrelacionarán muy bien las vidas personales de los protagonistas, un Jeff Daniels que está magistral y del que apenas se sabía nada relevante desde apariciones breves precisamente en películas de tema periodístico como "La sombra del poder" y "Buenas noches y buena suerte", así como Emily Mortimer, una de las mejores actrices británicas del momento ("Hugo" -2012-, "Shutter Island" -2010-, "Transsiberian" -2008-, "Match Point" -2005-).
martes, 17 de julio de 2012
LIBROS / "Un viaje por la economía de nuestro tiempo" (1994), de John Kenneth Galbraith
En estos tiempos de profunda crisis e incertidumbre porque se nos dicen "brillantes" frases como que "el Estado ha gastado lo que no tenía y por eso estamos así", os recomiendo fervientemente la lectura de este estupendo y aleccionador libro del economista canadiense John Kenneth Galbraith, en el que hace un repaso precisamente a la evolución de la economía (básicamente estadounidense y europea) a lo largo del siglo XX. De este viaje muy bien explicado se deduce rápidamente que las grandes crisis que han acontecido en los últimos 100 años han sido generadas por ciertas políticas económicas liberalizadoras y desreguladoras que han producido una burbuja que, a su vez, al estallar se ha llevado por delante el bienestar económico de buena parte de la población (no el de los más ricos, claro). Siempre ha sido así.
Da lo mismo que hablemos de "el auge de las propiedades de Florida producido en la década de 1920" o el de los años 80 en Estados Unidos o el de la primera década del siglo XXI en España. El resultado es idéntico: "tras el colapso de dicha especulación, ya que todos los episodios especulativos llevan al colapso, quedaron los restos del naufragio económico: edificios de oficinas vacíos, una industria
de la construcción desocupada, bancos repletos de errores colaterales recién descubiertos y una aguda restricción en cuanto a nuevos préstamos bancarios". ¿Os suena de algo?
Es importantísimo conocer la historia para no repetirla, pero... A veces parece que el hombre es el único animal que tropieza dos (o muchas más) veces con la misma piedra. ¿O acaso obedecen esas reiteradas caídas a los perpetuos movimientos de los especuladores por su afán de ganar más y más dinero, con la venia de los políticos correspondientes? ¿Incluso quizá se trata de un fallo sistémico de la economía capitalista que habrá que intentar reparar en beneficio de la mayoría? Un tema a reflexionar. Y, desde luego, que no nos vengan con las milongas de que la culpa la tienen las instituciones públicas. La responsabilidad principal está en el ámbito privado y sólo los políticos cómplices de ideario liberalizador pueden ser acusados de colaboradores necesarios. Pero una (evidentemente sabia y ponderada) intervención pública es necesaria para la estabilidad del sistema económico.
Como keynesiano de pro, J. K. Galbraith, lógicamente ensalzando a su maestro John Maynard Keynes, defiende la necesidad de que el Estado intervenga en la economía precisamente en los tiempos de crisis. Como hizo el Gobierno de Franklin D. Roosevelt (demócrata) en los años 30 para sacar a Estados Unidos de la depresión (y recesión) iniciada en 1929. Recordemos que el por aquel entonces presidente estadounidense, Herbert Hoover (republicano) abogó por la reducción del déficit y la bajada de impuestos como receta típica liberal-conservadora. El resultado: más recesión y más paro, cuya tasa llegó al 30%. Roosevelt y Keynes tuvieron que crear el New Deal, es decir, la intervención económica del Estado, para poder reactivar la economía y ayudar a los desfavorecidos con subsidios de desempleo. Gasto público, sí, que es lo único que puede salvar a un país cuando los bancos no prestan, las empresas no venden y los consumidores no compran. Una intervención necesaria porque, como advierte Galbraith parafraseando a Keynes, "la depresión no es por naturaleza una cosa temporal, no es una manifestación del ciclo comercial que se puede corregir por sí sola", el crecimiento puede no volver si no se aplican las correspondientes medidas. No es gastar lo que no se tiene, es invertir en el país de todos, con la contribución justa y proporcional de los ciudadanos en base a su renta y patrimonio (en los Estados Unidos de los años 50, el tipo marginal máximo para los ricos era del 92%, repito, 92% de sus rentas) para volver a sacar adelante la economía y cuidar de que no nos vuelva a pasar lo mismo.
lunes, 2 de julio de 2012
DEPORTES / Eurocopa 2012: España barre a Italia, gana la Eurocopa y hace historia
Un partido de auténtico lujo, con calidad, toque, orden, presión... perfecto, en fin, ante una Italia que se presentaba como una de las más técnicas de los últimos años sirvió a España para reivindicar su juego, ganar cómodamente 4-0 (la mayor goleada en una final europea) y hacer historia, enlazando consecutivamente tres trofeos internacionales de primer orden: la Eurocopa 2008, el Mundial 2010 y la Eurocopa 2012, algo que NADIE hasta ahora había logrado. Sólo se acercó la Alemania de Beckenbauer, con su Eurocopa de 1972, Mundial de 1974 y subcampeonato europeo de 1976 (perdiendo con Checoslovaquia en los penaltis, gracias al afamado Panenka).
Un equipo que ya ha pasado a la historia y cuyo equilibrio es su mayor virtud. No se depende de nadie en particular, sino que todos los jugadores son de los mejores del mundo en su posición. Casillas como guardían insuperable bajo los palos, Ramos y Piqué como centrales ejemplares, Jordi Alba como lateral con rapidez de subida, Busquets y Xabi Alonso como centrocampistas defensivos e iniciadores, Xavi como cerebro creador, Iniesta como arquitecto planificador del ataque, Silva con su desborde, Cesc como verdadero (falso) delantero, Torres como uno de los grandes finalizadores... Y eso que no estaban dos de nuestros jugadores clave: Puyol abajo y David Villa arriba. Eso prueba que, más allá de personalismos, funciona el bloque. Y eso es mérito de Del Bosque. De él y de Luis Aragonés, el creador de un estilo que continúa y crece con el tiempo... Y no parece tener su fin.
Una alineación para la historia:
Portero
Iker CASILLAS
Defensas
Álvaro ARBEOLA
Gerard PIQUÉ
Sergio RAMOS
Jordi ALBA
Medios
Sergio BUSQUETS
Xabi ALONSO
David Jiménez SILVA
(sust. por PEDRO Rodríguez)
XAVI Hernández
Andrés INIESTA
(sust. por Juan MATA)
Delanteros
Cesc FÁBREGAS
(sust. por Fernando TORRES)
Banquillo
José Manuel REINA
Víctor VALDÉS
JUANFRAN Torres
Raúl ALBIOL
JAVI MARTÍNEZ
Santiago CAZORLA
Jesús NAVAS
Fernando LLORENTE
Álvaro NEGREDO
Un equipo que ya ha pasado a la historia y cuyo equilibrio es su mayor virtud. No se depende de nadie en particular, sino que todos los jugadores son de los mejores del mundo en su posición. Casillas como guardían insuperable bajo los palos, Ramos y Piqué como centrales ejemplares, Jordi Alba como lateral con rapidez de subida, Busquets y Xabi Alonso como centrocampistas defensivos e iniciadores, Xavi como cerebro creador, Iniesta como arquitecto planificador del ataque, Silva con su desborde, Cesc como verdadero (falso) delantero, Torres como uno de los grandes finalizadores... Y eso que no estaban dos de nuestros jugadores clave: Puyol abajo y David Villa arriba. Eso prueba que, más allá de personalismos, funciona el bloque. Y eso es mérito de Del Bosque. De él y de Luis Aragonés, el creador de un estilo que continúa y crece con el tiempo... Y no parece tener su fin.
Una alineación para la historia:
Portero
Iker CASILLAS
Defensas
Álvaro ARBEOLA
Gerard PIQUÉ
Sergio RAMOS
Jordi ALBA
Medios
Sergio BUSQUETS
Xabi ALONSO
David Jiménez SILVA
(sust. por PEDRO Rodríguez)
XAVI Hernández
Andrés INIESTA
(sust. por Juan MATA)
Delanteros
Cesc FÁBREGAS
(sust. por Fernando TORRES)
Banquillo
José Manuel REINA
Víctor VALDÉS
JUANFRAN Torres
Raúl ALBIOL
JAVI MARTÍNEZ
Santiago CAZORLA
Jesús NAVAS
Fernando LLORENTE
Álvaro NEGREDO
jueves, 28 de junio de 2012
DEPORTES / Eurocopa 2012: España, a la final o la justicia de los penaltis
De vez en cuando hay justicia en los penaltis, esa que ha proporcionado a España el pase a la final de la Eurocopa 2012. Después de un partido espeso, en el que Portugal ha buscado el choque y la presión constante y en el que España sólo ha mostrado sus posibilidades en la prórroga (sobre todo con la ocasión que ha tenido Iniesta en el minuto 104), los penaltis han dado el premio a la selección que al final más lo ha merecido, que más ha buscado la victoria. Un partido, por lo demás, mediocre que sólo ha tenido la emoción de lo que estaba en juego.
Pero las grandes citas a veces hay que ganarlas de esta manera, con mucho sufrimiento. La tanda de penaltis ha sido de infarto: Xabi Alonso, nuestro mejor lanzador, falla; pero Moutinho también marra para los lusos; Iniesta marca con facilidad; Pepe acierta; Piqué tira bien; Nani también; Ramos hace una filigrana al lanzar a lo Panenka; Bruno Alves la estrella en el larguero; y Cesc marca dando al palo izquierdo. Resultado: 4 a 2 y el lanzamiento de Cristiano Ronaldo, que se ha reservado para el final, se hace innecesario. Estaremos en la final, bien con Alemania bien con Italia. ¿No hay dos sin tres?
domingo, 24 de junio de 2012
DEPORTES / Eurocopa 2012: España sigue batiendo records
Se le podrán achacar a La Roja ciertas críticas, como la de mostrar un cierto conservadurismo por su afán de tener la pelota sin a veces profundizar o la de empeñarse en jugar sin delantero amontonando demasiados juagdores en el centro del campo... Las críticas son legítimas. Pero los resultados son los resultados y estos indican que seguimos batiendo marcas históricas y que acabamos de acceder a las semifinales de la Eurocopa. Casi nada.
El último hito fue el partido del sábado ante Francia, selección a la que ganamos por primera vez en la historia en competición oficial. Ni más ni menos. Además, en un partido serio, en el que estuvimos bien plantados todo el tiempo, moviendo y cansando al rival hasta que se pergeñó una nueva obra maestra: ese gol creado en 26 toques, generado por Iniesta, definido por el centro de Jordi Alba y rematado de certero cabezazo por Xabi Alonso, que volvió a mojar hacia el final materializando el penalti que había provocado con suma habilidad Pedro. ¿Qué se puede criticar en realidad de una selección que gana con esta finura, sin la holgura de la sublime Eurocopa 2008, cierto, pero con capacidad de batir a cualquier rival y alcanzar cualquier meta? Portugal nos espera en semifinales. No será fácil, como casi ningún equipo que nos ha tocado en este torneo (Italia, Croacia) lo está siendo (salvo Irlanda), porque todos quieren ganar y ninguno es manco. Pero ahora sabemos que no tenemos límites.
martes, 12 de junio de 2012
VIAJES / Polonia: Varsovia y Gdansk
Buena excusa la de la Eurocopa de Polonia y Ucrania 2012 para viajar a Europa del Este, a esa zona que hasta no hace tanto se encontraba más allá del Telón de Acero y que ahora se puede acceder a ellos con total normalidad. Y ya que España juega la primera fase del torneo en Polonia pues éste ha sido el destino elegido. Un bello país del que se puede disfrutar a pesar de la dificultad idiomática: el polaco es realmente complicado de entender y no mucha gente habla inglés (sí los jovenes y en los hoteles y muchos restaurantes). Todo ello lo suple una gente totalmente entregada con el evento deportivo, dispuesta a ayudar e informar al visitante... Y más si es de la vigente selección campeona, claro. Y, por supuesto, no nos olvidemos de las bellas y cariñosas mujeres polacas.
Varsovia
Te da escalofríos pensar en la total destrucción a la que fue sometida la capital de Polonia en la 2ª Guerra Mundial y llegar al (pequeño) centro histórico, reconstruido piedra a piedra por los supervivientes, y poder pasear y disfrutar de él con tranquilidad. O abarcar el antiguo y enorme gueto judío y contemplar las fotos que indican que nada quedó de él, nada ni prácticamente nadie. Mucho ha transcurrido desde entonces, entre otras cosas un régimen comunista que planificó una ciudad nueva de grandes, largas y anchas avenidas con edificios neoclásicos en contraste con unos barrios suburbanos anodinos. Por ello, el (eficiente) transporte público es la mejor manera de moverse por la ciudad.
Aunque si lo que se pretende es ver los principales atractivos de Varsovia, es decir, el centro antiguo, el río Vístula y el centro de la ciudad moderna, los pies bastan. La Plaza Mayor y el Castillo Real son los puntos neurálgicos del casco histórico, ideales para el paseo y escuchar músicos callejeros que interpretan la música de "Ser o no ser", de Lubitsch. La avenida Krakowskie Przedmieście contiene los grandes monumentos culturales e institucionales y nos lleva a la ciudad moderna, donde prosigue la comercial calle Nowy Świat. Cerca de ella encontramos también la zona de marcha de la calle Mazowiecka, repleta de bares y discotecas, donde podemos disfrutar de la activa escena de clubes nocturnos varsovianos, ejemplificada en el Bank, el Paparazzi y, sobre todo, el Enklava, sin olvidar el club de adultos Bar Coyote. No hay que decir más ;-)
Gdansk
Un (fatigoso) viaje en tren de cinco horas y media nos lleva de Varsovia a la bella ciudad norteña de Gdansk, bañada por el báltico y donde desemboca el Vístula. Se trata de una ciudad portuaria con unos astilleros activos (donde se fundó el sindicato Solidaridad) y un centro histórico realmente bonito, donde destaca el paseo por el Vístula; la calle Długa; el Ratusz Gdański o ayuntamiento de la ciudad; la Fontanna Neptuna, una fuente con la figura de Neptuno, rey del mar; y Żuraw Gdański, un hermoso elevador de madera situado a orillas del río.
Siempre me ha llamado la atención lo abiertas y alegres que suelen ser las ciudades portuarias y Gdansk no es una excepción. Aparte de ser la sede de España durante la primera fase de la Eurocopa, lo que hace que el trato con los locales sea realmente agradable. Y un buen lugar para disfrutar en las terrazas, aprovechando el buen tiempo (más fresco que en Varsovia, eso sí, 22 grados de máxima y 14 de mínima), del surtido de cervezas (piwo) típicas polacas como Tyskie, Okocim o Zywiec, a 8 zloty (2 euros) la botella de 0,5 litros (la media estándar), y degustar los ricos platos de carne de cerdo o vacuno (me quedo con el codillo o golonka) acompañados de salsas y, cómo no, patatas.
Y para disfrutar la noche, no hay duda, ya nos lo dijo un taxista: la discoteca Barbados. ¡Qué sitio, señores! ¡Qué sábado por la noche!
Te da escalofríos pensar en la total destrucción a la que fue sometida la capital de Polonia en la 2ª Guerra Mundial y llegar al (pequeño) centro histórico, reconstruido piedra a piedra por los supervivientes, y poder pasear y disfrutar de él con tranquilidad. O abarcar el antiguo y enorme gueto judío y contemplar las fotos que indican que nada quedó de él, nada ni prácticamente nadie. Mucho ha transcurrido desde entonces, entre otras cosas un régimen comunista que planificó una ciudad nueva de grandes, largas y anchas avenidas con edificios neoclásicos en contraste con unos barrios suburbanos anodinos. Por ello, el (eficiente) transporte público es la mejor manera de moverse por la ciudad.
Aunque si lo que se pretende es ver los principales atractivos de Varsovia, es decir, el centro antiguo, el río Vístula y el centro de la ciudad moderna, los pies bastan. La Plaza Mayor y el Castillo Real son los puntos neurálgicos del casco histórico, ideales para el paseo y escuchar músicos callejeros que interpretan la música de "Ser o no ser", de Lubitsch. La avenida Krakowskie Przedmieście contiene los grandes monumentos culturales e institucionales y nos lleva a la ciudad moderna, donde prosigue la comercial calle Nowy Świat. Cerca de ella encontramos también la zona de marcha de la calle Mazowiecka, repleta de bares y discotecas, donde podemos disfrutar de la activa escena de clubes nocturnos varsovianos, ejemplificada en el Bank, el Paparazzi y, sobre todo, el Enklava, sin olvidar el club de adultos Bar Coyote. No hay que decir más ;-)
Gdansk
Un (fatigoso) viaje en tren de cinco horas y media nos lleva de Varsovia a la bella ciudad norteña de Gdansk, bañada por el báltico y donde desemboca el Vístula. Se trata de una ciudad portuaria con unos astilleros activos (donde se fundó el sindicato Solidaridad) y un centro histórico realmente bonito, donde destaca el paseo por el Vístula; la calle Długa; el Ratusz Gdański o ayuntamiento de la ciudad; la Fontanna Neptuna, una fuente con la figura de Neptuno, rey del mar; y Żuraw Gdański, un hermoso elevador de madera situado a orillas del río.
Siempre me ha llamado la atención lo abiertas y alegres que suelen ser las ciudades portuarias y Gdansk no es una excepción. Aparte de ser la sede de España durante la primera fase de la Eurocopa, lo que hace que el trato con los locales sea realmente agradable. Y un buen lugar para disfrutar en las terrazas, aprovechando el buen tiempo (más fresco que en Varsovia, eso sí, 22 grados de máxima y 14 de mínima), del surtido de cervezas (piwo) típicas polacas como Tyskie, Okocim o Zywiec, a 8 zloty (2 euros) la botella de 0,5 litros (la media estándar), y degustar los ricos platos de carne de cerdo o vacuno (me quedo con el codillo o golonka) acompañados de salsas y, cómo no, patatas.
Y para disfrutar la noche, no hay duda, ya nos lo dijo un taxista: la discoteca Barbados. ¡Qué sitio, señores! ¡Qué sábado por la noche!
jueves, 7 de junio de 2012
LIBROS / "Sueños, Cadenas, Libertad", de Susana Reguera
La amiga Susana Reguera presenta en "Sueños, Cadenas, Libertad" una colección de poemas (en su mayor parte en español, algunos en inglés) cuya principal característica es la visceralidad y desinhibición con la que están escritos. Muchos de ellos pivotados alrededor de temáticas en las que el sexo está de alguna manera presente, básicamente como impulso poderoso e inevitable, no necesariamente placentero, pero donde lo que realmente subyace es la búsqueda de uno mismo, el permanente y doloroso proceso de autorrealización.
Destaco alguno de los poemas. "Vino amargo" es un ejemplo claro del sufrimiento de la relación, del desencuentro, de la pérdida de la inocencia, de la amargura... En "Comienzo", en cambio, se nos muestra la superación del dolor y la decisión de ser dueño del propio destino... "Aullidos" encarna la pasión desatada pero con la pérdida intuyéndose... En "Negación" tenemos esa latente inevitabilidad del sexo como fuerza poderosa que libera y ata al mismo tiempo... Y mi favorito, "R'N'R", en el que Susana hace una madura retroproyección y una sincera confesión de una relación fundamental que no puede ser y además es imposible, aunque quizá...
Animo desde aquí a Susana para que siga adelante con esta faceta suya, tiene muchas historias que contar y lo principal es que las sabe contar bien, transmitiendo emoción, lo que es la base de la poesía, de la buena poesía. Por cierto, podéis encontrar su libro en Amazon.
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