Mostrando entradas con la etiqueta Mad Cool. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mad Cool. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de julio de 2026

MÚSICA / Mad Cool 2016 (3º día): Pixies, Linka Moja, Interpol, Sigrid y Halsey

El viernes era claramente el día los Pixies (por mucho que no fueran oficialmente los cabeza de cartel). La banda de Boston, comandada por Black Francis, es la creadora del indie alternativo que explotó en los 90 abanderado por Nirvana y que, por distintas vías, pervive en nuestros días. Muchos grupos tienen influencia musical de los Pixies (renocida o no): sus míticos cambios de ritmo (Loud-Quiet-Loud), su bajo marcado, sus guitarras afiladas, sus letras surrealistas... Todo empezó con ellos. Y aquí están, en 2026, celebrando sus 40 años. Por eso la gira se supone que trae sus grandes "éxitos" (dicho sea entre comillas porque nunca tuvieron la repercusión comercial que debieran haber tenido). Y así fue básicamente, aunque también se atrevieron a meter tres temas de su último disco, "The Night the Zombies Came" (2024), que mezclan bien con su cancionero clásico y que demuestra que siguen bien activos, nada de vivir de las rentas. En cualquier caso, un repaso fantástico y un setlist aleccionador de su posición en la historia de la música: se marcaron siete canciones del magistral "Doolittle" (1989) y cuatro de su primero "Come On Pilgrim" (1987), por ejemplo.

Pero antes, al inicio de la jornada, vivimos un pequeño milagro, de esos que a veces se producen en los festivales. Una (para mí) desconocida Linka Moja, que salió solita al escenario con la que caía a las 18:40, simplemente con una guitarra acústica y un bajo que se intercambiaba en las canciones, y el resto, sonidos pregrabados. No parecía muy alentador, pero, de repente, surgió la magia: unas canciones de pop rock magníficas, interpretadas con una voz preciosa y con una actitud de cantautora estilo Elliott Smith que rápidamente cautivó a la (a esas horas) mínima audiencia, pero que fue aumentando a medida que crecía un show inesperadamente a cargo de la californiana, que acabó emocionada por la acogedora recepción. Luego estuvo por ahí la también estadounidense Halsey en plan diva del pop cuando, en fin, no es nadie, pero su actitud provocadora y algunas canciones con garra conformaron un set interesante. En contraste, la noruega Sigrid despliega pura naturalidad para ofrecer un pop sencillo, emotivo y efectivo. Después de ver con alegría en pantalla gigante la clasificación de España ante Bélgica para las semifinales del Mundial de Fútbol 2026, la música continuó por derroteros diferentes: el rock sureño de Kings Of Leon, que se me hace bastante pesado, y el indie-rock de los neoyorquinos Interpol, que tiene sus momentos brillantes y también otros más sedantes.


jueves, 9 de julio de 2026

MÚSICA / Mad Cool 2026 (1º día): Foo Fighters, The Last Dinner Party, Wolf Alice y HotWax

El día inaugural del Mad Cool 2026 tenía a uno de los grandes pesos pesados de la actual edición: los estadounidenses Foo Fighters, ya sabéis, la banda de Dave Grohl, exbatería de Nirvana. Un grupo que, por derecho propio, se ha convertido en verdadero rey mundial del hard rock. Con una trayectoria impecable, que contiene una docena de discos, algunos más potentes y otros más comerciales, pero siempre con un sello de calidad innegable, Foo Fighters acumula tal cantidad de canciones míticas que el propio Grohl admitía que tratarían de tocar todo lo que pudieran. Y tanto. Estuvieron casi dos horas y media sobre las tablas, dándolo todo. Nada faltó en esa noche, desde un sonido notable a una actitud sublime y total complicidad con la masiva audiencia. Se nota que es un conjunto completamente compenetrado, incluyendo la reciente incorporación del nuevo batería, que es una absoluta máquina. Lógicamente, en tantos años de actividad, la vida pasa, y así es como perdimos al batería Taylor Hawkins en 2022, pero la vida sigue, no hay otra, y Dave Grohl está al frente para asegurarse de ello y seguir derrochando la pasión por el rock que muestra en cada concierto.

Pero también vamos a hacer hueco a las británicas The Last Dinner Party y su pop barroco. Salieron con todo el calor defendiendo perfectamente sus (hasta ahora) dos trabajos, de los que destaca especialmente el primero, "Prelude to Ecstasy" (2024). Su puesta en escena teatral y, por supuesto, sus buenas canciones fueron perfectamente defendidas en directo y llegaron a un público que lidiaba como podía con el soletón. Los también londinenses Wolf Alice apostaron por su indie rock peculiar, a medio camino entre los sonidos contundentes y rítmicos y la melodiosa (y a veces gritona) voz de la cantante. Y abriendo la jornada (aunque en una carpa protegida del calor), el neogrunge de HotWax, una chicas inglesas con desparpajo y ganas de meter caña.


viernes, 11 de julio de 2025

MÚSICA / Mad Cool 2025: Iggy Pop, Weezer, Muse, Royel Otis...

Muy agradecible la apuesta del Mad Cool 2025, al menos en su primer día, del rock de guitarras, donde pudimos disfrutar de iconos, semiclásicos y nuevas generaciones. Sobresalió el gran Iggy Pop, el padrino del punk, que, a pesar de tener que retrasar casi media hora el inicio de su concierto debido a un lamentable apagón del sistema eléctrico, hizo una actuación memorable, intensa y llena de una energía que ya quisiéramos muchos a sus 78 años. Ese setlist algo recortado de 17 temas transitó, obviamente, por su etapa gloriosa con The Stooges (1969-1973), de la que desgranó nueve canciones, muchas de ellas clásicos instantáneos: "1970", "Gimme Danger",  "I Wanna Be Your Dog", "Raw Power", "Search and Destroy" o "T.V. Eye", con la que comenzó. También hizo hincapié en su mejor disco en solitario, "Lust For Life" (1977), junto con David Bowie, del que cayeron "Lust for Life", "Some Weird Sin" y "The Passenger". Respaldado por una banda amplia (sección de vientos incluida) y eficaz, la Iguana sonó de estruendo y se agradeció su constante actitud de conexión con el público (llegó a bajar al foso, aunque con ayuda, claro).

También tenía muchas ganas de ver después de mucho tiempo a Weezer y su powerpop-rock. Lo cierto es que una mejorable ecualización del sonido llevó a que casi todo el rato sonaran en exceso los graves del bajo y del bombo, pero el set de la banda californiana es tan contundente que siempre estuvo por encima de las deficiencias técnicas. A raíz de su 30º aniversario (ya 31 años, de hecho), hicieron un buen repaso a su primer disco, el llamado álbum azul, con nueve temazos: "Buddy Holly", "Holiday", "In the Garage", "My Name Is Jonas", "No One Else", "Say It Ain't So", "Surf Wax America", "The World Has Turned and Left Me Here" y "Undone - The Sweater Song". Pero el resto de su discografía es tan notable y repleto de canciones con gancho que la actuación nunca decayó, a pesar del cierto laconismo de Rivers Cuomo, que al final acabó emocionado.

También merecieron la pena los británicos Muse y su potente rock. No vamos a descubrir ahora el virtuosismo de Matt Bellamy pero ahí volvió a demostrar lo gran guitarrista que es. Otra cosa es que está por ver si la banda vive de las rentas de sus clásicos temas de principios de los 2000 o tienen algo más por demostrar... Por su parte, fueron un descubrimiento los australianos Royel Otis y su enérgico indie-pop-rock, que causaron una grata impresión. También destacó la angelina Blondshell, el nombre artístico de Sabrina Mae Teitelbaum, y su buen indie-pop, que tuvo el siempre difícil papel de abrir el día.


viernes, 12 de julio de 2024

MÚSICA / Mad Cool 2024 (1): The Smashing Pumpkins, Garbage, Janelle Monáe, Dua Lipa

Vuelve Mad Cool a su espacio de Villaverde, bien acondicionado (su césped sintético, sus variadas dotaciones, la mejora de la ubicación repartida de los servicios, múltiples fuentes de agua gratuita...) y mejor comunicado (por metro, cercanías, bus...). Este año su cartel, aunque no aparentemente potente, sí tiene muy repartidos unos cuantos grandes artistas a lo largo de los cuatro días de duración. En la primera jornada, del 10 de julio, destacó el regreso de The Smashing Pumpkins. Los de Chicago retomaban su cancionero rockero y grunge con un directo contundente y muy guitarrero (¡con tres guitarristas!) que sonó como un tsunami musical, con el vozarrón y la personalidad intactos de Billy Corgan. Lógicamente, se centraron en buena medida en su repertorio clásico de los 90, pero también apostaron por sus nuevas canciones del siglo XXI, todo lo cual les sigue manteniendo como un referente de la escena rock actual.

De modo similar, Garbage se ha mantenido con su indie rock a caballo entre los 90 y el nuevo milenio, conservando su calidad y la fuerte personalidad de su cantante, la escocesa Shirley Manson. Sin embargo, ayer casi pudo con ella el contundente calor que hacía sobre su piel albina propia de una eterna gótica, como ella misma reconoció. Los pañuelos con hielos apenas le sirvieron de alivio... Pero sobrevivió y, junto con sus compañeros, facturó un concierto notable. En un terreno bien distinto del rythm & blues y funk, la actuación de la estadounidense Janelle Monáe fue muy contundente, cautivadora y llena de mensajes sociales y de libertad personal. No la conocía y fue una muy agradable sorpresa que también vivió Will Smith desde la zona Vip. Por su parte, Dua Lipa, confirmó su trono de nueva reina del disco-pop. Aunque la británica tira mucho de samplers, versiones y sonidos pregrabados, también cantó sus temas propios que nos hicieron bailar a tope.

sábado, 8 de julio de 2023

MÚSICA / Mad Cool 2023: The Black Keys, Spoon, HotWax...

El Mad Cool estrenaba nueva ubicación en Villaverde y el resultado ha sido bastante satisfactorio porque dentro se estaba a gusto, pudiendo ir de un escenario a otro (ocho en total) sin agobios ni mayores problemas. Lo mismo con el acceso a barras, puestos de comida o servicios (bueno, estos deberían estar más repartidos), donde todo fue muy fluido. Además, la situación del recinto accesible por transporte público marca la diferencia: metro, autobuses  y cercanías estaban disponibles a una distancia andando razonable. Y para la vuelta, además de los buses lanzadera, el metro amplió su horario hasta las 4 de la mañana. Todo un acierto.

Musicalmente, The Black Keys cerraron por todo lo alto la jornada del viernes 7. El blues rock garagero de los de Akron (Ohio) sonó con potencia, a pesar de ciertos problemas técnicos iniciales, mostrándoles en magnífica forma y ofreciendo un repertorio muy variado, aunque encabezado por sus mejores álbumes ("Brothers" -2010- y "El Camino" -2011-). Dan Auerbach estuvo imponente a la guitarra y la voz, mientras que Patrick Carney aplicó su habitual contundencia a la batería. Un dúo que ha conseguido volver a poner de moda el blues rock y que tuvo al público entregado cantando la mayor parte del tiempo. Abrieron la jornada (horario injusto para su valía) Spoon y su indie rock elaborado, unas veces sutil y otras más contundente. Los de Austin (Texas) se ganaron al público a pesar del calor importante que hacía a las 6 de la tarde (aunque desde la organización se pasaban de vez en cuando para regarnos con agua). Repasaron buena parte de su carrera e hicieron hincapié en su último y estupendo trabajo, "Lucifer On The Sofa" (2022).

Los escenarios pequeños depararon grandes sorpresas. Así pudimos caer rendidos ante el punk rock de HotWax. El trío de británicas todavía no tiene un disco de larga duración pero ya cuenta con canciones que apuntan muy buenas maneras. Energética y explosiva su puede calificar su actuación, donde sobresalió la voz rasgada de la cantante y la habilidosa técnica de la bajista. Los también británicos Stone mostraron un indie rock que combina asimismo elementos de punk y hip hop. La actitud descarada del cantante prevaleció, así como la fuerza de sus canciones, a pesar de algunos problemas iniciales de sonido. Y otros de las islas que engancharon al personal fueron los londinenses Bombay Bicycle Club, con su indie-pop-rock-folk, su buena actitud en el escenario y su especial conexión con la audiencia.

Impresionados quedamos con los islandeses Kaleo y su blues rock que parecía recién extraído del Sur de los Estados Unidos. Tremenda dosis bluesera de guitarras y voz profunda y rasgada. Realmente sorprendente cómo ciertos sonidos se han convertido en universales. Por su parte, Queens Of Stone Age descargaron con destreza y un brillante sonido su rock duro americano que tiene sus momentos. Finalmente, cabe destacar a la también estadounidense Angel Olsen que, aunque mostró una actitud de cierta desgana, ofrece un digno muestrario de indie-country-rock con algunos temas adictivos.

viernes, 13 de julio de 2018

MÚSICA / Mad Cool 2018: Pearl Jam, Tame Impala, Eels, The Last Internationale...

Reconozcámoslo: esta tercera edición del Mad Cool tenía a Pearl Jam, uno de los referentes del grunge de los 90, como plato fuerte claro y evidente. Y aprovechando la legión de fans que iba a acudir al evento, la organización ha optado para aumentar las magnitudes del festival (algunos dirán que en exceso): un recinto enorme para 80.000 personas por día, mayor y más alejado de la ciudad que el anterior, la Caja Mágica. Nada que objetar a tal pretensión pero, claro, esta debe ir acompañada de las previsiones logísticas más elementales. Y esto es lo que ha fallado en el primer día del macrofestival: colas enormes para entrar por el ÚNICO acceso y cacao para acceder al entorno, tanto en coche como en transporte público. Porque, claro, si pretendes que 80.000 personas pasen por una misma entrada sin formarse un tremendo caos es como aquello del ojo de la aguja... Nada importaba que tuvieras previamente la pulsera o que, en cambio, necesitaras hacer el cambio in situ; todos íbamos por el mismo sitio. Normal que hubiera tiempos de espera (bajo el implacable sol de julio) de un par de horas solo para entrar. Y sobre la llegada al lugar no es de recibo que la medio solución se alcanzara solo unos pocos días antes del inicio del evento, y de aquella manera... Porque, claro, si no te avisan de que cierran al tráfico privado el área residencial cercana, pues te quedas con cara de a ver dónde aparco yo ahora. Y si eliges el transporte público y ves que se forma un tremendo atasco de taxis, cabifys y autobuses... Y si calculas que por la madrugada, a la vuelta, la apertura de la línea 8 es insuficiente (¿de Feria de Madrid a Nuevos Ministerios? ¿Y luego qué?)... En fin, para hacérselo mirar muy, muy atentamente...

Afortunadamente fui previsor, ya que me olía la tostada e iba en coche, y llegué sobre las 18 horas (momento a partir del cual empezaban los primeros conciertos). Entonces vi cómo la policía me cerraba el paso a donde pensaba aparcar, así que, improvisando, y con el consejo de amigos, di con el parking del Parque Valdebebas como lugar estratégico ideal, dadas las circunstancias. Luego tocaba caminar dos kilómetros hasta el recinto, pero visto lo visto fue la mejor opción posible. Después nos tocó hacer la infausta cola, aunque a esa hora tempranera apenas tuvimos que esperar poco más de media hora. En fin, ya dentro todo apuntaba bien, espacios anchos, abundante y muy accesible zona de restauración (fallo garrafal de pasadas ediciones), pero cuando todo se llenó de gente ya vimos que era misión imposible pillar bebida en las horas punta: insuficiencia de barras (aunque se agradecieron los grifos de agua gratuita). Por no hablar de que se les cayó el sistema de pago con tarjeta. Chapuzas varias... Y luego, claro, lo lógico de un macrofestival: que puedes acabar viendo al grupo desde 100 metros. Es lo que pasó con el cabeza de cartel, Pearl Jam. Pero hay que decir que el resto de bandas se pudieron ver (y oir) bastante bien. La técnica funcionó estupendamente. ¡Por lo menos! Eso sí, hay algún caso de escenarios que están más o menos cerca y, con conciertos simultáneos, pueden llegar a solaparse los sonidos: por ejemplo, entre el Koko Stage y el Radio Station Stage.

Entrando en lo meramente musical, el día comenzó con los estadounidenses Eels, encabezados con ese personaje en sí mismo que es Mark Oliver Everett. El caso es que fue una actuación bastante brillante, en la que la banda dio buena cuenta de su variado estilo de rock alternativo, que abarcó desde una versión de Prince a momentos más oscuros y otros más íntimos. Siempre originales y muy efectivos en directo. Luego turno del gallego Iván Ferreiro (una de las pocas actuaciones españolas importantes), que se mostró solvente con su rock emotivo y de letras sentidas. Después dio tiempo de escuchar algo de los sets de los angelinos Fidlar, con su excitante descarga punk, y del texano Leon Bridges, con su animosa receta soul. Tiempo para cenar un poco y preparados para lo fuerte. Primero, los australianos Tame Impala, que ofrecían su primer concierto en lo que va de año. ¡Y qué concierto! Una puesta en escena impactante, en la línea con su estilo musical de rock psicodélico, de ese con el que levitas. y eso más o menos es lo que experimentamos. Un cancionero estupendo, en solo dos discos (preparan el tercero), que alcanzó grandes alturas por momentos.

Y llegaron Pearl Jam. La banda de Seattle, encabezada por el carismático Eddie Vedder, vino dispuesta a darlo todo, a demostrar que siguen mandando en el panorama mundial del rock. Y a fe que lo consiguieron. Con una entrega digna de los grandes, desde el minuto uno hasta las más de dos horas y cuerto que duró la actuación, hicieron vibrar a todos los presentes con un repertorio magníficanete elegido. Hubo momentos para todo: canciones sentidas, temas energéticos, actitud rockera, momento de concienciación (Luis Tosar y Javier Bardem en vídeo contra los abusos a mujeres) y un Vedder que se marcó algo más que unas cuantas palabras en español para agradecerlo todo. Chapó. El equilibrio en el setlist también se expresó en las canciones, tanto antiguas como nuevas, tanto delicadas como exultantes, aunque, lógicamente, su primer álbum, el glorioso "Ten" (1991), acaparó siete temas, por tres del siguiente, "Vs." (1993) y dos del posterior, "Vitalogy" (1994). Pero también hubo tres del muy interesante "Lightning Bolt" (2013), su último trabajo hasta la fecha, así como de otros discos y un par de versiones: "Eruption", de Van Halen, y "Rockin' In the Free World", del venerado Neil Young. Muy buen sonido, mucha, mucha actitud y un repertorio perfecto. ¿Qué más se puede pedir?

Setlist de Pearl Jam en el Mad Cool 2018.

¿Y qué quedaba tras esto? Bueno, pues algunas propuestas interesantes. El rock divertido de los ingleses Kasabian, el contundente garage punk de los canadienses Japandroids, el magnetismo del pop psicodélico de los estadounidenses MGMT y, sobre todo, la garra rockera de los neoyorquinos The Last Internationale, una pequeña-gran sorpresa. Supieron conectar con el público, la cantante tiene una voz prodigiosa y realizaron un set intenso y muy efectivo.









domingo, 9 de julio de 2017

MÚSICA / Mad Cool 2017: 3º día - Manic Street Preachers, Wilco, Dinosaur Jr...

Y llegamos a la última jornada de esta edición del Mad Cool, que desgraciadamente será recordada por la muerte de Pedro Aunión, aunque ha deparado grandísimos momentos musicales, y eso tampoco hay que olvidarlo. Porque la música es lo que nos reunía a todos estos días. A todos. Y la música es celebración de la vida, es el remedio a los malos momentos y sobrevive a la propia vida de todos y cada uno de nosotros. Las canciones serán recordadas más allá de la muerte de sus compositores, más allá de la gente que la vivió y compartió. La música es más grande que todo. Por tanto, el festival debía seguir. Pero hoy tocaba disfrutar los conciertos con la mente aún puesta en la tragedia. Lo bueno y lo malo, todo forma parte de la vida. Otra cosa son las responsabilidades, y de eso se encargarán la policía y los jueces, y ya veremos si hay responsabilidad o irresponsabilidad por parte de la organización.

En un día de perfil bajo, comenzamos con Wilco a unas horas tempraneras desmerecedoras de su posición privilegiada en la historia de la música. Más allá de eso, los de Chicago volvieron a cautivar a la audiencia con un concierto magistral, rebosante de buenas sensaciones, momentos emotivos y electrizantes. Una lección más. Siguieron los galeses Manic Street Preachers, que demostraron que su propuesta mantiene su total solidez. A pesar de la ausencia del bajista Nicky Wire por problemas familiares cuajaron una actuación prácticamente perfecta, trufada de canciones de todas sus épocas y con una energía digna de sus mejores momentos. Decididamente, la banda podría haber sido cabeza de cartel hoy perfectamente. Concluimos con Dinosaur Jr. Los de Massachusetts dejaron claro por qué son una institución en esto del noise-rock. En activo desde 1984 y recuperada la formación original con J. Mascis, Lou Barlow y Murph, Dinosaur Jr hicieron un certero repaso por sus "grandes éxitos", si es que se puede emplear este calificativo con una banda indie. Su actuación, por cierto, fue cortada unos minutos a las 22:50 para hacer un homenaje a Pedro. Era la hora a la que empezó su actuación del viernes y sonó de fondo la misma canción que le acompañó, "Purple Rain", de Prince. Era lo mínimo que se podía hacer. Pero, como dicen Manic Street Preachers en referencia a la pérdida de su guitarrista Richey Edwards, "Everything Must Go"...

sábado, 8 de julio de 2017

MÚSICA / Mad Cool 2017: 2º día - Green Day, Ryan Adams, Spoon...

Desgraciadamanete, el viernes estuvo marcado por la trágica muerte del bailarín acróbata Pedro Aunión, que formaba parte del espectáculo antes del conicerto de Green Day. Los accidentes pueden ocurrir y quizá el festival deba seguir, pero la falta de información por parte de la organización es reprochable (por la madrugada lanzó un comunicado escueto, y al día siguiente por la tarde otro más amplio) y, en todo caso, las actuaciones que se sucedan deberían reflejar un sentido homenaje al artista.

Musicalmente, el segundo día mantuvo un buen nivel, con predominio de la presencia estadounidense, empezando por las californianas Deap Vally, que se mantienen aferradas a su blues-rock garajero, en la línea de The White Stripes, solo con batería y guitarra-voz.. Las limitaciones de su estilo se compensan con su fuerza en directo. Luego, en un sentido bastante diferente, los texanos Spoon nos hicieron disfrutar con su indie-pop elaborado de múltiples cambios, juegos de guitarras y presencia activa de teclados. Por su parte, Ryan Adams desplegó todo su buen hacer de rock-americana (con algún medio tiempo de más). El de Carolina del Norte sigue fiel a un estilo de raíces inconfundiblemente estadounidense y con sus fans totalmente entregados/as.

Pero el plato fuerte el viernes era Green Day. Los californianos, ajenos a la muerte del acróbata, salieron con mucha feurza y entrega total a concluir su gira internacional por su último disco, "Revolution Radio" (2016). Fueron un vendaval de power-punk-pop que, al menos, hizo a la gente recuperarse anímicamente (a los que conocían la noticia, que no eran muchos), sobre todo por parte del líder, Billy Joe Armstrong, que no paró de arengar a las masas, unas veces con consignas políticas (prolibertades, anti-Trump, etc.) y otras sencillamente resaltando el poder de la música de estar juntos, compartir emociones positivas y vivir el momento. Su filosofía vital concuerda con su espectáculo musical, que se convirtió en una comunión plena con la audiencia (sacando a fans al escenario para que tocaran, cantaran o simplemente participaran) y en un show total con bromas, payasadas, versiones de canciones míticas de la música moderna, etc. Tanto se entregaron que parecía que Green Day no querían abandonar las tablas y nos regalaron un concierto de dos horas y media largas con varios (intentos de) finales y regresos, incluyendo un cierre con Armstrong solo con su acústica. Por el camnio, un glorioso repertorio que abarcó todas las épocas, incluyendo su mítico álbum, "Dookie" (1994).

Después volvieron los recuerdos y no había muchas ganas para más. De hecho, los ingleses Slowdive cancelaron por su cuenta debido a las circunstancias. Eso sí, nadie de la organización informó. Tuvimos que enterarnos por la cuenta de Twitter de la banda.

viernes, 7 de julio de 2017

MÚSICA / Mad Cool 2017: 1º día - Foo Fighters, Quique González, Neuman...


Finalmente, el agua no fue la protagonista de la primera jornada del Mad Cool 2017. Aunque la lluvia descargó con fuerza hasta las 7 de la tarde, dio la tregua definitiva para disfrutar de la mayor parte del programa del día, que encabezaba el esperadísimo regreso de Foo Fighters. Primero nos encontramos con los murcianos Neuman, comandados por Paco Román, que dejaron un gran sabor de boca con un concierto sencillo y directo de power pop de letras e inspiración musical anglosajonas. Qué mejor que unas guitarras restallantes para empezar el festival. Después nos esperaba Quique González y Los Detectives, que prepararon un concierto especial grabado en directo para editar en CD y DVD. Eso sí, con pequeños cortes de sonido (al menos para los oyentes) que molestaron en algún momento, pero que no empañaron una actuación de gran nivel. Su sonido de rock-americana es probablemente uno de los mejores que se hacen actualmente en este país, combinado con algunas letras (en español) memorables.

Y llegó el momento de los Foo Fighters. La banda de David Grohl venía con ganas, primero, porque hacía seis años que no pisaba un escenario madrileño (el líder prometió no tardar tanto la próxima vez), y segundo, porque la ausencia de lluvia dejó una noche despejada y un tanto mágica, con luna casi llena y nubes con rayos de fondo. Se avecinaba una tormenta, pero sónica. Y así fue durante cerca de dos horas y media, que los estadounidenses empezaron a lo grande con la sucesión de "Everlong", "Monkey Wrench" y "Learn To Fly". Lástima que una cierta falta de volumen permitiera disfrutar mejor este inicio demoledor. Progresivamente, el sonido fue recuperando decibelios hasta el punto deseado. En cualquier caso, el set list fue absolutamente imbatible, mostrando un recorrido por los más de 20 años de carrera de la banda y sus (próximamente) nueve discos, con "Concrete And Gold", de lanzamiento previsto en septiembre y del que adelantaron el single, "Run". El concierto fue contundente, dejando ciertos momentos para alguna interpretación algo más ralentizada, lo que aumentó una emotividad que siempre se mantuvo por las nubes. Grohl presumió reiteradas veces de su entrega total y de su voz inquebrantable, mientras que el resto de la banda actuó en perfecta compenetración y los detalles que dibujaron se percibieron a la perfección gracias al buen sonido técnico. No hubo lluvia, pero hubo un auténtico baño de watios.

Después de este subidón hubiera sido un placer deleitarse con el pop brillante de Belle & Sebastian, pero alguien en la organización pensó que un asistente a Foo Fighters no puede apreciar a los escoceses y, por tanto, solapó las actuaciones. Una verdadera pena, muchos tenemos gustos variados y Belle & Sebastian son una institución de la música en general, al igual que los de David Grohl. El caso es que, visto lo complicado que era comer algo con la avalancha de gente petando lo spuestos de comida, decidimos seguir adelante con Kurt Vile & The Violators. El líder de The War On Drugs estuvo más interesante cuando afiló su propuesta con guitarras eléctricas de intención indie y voz folk que cuando se entregó a algunos momentos más acústicos. En cualquier caso, buena actuación del estadounidense, que demostró que su repertorio tiene bastante más jugo que su conocida "Pretty Pimpin". Y finalizamos la jornada con Catfish & The Bottlemen. Los galeses estuvieron bien porque acumulan dos estupendos álbumes, pero para mi gusto fueron un punto demasiado acelerados y distorsionados. La verdad es que disfruto mejor sus canciones en disco, pero fue un estupendo broche, al menos para lo que vi.

domingo, 19 de junio de 2016

MÚSICA / Mad Cool 2016: 3º día - Neil Young

Y al tercer día... llegó Neil Young y dejó a todos pequeñitos. El canadiense se marcó un conciertazo de esos directamente caídos de otra dimensión. La leyenda viva del rock and roll demostró una vez más por qué lo es, por qué ha influenciado a varias generaciones, por qué es capaz de aguantar como si nada durante dos horas y media en el escenario, mandando y dejando agotada a su banda de jovenzuelos (Promise Of The Real, de Lukas Nelson, el hijo de Willie Nelson) y por qué es capaz de recorrer con su cancionero momentos míticos de la historia del rock: primero, solo con su acústica, armónica y piano-órgano, luego con su guitarra eléctrica Gretsch y, como culminación, su Gibson Les Paul negra (la Old Black), promesa de que llega el huracán sónico. En su set acústico comenzó con "After The Gold Rush", "Heart Of Gold" y "The Needle And The Damage Done" (y luego "Out On The Weekend", "From Hank To Hendrix", etc.). Nada menos. Directo al corazón, extrayendo de su guitarra Martin los sonidos que elevan el espíritu. Y, tras lanzar su clásico mensaje ecologista, en la parte eléctrica llegó su también clásico mensaje al racista Sur de Estados Unidos con "Alabama", amén de otras piezas que viven en el delicado equilibrio entre la fuerza y la emoción, "Words (Between The Lines Of Age)" y "Winterlong". Ya estábamos todos preparados para el siguiente paso: Neil Young y sus pasajes guitarreros sin fin que conducen al éxtasis: más de 20 minutos con "Down On The River", más de 15 minutos con "Like A Hurricane", parecido con "Mansion On The Hill"... Hasta llegar al final con "Rockin' In The Free World" (que se ha convertido en ataque contra Donald Trump). ¿Al final? Bueno, la canción la acabó cuatro o cinco veces pero, aunque Neil y su banda abandonaron el escenario, el público quería más, necesitaba más. Y volvieron a salir para descargar "Love And Only Love" por un buen rato más. Y el hierático Neil dejó entrever su emoción y acabó abrazado a su banda, todos saltando al compás de una audiencia agradecida por haber asistido a .una clase magistral de rock and roll.

Y tras esto, ¿qué podemos decir del resto del día? Bueno, estuvo por ahí Gary Clark Jr., un excelente guitarrista negro de Texas que combina con habilidad blues, soul y otros sonidos de forma muy convincente. Por su parte, los neoyorkinos DIIV descargaron su buen indie-rock y shoegazing, mientras que sus paisanos Woods encaran un indie folk-rock bastante interesante. The Ben Miller Band abordan la música de raíces estadounidenses, el bluegrass y blues, con convicción y un punto de originalidad en su concepción. Los norirlandeses Two Door Cinema Club se lo pasaron estupendamente con su indie-dance-rock, e incluso adelantaron un par de canciones de su próximo disco que sonaron muy bien. Y los españoles Corizonas pusieron fin a la noche (y al festival) de la mejor manera posible: de forma muy divertida. Y para terminar acabó sonando "Always Look On The Bright Side Of Life" y nos fuimos tarareándola tan contentos a casa.

Neil Young - "Heart Of Gold"

Neil Young - "From Hank To Hendrix"

Neil Young - "Alabama"

Neil Young - "Down By The River"

Neil Young - "Love And Only Love"

Neil Young - Concierto completo en Mad Cool 2016

sábado, 18 de junio de 2016

MÚSICA / Mad Cool 2016: 2º día - Band Of Horses, 091...

El segundo día del Mad Cool empezó a caballo entre los conciertos L.A. y Stereophonics (imposible entrar a los noruegos Kings Of Convenience, todo petado en el escenario 4). Los mallorquines L.A. se mostraron sólidos en un directo cada vez más americanizado que les asemeja más a unos Pearl Jam de medios tiempos. Cosa buena. Por su parte, los británicos Stereophonics, aunque nunca pasaron de la segunda fila del britpop (que no es poco), siguen convenciendo con un perfil netamente rockero (Kelly Jones es distribuidor exclusivo de Gibson, seguro). También convincentes se mostraron sus compatriotas Temples, unos jovenzuelos que apuestan por la psicodelia y a los que, aunque les faltan aún tablas, demuestran manejar bien las claves del género. Por su parte, los estadounidenses Jane's Adiction quizá fueron importantes en el mundillo alternativo dos minutos a finales de los 80 y principios de los 90, pero ahora no pasan de ser una mera anécdota. Aunque se dedicaron a repasar su emblemático álbum "Ritual de lo Habitual" (1990), no acabaron de conectar conmigo. Y llegó el momento de Band Of Horses. El grupo de Seattle no sólo se compone de hábiles instrumentistas sino que su líder, Ben Bridwell, tiene un carisma que el público agradece. La banda domina esa mezcla de estilos que incluye el indie, el country y el rock, y elabora brillantes canciones que calan hondo. Se centraron en su nuevo disco (es normal) pero también desgranaron buena parte de su cancionero habitual. Grandes. Y para grandes, los granadinos 091, posiblemente el mejor grupo de rock de la historia de España. Nunca obtuvieron el éxito comercial que se merecían pero aquí están reunidos, recordando que tienen un setlist flipante, pleno de guitarras vigorosas y letras inteligentes y profundas.

viernes, 17 de junio de 2016

MÚSICA / Mad Cool 2016: 1º día - The Who, Vetusta Morla, Lori Meyers...

Ante todo se agradece muchísimo que en Madrid surja una iniciativa de macrofestival de referencia como Mad Cool que permita disfrutar de una selección musical tan amplia y variada: desde glorias consagradas a nuevas promesas en diferentes estilos de rock, pop, electrónica, etc. La primera jornada del jueves 16 transcurrió con la típicas ganas de querer abarcar un poco de todo (aunque los inevitables solapamientos de conciertos empiezan a ser un fastidio). Todo marchó a la perfección, salvo el servicio de bares, donde los camareros no parecen muy hábiles en eso de servir a tanta gente. En fin, menos mal que hay hombres-cerveza moviéndose por todo el recinto (quizá no suficientes) para aliviar las necesidades... Problemas logísticos aparte, en lo musical el primer día transcurrió a gran nivel.

Empezamos con los granadinos Lori Meyers, cuyo directo ya de sobra conocido hace que todo vaya como la seda. La gente entregada y ellos disfrutando, sonido estupendo y concierto redondo. Los anglo-estadounidenses The Kills mostraron su punk-rock ruidista con actitud y solvencia, aunque en este caso el sonido de la actuación (en el escenario 3) fue manifistamente mejorable. Y en esto llegaron los británicos The Who y dejaron a todos ojipláticos de cómo estos setentañeros dan sopas con hondas a tanto grupo-joven-que-dice-ser-el-mejor-del-mundo. Su recorrido musical repasa sus viejas glorias, claro, no aportan más al panorama pero, ¿qué más hace falta cuando ya has marcado la historia del rock en los 60 y 70? Actitud les sobra y, aunque la voz de Roger Daltrey no siempre le responde como debiera, la guitarra de Pete Townshend y sus molinillos te dejan noqueado. Empezar un concierto con "I Can't Explain", "Substitute", "Who Are You", "The Kids Are Alright", "My Generation" y "I Can See for Miles", y acabarlo con "Pinball Wizard", "See Me, Feel Me", "Baba O'Riley" y "Won't Get Fooled Again" sólo significa una cosa: ¡¡¡pedazo setlist!!! Los estadounidenses Garbage le pusieron ganas, sobre todo por una Shirley Manson con mono de escenario tras sus años de silencio. El repertorio estuvo bien trufado de temas nuevos y antiguos, algunos ya con la categoría de clásicos, pero faltó algo de feeling a la actuación, aunque resultó eficaz. Los escoceses Django Django y su art-rock dejan una sensación muy agradable, divertida y disfrutable. Aunque el sonido (de nuevo en el escenario 3) no era el más logrado posible, aquí sí que hubo mucho feeling y la gente se lo pasó bomba. Lo poco visto de los británicos Editors (de nuevo los solapamientos) sonó bien gracias a su indie-rock resultón. Y, para cerrar, unos Vetusta Morla a los que nunca he seguido ni en discos ni en conciertos y que me sorprendieron mucho por su preparado directo y sus canciones que enganchan rápidamente y que son objeto de pura veneración por parte de los fans. ¡Otra actuación notable para terminar esta primera jornada!