"Hitchcock/Truffaut", de Kent Jones (Tiempo de Historia)
Las entrevistas realizadas por François Truffaut a Alfred Hitchcock en 1962 no sólo dieron lugar a uno de los más conocidos libros sobre el mundo del cine, sino que, además, sirvieron de reconocimiento definitivo del valor del director sobre su obra, frente a los productores o los actores. Era, además, el nexo de unión entre la generación clásica y la nueva que representaba el francés, pero a las que unía la necesidad de resaltar el protagonismo del realizador. Ahora, esta película nos devuelve las grabaciones de aquellas conversaciones, se vertebran con imágenes de momentos claves de las películas del maestro del suspense (haciendo especial hincapié en "Vértigo" y "Psicosis") y se acompañan con declaraciones entregadas de cineastas contemporáneos muy diferentes pero que coinciden en su admiración por Hitchcock. Un documental fascinante y aleccionador. Nota: 7
"Une histoire de fou" (2015), de Robert Guédiguian (Sección Oficial)
El francés Guédiguian se basa libremente en la historia del periodista español José Antonio Gurriarán, que en 1980 sufrió las consecuencias del atentado de un grupo armenio que reclamaba los derechos de su pueblo mediante las armas, para construir una película ideológica cuya mayor virtud es poner sobre la mesa, entendiendo las justificaciones de ese pueblo oprimido, la inutilidad de los actos terroristas. Con una encomiable vocación pacifista y, al mismo tiempo, reivindicativa, la película adolece por otra parte de una narrativa un tanto reiterativa que le resta efectividad. Nota: 6
"45 Years", de Andrew Haigh (Sección Oficial)
Un matrimonio llega a su 45 aniversario con una calma sólo aparente, ya que la llegada de una carta reaviva en el marido los recuerdos de un importante amor del pasado. Al principio, parece que se trata de un hecho momentáneo, pero enseguida la esposa va descubriendo que las repercusiones sentimentales van creciendo hasta sobrepasar los límites aceptables. Lástima que este planteamiento interesante sea echado por la borda merced a una dirección con exceso de pausa y subrayados innecesarios. Nota: 4
miércoles, 28 de octubre de 2015
lunes, 26 de octubre de 2015
CINE / 60ª Seminci de Valladolid (1)
"Dheepan", de Jacques Audiard (Sección Oficial)
La historia de un inmigrante que huye de la guerra en Sri Lanka y no se encuentra precisamente con el paraíso en Francia le sirve a Audiard para poner sobre la mesa un debate muy actual (y, por otra parte, eterno) sobre quienes se ven obligados a buscar una vida mejor más allá de su hogar. El choque de costumbres y las miserias que encuentra por el camino palidecen ante el verdadero infierno que se desata en el destino supuestamente estable y feliz. El protagonista no sólo debe lidiar con el hecho de tener una familia falsa (la "mujer" y la "hija" sólo lo son pretendidamente, pues fue el medio de escapar), sino que acaba viviendo en uno de esos suburbios abandonados a su suerte dentro del llamado primer mundo, controlado por narcotraficantes y escenario de una guerra de bandas que le retrotraen hasta los más duros momentos de combate en su país natal. Audiard lo cuenta todo de forma directa, verosímil y, aunque a veces parece dramatizar en exceso los traumas de Dheepan, la película acaba siendo una lúcida reflexión acerca del fenómeno de la inmigración. Nota: 7
"De største helte", de Thomas Vinterberg (Ciclo Inéditos)
El primer largometraje de Thomas Vinterberg es una especie de road movie con un trío descacharrante: un ladronzuelo que entra y sale de prisión, su amigo un tanto tocado del ala y la hija ya adolescente del primero, a la que precisamente conoce en el arranque del filme, cuando la madre, con la que supuestamente ha tenido relación esporádicamente, se la "coloca". Al preferir el protagonista pasar el tiempo con su recién encontrada niña que regresar entre rejas, da comienzo una huida de los tres hacia no se sabe bien qué imaginado paraíso en Suecia donde todos podrían ser felices. Por su parte, la hija, que idolatra a su padre, también huye a su vez de un padrastro maltratador. Esa agridulce sensación entre los deseos y la realidad es lo mejor de un filme de perdedores con buen corazón y mala cabeza. Nota: 6
"Incidencias", de José Corbacho y Juan Cruz (Sección Oficial)
Lo peor que le puede pasar a una comedia es que le falte ritmo y que los pretendidos gags te dejen más bien frío. Es el caso en buena medida de "Incidencias", donde el tándem Corbacho-Cruz no acaba de encontrarle el punto a la cosa. Y eso que el planteamiento prometía: esos pasajeros de lo más variopintos que quedan atrapados en un tren averiado, en medio de la nada y en la víspera de Navidad. Por no hablar de un plantel de categoría cuyas actuaciones son lo más respetable. Nota: 3
La historia de un inmigrante que huye de la guerra en Sri Lanka y no se encuentra precisamente con el paraíso en Francia le sirve a Audiard para poner sobre la mesa un debate muy actual (y, por otra parte, eterno) sobre quienes se ven obligados a buscar una vida mejor más allá de su hogar. El choque de costumbres y las miserias que encuentra por el camino palidecen ante el verdadero infierno que se desata en el destino supuestamente estable y feliz. El protagonista no sólo debe lidiar con el hecho de tener una familia falsa (la "mujer" y la "hija" sólo lo son pretendidamente, pues fue el medio de escapar), sino que acaba viviendo en uno de esos suburbios abandonados a su suerte dentro del llamado primer mundo, controlado por narcotraficantes y escenario de una guerra de bandas que le retrotraen hasta los más duros momentos de combate en su país natal. Audiard lo cuenta todo de forma directa, verosímil y, aunque a veces parece dramatizar en exceso los traumas de Dheepan, la película acaba siendo una lúcida reflexión acerca del fenómeno de la inmigración. Nota: 7
"De største helte", de Thomas Vinterberg (Ciclo Inéditos)
El primer largometraje de Thomas Vinterberg es una especie de road movie con un trío descacharrante: un ladronzuelo que entra y sale de prisión, su amigo un tanto tocado del ala y la hija ya adolescente del primero, a la que precisamente conoce en el arranque del filme, cuando la madre, con la que supuestamente ha tenido relación esporádicamente, se la "coloca". Al preferir el protagonista pasar el tiempo con su recién encontrada niña que regresar entre rejas, da comienzo una huida de los tres hacia no se sabe bien qué imaginado paraíso en Suecia donde todos podrían ser felices. Por su parte, la hija, que idolatra a su padre, también huye a su vez de un padrastro maltratador. Esa agridulce sensación entre los deseos y la realidad es lo mejor de un filme de perdedores con buen corazón y mala cabeza. Nota: 6
"Incidencias", de José Corbacho y Juan Cruz (Sección Oficial)
Lo peor que le puede pasar a una comedia es que le falte ritmo y que los pretendidos gags te dejen más bien frío. Es el caso en buena medida de "Incidencias", donde el tándem Corbacho-Cruz no acaba de encontrarle el punto a la cosa. Y eso que el planteamiento prometía: esos pasajeros de lo más variopintos que quedan atrapados en un tren averiado, en medio de la nada y en la víspera de Navidad. Por no hablar de un plantel de categoría cuyas actuaciones son lo más respetable. Nota: 3
jueves, 24 de septiembre de 2015
CINE / 63º Festival de San Sebastián (y 3)
"Irrational Man", de Woody Allen (Sección Perlas)
Allen sigue indagando en el choque entre la racionalidad y la irracionalidad de la vida. Si en su anterior entrega, "Magia a la luz de la luna" (2014), mostraba en tono de deliciosa comedia cómo un hombre de ciencia es embaucado por el hechizo de una supuesta adivina conectada con el más allá, ahora aborda, en forma de drama, la decisión de otro hombre teóricamente racional, como es un profesor universitario de filosofía, de materializar un asesinato sin mayor motivo que su deseo, su voluntad, una cuestión que ya era tratada por ejemplo en "Match Point" (2005), si bien en "Irrational Man" no nos encontramos con un implacable drama propio de Dostoyevski, sino que se percibe también un cierto alivio paródico. Joaquin Phoenix se muestra bastante convincente en su papel protagonista, acompañado de una, como siempre, excelente Emma Stone. Y, así, Woody Allen sigue sumando obras cuando menos interesantes y de calidad. Nota: 7
"The Boy And The Beast", de Mamoru Hosoda (Sección Oficial)
El filme recrea en excelente animación japonesa dos mundos paralelos: el de los humanos en Tokio y el de las bestias en un entorno fantástico. Pero ambos universos pueden unirse y ello sirve para mostrar el proceso de madurez de un chico sin familia que pasa de uno a otro lado y se convierte en ayudante de una de esas bestias, que se prepara para luchar por ser el nuevo jefe, y que, a su vez, también aprende a ser mejor gracias a la influencia del chaval. Una historia que trata aspectos relativamente profundos de la condición humana, como la búsqueda de la identidad, la amistad, el afán de superación o la lucha contra los propios demonios, aunque más dirigida a un público juvenil. Nota: 6
"El rey de La Habana", de Agustí Villaronga (Sección Oficial)
La dura vida en la Cuba de los años 90 es reflejada a través de la historia de un niño que pierde repentinamente a su madre y a su hermano, y, solo en la vida, inicia un proceso de maduración a base de mucho sufrimiento y bastante sexo (el protagonista no cuenta con mucho más). Sin embargo, el retrato tanto del chaval como de la sociedad de su momento se cuenta de manera bastante superficial y es lastrado en exceso por sus orígenes literarios. Nota: 4
"Anomalisa", de Charlie Kaufman y Duke Johnson (Sección Perlas)
Animación de excelente calidad que narra la historia de un conferenciante especialista en atención al cliente llegado a un hotel y que inicia, de forma irónica, sucesivos y fallidos intentos de conectar con la gente: la recuperación de un viejo amor y la búsqueda de uno nuevo. Un mensaje de fondo realmente atractivo pero que es contando de una manera tan simple que la película no logra el empaque suficiente. Nota: 4
"High-Rise", de Ben Wheatley (Sección Oficial)
Si Ben Wheatley había atraído la atención con la comedia negra "Turistas" (2012), en la que sacaba adelante con éxito una historia realmente friki, en "High-Rise" se le va la pinza totalmente. No tanto por la trama, que tiene un planteamiento teóricamente interesante (la construcción de un moderno rascacielos que acoge a personas de distinta condición y que se convierte en campo de batalla de una peculiar y demencial lucha de clases), sino porque narrativamente está deslabazada, muy mal contada, con personajes que aparecen en la cinta vagando y reaccionando sin sentido... Es todo literalmente un fracaso absoluto. Nota: 0
Allen sigue indagando en el choque entre la racionalidad y la irracionalidad de la vida. Si en su anterior entrega, "Magia a la luz de la luna" (2014), mostraba en tono de deliciosa comedia cómo un hombre de ciencia es embaucado por el hechizo de una supuesta adivina conectada con el más allá, ahora aborda, en forma de drama, la decisión de otro hombre teóricamente racional, como es un profesor universitario de filosofía, de materializar un asesinato sin mayor motivo que su deseo, su voluntad, una cuestión que ya era tratada por ejemplo en "Match Point" (2005), si bien en "Irrational Man" no nos encontramos con un implacable drama propio de Dostoyevski, sino que se percibe también un cierto alivio paródico. Joaquin Phoenix se muestra bastante convincente en su papel protagonista, acompañado de una, como siempre, excelente Emma Stone. Y, así, Woody Allen sigue sumando obras cuando menos interesantes y de calidad. Nota: 7
"The Boy And The Beast", de Mamoru Hosoda (Sección Oficial)
El filme recrea en excelente animación japonesa dos mundos paralelos: el de los humanos en Tokio y el de las bestias en un entorno fantástico. Pero ambos universos pueden unirse y ello sirve para mostrar el proceso de madurez de un chico sin familia que pasa de uno a otro lado y se convierte en ayudante de una de esas bestias, que se prepara para luchar por ser el nuevo jefe, y que, a su vez, también aprende a ser mejor gracias a la influencia del chaval. Una historia que trata aspectos relativamente profundos de la condición humana, como la búsqueda de la identidad, la amistad, el afán de superación o la lucha contra los propios demonios, aunque más dirigida a un público juvenil. Nota: 6
"El rey de La Habana", de Agustí Villaronga (Sección Oficial)
La dura vida en la Cuba de los años 90 es reflejada a través de la historia de un niño que pierde repentinamente a su madre y a su hermano, y, solo en la vida, inicia un proceso de maduración a base de mucho sufrimiento y bastante sexo (el protagonista no cuenta con mucho más). Sin embargo, el retrato tanto del chaval como de la sociedad de su momento se cuenta de manera bastante superficial y es lastrado en exceso por sus orígenes literarios. Nota: 4
"Anomalisa", de Charlie Kaufman y Duke Johnson (Sección Perlas)
Animación de excelente calidad que narra la historia de un conferenciante especialista en atención al cliente llegado a un hotel y que inicia, de forma irónica, sucesivos y fallidos intentos de conectar con la gente: la recuperación de un viejo amor y la búsqueda de uno nuevo. Un mensaje de fondo realmente atractivo pero que es contando de una manera tan simple que la película no logra el empaque suficiente. Nota: 4
"High-Rise", de Ben Wheatley (Sección Oficial)
Si Ben Wheatley había atraído la atención con la comedia negra "Turistas" (2012), en la que sacaba adelante con éxito una historia realmente friki, en "High-Rise" se le va la pinza totalmente. No tanto por la trama, que tiene un planteamiento teóricamente interesante (la construcción de un moderno rascacielos que acoge a personas de distinta condición y que se convierte en campo de batalla de una peculiar y demencial lucha de clases), sino porque narrativamente está deslabazada, muy mal contada, con personajes que aparecen en la cinta vagando y reaccionando sin sentido... Es todo literalmente un fracaso absoluto. Nota: 0
martes, 22 de septiembre de 2015
CINE / 63º Festival de San Sebastián (2)
"Me And Earl And The Dying Girl", de Alfonso Gómez-Rejón (Sección Perlas)
El cine indie estadounidense sigue entregando pequeñas joyas como ésta. No es que descubra nada nuevo, pero su desenfado y su calidad a la hora de contar historias cercanas y humanas deslumbra. Narrada primero en forma de comedia realmente graciosa alrededor de la amistad que surge entre un chico inseguro y creativo, y una chica, compañera de instituto, con leucemia, el filme aborda luego el drama lógico de una forma muy directa y sincera pero también aleccionadora para el protagonista. Nota: 7
"21 nuits avec Pattie", de Arnaud y Jean-Marie Larrieu (Sección Oficial)
Una comedia tronchante, sobre todo en su primera parte, que construye su gancho en torno a unos personajes de lo más surrealistas que viven en una zona montañosa del sur de Francia. Allí recala una parisina que viene para enterrar a su madre, con la que apenas tenía trato. Pero la alegría vital de los aldeanos le hará despertar a la vida. La película camina por un hilo muy delicado entre el humor costumbrista, negro, escatológico y la necrofilia... Y, pese a que decae algo en su tramo final, sale bastante bien airosa. Nota: 7
"Truman", de Cesc Gay (Sección Oficial)
La nueva obra de Cesc Gay cuenta con una baza importantísima: la presencia de dos monstruos de la interpretación como son Ricardo Darín y Javier Cámara, que por sí solos ya elevan la calidad de la película. Pero es que, además, "Truman" ofrece una historia sencilla (en el mejor sentido) y emotiva alrededor de la amistad de los dos protagonistas y de los graves problemas de uno de ellos. Sin sentimentalismos, sino con sensibilidad y mucha solidez. Nota: 7
"Mi gran noche", de Álex de la Iglesia (Sección Oficial, fuera de concurso)
Álex de la Iglesia se mantiene fiel a su universo lleno de situaciones surrealistas y personajes excesivos para trazar una visión distorsionada (¿o no tanto?) pero certera y ácida de la sociedad actual. En este caso, es el mundo de la televisión del entretenimiento (luz y color que esconden lo peor del ser humano) el que centra la historia del programa de Nochevieja que se rueda entre problemas laborales, lucha de egos de las estrellas y otras miserias. Todo tan divertido como disparatado, con un Raphael sorprendente, un verdadero hallazgo como personaje malvado. Nota: 7
"Eva no duerme", de Pablo Agüero (Sección Oficial)
Hay temas que sólo en Argentina se comprenden (y si acaso), como la influencia del peronismo (tradición político-social de la que se consideran herederos tanto la derecha como la izquierda) y de la figura de Evita, aunque reconozco que a mí siempre me ha fascinado. En este filme sobrio, un punto demasiado teatral, se escarba en la odisea que sufrió el propio cadáver de María Eva Duarte de Perón, desde el momento de la muerte, en 1952, hasta la inhumación final en 1976, después de haber sido inicialmente embalsamado y luego secuestrado y sacado del país por los militares, que acabaron devolviéndolo y enterrándolo. Más interés, pues, por los hechos históricos que por la forma en que son contados. Nota: 5
"Evolution", de Lucile Hadzihalilovic (Sección Oficial)
En una misteriosa isla viven, junto con sus supuestas madres, unos niños sometidos a tratamiento médico. La realidad es que los chicos son objeto de una experimentación científica que busca nuevas vías de reproducción para el ser humano. Pero este planteamiento a priori tan interesante está narrado de una forma tan fría, pausada y poco atractiva que pierde buena parte de su interés. Nota: 3
El cine indie estadounidense sigue entregando pequeñas joyas como ésta. No es que descubra nada nuevo, pero su desenfado y su calidad a la hora de contar historias cercanas y humanas deslumbra. Narrada primero en forma de comedia realmente graciosa alrededor de la amistad que surge entre un chico inseguro y creativo, y una chica, compañera de instituto, con leucemia, el filme aborda luego el drama lógico de una forma muy directa y sincera pero también aleccionadora para el protagonista. Nota: 7
"21 nuits avec Pattie", de Arnaud y Jean-Marie Larrieu (Sección Oficial)
Una comedia tronchante, sobre todo en su primera parte, que construye su gancho en torno a unos personajes de lo más surrealistas que viven en una zona montañosa del sur de Francia. Allí recala una parisina que viene para enterrar a su madre, con la que apenas tenía trato. Pero la alegría vital de los aldeanos le hará despertar a la vida. La película camina por un hilo muy delicado entre el humor costumbrista, negro, escatológico y la necrofilia... Y, pese a que decae algo en su tramo final, sale bastante bien airosa. Nota: 7
"Truman", de Cesc Gay (Sección Oficial)
La nueva obra de Cesc Gay cuenta con una baza importantísima: la presencia de dos monstruos de la interpretación como son Ricardo Darín y Javier Cámara, que por sí solos ya elevan la calidad de la película. Pero es que, además, "Truman" ofrece una historia sencilla (en el mejor sentido) y emotiva alrededor de la amistad de los dos protagonistas y de los graves problemas de uno de ellos. Sin sentimentalismos, sino con sensibilidad y mucha solidez. Nota: 7
"Mi gran noche", de Álex de la Iglesia (Sección Oficial, fuera de concurso)
Álex de la Iglesia se mantiene fiel a su universo lleno de situaciones surrealistas y personajes excesivos para trazar una visión distorsionada (¿o no tanto?) pero certera y ácida de la sociedad actual. En este caso, es el mundo de la televisión del entretenimiento (luz y color que esconden lo peor del ser humano) el que centra la historia del programa de Nochevieja que se rueda entre problemas laborales, lucha de egos de las estrellas y otras miserias. Todo tan divertido como disparatado, con un Raphael sorprendente, un verdadero hallazgo como personaje malvado. Nota: 7
"Eva no duerme", de Pablo Agüero (Sección Oficial)
Hay temas que sólo en Argentina se comprenden (y si acaso), como la influencia del peronismo (tradición político-social de la que se consideran herederos tanto la derecha como la izquierda) y de la figura de Evita, aunque reconozco que a mí siempre me ha fascinado. En este filme sobrio, un punto demasiado teatral, se escarba en la odisea que sufrió el propio cadáver de María Eva Duarte de Perón, desde el momento de la muerte, en 1952, hasta la inhumación final en 1976, después de haber sido inicialmente embalsamado y luego secuestrado y sacado del país por los militares, que acabaron devolviéndolo y enterrándolo. Más interés, pues, por los hechos históricos que por la forma en que son contados. Nota: 5
"Evolution", de Lucile Hadzihalilovic (Sección Oficial)
En una misteriosa isla viven, junto con sus supuestas madres, unos niños sometidos a tratamiento médico. La realidad es que los chicos son objeto de una experimentación científica que busca nuevas vías de reproducción para el ser humano. Pero este planteamiento a priori tan interesante está narrado de una forma tan fría, pausada y poco atractiva que pierde buena parte de su interés. Nota: 3
domingo, 20 de septiembre de 2015
CINE / 63º Festival de San Sebastián (1)
"El Club", de Pablo Larraín (Sección Horizontes Latinos)Cautivadora, magnética y perturbadora película cuya imaginativa propuesta iguala la sacudida moral a la que somete al espectador de principio a fin. Una casa alejada del mundanal ruido, un grupo de personas allí encerradas, todas con pecados sobre sus espaldas (delitos, vaya)... Porque se trata de curas que han cometido atrocidades y a los que la Iglesia trata de apartar de su vista, pero no expulsar. Allí deberían purgar sus penas pero parecen divertirse y justificar sus actos mediante diálogos brutales... La estética feísta subraya lo sucio del asunto tratado que, aunque parezca mentira, sigue creciendo y creciendo hasta desembocar en lo más ruin y miserable de la conducta humana. Nota: 8
"Sicario", de Denis Villeneuve (Sección Perlas)
La llamada por parte de la CIA a la colaboración de una agente del FBI para que ayude en una gran operación contra el narcotráfico en la frontera entre Estados Unidos y México resulta esconder mucho más de lo que aparenta. Poco a poco, se descubren engaños, desfilan tipos que no encajan en la definición de buenos/malos y se deduce que eso de la guerra contra los carteles de la droga es algo muy, muy sucio e intrincado. Francamente bien llevada la historia, interpretada y concluida, ofrece muchos hilos argumentales, todos bastante sólidos, y deja sobre la mesa un buen debate para la reflexión. Nota: 7
"Regresión", de Alejandro Amenábar (Sección Oficial, fuera de concurso)
La esperada vuelta de Amenábar, tras seis años sin película, ha traído una obra bastante consecuente con el universo del cineasta, presentada como un thriller de investigación policial con toques esotéricos encarnados en sectas satánicas y que, en el fondo, transmite la idea de contraposición entre la razón y la fe. Resulta eficaz en su desarrollo, algo más floja en la construcción de sus personajes y brillante en una resolución que supone una atractiva vuelta de tuerca sobre otros filmes más convencionales que se aproximan al asunto. Nota: 7
"Sunset Song", de Terence Davies (Sección Oficial)
El director británico Terence Davies mantiene su estilo clasicista en esta cinta ambientada en la Escocia rural que se adentra en la Gran Guerra y que sigue los pasos de la chica abocada a quedarse a vivir en la granja de su familia. En esos años deberá soportar a su tiránico padre y sufrirá las consecuencias del conflicto bélico europeo. Si bien hay interés en el argumento, sobre todo por la contraposición entre lo tradicional y lo moderno, entre el machismo y el feminismo, entre la guerra y la paz, la parsimonia con que se cuenta y la excesiva influencia literaria en la estructura del relato le restan puntos. Nota: 6
"The Assassin", de Hou Hsiao-Hsien (Sección Perlas)
Una película de contenido vacuo y cuyo mayor logro es de carácter técnico y esteticista. La historia de la asesina a sueldo que no comete su encargo por dilemas morales se presenta en pantalla como simple y repetitiva hasta la saciedad. Su mínimo interés inicial decae rápidamente ante tal ineptitud narrativa. Nota: 2
domingo, 30 de agosto de 2015
VIAJES / Norte de Inglaterrra - Escocia (y 4)
Dejamos el Parque Nacional de Cairngorms y nos dirigimos a un lugar tocado por el mito de un monstruo marino que vive en sus profundidades. Loch Ness es el segundo lago por superficie de Escocia (56 km2) pero el de mayor volumen (7,5 km3) debido a su gran profundidad media (132 metros), que alcanza los 227 metros. Normal que no encuentren al monstruo... Lo recorremos de sur a norte por la carretera A82 y, antes de llegar a Drumnadrochit, nos encontramos con las ruinas del castillo de Urquhart [foto 1], que data del siglo XIII, en una situación inmejorable a la orilla del lago. Continuamos nuestra ruta porque nos encontramos a 21 kilómetros de Inverness, considerada la capital de las Highlands.Situada en la desembocadura del río Ness, en el Fiordo de Moray, cuenta con unos 54.000 habitantes, disfruta (?) de un clima subpolar que le hace tener los inviernos más fríos (hasta -18º) pero los días de verano más largos y con temperaturas relativamente altas. Su castillo actual es reciente, de 1836 (por eso está entero), si bien se supone que en ese lugar se erguía en el pasado el castillo del famoso rey gaélico Macbeth que Shakespeare inmortalizó en su obra homónima. Por lo demás, Inverness es un lugar tranquilo y agradable para pasear por sus calles, por el centro y junto al río.
Tomamos el coche para ir hacia el noroeste, en lo más interior de las Highlands. Millas y millas de paisajes con muy escasa presencia humana, mientras algunos ciervos nos observan desde las cercanías de la carretera. Es complicado de decidir, dadas las incontables bellezas de las tierras escocesas, pero posiblemente la A832, la A896 y la A890 conformen el recorrido más hermoso de todos, por la costa oeste para llegar a nuestro siguiente destino de descanso, en Gairloch, y, luego, continuando al día siguiente bordeando el Loch Maree, donde están las bonitas Victoria Falls, y pasando por los majestuosos Attadale Gardens, hasta alcanzar Plockton. Se trata ésta de una pequeña y bonita villa de pescadores, donde decidimos tomar un barco que hace una excursión de una hora para ver focas. Te garantizan la devolución del dinero si no las ves. Pero las vemos, y muchas, encaramadas a las rocas en el exterior del puerto. Unos kilómetros más al sur llegamos hasta mi castillo favorito, el de Eilean Donan [foto 2], situado en una islita (unida con puente) que la marea baja deja al descubierto. En su agitada historia desde su construcción, en el siglo XIII, fue ocupada en 1719 por tropas españolas que apoyaban el levantamiento jacobita contra los ingleses. Sin embargo, la invasión duró apenas dos meses hasta su derrota.
Y, tras Eilean Donan, llegamos a Kyle Of Lochalsn, listos para pasar por puente (gratuito) a la gran isla de Skye. De sur a norte, primero nos encontramos con las imponentes Cuillin Hills y, luego, por el Glen (valle) Varragil, llegamos a la bonita capital, Portree. Tiene un paseo. De ahí seguimos al norte hacia la península de Trotternish, donde se encuentra la gran roca denominada Old Man Of Storr, visible a kilómetros de distancia. Desde el parking, es como una hora de subida por una ladera bien empinada. Más adelante se llega a la espectacular cascada de Kilt Rock [foto 3], que vierte sus aguas directamente al mar. Y, por el norte, se suceden Staffin Bay y más zonas de acantilados. Por el área noroeste de Skye, la península de Waternish está más deshabitada, aunque conserva el sólido castillo de Dunvegan, sede del clan de los MacLeod por más de 700 años. Más carreteras de acantilados, bellos panoramas... En fin, toda una aventura recorrer esta isla.
De vuelta de Skye, nos encaminamos hacia Fort William, zona muy vacacional (cuidado con los autascos en temporada alta) por su cercanía al Ben Nevis, la mayor cumbre británica, con 1.343 metros. Y de aquí a Glen Coe. La joya de la visita la hemos dejado para el final. Se trata de uno de los mejores paisajes del mundo, este valle encajonado entre montañas, cuya entrada por la parte norte de la carretera A82 es impactante. Simplemente dejaos guiar por la belleza del lugar y parad en cualquier parte para hacer pequeñas rutas y disfrutar aún más de este pequeño paraíso natural. Los primeros 10-15 kilómetros desde el pueblo de Glencoe y el centro de interpretación son excelsos por lo abrumador de las formaciones rocosas y, aunque según continuamos hacia el este y el sur desciende la magnitud, seguimos encontrando paisajes fascinantes. Dedicadle todo un día si podéis. Nosotros, por nuestra parte, damos por concluido este inolvidable viaje.
viernes, 28 de agosto de 2015
VIAJES / Norte de Inglaterra - Escocia (3)
Dejamos Edimburgo y nos dirigimos hacia el norte para cruzar al condado de Fife, situado entre dos importantes rías: Firth Of Forth y Firth Of Tay. Pero no lo cruzamos por el puente Forth Road Bridge, que es de pago, sino por el Kincardine Bridge, que supone un pequeño rodeo pero es gratis. Y así seguimos toda la desembocadura del río Forth por la costa. Al principio, la orilla no tiene mayor atractivo pero siguiéndola se llega a Culross, con un peculiar palacio de fachada amarilla y una abadía del siglo XIII medio derruida, y Dunfermline, que hasta el siglo XVII fue la capital de Escocia y conserva de su pasado glorioso un palacio y una abadía, además del espectacular Pittencrieff Park. Y, en Aberdour, además del castillo, encontramos la playa de Silver Sands, que coincide con un día espléndido y, por un momento, parece que hemos vuelto a España. Y, hablando de playas, un poco más arriba, siguiendo la A921 y luego la A955, se llega a las zonas vacacionales de Pettycur Bay y Lower Largo. ¡Aquí también hay playa! En Kirkcaldy, en cambio, tenemos el bonito parque de Beveridge. De aquí continuamos hacia el norte de la península de Fife, hasta Saint Andrews, localidad mundialmente conocida por ser cuna del golf. La villa cuenta con una prestigiosa y hermosa universidad, la más antigua de Escocia, que data del año 1410. También cuenta con una catedral, prácticamente en ruinas, fruto de las guerras de religión, salvo prácticamente una imponente torre de aguja. Lo mismo el castillo, bastante deteriorado pero con vistas espléndidas en la costa. Hablando de lo cual, la playa de Saint Andrews [foto 1] es enorme, llana, magnífica, situada en un complejo de dunas que se ha restaurado recientemente. En estas arenas se rodó la película "Carros de fuego" y puedes disfrutar de un baño mientras contemplas a los golfistas practicando su deporte justo un poco más allá.
Seguimos por la parte noreste de Escocia y cruzamos el Firth Of Tay por el imponente puente hacia Dundee, ciudad que dejamos de lado para subir hasta Aberdeen. Estamos recorriendo la región de Angus, en cuya costa se encuentran típicos pueblos marineros, como Arbroath , y, más adentro, a unos 30 kilómetros al norte de Dundee, Glamis y su castillo (del siglo XI y restaurado en el XVII), descrito por Shakespeare en su "Macbeth". Más arriba, la región de los Grampiasn, cuya capital es Aberdeen, una ciudad importante puerto pesquero y centro logístico de exploración petrolífera en el Mar del Norte. También tiene una gran actividad cultural y cuenta con un museo, el Art Gallery, que contiene una gran muestra de pintura impresionista (desgraciadamente, en las fechas de nuestra visita estaba cerrado). En cambio, visitamos el Museo Marítimo, gratuito y muy apropiado para conocer la histórica relación de la ciudad con el mar. Aberdeen también esconde en su casco antiguo el King's College, la universidad fundada en 1495, la catedral de St. Machar (S. XIII) y el puente medieval más antiguo de Escocia, el Brig O'Balgownie, de finales del siglo XIII. Y a unos 22 kilómetros al sur de Aberdeen, nosdirigimos a Stonehaven y su castillo de Dunnottar [foto 2], enclavado en una roca sobre unos acantilados frente al mar. Absolutamente impresionante.
Pero ya echamos de menos la naturaleza, así que nos adentramos en el Parque Nacional de los Cairngorms, desde Blairgowrie hacia el norte, por la carretera A93. Aunque también es bonito el camino entre dicha localidad y Dunkeld. El caso es que, a medida que nos adentramos en los Cairngorms, que toma el nombre de la montaña Cairn Gorm (1.245 metros), somos conscientes de la grandiosidad del paisaje: montañas, valles y bosques se suceden con impactante belleza. Una maravilla. Ya se nos echa la noche encima, así que cenamos en el pueblo de Pitlochry, centro vacacional de esta zona montañosa. Entramos en un bonito pub en el que encontramos a una gente superamable que nos da de comer a pesar de haber cerrado ya la cocina. Una sopa sabrosa y algo picante, un contudente sándwich y una muy agradable conversación, para seguir por la A9 hasta nuestro siguiente alojamiento, en Grandtown-on-Spey, un pueblecito situado en la parte norte de los Cairngorms. Al día siguiente toca excursión a Aviemore, población unos 20 kilómetros al suroeste y desde la que parten excursiones hacia el Parque Nacional. Conducimos hacia dentro de la reserva, hasta Glenmore [foto 3], que esconde un precioso lago con playa entre montañas y bosques. Idílico.
Seguimos por la parte noreste de Escocia y cruzamos el Firth Of Tay por el imponente puente hacia Dundee, ciudad que dejamos de lado para subir hasta Aberdeen. Estamos recorriendo la región de Angus, en cuya costa se encuentran típicos pueblos marineros, como Arbroath , y, más adentro, a unos 30 kilómetros al norte de Dundee, Glamis y su castillo (del siglo XI y restaurado en el XVII), descrito por Shakespeare en su "Macbeth". Más arriba, la región de los Grampiasn, cuya capital es Aberdeen, una ciudad importante puerto pesquero y centro logístico de exploración petrolífera en el Mar del Norte. También tiene una gran actividad cultural y cuenta con un museo, el Art Gallery, que contiene una gran muestra de pintura impresionista (desgraciadamente, en las fechas de nuestra visita estaba cerrado). En cambio, visitamos el Museo Marítimo, gratuito y muy apropiado para conocer la histórica relación de la ciudad con el mar. Aberdeen también esconde en su casco antiguo el King's College, la universidad fundada en 1495, la catedral de St. Machar (S. XIII) y el puente medieval más antiguo de Escocia, el Brig O'Balgownie, de finales del siglo XIII. Y a unos 22 kilómetros al sur de Aberdeen, nosdirigimos a Stonehaven y su castillo de Dunnottar [foto 2], enclavado en una roca sobre unos acantilados frente al mar. Absolutamente impresionante.
Pero ya echamos de menos la naturaleza, así que nos adentramos en el Parque Nacional de los Cairngorms, desde Blairgowrie hacia el norte, por la carretera A93. Aunque también es bonito el camino entre dicha localidad y Dunkeld. El caso es que, a medida que nos adentramos en los Cairngorms, que toma el nombre de la montaña Cairn Gorm (1.245 metros), somos conscientes de la grandiosidad del paisaje: montañas, valles y bosques se suceden con impactante belleza. Una maravilla. Ya se nos echa la noche encima, así que cenamos en el pueblo de Pitlochry, centro vacacional de esta zona montañosa. Entramos en un bonito pub en el que encontramos a una gente superamable que nos da de comer a pesar de haber cerrado ya la cocina. Una sopa sabrosa y algo picante, un contudente sándwich y una muy agradable conversación, para seguir por la A9 hasta nuestro siguiente alojamiento, en Grandtown-on-Spey, un pueblecito situado en la parte norte de los Cairngorms. Al día siguiente toca excursión a Aviemore, población unos 20 kilómetros al suroeste y desde la que parten excursiones hacia el Parque Nacional. Conducimos hacia dentro de la reserva, hasta Glenmore [foto 3], que esconde un precioso lago con playa entre montañas y bosques. Idílico.
miércoles, 26 de agosto de 2015
VIAJES / Norte de Inglaterra - Escocia (2)
Ya en el sur de Escocia, cabe descatar un lugar interesante, no muy lejos de la autovía A74 (es la misma M6 que traemos desde Inglaterra pero aquí cambia de denominación). Por la A708, a unos 20 kilómetros de Moffat, un pueblo tranquilito y agradable con sus cercados con ovejas y vacas, y todo eso, encontramos las cascadas de Grey Mare's Tail, de 60 metros de caída, a las que se accede por un camino bien preparado de unos 500 metros y con ligera inclinación, que culmina en el Loch (lago) Skeen. Llegamos a Glasgow y nos alojamos en la parte noroeste, en la zona del West End, tranquila por el día y animada y bohemia por la noche, con los cafés, bares y restaurantes alrededor de la Universidad, en Ashton Lane, por ejemplo, con el parque Kelvingrove, el Jardín Botánico y varias galerías de arte. Pero enseguida emprendemos rumbo al primer importante espacio natural escocés, el Parque Nacional de Loch Lomond y The Trossachs, a 23 kilómetros al noroeste de Glasgow. Ya desde que se accede al parque por la A82 se disfruta de la inmensidad y majestuosidad del paisaje. Loch Lomond [foto 1] es el mayor lago de la isla de Gran Bretaña por superficie (el segundo por volumen, tras Loch Ness), con sus 37 km de longitud y 8 km de anchura, 37 metros de profundidad media y 190 metros de máxima. Cualquier lugar es disfrutable a lo largo de todo el recorrido, como Luss o Arrochar. Antes de llegar a Crianlarich nos topamos con las bellas cascadas Falloch, siguiendo el camino hasta el mirador en el que se reproduce un texto de Dorothy Wordsworth. Continuamos con el viaje ahora por la A85, en plena zona de Trossachs, llena de valles boscosos, y llegamos al área vacacional y bien puesta de Loch Earn, con estupendas vistas al lago. Bajando por la A84, están las cascadas de Leny y, tomando la A821, por el Parque Forestal Queen Elisabeth, se accede a Loch Katrine, que inspiró a Walter Scott para su obra "La dama del lago". Efectivamente, la oscuridad de las aguas y su recogimiento encajonado entre montes dan la perfecta atmósfera del romanticismo de la época del escritor. Desde la orilla parte el barco de vapor que lleva su nombre y que te hace un recorrido por el lago.
Y ya abandonamos esta maravillosa zona para dirigirnos a una de las más bellas ciudades del mundo: Edimburgo. Aunque nos alojamos en la zona norte, cerca del puerto, la conexión es muy buena con el centro mediante transporte público: autobuses que funcionan de día (1,50 libras el billete sencillo) y de noche (3 libras). Pero el caso es que en 20 minutos te plantas en Princess Street (la calle y los amplios jardines), que conforma el centro de reunión de sus habitantes, a la sombra del grandioso monumento a Walter Scott. Cruzando el puente nos plantamos en la Royal Mile, la calle más comercial de la ciudad y que conecta el Castillo (y sus callejuelas, la catedral y la plaza de Grassmarket) con el Palacio de Holyroodhouse (junto al moderno Parlamento), dos símbolos políticos, históricos y culturales de Edimburgo. Junto al Palacio, se despliega un área de esparcimiento desde la que se contempla en toda su grandeza el Holyrood Park y su Arthur's Seat [foto 2], el pico más alto de la ciudad, con 251 metros y cuya sencilla senda de ascenso es muy transitada. Paralela a la Royal Mile, Cowgate es más la calle de pubs y garitos. Por cierto, si deseáis descansar del ajetreo de la Royal Mile, entrad en el pequeño pero hermoso parque de Dunbar's Close Garden, con buenas vistas a la llamada "acrópolis escocesa" (monumentos al estilo clásico griego encaramados a una colina). Volviendo a cruzar el puente regresamos a la parte moderna, donde podemos contemplar el característico urbanismo que se despliega alrededor de George Street. Y, estando en Edimburgo, y más en agosto, fechas en las que se celebra su famoso festival cultural, siempre habrá un sitio donde disfrutar de una actuación teatral o musical. Un saludo, por cierto, a Graeme Mearns, un gran, gran músico.
Y ya abandonamos esta maravillosa zona para dirigirnos a una de las más bellas ciudades del mundo: Edimburgo. Aunque nos alojamos en la zona norte, cerca del puerto, la conexión es muy buena con el centro mediante transporte público: autobuses que funcionan de día (1,50 libras el billete sencillo) y de noche (3 libras). Pero el caso es que en 20 minutos te plantas en Princess Street (la calle y los amplios jardines), que conforma el centro de reunión de sus habitantes, a la sombra del grandioso monumento a Walter Scott. Cruzando el puente nos plantamos en la Royal Mile, la calle más comercial de la ciudad y que conecta el Castillo (y sus callejuelas, la catedral y la plaza de Grassmarket) con el Palacio de Holyroodhouse (junto al moderno Parlamento), dos símbolos políticos, históricos y culturales de Edimburgo. Junto al Palacio, se despliega un área de esparcimiento desde la que se contempla en toda su grandeza el Holyrood Park y su Arthur's Seat [foto 2], el pico más alto de la ciudad, con 251 metros y cuya sencilla senda de ascenso es muy transitada. Paralela a la Royal Mile, Cowgate es más la calle de pubs y garitos. Por cierto, si deseáis descansar del ajetreo de la Royal Mile, entrad en el pequeño pero hermoso parque de Dunbar's Close Garden, con buenas vistas a la llamada "acrópolis escocesa" (monumentos al estilo clásico griego encaramados a una colina). Volviendo a cruzar el puente regresamos a la parte moderna, donde podemos contemplar el característico urbanismo que se despliega alrededor de George Street. Y, estando en Edimburgo, y más en agosto, fechas en las que se celebra su famoso festival cultural, siempre habrá un sitio donde disfrutar de una actuación teatral o musical. Un saludo, por cierto, a Graeme Mearns, un gran, gran músico.
lunes, 24 de agosto de 2015
VIAJES / Norte de Inglaterra - Escocia (1)
La parte superior de la isla de Gran Bretaña, que coincide con el norte de Inglaterra y toda Escocia, alberga un gran número de espacios naturales espectaculares. Abundantes montañas (relativamente poco altas -el pico escocés Ben Nevis, la mayor elevación del Reino Unido, tiene 1.344 metros- pero muy imponentes en relación con la altura media de la isla), valles, bosques, lagos, ríos, cascadas... se suceden con impactante belleza. Comenzamos el viaje volando a Manchester (aprovechando los buenos precios de Ryanair) y alquilando un coche en el mismo aeropuerto, en la oficina de Green Motion, donde conseguimos la mejor oferta. Por cierto, la sede de Green Motion no está en la zona donde se ubican todas las demás, sino que está aparte, en el área de negocios Manchester Regus Business Park. Pero no pasa nada, al llegar les llamáis y os recogen para llevaros a la oficina y, luego, a la vuelta, os acercan a la terminal que les digáis. Ya sabéis, cuidado con la conducción por la izquierda, rotondas incluidas, con el volante a la derecha del coche y la caja de cambios a vuestra izquierda. Aunque parezca complicado, rápidamente os acostumbráis, os lo aseguro.
Desde Manchester, a apenas 30 kilómetros, se encuentra Peak District, el primer Parque Nacional declarado en el Reino Unido en 1951. Abarca una superficie de 1.437 km2, principalmente situado en el norte del condado de Derbyshire, y tiene su mayor altura en 636 metros. Hay muchos sitios y rincones donde disfrutar del ondulado paisaje. Os recomiendo dos. El pintoresco pueblo de Castleton (apenas 650 habitantes) no solo es disfrutable en un paseo sino que cuenta con importantes atractivos en sus alrededores, como la impactante garganta por la que desciende la carretera que accede a la población [foto 1] y varias cuevas visitables en toda la zona, como Peak Cavern y John Blue Cavern. Por su parte, Bakewell es un ejemplo de lugar de postal [foto 2] (también es el más habitado de todo el Parque, con 4.000 personas) por su emplazamiento idílico, a orillas del río Wye. Es famoso, por cierto, por su pudding.
Siguiendo al noroeste por la carretera M6 llegamos a Lancaster, importante localidad (46.000 hab.) por su legado cultural. Entre este encontramos el castillo medieval, la Priory Church Of St Mary (con origen en el siglo XI) o el Ayuntamiento. Desde Lancaster, estamos a tiro de piedra (unos 30 kilómetros) del Lake District (2.292 km2), también declarado Parque Nacional en 1951 (un mes después que Peak District). Se trata, probablemente, del destino turístico más visitado del Reino Unido, así que, en agosto, preparaos para una relativa masificación, sobre todo en la confluencia de la principal localidad, Windermere (8.400 hab.), que da nombre al mayor de los múltiples lagos que dan nombre al Parque [foto 3]. Aquí hallaréis una oficina de turismo y acceso para hacer diversos paseos en barco o caminar por distintas rutas. También Ambleside es una localidad que merece un paseo. Si continuáis al norte por la carretera A591 contemplaréis los magníficos paisajes de Lake District, que se van haciendo más montañosos en sentido septentrional. Cerca de Keswick encontraréis el Castlerigg Stone Circle [foto 4], una construcción megalítica circular que data del Neolítico y desde la que tenéis una vista grandiosa.
Dejado atrás el Lake District, continuamos hacia arriba hasta Carlisle, donde podéis desviaros al Este por la A69 hasta Haltwhistle. Aquí tenéis toda la información turística sobre el conocido Muro de Adriano, el límite norte estable que alcanzó el Imperio Romano. Cierto, el Muro de Antonino estaba más allá, pero apenas resistió ocho años. Una gran parte de la construcción original de 117,5 kilómetros sigue en pie, por lo que puede ser visitada a lo largo de una senda. Hoy en día corresponde a suelo inglés, aunque queda muy cerca de la frontera escocesa. Así que, eso, nos adentramos en Escocia...
Desde Manchester, a apenas 30 kilómetros, se encuentra Peak District, el primer Parque Nacional declarado en el Reino Unido en 1951. Abarca una superficie de 1.437 km2, principalmente situado en el norte del condado de Derbyshire, y tiene su mayor altura en 636 metros. Hay muchos sitios y rincones donde disfrutar del ondulado paisaje. Os recomiendo dos. El pintoresco pueblo de Castleton (apenas 650 habitantes) no solo es disfrutable en un paseo sino que cuenta con importantes atractivos en sus alrededores, como la impactante garganta por la que desciende la carretera que accede a la población [foto 1] y varias cuevas visitables en toda la zona, como Peak Cavern y John Blue Cavern. Por su parte, Bakewell es un ejemplo de lugar de postal [foto 2] (también es el más habitado de todo el Parque, con 4.000 personas) por su emplazamiento idílico, a orillas del río Wye. Es famoso, por cierto, por su pudding.
Siguiendo al noroeste por la carretera M6 llegamos a Lancaster, importante localidad (46.000 hab.) por su legado cultural. Entre este encontramos el castillo medieval, la Priory Church Of St Mary (con origen en el siglo XI) o el Ayuntamiento. Desde Lancaster, estamos a tiro de piedra (unos 30 kilómetros) del Lake District (2.292 km2), también declarado Parque Nacional en 1951 (un mes después que Peak District). Se trata, probablemente, del destino turístico más visitado del Reino Unido, así que, en agosto, preparaos para una relativa masificación, sobre todo en la confluencia de la principal localidad, Windermere (8.400 hab.), que da nombre al mayor de los múltiples lagos que dan nombre al Parque [foto 3]. Aquí hallaréis una oficina de turismo y acceso para hacer diversos paseos en barco o caminar por distintas rutas. También Ambleside es una localidad que merece un paseo. Si continuáis al norte por la carretera A591 contemplaréis los magníficos paisajes de Lake District, que se van haciendo más montañosos en sentido septentrional. Cerca de Keswick encontraréis el Castlerigg Stone Circle [foto 4], una construcción megalítica circular que data del Neolítico y desde la que tenéis una vista grandiosa.
Dejado atrás el Lake District, continuamos hacia arriba hasta Carlisle, donde podéis desviaros al Este por la A69 hasta Haltwhistle. Aquí tenéis toda la información turística sobre el conocido Muro de Adriano, el límite norte estable que alcanzó el Imperio Romano. Cierto, el Muro de Antonino estaba más allá, pero apenas resistió ocho años. Una gran parte de la construcción original de 117,5 kilómetros sigue en pie, por lo que puede ser visitada a lo largo de una senda. Hoy en día corresponde a suelo inglés, aunque queda muy cerca de la frontera escocesa. Así que, eso, nos adentramos en Escocia...
martes, 11 de agosto de 2015
VIAJES / Tarifa - Costa Sur de Cádiz - Tánger
Un sitio ideal para el verano es la costa de Cádiz porque puedes encontrar enormes y estupendas playas y disfrutar de un clima suave, con calor soportable (nada que ver con la asfixia pegajosa del Mediterráneo), agua fresquita (o fría para algunos) y un vientecillo la mar de agradable (a veces más fuerte) y que propicia que sea también destino preferido por los surfistas. En concreto, Tarifa se sitúa en el extremo más meridional de la Península Ibérica y que hace de frontera entre el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo. Se trata de un pueblo de unos 18.000 habitantes, cuya población, lógicamente, se multiplica en verano. Su caso antiguo es ideal para pasear, visitar sus apreciables monumentos (la muralla, el Castillo de Guzmán el Bueno, la iglesia de Santiago o el Castillo de Santa Catalina), comer algo en sus variados restaurantes y tabernas (sobre todo pescado de la zona, por supuesto) y tomar unas copas en sus animadas callecitas, donde destacan sitios como La Tetería (magnífica terraza de verano) y el Soul Café (estupenda selección musical).
Sobre playas, la de Los Lances es la más cercana al pueblo y es muy amplia, como todas las de por aquí, por lo que no hay problemas de aglomeraciones. Siguiendo la carretera de la costa, hacia el noroeste, la playa de Valdevaqueros es la elegida por los amantes del kitesurf, así que, desde la distancia ya se pueden apreciar decenas y decenas de cometas que arrastran a los surfistas de un lado para otro de la playa. Aunque hay espacio para los bañistas, si bien sería deseable una limitación más clara de por dónde debe andar cada uno para que no ocurran accidentes. Tomando la salida de Punta Paloma se llega por encima de la suna de la playa, donde se tienen unas vistas fantástivas. Y, siguiendo por esa carretera, más adelante nos encontramos con el restaurante El Mirlo, situado en una localización excepcional en Punta Paloma y que ofrece una comida local muy buena desde sus distintas terrazas y balcones. Eso sí, conviene ir pronto o reservar. Si volvemos a la carretera de costa y seguimos subiendo, se llega a la playa de Bolonia, también muy amplia y dotada de duna, pero, en este caso, su precario acceso hace que se formen colas kilométricas, así que hay que madrugar. Todas estas playas, pertenecientes al término de Tarifa, tienen además el aliciente de estar enclavadas en el denominado Parque Natural del Estrecho, por lo que debemos apreciar (y respetar) la belleza que la naturaleza nos ofrece por estas tierras. Más al noroeste, la playa de El Palmar, ya en el término de Vejer de la Frontera, es considerada una de las mejores en España para practicar el surf, Claro que en otoño-invierno, cuando el oleaje permite disfrutar mejor de esta actividad. El verano, en cambio, es el momento ideal para aprender. Y, por cierto, se pueden dar clases en el Nexo Surf House, un establecimiento que es fábrica de tablas, escuela de aprendizaje de surf, alojamiento y restaurante. Todo en uno.
Ya que estamos en la zona es aconsejable dar el salto a África, pues nos separan apenas 15 kilómetros por el paso más corto del Estrecho. Inter Shipping y FRS son las compañías de ferry que hacen las rutas en 35 minutos desde Tarifa hasta Tánger, ciudad de 1 millón de habitantes que en décadas pasadas atrajo la atención de artistas de la talla de Paul Bowles, William Burroughs, Jack Kerouac, Tennessee Williams, Francis Bacon, o Mick Jagger (The Rolling Stones). El viaje individual de ida y vuelta cuesta alrededor de 65 euros y es necesario el pasaporte. No obstante, sólo con el DNI, se puede hacer una excursión cerrada que sale incluso más barata, 50 euros. Eso sí, cuidado al llegar al puerto de Tánger, porque os encontraréis con guías turísticos que os dirán ser "oficiales" pero no lo son y os cobrarán un extra al final (seis u ocho euros por persona debería bastar, aunque os pedirán más, ya sabéis, el ancestral regateo). Pero podéis aceptarlo porque os podrán enseñar más cosas de lo que el recorrido oficial señala. La elección es vuestra. El caso es que, para una primera visita, es muy importante tener a alguien que os guíe por esa maraña de calles que es la medina, el zoco, la casbah, etc. A pesar de que el recorrido es de unas pocas horas, queda asegurado el impacto cultural de un país tan distinto (y, a la vez, tan cercano) como es Marruecos. Y, por supuesto, id preparados para regatear en los comercios (la mitad de lo que os pidan es un buen acuerdo) o sed fuertes para decir no cuando no os interese algo.
Sobre playas, la de Los Lances es la más cercana al pueblo y es muy amplia, como todas las de por aquí, por lo que no hay problemas de aglomeraciones. Siguiendo la carretera de la costa, hacia el noroeste, la playa de Valdevaqueros es la elegida por los amantes del kitesurf, así que, desde la distancia ya se pueden apreciar decenas y decenas de cometas que arrastran a los surfistas de un lado para otro de la playa. Aunque hay espacio para los bañistas, si bien sería deseable una limitación más clara de por dónde debe andar cada uno para que no ocurran accidentes. Tomando la salida de Punta Paloma se llega por encima de la suna de la playa, donde se tienen unas vistas fantástivas. Y, siguiendo por esa carretera, más adelante nos encontramos con el restaurante El Mirlo, situado en una localización excepcional en Punta Paloma y que ofrece una comida local muy buena desde sus distintas terrazas y balcones. Eso sí, conviene ir pronto o reservar. Si volvemos a la carretera de costa y seguimos subiendo, se llega a la playa de Bolonia, también muy amplia y dotada de duna, pero, en este caso, su precario acceso hace que se formen colas kilométricas, así que hay que madrugar. Todas estas playas, pertenecientes al término de Tarifa, tienen además el aliciente de estar enclavadas en el denominado Parque Natural del Estrecho, por lo que debemos apreciar (y respetar) la belleza que la naturaleza nos ofrece por estas tierras. Más al noroeste, la playa de El Palmar, ya en el término de Vejer de la Frontera, es considerada una de las mejores en España para practicar el surf, Claro que en otoño-invierno, cuando el oleaje permite disfrutar mejor de esta actividad. El verano, en cambio, es el momento ideal para aprender. Y, por cierto, se pueden dar clases en el Nexo Surf House, un establecimiento que es fábrica de tablas, escuela de aprendizaje de surf, alojamiento y restaurante. Todo en uno.
Ya que estamos en la zona es aconsejable dar el salto a África, pues nos separan apenas 15 kilómetros por el paso más corto del Estrecho. Inter Shipping y FRS son las compañías de ferry que hacen las rutas en 35 minutos desde Tarifa hasta Tánger, ciudad de 1 millón de habitantes que en décadas pasadas atrajo la atención de artistas de la talla de Paul Bowles, William Burroughs, Jack Kerouac, Tennessee Williams, Francis Bacon, o Mick Jagger (The Rolling Stones). El viaje individual de ida y vuelta cuesta alrededor de 65 euros y es necesario el pasaporte. No obstante, sólo con el DNI, se puede hacer una excursión cerrada que sale incluso más barata, 50 euros. Eso sí, cuidado al llegar al puerto de Tánger, porque os encontraréis con guías turísticos que os dirán ser "oficiales" pero no lo son y os cobrarán un extra al final (seis u ocho euros por persona debería bastar, aunque os pedirán más, ya sabéis, el ancestral regateo). Pero podéis aceptarlo porque os podrán enseñar más cosas de lo que el recorrido oficial señala. La elección es vuestra. El caso es que, para una primera visita, es muy importante tener a alguien que os guíe por esa maraña de calles que es la medina, el zoco, la casbah, etc. A pesar de que el recorrido es de unas pocas horas, queda asegurado el impacto cultural de un país tan distinto (y, a la vez, tan cercano) como es Marruecos. Y, por supuesto, id preparados para regatear en los comercios (la mitad de lo que os pidan es un buen acuerdo) o sed fuertes para decir no cuando no os interese algo.
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