Mostrando entradas con la etiqueta Almagro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Almagro. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de julio de 2023

TEATRO / 46º Festival de Teatro Clásico de Almagro

"La Celestina" es una de las obras cumbres de la literatura universal. Escrita por Fernando de Rojas en el año 1500, aparentemente se presentaba para mostrar y criticar el amor alocado de los jóvenes pero, lejos de eso, en realidad es una perfecta exaltación del goce en esta breve vida y una tremenda burla a la hipocresía. Y llega al Festival de Teatro Clásico de Almagro con una estupenda puesta en escena bajo adaptación de Eduardo Galán, dirección de Antonio Castro Guijosa y protagonizada por una gran Anabel Alonso como la propia Celestina y una resuelta Claudia Taboada como Melibea, principalmente.

También el marco incomparable de Almagro nos ofreció "La discreta enamorada", una comedia del magnífico Lope de Vega escrita en 1604. Se trata de un juguetón entretenimiento con una puesta en escena divertida y un argumento de amoríos, enredos y malentendidos. Llevada a las tablas por la Compañía Nacional de Teatro Clásico, con dirección (y también actuación) de Lluís Homar. Bastante disfrutable.

miércoles, 20 de julio de 2022

TEATRO / 45º Festival de Teatro Clásico de Almagro

Por primera vez tras la pandemia volvía al Festival de Teatro Clásico de Almagro (Ciudad Real). En su 45ª edición pude ver "Lo fingido verdadero", de Lope de Vega", representada por la Compañía Nacional de Teatro Clásico, bajo la dirección de Lluís Homar. Se trata de una propuesta arriesgada por cuanto la obra es un tanto extraña, ya que se divide en tres actos muy diferentes entre sí: empezando por el drama histórico, continuando con la comedia y concluyendo en el auto sacramental. Y, ciertamente, estas tres partes no acaban de estar muy bien cohesionadas entre sí.

Por su parte, "#Eufrasia, una actriz de comedias", creada por Borja Centeno y con dirección de Rosa Fernández Cruz, es una apuesta ágil, divertida y clarividente por remarcar el (escondido y olvidado) papel de la mujer en la historia de nuestro teatro. Rescata, así, la vida de Catalina Hernández, una actriz sevillana que vivió por y para el teatro en el Siglo de Oro. Logró triunfar sobre las tablas de los más grandes corrales de comedias y alcanzó la fama con su propia compañía. Fue alabada, envidiada, deseada, odiada, acusada de asesinato y juzgada por la Inquisición. Una estupenda oportunidad, muy bien aprovechada, para recuperar su memoria.

lunes, 22 de julio de 2019

TEATRO / 42º Festival de Teatro Clásico de Almagro

Siempre es agradable volver a Almagro, no solo por la bella población de rico patrimonio que es, sino por su internacionalmente conocido Festival de Teatro Clásico, especializado en los siglos XVI y XVII, principalmente español pero también de otros países. Este año hicimos doblete de Calderón de la Barca, así aprovechamos para conocer mejor su obra. Por un lado, la comedia "Con quien vengo, vengo", y, por otro, la tragedia "La hija del aire".

"Con quien vengo, vengo" (en la imagen), de Amara Producciones y dirigida por Gabriel Garbisu, propone un juego de malentendidos, confusiones e intercambios con amores secretos como protagonistas. Estupendo retrato irónico de costumbres, a ratos descabelladado, con soterrada crítica a ciertos usos estrictos y honores exagerados. Una puesta en escena ágil y con logrados momentos de humor e interpretaciones al punto hacen de esta obra un muy buen disfrute.

Por su parte, "La hija del aire", de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, con la dirección de Mario Gas y sobre una versión de Benjamín Prado, muestra sus tintes de tragedia irremediable ya desde el principio, con la aparición de una protagonista maldita y encerrada. Una primera parte intensa, muy atractiva en su puesta en escena general, parece apuntar a un desenlace violento y, si bien, en parte es así, cumpliéndose de esta manera el destino, se modera en su segunda parte de forma tan interesante como anticatártica.

martes, 6 de abril de 2010

VIAJES: De las Tablas de Daimiel al Parque de Cazorla

Muchos lo daban por perdido, pero el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, en la provincia de Ciudad Real, ha resucitado gracias a las lluvias de este invierno y ha asegurado su continuidad merced a la entrada en funcionamiento del trasvase desde la cuenca alta del Tajo al Cigüela, el río del que se nutre este humedal, un pequeño gran milagro de 1.700 hectáreas (inundadas al 100%) de agua en plena llanura manchega. La lástima es que las aves que visitaban el entorno masivamente hace unas décadas ya han perdido la costumbre con tantos años de sequía por la sobreexplotación humana de los acuíferos. Pero ya volverán, ahora tiene motivos. Actualmente se pueden contemplar sobre todo patos, somormujos y fochas, pero pronto regresará el tráfico habitual de garzas, carriceros, ánades, etc. Los recorridos por el parque a pìe están claramente señalizados y el más común es el que pasa por la Isla del Pan, incluyendo el aviario de la Laguna de Aclimatación, donde podemos contemplar una muestra bien representativa de las aves del parque.

La cercana Daimiel es una bonita localidad que cuenta con algunos monumentos interesantes, como las iglesias de Santa María La Mayor y San Pedro Apóstol. Además, cuenta con un centro coqueto y bien conservado, con la Plaza de España (y su olivo milenario) como corazón de esta villa de 18.500 habitantes. Hacia el sur, se extiende la camarca del Campo de Calatrava, que tiene en Almagro su particular capital. Esta población, bien conocida por su festival de teatro clásico (celebrado en julio), está plagada de casas señoriales e iglesias, muestra de su importante pasado. En el siglo XVI de la mano de los banqueros alemanes Fugger, que se asentaron en la zona, y en el siglo XVIII, cuando Almagro apoyó la llegada como rey del borbón Felipe V. Sin duda, la Plaza Mayor y su Corral de Comedias es el punto más emblemático de la villa. Merece la pena tomarse aquí unas buenas raciones de platos tradicionales manchegos, como asadillo, pisto, migas, duelos y quebrantos...

Siguiendo el camino hacia el sur, ya en la provincia de Jaén, nos encontramos con las ciudades patrimonio de la humanidad Úbeda y Baeza. La primera, de mayor tamaño con sus 36.000 habitantes, cuenta con 48 monumentos notables básicamente renacentistas, como la céntrica Plaza Vázquez de Molina. Por su parte, Baeza, con poco más de 16.000 habitantes, tiene un paseo bien disfrutable alrededor de la Catedral de la Natividad de Nuestra Señora, hacia la Plaza del Pópulo (o de los Leones), pasando por el Palacio de Jabalquinto, el Arco de Jaén y la antigua Universidad, donde impartió clases de francés durante siete años el poeta Antonio Machado (1912-1919). Por cierto, no le gustó nada su estancia, como él mismo dejó escrito.

La culminación de este viaje llegó en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Un auténtico vergel de 214.300 hectáreas, con alturas como el Cerro las Empanadas (2.127 metros) o el Cabañas (2.027 m.) y donde nacen los ríos Segura y Guadiana. Hay muchas rutas para caminar, las más importantes y asequibles de las cuales son la de la Cerrada del Utrero y la remonatada del río Borosa. Ambas con espléndidas vistas. En cuanto a fauna, destacan las poblaciones de ciervos, cabras, jabalíes, muflones y gamos, además de buitre leonado, águila real y quebrantahuesos. Muchos de ellos pueden contemplarse fácilmente en el magnífico Parque Cinegético habilitado a tal efecto.

domingo, 19 de julio de 2009

TEATRO / 32º Festival de Almagro: "Tito Andrónico" y "La Estrella de Sevilla"

He tenido la oportunidad de ver en el incomparable marco del Festival de Teatro de Almagro (32 años ya revisando las más insignes obras de los siglos XVI y XVII) "Tito Andrónico", la más gore tragedia de Shakespeare adaptada por la compañía Animalario. Con Alberto San Juan encabezando el cartel (como el general Tito Andrónico), pero con las no menos importantes actuaciones de Javier Gutiérrez (emperador Saturnino) o Nathalie Poza (Reina Tamora), la obra disecciona los más ruines y canallas comportamientos humanos, entre los que se incluyen el asesinato, la violación e incluso el canibalismo. Y todo por el eterno afán de poder, dominio y humillación sobre los demás, que genera respuestas de venganza en un contexto de violencia creciente hsata alcanzar un verdadero éxtasis final de horror. Nada nuevo, por otro lado, conociendo la conducta humana a lo largo de los siglos.

Desde luego, "Tito Andrónico" es al mismo tiempo aleccionadora y escalofriante. La adapatación de Animalario tiene su mayor acierto en la magnífica puesta en escena, alrededor de un escenario que de vez en cuando gira para remarcar los momentos de mayor tragedia. La actuación de Alberto San Juan no se podrá decir que es muy ortodoxa, pero sí realmente convincente, incluyendo una escena de desnudo integral claramente necesaria para resaltar que su personaje ha tocado fondo. Por su parte, Javier Gutiérrez, Enric Benavent y Fernando Cayo, respectivamente, el emperador, el hermano de Tito y el moro, dan la nota de mayor calidad interpretativa, mientras que Nathalie Poza ofrece una reina de los godos ciertamente atractiva.

Por su parte, "La Estrella de Sevilla", atribuida a Lope de Vega, habla del uso del poder en beneficio propio (¿suena actual, eh?). En concreto, el rey Sancho (Daniel Albaladejo) utiliza su posición de dominio para acceder a los favores de la joven sevillana Estrella (Muriel Sánchez), a pesar de encontrarse ya comprometida, a través del halago de su hermano (Arturo Querejeta). Incluso, no dudará en recurrir al asesinato (¿crimen de Estado?). La adaptación, dirigida por Eduardo Vasco, actualiza el interesante mensaje original, ofreciendo una puesta en escena moderna y un repertorio de actores más que eficaz.

domingo, 13 de julio de 2008

TEATRO / "El mercader de Venecia" en el 31º Festival de Almagro


Juan Gea y Fernando Conde, en "El mercader de Venecia"

Siempre es un placer visitar Almagro (Ciudad Real) y su festival de teatro, que este año cumple el 31º aniversario. En esta época, no sólo es un sitio ideal para pasear por sus calles llenas de edificios históricos y degustar la típica gastronomía manchega (pisto, asadillo, migas, duelos y quebrantos, cordero, las conocidas berenjenas de Almagro...), sino también para asistir a estupendas obras de teatro del Siglo de Oro español y europeo. Shakespeare, Lope de Vega, Cervantes, Molière y Calderón de la Barca conviven en feliz armonía en las diferentes representaciones que cada noche (a las 22,45 horas) cobran vida en marcos tan incomparables como el Corral de Comedias, el patio de Fúcares, la iglesia de las Bernardas, etc.

El viernes asistí a la representación de "El mercader de Venecia", de William Shakespeare, en la antigua universidad renacentista, a cargo de la compañía de Fernando Conde (el barbudo de Martes y Trece), dirigida por Dennis Rafter e interpretada por el propio Fernando Conde (magistral encarnando al judío Shylock), Juan Gea, Luis Rallo, Jorge Lucas y Natalia Millán, entre otros. Gran representación de una obra que, no siendo mi preferida de Shakespeare, tiene muchas e interesantes lecturas: historias de amor y de odio, como la comedia y el drama, se entremezclan con eficacia. Todavía tenéis hasta el 20 de julio para asistir al festival... Y cualquier momento siempre será bueno para acercaros a Almagro.