lunes, 19 de septiembre de 2022

CINE / 70º Festival de San Sebastián (1)

"El suplente" [***½], de Diego Lerman (Sección Oficial)

Su hábil narrativa permite combinar el drama social, el educativo y el personal encarnados en un profesor suplente que llega a una escuela de barrio pobre como sustituto y se encuentra con varios retos que superar en los citados niveles. Todo ello contado con convicción y naturalidad, así como con un enfoque finalmente optimista, que dan al conjunto una verosimilitud que, aunque navega por cierto fatalismo, acaba abriendo una ventana a un futuro esperanzador.

"Modelo 77" [***], de Alberto Rodríguez (Sección Oficial)
Sólido thriller carcelario donde destacan claramente su gran empaque técnico y fílmico, así como las sobresalientes interpretaciones de prácticamente todo el reparto, sobre todo de Javier Gutiérrez y Fernando Tejero. Llamativo su argumento: recién muerto Franco, se consigue la amnistía para los presos políticos pero no para los comunes. A partir de ahí, empieza su lucha por demostrar que también muchos delitos hasta entonces considerados como tales no deberían serlo en una democracia.
 
"Girasoles silvestres" [***], de Jaime Rosales (Sección Oficial)
Una joven madre soltera con dos hijos y su búsqueda de una pareja mínimamente estable se convierte en una odisea, no solo por el fiasco que resultan ser los hombres que encuentra, sino por las malas decisiones que ella acaba tomando. Un drama con momentos duros y tono amable que acaba convenciendo dentro de sus limitaciones narrativas.

"Broker" [**½], de Hirokazu Koreeda (Perlak)
El japonés Hirokazu Koreeda, siempre a vueltas con lo relacionado con la familia (incluso en situaciones fuertemente desestructuradas), incide esta vez en el tráfico de bebés. Aunque, claro, con su sempiterno tono bienintencionado, sigue las andanzas de unos delincuentes de tres al cuarto que, por supuesto, acaban cayendo bien. El problema es que no trasciende demasiado.

"Don't Worry Darling" [**½], de Olivia Wilde (Perlak)
Vale que el planteamiento es interesante: una distopía en la que los hombres están todo el día fuera y las mujeres en casa ocupándose de las tareas domésticas y dispuestas a satisfacer al marido. No nos es tan desconocida, ¿verdad? Sin embargo, su desarrollo irregular y con escenas y situaciones poco creíbles dan al traste con buena parte de sus propósitos.

domingo, 11 de septiembre de 2022

MÚSICA / Texas, la intemporalidad

Tras el obligado retraso de la pandemia por fin llegó a La Riviera de Madrid la esperada celebración del 30º aniversario de "Southside" (1989), el primer y emblemático álbum de Texas, donde la banda escocesa realizaba un excelente ejercicio de atmósferas de rock fronterizo con influencia de slide guitar. Y, efectivamente, ahí sonaron "I Don't Want A Lover" (en doble versión acústica acelerada y eléctrica al tempo), "Tell Me Why", "Everyday Now", "Prayer For You", "Thrill Has Gone" o "Fight The Feeling", todas míticas y reconocibles canciones.

Pero no solo de "Southside" vive Texas, que hace tiempo decidió diversificar su cancionero con músicas más bailables, aunque siempre con un importante poso de soul y donde la voz de Sharleen Spiteri se mantiene (más o menos) tan poderosa como siempre. Así, la segunda parte del concierto giró en torno a los últimos discos, obviando tanto el habitual e injustamente ninguneado "Mothers Heaven" (1991) como el sorprendentemente ausente y magnífico "Ricks Road" (1993). ¿Quizá ya estén preparando su 30 aniversario?


Setlist de Texas en La Riviera (9-9-2022).



martes, 16 de agosto de 2022

VIAJES / Noruega, el paraíso

Hay pocos países que puedan calificarse globalmente como una especie de paraíso en la Tierra, un lugar donde, en términos generales, el nivel de vida sea de calidad superior. Y uno de ellos es Noruega. Según el índice de progreso social de Social Progress Imperative, que hace un promedio de las puntuaciones de necesidades humanas básicas, bienestar y oportunidades, es el número uno del mundo. Y es que, siendo el tercero más rico del planeta en PIB per cápita (gracias especialmente al petróleo, que supone una cuarta parte de su riqueza), su modelo de Estado de Bienestar y su ideal igualitario marcan la diferencia. En Noruega TODOS viven estupendamente y eso se nota en los servicios públicos (un amplio papel del Estado en la vida económica y social) y en los salarios. Cierto que los precios son también altos pero, y lo digo porque puedo comparar con respecto a mi visita de 1995 (cuando aquí todavía teníamos pesetas), ya no lo son tanto en relación con la Zona Euro y, concretamente, con España. Pero, además del alto nivel de bienestar, Noruega se enclava en espacios naturales que son una maravilla, con bosques, montañas, glaciares, valles, fiordos, lagos y cascadas, que, para mí, le convierten en el país más bello, junto con Suiza, al menos en Europa.

El viaje ha sido organizado, pues creo que, para un primer acercamiento profundo, es la mejor manera de moverse por la mayor cantidad de sitios posible con comodidad, combinando despreocupadamente bus, tren y ferris. Hay que tener en cuenta que hay bastantes peajes en las carreteras y algunas de ellas son de conducción bien atenta, dada la abrupta orografía del país. Se trata del viaje Noruega: Ruta Atlántica, Trolls y Fiordos, con ocho días y siete noches de duración, hoteles incluidos, así como desayunos y tres cenas. El primer día fue la llegada a Oslo, la capital, una ciudad bien ordenada y agradable de pasear, hecha más para las bicis y los pies que para el coche, y con un plan avanzado (aunque aún en desarrollo) para mejorar la zona portuaria, convirtiéndola en un espacio para el ocio, la cultura y el disfrute. Efectivamente, aquí podemos encontrar miniplayas y áreas de solárium (que la gente abarrota en cuanto sale un rayo de sol), múltiples cabinas de sauna (que en verano se utilizan para combinar el calor del vapor con un chapuzón en las frías aguas del Mar del Norte), amén de tiendas y restaurantes que convierten la zona en muy frecuentada con el buen tiempo. También se han construido la Ópera de Oslo y, más recientemente, el Museo Munch, dedicado al autor de "El grito", y una biblioteca pública hecha de forma tan agradable que los oslenses la han convertido en un sitio más para pasar el día rodeado de libros, consultando información, tomando una bebida en la terraza o comiendo en su restaurante, mientras las familias pueden dejar a los más pequeños en las áreas infantiles habilitadas. También cerca se encuentra el Ayuntamiento, cuyo principal atractivo es visitar la gran sala donde todos los años se entrega el Premio Nobel de la Paz.

Por lo demás, si bien es cierto que la ciudad carece de monumentos y edificios especialmente impactantes, sí contiene algunos rincones realmente bonitos. Sobre todo, el paseo desde la estación de tren hasta el Palacio Real, que incluye la luterana Catedral del Salvador y calles peatonales llenas de vida y comercios, pasando por los parques Studenterlunden (Parque de los Estudiantes) y Slottsparken (Parque del Castillo). Más a las afueras encontramos el Ekebergparken (Parque Ekenberg), un parque de esculturas y con vista panorámica de la ciudad, así como el famoso Parque de Vigeland, situado dentro del más amplio Frognerparken y creado por el escultor noruego Gustav Vigeland entre 1907 y 1942, como exposición al aire libre de sus esculturas, de una muy interesante temática familiar y existencial. También es destacable la fortaleza de Akershus, fundada en la Edad Media como un castillo real que emerge junto al fiordo.

En el camino Oslo-Geilo comenzamos el descubrimiento de la bella naturaleza noruega por el valle de Hallingdal y el lago Tyrifjorden (donde está la isla de Utoya, de triste recuerdo). El pueblo de Geilo es conocido como estación de esquí, aunque también ofrece actividades veraniegas. Su bonita ubicación ya nos anuncia lo que está por venir. Siguiendo nuestra travesía del país, de este a oeste, el tramo Geilo-Bergen nos lleva por el fiordo de Hardanger. Muchas son las cascadas que se empiezan a ver (y que veremos, un sinnúmero, muchas preciosas); en este caso, nos detenemos en la cascada de Voringfoss, que se puede admirar también desde detrás y debajo del chorro enorme de agua. Dada la cantidad de fiordos que atraviesan las tierras noruegas, no siempre es factible únicamente la carretera y a veces hay que combinarla con el cruce del autobús en ferri, cosa que hicimos por primera vez este día, en un agradable paseo de apenas 20 minutos. La llegada a Bergen nos descubre una ciudad portuaria que ha sabido mantener todo su encanto, sobre todo en la zona alrededor del puerto. Sus conocidas casas de colores hechas de maderas del barrio de Bryggen son una muestra del pasado de la población en la Liga Hanseática de comerciantes alemanes. También es famoso su mercado del pescado, hoy orientado muy claramente al turisteo y lleno de trabajadores inmigrantes (fácil será que os encontréis en este viaje con españoles ejerciendo en comercios y restaurantes). En Bergen, aparte de la visita guiada, que nos puso al tanto de la historia local, realizamos la muy recomendable subida al funicular que te sube al monte Floyen, a 320 metros sobre la ciudad, con magníficas vistas de las siete colinas que la rodean. Luego, si se quiere, se puede bajar paseando en una bonita caminata de tres cuartos de hora. Además de ser una de las más bellas ciudades de Noruega, Bergen se ha posicionado en los últimos años como destino de los turistas que acceden a los fiordos más famosos del país. Estos son los protagonistas desde ahora.

En el trayecto Bergen-Voss-Fiordo de los Sueños-Forde llegamos hasta el hermoso valle de Voss y tomamos el archifamoso tren de Flam, que, desde Myrdal a Flam, avanza entre paisajes espectaculares en su lenta ascensión, también dentro de algunos túneles, y con parada intermedia incluida en una gran cascada para hacer un pequeño paripé turístico (baile de una valkiria). Una pasada el trayecto, en cualquier caso. Aunque llegamos a Flam, pueblo maravillosamente situado a los pies del Fiordo de los Sueños y rodeado de grandes montañas, el crucero que haremos empezará en Gudvangen (pueblo de similar ubicación bella). El paseo en barco dura dos horas para volver a Flam y tuvimos suerte porque hizo buen tiempo (un riesgo siempre en Noruega, aunque sea verano), así no pasamos mucho frío yendo en la proa casi todo el rato para no dejar de admirar los paisajes que nos rodean: montañas, cascadas... Y, antes de Forde, tuvimos ocasión de estar al pie del glaciar Boyabreen.

Al día siguiente nos espera un crucero aún mejor, el del Fiordo de Geiranger. Es la ruta Forde-Geirangerfjord-Carretera del Águila-Ruta de los Trolls-Molde. Llegamos a Geiranger para embarcarnos en un viaje en barco más corto, de una hora, pero más intenso, más bonito aún. En el Geirangerfjord la naturaleza se revela en todo su poder: paredes montañosas que caen abruptamente en el brazo del fiordo, numerosas cascadas (las más famosas son el Velo de la Novia y las Siete Hermanas), picos nevados, granjas aferradas a las laderas de las montañas... Impresionante. Desde Geiranger retomamos el viaje en bus subiendo por la serpenteante Carretera del Águila hasta el mirador de Ornesvingen. Y luego la aún mas espectacular Ruta de los Trolls de curvas bien cerradas hasta alcanzar un mirador de auténtico vértigo. En Molde nos "arriesgamos" a una cena por nuestra cuenta en un restaurante de la cadena Egon, caracterizada por sus precios un poco más "ajustados". Bueno, 225 coronas (menos de 23 €) por un plato de arroz con pollo estilo asiático y 135 coronas (menos de 14 €) por una pinta de cerveza no estuvo nada mal visto lo visto...

El tramo Molde-Ruta del Atlántico-Otta/Oppdal se fastidió un poco por la lluvia y las nubes. A ver, es algo que suele ocurrir, sobre todo en la costa oeste noruega, bastante suerte tuvimos el resto de días... Y eso que en estas fechas hay aviso de ola de calor en el sureste de Noruega, con temperaturas de cerca de 30 grados, cuando en el oeste alcanzamos entre 13-15 de máxima. El caso es que poco pudimos ver de típicos pueblos costeros y demasiado tiempo en Kristiansund, que tampoco tiene mucho. Aunque conseguimos ir por la conocida Carretera del Atlántico, que se eleva de islote en islote frente al oceáno. En el último día del circuito, Oppdal-Lillehammer-Oslo, fuimos regresando por el interior de noroeste a sureste. Vimos la iglesia medieval de madera de Ringebu, una de las 28 que quedan de este tipo. Y pasamos por Lillehammer, localidad famosa porque acogió las Olimpiadas de Invierno de 1994. El centro (pequeño) es muy bonito y paseable. E impresionan sus dos rampas de saltos de esquí, que para el verano disponen de hierba artificial. Había gente entrenando y pudimos contemplar unos cuantos saltos de aúpa. A nuestro regreso a Oslo nos encontramos un tiempazo de 28 grados y pudimos terminar de recorrer la ciudad visitando el barrio hipster de Grünerlokka, lleno de terracitas, restaurantes y tiendas guays, y con unos estupendos parques llenos de gente tomando el sol, además del río Akerselva, que a su paso forma, cómo no, una preciosa cascada.




miércoles, 20 de julio de 2022

TEATRO / 45º Festival de Teatro Clásico de Almagro

Por primera vez tras la pandemia volvía al Festival de Teatro Clásico de Almagro (Ciudad Real). En su 45ª edición pude ver "Lo fingido verdadero", de Lope de Vega", representada por la Compañía Nacional de Teatro Clásico, bajo la dirección de Lluís Homar. Se trata de una propuesta arriesgada por cuanto la obra es un tanto extraña, ya que se divide en tres actos muy diferentes entre sí: empezando por el drama histórico, continuando con la comedia y concluyendo en el auto sacramental. Y, ciertamente, estas tres partes no acaban de estar muy bien cohesionadas entre sí.

Por su parte, "#Eufrasia, una actriz de comedias", creada por Borja Centeno y con dirección de Rosa Fernández Cruz, es una apuesta ágil, divertida y clarividente por remarcar el (escondido y olvidado) papel de la mujer en la historia de nuestro teatro. Rescata, así, la vida de Catalina Hernández, una actriz sevillana que vivió por y para el teatro en el Siglo de Oro. Logró triunfar sobre las tablas de los más grandes corrales de comedias y alcanzó la fama con su propia compañía. Fue alabada, envidiada, deseada, odiada, acusada de asesinato y juzgada por la Inquisición. Una estupenda oportunidad, muy bien aprovechada, para recuperar su memoria.

lunes, 4 de julio de 2022

MÚSICA / Crowded House, la mejor banda de pop

Qué poco se prodigan por aquí Crowded House. Sí, sé que tienen que venir desde las antípodas (por no hablar del parón de la pandemia, que ha retrasado dos años su actuación prevista en las Noches del Botánico), pero es que se echa tanto en falta una banda enorme como ellos, finos estilistas del pop en su más amplio sentido de la palabra... Neil Finn ahora se hace acompañar (aparte de por su fiel bajista Nick Seymour) por dos de sus hijos, uno a la guitarra y otro a la batería, también co-compositores del nuevo y notable álbum del grupo, "Dreamers Are Waiting" (2021). Del flamante disco se marcaron media docena de temas, lo cual confirma la solidez de este trabajo, que encaja y, a la vez, renueva a la perfección su ya de por sí amplio y mítico repertorio. Sí, tocaron esos temas que todos conocemos (incluso a los que no les suena el nombre de la banda), pero es que detrás hay unos compositores e intérpretes magníficos que sacan jugo de la melodía que bañó ayer Madrid para construir o bien emotivos himnos, o bien trallazos más rockeros, y siempre temas que, de una manera más directa o más enrevesada, buscan la armonía, la belleza... Y vaya si la encuentran.

viernes, 10 de junio de 2022

MÚSICA / Beck, la magia continúa

Beck, el músico que revolucionó los 90 (y los 2000) con su característica y endiablada mezcla de estilos tan diferentes como el folk, funk, soul, rock alternativo, hip-hop, electrónica, country y psicodelia, demostró en su concierto del 8 de junio en La Riviera que mantiene intacto todo su genio, su capacidad de creación y sorpresa. Su directo apabulla por la cantidad de distintos tonos que maneja y su, por momentos, habilidad de enlazar canciones y mantener la intensidad bien alta. Además, ofreció un amplio repertorio de 33 temas que abarcó prácticamente toda su discografía, incluyendo no solo sus míticos álbumes ("Mellow Gold" -1994-, "Odelay" -1996-, "Midnite Vultures" -1999-), sino también obras recientes a considerar ("Colors" -2017-, "Hyperspce" -2019-). Alive and kicking, vaya que sí.

domingo, 22 de mayo de 2022

MÚSICA / Tomavistas 2022: Suede, Rolling Blackouts Coastal Fever, Confeti de Odio, Rigoberta Bandini...

Finalmente, y tras el aplazamiento del año pasado por la pandemia, se pudo celebrar la edición del Tomavistas, uno de los festivales de referencia situados en Madrid y que este año ha cambiado su habitual escenario del Parque Tierno Galván por el de mayor tamaño junto al Ifema. Menos bonito pero tampoco demasiado grande como para dejar de ser esa celebración de ponderada asistencia y cartel atractivo.

El primer día tenía un carácter más joven, abiertamente renovador para dar paso a las nuevas generaciones de público melómano, apostando por figuras que despuntan aunando sonidos clásicos de pop y rock con nuevas tendencias como el trap. Destacaron Confeti de Odio y su pop directo y dramático en formato power trío, que para mí fueron la gran (y agradable) sorpresa de la jornada. Liderados por Lucas Vidaur, este veinteañero ha revolucionado el indie madrileño con su reciente álbum "Tragedia Española", que ha sido definido como "un disco tan cruel como divertido". La banda femenina Cariño también conectó con la audiencia con una adictiva mezcla de pop guitarrero de estribillos tarareables con toques trap. Aunque la cabeza de cartel era por méritos propios Rigoberta Bandini, la compositora indie barcelonesa que está on fire, y no solamente por su archiconocida (y fallida apuesta para Eurovisión) "Ay, mamá", sino por múltiples canciones francamente interesantes e interpretadas en directo con una estupenda puesta en escena.

El segundo día fue el más atractivo, por su variedad y calidad. Desde el punk de concienciación política de los malagueños Biznaga, pasando por el gran indie-rock de los australianos Rolling Blackouts Coastal Fever (estos chicos deberían arrasar a nivel mundial, si el rock fuera relevante, que quizá ya no lo es). Los madrileños Carolina Durante y su punk-pop divertido cumplieron como siempre, mientras que el estadounidense Kevin Morby dejó algunas buenas muestras de su cálido folk-rock. Pero el foco de atención estaba puesto en el regreso de Suede. Y los de Brett Anderson volvieron a demostrar por qué han sido referencia del rock durante más de tres décadas. Un Anderson entregado, como siempre, con algunas pequeñas limitaciones de voz suplidas sin problemas con su derroche de energía sobre el escenario. Su cancionero, además, se ha ido enriqueciendo con el tiempo y no se ha quedado en absoluto anclado en los años 90, sino que ha ganado en vocación de intemporalidad. Cerraron la jornada Slowdive y su siempre efectivo shoegaze tan intenso como evocador.

El último día se vio algo enturbiado por el fuerte chaparrón que cayó durante media hora y que interrumpió la actuación de los rockeros Camellos. Lo peor de todo es que el parón llevó a suspender la actuación de los noruegos Kings Of Convenience y su indie-pop-folk, una pena. Los ingleses Shame descargaron su punk gamberro, aunque algo pasado de vueltas. Jarv Is..., la banda del gran Jarvis Cocker (Pulp), sorprendió por su sensibilidad, vocación pop y magnetismo de líder que sigue ejerciendo con autoridad el británico. Cerraron el festival el show de electropop de los australianos Confidence Man y el neo soul-funk de los ingleses Jungle. Diversión para terminar por todo lo alto.

domingo, 15 de mayo de 2022

MÚSICA / Larkin Poe, raíces blues-rock

Larkin Poe, la banda estadounidense capitaneada por las hermanas Rebecca y Megan Lovell, se dedica no solo mantener viva la llama del blues-rock, sino a acrecentarla y trasladarla a las nuevas generaciones con toda la fuerza y la capacidad catártica que este sonido es capaz de transmitir. Porque no faltan algunos homenajes al viejo blues (actualizado con tremenda energía), pero la base principal de su repertorio son sus propias canciones, interpretadas en directo con la excelente voz de Rebecca y la evocadora slide guitar de Megan, junto con la contundencia de su sección rítmica, y con todo, todo el sabor de la gran música negra bluesera pasada por el filtro del rock más poderoso. Su actuación del pasado 12 de mayo en la sala But, de Madrid, dejará perdurable presencia en la memoria y, de paso, ha creado una gran legión de fans de la banda.



domingo, 8 de mayo de 2022

MÚSICA / La despedida de Siniestro Total

Los vigueses Siniestro Total, grupo de referencia del punk-rock español con mítico cancionero pleno de letras tan irónicas y cachondas como legendarias ("Assumpta", "Ay, Dolores", "Opera tu fimosis", "España se droga", "Camino de la cama", "Todo por la napia", "Pueblos del mundo, extinguíos", "Diga qué le debo", "Todos los ahorcados mueren empalmados", "Matar jipis en las Cíes", "Vámonos al Kwai", "Cuánta puta y yo qué viejo", "Ayatollah!", "Miña terra galega", "Bailaré sobre tu tumba", "¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos?"...) se han despedido con un doble concierto los días 6 y 7 de mayo en el Wizink Center, de Madrid. Y lo han hecho por todo lo alto, con un setlist de 41 canciones, desgranado a lo largo de dos horas y media, y con la colaboración de todos los miembros (vivos) de la banda a lo largo de su historia. Lógicamente, allí no estaba Germán Coppini, fallecido en 2013, pero sí sobre todo los principales líderes de la banda, Julián Hernández y Miguel Costas, cuyas voces son el envoltorio reconocible de todos esos temas que han sido parte de la cultura de este país en los últimos 40 años. A diferencia de los problemas técnicos del viernes (por lo que dicen las crónicas), el concierto del sábado sonó bastante bien, lo que ayudó a que el espectáculo se disfrutara aún más. Y es que todos los asistentes (sobre todo cuarentañeros y cincuentañeros) hicimos lo que siempre hemos hecho con Siniestro Total: divertirnos a tope.

viernes, 22 de abril de 2022

CINE / Stanley Kubrick: The Exhibition, en el Círculo de Bellas Artes

Una exposición absolutamente imperdible por completa e inmersiva, sobre todo para los cinéfilos y, especialmente, para los seguidores del grandioso director estadounidense Stanley Kubrick, es "Stanley Kubrick: The Exhibition", que ofrece el Círculo de Bellas Artes hasta el próximo 8 de mayo. Allí encontraréis más de 600 piezas de diversa índole (material audiovisual, fotografías, atrezzo, cámaras, maquetas, objetivos, guiones, ilustraciones, storyboards, cartas, vestuario, claquetas...), que se ordenan de forma temática y cronológica según todas sus películas.

La nuestra es omniabarcante y comienza con los inicios de Kubrick como fotógrafo para seguir con sus primeros pasos tras la cámara en sus documentales, las películas de aprendizaje ("El beso del asesino"), los largometrajes que fueron construyendo su prestigio ("Atraco perfecto", "Lolita", "¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú" y sus grandes obras maestras ("2001: una odisea del espacio", "El resplandor"). Además, hay un alto en aquellas películas que nunca llevó a cabo, como "Napoleón" (incluyendo la carta de Audrey Hepburn rechazando el proyecto al estar -momentáneamente- retirada).

Un aliciente claro para la visita son las decenas de piezas sobre el universo de Stanley Kubrick: desde la silla de director al disfraz de simio de "2001: una odisea del espacio" (1968), pasando por el vestuario o la icónica mesa del Korova Milk Bar en "La naranja mecánica" (1971), la máquina de escribir o los vestidos de las inquietantes gemelas de "El resplandor" (1980), hasta la capa del doctor Bill Harford durante la secuencia de la orgía en "Eyes Wide Shut" (1999), su último filme.