Mostrando entradas con la etiqueta Perdidos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perdidos. Mostrar todas las entradas
jueves, 3 de junio de 2010
TELEVISIÓN / Perdido en el final de "Lost"
¿Seis temporadas para esto? Decenas de misterios, interpretaciones científicas y filosóficas, giros inexplicables en la línea argumental, saltos al pasado, al futuro y al más allá... Todo ello para acabar resolviendo sólo la parte más banal y facilona de la trama: la del limbo donde se reúnen los personajes cuando mueren. ¿Y la isla y sus propiedades, como el electromagnetismo y la luz? ¿Y Jacob y su rival? ¿Y su juego socio-filosófico? ¿Y el humo/falso Locke? ¿Y los viajes en el tiempo? ¿Y los personajes que supuestamente iban a ser importantes, como Walt, o las ignotas intenciones de otros, como Widmore?
Ciertamente, el mérito de "Perdidos" es enorme por convertir muchos de sus capítulos en pequeñas-grandes maravillas técnicas y narrativas, generando un enorme interés a través de una trama nunca vista y tras partir de un inicio aparentemente convencional: un accidente aéreo en una isla perdida en el Pacífico en el que, por cierto, sobreviven demasiadas personas, ¿no? Se le ha podido criticar un alargamiento excesivo de la trama (reconocido por el propio creador, J.J. Abrams) con el fin de rentabilizarla mejor, el comportamiento algo mecánico de los personajes, la abrumadora acumulación de acontecimientos increíbles y enrevesados... Pero lo peor que le suele pasar a una serie es depender demasiado de un final en el que se han depositado demasiadas expectativas. Nunca se cumplen. Y así ha sucedido. Y puede uno sentirse estafado en parte, pero cuando se recuerdan muchas historias y capítulos redondos no hay más remedio que quitarse el sobrero ante "Perdidos", que, ante todo, tiene la mayor cualidad de ser única.
Vídeo: Clarísimo paralelismo entre el inicio y el final de la serie "Perdidos" (de forma palíndroma).
jueves, 6 de marzo de 2008
TELEVISIÓN / "Perdidos" y reencontrados

¡Por fin he vuelto a reencontrarme con la intrigante serie televisiva "Perdidos"! Y todo tras ver el capítulo quinto (titulado "La Constante") de la cuarta temporada, actualmente en emisión en los Estados Unidos (ya sabéis, la magia del eMule). Reconozco que mi seguimiento de la serie había empezado a decaer al ver cómo, año tras año, se alargaba la trama innecesariamente y cada vez aparecían aquí y allá más comportamientos forzados y situaciones un poco "Deus ex Machina". Incluso renegué un día al exclamar: "¡ojalá se desate un huracán y se lleve por delante a toda la gente de esa maldita isla!". Pero, no, hice bien en esperar, en seguir bajando pacientemente los capítulos conforme se iban emitiendo en Estados Unidos. Porque éste es una pequeña obra maestra. ¡Toda una película en sí mismo! Es tan bueno que casi podría ser independiente de la serie y constituir un argumento autónomo. Pero, ¿se resuelven las grandes dudas? ¡Ni de coña! ¡Eso sería demasiado bonito! Todavía quedan dos temporadas por delante para seguir rentabilizando el invento y hacer que sus seguidores continuemos comiéndonos las uñas... Pero, amigos, simplemente tenéis que ver "La Constante".

Suscribirse a:
Entradas (Atom)