jueves, 13 de octubre de 2022

CINE / 55º Festival de Cine Fantástico de Sitges (2)

"Asombrosa Elisa" [****], de Sadrac González-Perellón (Sección Oficial)

Con un enfoque muy inspirado en el cine de Carlos Vermut ("Magical Girl" -2014-, "Mantícora" -2022-), Sadrac González-Perellón construye un relato agrio, duro y muy perturbador sobre una familia desolada por la muerte de la madre en un accidente provocado por un hombre en cuya vida también se han notado los devastadores efectos de la tragedia. La hija de la víctima cree haber desarrollado superpoderes ante el desconcierto de su padre, mientras que el culpable malvive sometido ante las exigencias de su esposa (una impresionante Silvia Abascal) postrada en silla de ruedas también a causa del mismo accidente. Un panorama negrísimo para una historia en la que se indaga con maestría en los límites de la venganza y en el consuelo que ofrece la ficción.

"Fumer fait tousser" [***½], de Quentin Dupieux (Sección Oficial)
El amigo Quentin Dupieux ("Rubber" -2010-, "Bajo arresto" -2018-, "Mandíbulas" -2020-) recupera su mejor cine de comedia absurda que le caracteriza con un filme difícil de explicar sin reírse: una surrealista patrulla de superhéroes se cuenta historias de humor negro mientras están de retiro para recuperar el ambiente de equipo. Se podrá hablar de que el director pretende deconstruir (yo diría destruir) el género de superhéroes (de lo cual, personalmente, me alegro mucho), pero lo fundamental es que, si uno se deja llevar sin prejuicios, pasará un gran rato. Asegurado.

"Speak No Evil" [***], de Christian Tafdrup (Sección Oficial)
La visita de una familia danesa a la casa aislada de una pareja neerlandesa, a la que han conocido recientemente en un viaje de vacaciones, terminará como el rosario de la aurora cuando progresivamente se pongan en evidencia las aviesas intenciones de los anfitriones. Una película interesante no solo por su visión de la maldad gratuita sino, sobre todo, por la tendencia a la sumisión de las víctimas.

"Something In The Dirt[**½], de Justin Benson y Aaron Moorhead (Sección Oficial)
Suceso paranormal en un piso cutre de Los Ángeles descubierto por un fumao y por un improbable matemático, que tratan de sacar provecho del mismo. Mucha charla y disquisiciones peregrinas, que tienen su cierta gracia, y poca solidez en última instancia.

"Tropique" [**], de Édouard Salier (Sección Oficial)
En la carrera por ser seleccionados astronautas para una próxima misión, dos hermanos gemelos compiten, pero un incidente hará que uno de ellos quede contaminado y descalificado. Desde entonces, sus personalidades se intercambiarán. De interés decreciente.

miércoles, 12 de octubre de 2022

CINE / 55º Festival de Cine Fantástico de Sitges (1)

"Resurrection" [***½], de Andrew Semans (Sección Oficial)

Una relación (muy) tóxica regresa después de muchos años a la vida de una mujer aparentemente estable y segura de sí misma para volver a desencadenar los mil demonios. Un papelón espectacular de Rebecca Hall ayuda a elevar más la película a través de todos sus registros interpretativos, acompañada por un Tim Roth sobrio y escalofriante, para una historia que, si bien es llevada al obligado extremo del género de terror, es lo suficientemente creíble para causar verdadero miedo.

"La Montagne" [***], de Thomas Salvador (Noves Visions)
Durante buena parte del filme asistimos a la repentina obsesión que se desata en un hombre que acaba dejando su vida normal (trabajo, familia, amigos) para irse a vivir a la montaña. Y a la alta montaña de los Alpes, donde se encuentra en paz consigo mismo... Hasta que encuentra algo sobrenatural. Será el elemento que acabe llevando la película del naturalismo al género fantástico, aunque, en realidad, todo se puede interpretar como una metáfora del tema principal de la trama.

"Les cinq diables" [***], de Léa Mysius (Sección Oficial)
No carece de interés la historia de la niña capaz de reproducir los olores que le gustan, sobre todo cuando esta habilidad le conduce a abrir puertas oscuras y secretas del pasado. Lo mejor, con todo, la visceral interpretación de Adèle Exarchopoulos.

"Irati[***], de Paul Urkijo (Sección Oficial)
Basándose en mitologías medievales, Paul Urkijo enhebra una entretenida y efectiva película de bella factura que confronta paganismo y cristianismo, y reivindica la perdurabilidad de saberes milenarios a través del lema "todo lo que tiene nombre existe".

"Nightmare" [**½], de Kjersti Helen Rasmussen (Sección Oficial)
Una pareja con la intención de tener un hijo se instala en un piso antiguo y ella empieza a sufrir pesadillas. Lo mejor del filme es la ambientación opresiva que logra por momentos y que lo emparentan de alguna manera con "La semilla del diablo" (Roman Polanski, 1968). Sin embargo, lo irregular y un tanto confuso del relato hace que decaiga su interés.

"Venus[**½], de Jaume Balagueró (Inauguració)
Balagueró recurre a una mezcolanza de subgéneros para construir una película que aspira como mucho a entretenimiento de serie B y poco más. Lástima que el director de "Mientras duermes" (2011) no apueste por algo más sólido.

miércoles, 21 de septiembre de 2022

CINE / 70º Festival de San Sebastián (y 3)

"L'innocent" [****], de Louis Garrel (Perlak)

Brillante comedia a cuenta de la desconfianza del hijo adulto con respecto al nuevo novio de su alocada madre, un presidiario. A la lista de tronchantes escenas de malentendidos (en la línea de la comedia más clásica) se suman las estupendas actuaciones de todo el reparto, que derrocha vis cómica, y un guión que funciona como un reloj transfiriendo progresivamente el peso de la historia de la madre y su novio al hijo y su amiga sin que nada se resienta. Muchas risas aseguradas.


"La maternal" [***½], de Pilar Palomero (Sección Oficial)
Dura historia sobre menores embarazadas e internadas en una casa de acogida tratada con mucha naturalidad y sensibilidad para crear un retrato tan desalentador como esperanzador. Destacan las actuaciones del grupo de protagonistas, especialmente la chica Carla Quílez y su papel de joven de 14 años y mucha personalidad, con evidente falta de cariño maternal en familia desestructurada y ahora con el reto de ser la madre que nunca tuvo.
 
"Un beau matin[***½], de Mia Hansen-Love (Perlak)
Las tramas del padre en la recta final de su vida, atravesando una enfermedad degenerativa sin solución, y su solitaria hija de mediana edad, que ve aparecer a un antiguo amigo como nuevo amor que le haga recuperar el sentido de vivir, se entrecruzan dentro de un evidente argumento existencial. Aunque su desarrollo es un tanto reiterativo y alargado, el resultado deja un magnífico mensaje: aprovechad lo que queda por delante en la vida.

"La consagración de la primavera" [***½], de Fernando Franco (Sección Oficial)
Una joven de 18 años con un cierto trauma que le impide relacionarse sexualmente encuentra, precisamente, en la asistencia sexual a un discapacitado un sentido a sus tribulaciones, así como, en última instancia, una ayuda para salir de su situación. Un tema peliagudo tratado con mucha sensibilidad.

"La (très) grande évasion" [***], de Yannick Kergoat (Sección Oficial - Proyección Especial)
Documental sobre la evasión fiscal generalizada en los países ricos que lleva a los millonarios (individuales o empresas) a eludir sus responsabilidades financieras con su sociedad, que ve cómo progresivamente se deterioran sus servicios públicos. Tan profusamente documentado como demasiado espeso para transmitir a la perfección su mensaje.

"Cerdita" [***], de Carlota Martínez Pereda (Zabaltegi)
El caso de bullying a la chica gorda en un pequeño pueblo por parte de sus "amigas" se ve descolocado por la irrupción de un psicópata que desata una ola de crímenes y secuestros. Nuestra protagonista deberá bregar con la situación, superar sus miedos (a ser acosada y a averiguarlo todo sobre el asesino) y luchar por tener una personalidad propia e independiente en un final gore de autoafirmación.

martes, 20 de septiembre de 2022

CINE / 70º Festival de San Sebastián (2)

"As bestas" [****], de Rodrigo Sorogoyen (Perlak)

Un thriller rural tan potente como violento y aterrador, aunque Sorogoyen, en línea con su brillante estilo en la dirección, no hace tanto hincapié en la tensión física (donde iría a emparentar con "Perros de paja" -Sam Peckinpah, 1971-) como en dibujar un ambiente progresivamente más y más asfixiante para los protagonistas. Una pareja de franceses llegan para establecer su vida en una supuestamente idílica aldea de la Galicia profunda, donde enseguida chocan con unos agresivos vecinos (impresionante, escalofriante Luis Zahera) por cuestiones en última instancia monetarias. Lejos de culminar con el mero enfrentamiento, la resolución del filme se prolonga hábilmente para poner de manifiesto finalmente una confrontación entre distintos modos de vida. Una película con tantas lecturas y que transmite tanta fuerza que se convierte en una de las mejores de su director.

"Sparta" [***½], de Ulrich Seidl (Sección Oficial)
Aleccionadora historia sobre la progresiva tendencia de un tipo a caer en la pedofilia (el director se guarda de mostrar si hay pederastia), un asunto ciertamente delicado y que es tratado con la naturalidad de observar a alguien que no puede evitar sus inclinaciones. Más jugosa es la parte de la trama en la que se contrapone el "cariño" del protagonista por los niños a las malas maneras con las que esos menores son tratados por sus propios padres. De ahí lo de aleccionadora.
 
"Suro[***½], de Mikel Gurrea (Sección Oficial)
Hay veces que las dificultades unen y otras, como en este caso, confrontan y separan. Una pareja decide empezar una vida en el campo, aprovechando la recolección del corcho como forma de ganarse la vida, pero pronto distintas vicisitudes pondrán de manifiesto sus diferencias y contradicciones. Muy acertadas dosis de tensión y de progresión de la trama, así como una excelente Vicky Luengo, son sus mejores bazas.

"R.M.N." [**½], de Cristian Mungiu (Perlak)
Filme disperso y de cierto interés pero limitada enjundia que plantea, dentro de un argumento personal de irregular fuerza, una lectura ácida e irónica sobre la inmigración que ofrece los mejores momentos de la cinta. No obstante, lo que el director califica de "final ambiguo", yo lo definiría más bien como confuso e impreciso.

"Forever" [**], de Frelle Petersen (Sección Oficial)
Drama nórdico bastante tibio sobre cómo la muerte de un hijo adulto marca la vida de los padres y la hermana, cada uno reaccionando de distinta manera. Su enfoque optimista no evita que el balance sea el de una película con escasa fuerza y sustancia.

lunes, 19 de septiembre de 2022

CINE / 70º Festival de San Sebastián (1)

"El suplente" [***½], de Diego Lerman (Sección Oficial)

Su hábil narrativa permite combinar el drama social, el educativo y el personal encarnados en un profesor suplente que llega a una escuela de barrio pobre como sustituto y se encuentra con varios retos que superar en los citados niveles. Todo ello contado con convicción y naturalidad, así como con un enfoque finalmente optimista, que dan al conjunto una verosimilitud que, aunque navega por cierto fatalismo, acaba abriendo una ventana a un futuro esperanzador.

"Modelo 77" [***], de Alberto Rodríguez (Sección Oficial)
Sólido thriller carcelario donde destacan claramente su gran empaque técnico y fílmico, así como las sobresalientes interpretaciones de prácticamente todo el reparto, sobre todo de Javier Gutiérrez y Fernando Tejero. Llamativo su argumento: recién muerto Franco, se consigue la amnistía para los presos políticos pero no para los comunes. A partir de ahí, empieza su lucha por demostrar que también muchos delitos hasta entonces considerados como tales no deberían serlo en una democracia.
 
"Girasoles silvestres" [***], de Jaime Rosales (Sección Oficial)
Una joven madre soltera con dos hijos y su búsqueda de una pareja mínimamente estable se convierte en una odisea, no solo por el fiasco que resultan ser los hombres que encuentra, sino por las malas decisiones que ella acaba tomando. Un drama con momentos duros y tono amable que acaba convenciendo dentro de sus limitaciones narrativas.

"Broker" [**½], de Hirokazu Koreeda (Perlak)
El japonés Hirokazu Koreeda, siempre a vueltas con lo relacionado con la familia (incluso en situaciones fuertemente desestructuradas), incide esta vez en el tráfico de bebés. Aunque, claro, con su sempiterno tono bienintencionado, sigue las andanzas de unos delincuentes de tres al cuarto que, por supuesto, acaban cayendo bien. El problema es que no trasciende demasiado.

"Don't Worry Darling" [**½], de Olivia Wilde (Perlak)
Vale que el planteamiento es interesante: una distopía en la que los hombres están todo el día fuera y las mujeres en casa ocupándose de las tareas domésticas y dispuestas a satisfacer al marido. No nos es tan desconocida, ¿verdad? Sin embargo, su desarrollo irregular y con escenas y situaciones poco creíbles dan al traste con buena parte de sus propósitos.

domingo, 11 de septiembre de 2022

MÚSICA / Texas, la intemporalidad

Tras el obligado retraso de la pandemia por fin llegó a La Riviera de Madrid la esperada celebración del 30º aniversario de "Southside" (1989), el primer y emblemático álbum de Texas, donde la banda escocesa realizaba un excelente ejercicio de atmósferas de rock fronterizo con influencia de slide guitar. Y, efectivamente, ahí sonaron "I Don't Want A Lover" (en doble versión acústica acelerada y eléctrica al tempo), "Tell Me Why", "Everyday Now", "Prayer For You", "Thrill Has Gone" o "Fight The Feeling", todas míticas y reconocibles canciones.

Pero no solo de "Southside" vive Texas, que hace tiempo decidió diversificar su cancionero con músicas más bailables, aunque siempre con un importante poso de soul y donde la voz de Sharleen Spiteri se mantiene (más o menos) tan poderosa como siempre. Así, la segunda parte del concierto giró en torno a los últimos discos, obviando tanto el habitual e injustamente ninguneado "Mothers Heaven" (1991) como el sorprendentemente ausente y magnífico "Ricks Road" (1993). ¿Quizá ya estén preparando su 30 aniversario?


Setlist de Texas en La Riviera (9-9-2022).



martes, 16 de agosto de 2022

VIAJES / Noruega, el paraíso

Hay pocos países que puedan calificarse globalmente como una especie de paraíso en la Tierra, un lugar donde, en términos generales, el nivel de vida sea de calidad superior. Y uno de ellos es Noruega. Según el índice de progreso social de Social Progress Imperative, que hace un promedio de las puntuaciones de necesidades humanas básicas, bienestar y oportunidades, es el número uno del mundo. Y es que, siendo el tercero más rico del planeta en PIB per cápita (gracias especialmente al petróleo, que supone una cuarta parte de su riqueza), su modelo de Estado de Bienestar y su ideal igualitario marcan la diferencia. En Noruega TODOS viven estupendamente y eso se nota en los servicios públicos (un amplio papel del Estado en la vida económica y social) y en los salarios. Cierto que los precios son también altos pero, y lo digo porque puedo comparar con respecto a mi visita de 1995 (cuando aquí todavía teníamos pesetas), ya no lo son tanto en relación con la Zona Euro y, concretamente, con España. Pero, además del alto nivel de bienestar, Noruega se enclava en espacios naturales que son una maravilla, con bosques, montañas, glaciares, valles, fiordos, lagos y cascadas, que, para mí, le convierten en el país más bello, junto con Suiza, al menos en Europa.

El viaje ha sido organizado, pues creo que, para un primer acercamiento profundo, es la mejor manera de moverse por la mayor cantidad de sitios posible con comodidad, combinando despreocupadamente bus, tren y ferris. Hay que tener en cuenta que hay bastantes peajes en las carreteras y algunas de ellas son de conducción bien atenta, dada la abrupta orografía del país. Se trata del viaje Noruega: Ruta Atlántica, Trolls y Fiordos, con ocho días y siete noches de duración, hoteles incluidos, así como desayunos y tres cenas. El primer día fue la llegada a Oslo, la capital, una ciudad bien ordenada y agradable de pasear, hecha más para las bicis y los pies que para el coche, y con un plan avanzado (aunque aún en desarrollo) para mejorar la zona portuaria, convirtiéndola en un espacio para el ocio, la cultura y el disfrute. Efectivamente, aquí podemos encontrar miniplayas y áreas de solárium (que la gente abarrota en cuanto sale un rayo de sol), múltiples cabinas de sauna (que en verano se utilizan para combinar el calor del vapor con un chapuzón en las frías aguas del Mar del Norte), amén de tiendas y restaurantes que convierten la zona en muy frecuentada con el buen tiempo. También se han construido la Ópera de Oslo y, más recientemente, el Museo Munch, dedicado al autor de "El grito", y una biblioteca pública hecha de forma tan agradable que los oslenses la han convertido en un sitio más para pasar el día rodeado de libros, consultando información, tomando una bebida en la terraza o comiendo en su restaurante, mientras las familias pueden dejar a los más pequeños en las áreas infantiles habilitadas. También cerca se encuentra el Ayuntamiento, cuyo principal atractivo es visitar la gran sala donde todos los años se entrega el Premio Nobel de la Paz.

Por lo demás, si bien es cierto que la ciudad carece de monumentos y edificios especialmente impactantes, sí contiene algunos rincones realmente bonitos. Sobre todo, el paseo desde la estación de tren hasta el Palacio Real, que incluye la luterana Catedral del Salvador y calles peatonales llenas de vida y comercios, pasando por los parques Studenterlunden (Parque de los Estudiantes) y Slottsparken (Parque del Castillo). Más a las afueras encontramos el Ekebergparken (Parque Ekenberg), un parque de esculturas y con vista panorámica de la ciudad, así como el famoso Parque de Vigeland, situado dentro del más amplio Frognerparken y creado por el escultor noruego Gustav Vigeland entre 1907 y 1942, como exposición al aire libre de sus esculturas, de una muy interesante temática familiar y existencial. También es destacable la fortaleza de Akershus, fundada en la Edad Media como un castillo real que emerge junto al fiordo.

En el camino Oslo-Geilo comenzamos el descubrimiento de la bella naturaleza noruega por el valle de Hallingdal y el lago Tyrifjorden (donde está la isla de Utoya, de triste recuerdo). El pueblo de Geilo es conocido como estación de esquí, aunque también ofrece actividades veraniegas. Su bonita ubicación ya nos anuncia lo que está por venir. Siguiendo nuestra travesía del país, de este a oeste, el tramo Geilo-Bergen nos lleva por el fiordo de Hardanger. Muchas son las cascadas que se empiezan a ver (y que veremos, un sinnúmero, muchas preciosas); en este caso, nos detenemos en la cascada de Voringfoss, que se puede admirar también desde detrás y debajo del chorro enorme de agua. Dada la cantidad de fiordos que atraviesan las tierras noruegas, no siempre es factible únicamente la carretera y a veces hay que combinarla con el cruce del autobús en ferri, cosa que hicimos por primera vez este día, en un agradable paseo de apenas 20 minutos. La llegada a Bergen nos descubre una ciudad portuaria que ha sabido mantener todo su encanto, sobre todo en la zona alrededor del puerto. Sus conocidas casas de colores hechas de maderas del barrio de Bryggen son una muestra del pasado de la población en la Liga Hanseática de comerciantes alemanes. También es famoso su mercado del pescado, hoy orientado muy claramente al turisteo y lleno de trabajadores inmigrantes (fácil será que os encontréis en este viaje con españoles ejerciendo en comercios y restaurantes). En Bergen, aparte de la visita guiada, que nos puso al tanto de la historia local, realizamos la muy recomendable subida al funicular que te sube al monte Floyen, a 320 metros sobre la ciudad, con magníficas vistas de las siete colinas que la rodean. Luego, si se quiere, se puede bajar paseando en una bonita caminata de tres cuartos de hora. Además de ser una de las más bellas ciudades de Noruega, Bergen se ha posicionado en los últimos años como destino de los turistas que acceden a los fiordos más famosos del país. Estos son los protagonistas desde ahora.

En el trayecto Bergen-Voss-Fiordo de los Sueños-Forde llegamos hasta el hermoso valle de Voss y tomamos el archifamoso tren de Flam, que, desde Myrdal a Flam, avanza entre paisajes espectaculares en su lenta ascensión, también dentro de algunos túneles, y con parada intermedia incluida en una gran cascada para hacer un pequeño paripé turístico (baile de una valkiria). Una pasada el trayecto, en cualquier caso. Aunque llegamos a Flam, pueblo maravillosamente situado a los pies del Fiordo de los Sueños y rodeado de grandes montañas, el crucero que haremos empezará en Gudvangen (pueblo de similar ubicación bella). El paseo en barco dura dos horas para volver a Flam y tuvimos suerte porque hizo buen tiempo (un riesgo siempre en Noruega, aunque sea verano), así no pasamos mucho frío yendo en la proa casi todo el rato para no dejar de admirar los paisajes que nos rodean: montañas, cascadas... Y, antes de Forde, tuvimos ocasión de estar al pie del glaciar Boyabreen.

Al día siguiente nos espera un crucero aún mejor, el del Fiordo de Geiranger. Es la ruta Forde-Geirangerfjord-Carretera del Águila-Ruta de los Trolls-Molde. Llegamos a Geiranger para embarcarnos en un viaje en barco más corto, de una hora, pero más intenso, más bonito aún. En el Geirangerfjord la naturaleza se revela en todo su poder: paredes montañosas que caen abruptamente en el brazo del fiordo, numerosas cascadas (las más famosas son el Velo de la Novia y las Siete Hermanas), picos nevados, granjas aferradas a las laderas de las montañas... Impresionante. Desde Geiranger retomamos el viaje en bus subiendo por la serpenteante Carretera del Águila hasta el mirador de Ornesvingen. Y luego la aún mas espectacular Ruta de los Trolls de curvas bien cerradas hasta alcanzar un mirador de auténtico vértigo. En Molde nos "arriesgamos" a una cena por nuestra cuenta en un restaurante de la cadena Egon, caracterizada por sus precios un poco más "ajustados". Bueno, 225 coronas (menos de 23 €) por un plato de arroz con pollo estilo asiático y 135 coronas (menos de 14 €) por una pinta de cerveza no estuvo nada mal visto lo visto...

El tramo Molde-Ruta del Atlántico-Otta/Oppdal se fastidió un poco por la lluvia y las nubes. A ver, es algo que suele ocurrir, sobre todo en la costa oeste noruega, bastante suerte tuvimos el resto de días... Y eso que en estas fechas hay aviso de ola de calor en el sureste de Noruega, con temperaturas de cerca de 30 grados, cuando en el oeste alcanzamos entre 13-15 de máxima. El caso es que poco pudimos ver de típicos pueblos costeros y demasiado tiempo en Kristiansund, que tampoco tiene mucho. Aunque conseguimos ir por la conocida Carretera del Atlántico, que se eleva de islote en islote frente al oceáno. En el último día del circuito, Oppdal-Lillehammer-Oslo, fuimos regresando por el interior de noroeste a sureste. Vimos la iglesia medieval de madera de Ringebu, una de las 28 que quedan de este tipo. Y pasamos por Lillehammer, localidad famosa porque acogió las Olimpiadas de Invierno de 1994. El centro (pequeño) es muy bonito y paseable. E impresionan sus dos rampas de saltos de esquí, que para el verano disponen de hierba artificial. Había gente entrenando y pudimos contemplar unos cuantos saltos de aúpa. A nuestro regreso a Oslo nos encontramos un tiempazo de 28 grados y pudimos terminar de recorrer la ciudad visitando el barrio hipster de Grünerlokka, lleno de terracitas, restaurantes y tiendas guays, y con unos estupendos parques llenos de gente tomando el sol, además del río Akerselva, que a su paso forma, cómo no, una preciosa cascada.




miércoles, 20 de julio de 2022

TEATRO / 45º Festival de Teatro Clásico de Almagro

Por primera vez tras la pandemia volvía al Festival de Teatro Clásico de Almagro (Ciudad Real). En su 45ª edición pude ver "Lo fingido verdadero", de Lope de Vega", representada por la Compañía Nacional de Teatro Clásico, bajo la dirección de Lluís Homar. Se trata de una propuesta arriesgada por cuanto la obra es un tanto extraña, ya que se divide en tres actos muy diferentes entre sí: empezando por el drama histórico, continuando con la comedia y concluyendo en el auto sacramental. Y, ciertamente, estas tres partes no acaban de estar muy bien cohesionadas entre sí.

Por su parte, "#Eufrasia, una actriz de comedias", creada por Borja Centeno y con dirección de Rosa Fernández Cruz, es una apuesta ágil, divertida y clarividente por remarcar el (escondido y olvidado) papel de la mujer en la historia de nuestro teatro. Rescata, así, la vida de Catalina Hernández, una actriz sevillana que vivió por y para el teatro en el Siglo de Oro. Logró triunfar sobre las tablas de los más grandes corrales de comedias y alcanzó la fama con su propia compañía. Fue alabada, envidiada, deseada, odiada, acusada de asesinato y juzgada por la Inquisición. Una estupenda oportunidad, muy bien aprovechada, para recuperar su memoria.

lunes, 4 de julio de 2022

MÚSICA / Crowded House, la mejor banda de pop

Qué poco se prodigan por aquí Crowded House. Sí, sé que tienen que venir desde las antípodas (por no hablar del parón de la pandemia, que ha retrasado dos años su actuación prevista en las Noches del Botánico), pero es que se echa tanto en falta una banda enorme como ellos, finos estilistas del pop en su más amplio sentido de la palabra... Neil Finn ahora se hace acompañar (aparte de por su fiel bajista Nick Seymour) por dos de sus hijos, uno a la guitarra y otro a la batería, también co-compositores del nuevo y notable álbum del grupo, "Dreamers Are Waiting" (2021). Del flamante disco se marcaron media docena de temas, lo cual confirma la solidez de este trabajo, que encaja y, a la vez, renueva a la perfección su ya de por sí amplio y mítico repertorio. Sí, tocaron esos temas que todos conocemos (incluso a los que no les suena el nombre de la banda), pero es que detrás hay unos compositores e intérpretes magníficos que sacan jugo de la melodía que bañó ayer Madrid para construir o bien emotivos himnos, o bien trallazos más rockeros, y siempre temas que, de una manera más directa o más enrevesada, buscan la armonía, la belleza... Y vaya si la encuentran.