miércoles, 13 de octubre de 2021

CINE / 54º Festival de Cine Fantástico de Sitges (1)

"Veneciafrenia" [***½], de Álex de la Iglesia (Sección Oficial - Sessions Especials)

Particular homenaje de Álex de la Iglesia al giallo (el slasher italiano) con una historia que, precisamente, transcurre en Italia, concretamente en Venecia, destino turístico por excelencia que utiliza para montar un argumento basado en la turismofobia. Un grupo de venecianos, hartos ya del daño que producen los visitantes masivos en su ciudad, deciden protestar contra las continuas oleadas de llegadas de cruceros. Pero alguien se descontrola más de la cuenta y en el camino se encuentra con unos españoles de celebración. Desarrollo y humor negro característicos del director vasco para un filme que funciona bastante bien, incluso con algunos momentos realmente magnéticos.

"Belle" [***½], de Mamoru Hosoda (Sección Oficial)
Inspirándose en el cuento de La Bella y la Bestia, el especialista japonés en animación Mamoru Hosoda teje un estupendo discurso, nada maniqueísta, que pone sobre el tapete las virtudes y peligros de las redes sociales. Aborda, por supuesto, la realidad virtual con todos sus riesgos de impersonalización, acoso y ataques anónimos, pero es lo suficientemente ponderado como para resaltar también la capacidad que tienen de unir a las personas, dar a las vidas rotas una nueva oportunidad y facilitar la ayuda mutua. Todo ello dentro de un bello cuento marca de la casa.

"Historias para no dormir[***½] Serie TV (Sección Oficial - Sessions Especials)
"Freddy". Paco Plaza aporta una interpretación radicalmente distinta y más profunda a la historia original de Narciso Ibáñez Serrador. Por un lado, plantea un homenaje explícito al maestro Chicho al introducirlo directamente en el argumento. Por otro, juega maravillosamente con el humor más negro y retorcido, convirtiendo al muñeco en un evidente Mr. Hyde que trata de controlar y arrastrar al ventrílocuo al lado más oscuro. Su frescura y desvergüenza convierten al propio Freddy en lo mejor, el verdadero protagonista con los mejores diálogos y momentos. Realmente brillante. [****]
"El asfalto". Si ya de por sí esta original historia para no dormir era genial en su idea de terror kafkiano, Paula Ortiz consigue aportar un giro de tuerca brutal: presentar al protagonista como un rider, ejemplo en nuestros tiempos de la explotación y precariedad laboral (esos planos mezclados del cartel de Karl Marx como diciendo "ya os lo advertí" son impagables, como también las escenas de insolidaridad humana). Por tanto, el horror absurdo toma aquí la forma de una gran sátira social. Excelente interpretación argumental. [****]
"La broma". Sin aportar Rodrigo Cortés mucha originalidad, las mejores bazas son las grandes interpretaciones, especialmente de Eduard Fernández y Nathalie Poza, planteando un eficaz triángulo amoroso y un juego de trampas y giros al menos efectivo. De inspiración clásica. [***]
"El doble". Rodrigo Sorogoyen apuesta por un concepto totalmente diferente al original, que podríamos definir como de ciencia ficción cotidiana. En un mundo donde es posible crear dobles de uno mismo (adquiriéndolos convenientemente, claro), el director juega con la duda de si en una relación de pareja quien está ahí es el "real" o el clon, creando una atmósfera bastante atractiva con pocos elementos y dando pie a una interpretación general incluso cercana en algún momento a la "lucha de clases". Agradecible originalidad. [***½]

"Seance" [**½], de Simon Barrett (Sección Oficial)
Película integrada dentro del subgénero de terror en un internado de chicas que, aunque toca los esperados tópicos, es valorable por cuanto los subvierte de alguna manera al dar la vuelta a un planteamiento esotérico inicial, que cambia por un horror más real. Sin aportar tampoco excesiva originalidad, al menos no se toma a sí misma demasiado en serio, lo cual es de agradecer.

"The Deep House[**], de Alexandre Bustillo y Julien Maury (Sección Oficial)
Cierto que llevar la temática de casa encantada bajo el agua es ya de por sí muy original, pero el caso es que el desarrollo argumental acaba siendo más bien previsible e incluso confuso. Aunque hay algún momento que funciona gracias a un escenario tan inesperado, en conjunto, el filme se queda corto en relación con su ambición inicial.

viernes, 24 de septiembre de 2021

CINE / 69º Festival de San Sebastián (y 3)

"El buen patrón" [****½], de Fernando León de Aranoa (Sección Oficial)

Magistral se muestra León de Aranoa en esta historia a medio camino entre el cine social, el costrumbrista y la sátira, en la que seguimos los pasos de un empresario autocalificado como "bueno", de actitud paternalista con sus empleados y del que enseguida comenzamos a ver los descosidos de su supuestamente intachable comportamiento. Cabe decir, desde luego, que la película alcanza mayores vuelos todavía gracias a un Javier Bardem absolutamente brillante, que compone uno de esos personajes que pasan inmediatamente a la historia. Pero, aún por encima de todo, destaca de "El buen patrón" un guión inteligentísimo que sabe ponderar muy bien los distintos tonos de la trama para abarcar desde la comedia hasta el drama sin apenas despeinarse y dejando al espectador maravillado por la obra que se despliega ante sí, tan compleja y tan creíble, desgraciadamente tan conocida y tan sufrida por muchos.

"La hija" [***½], de Manuel Martín Cuenca (Sección Oficial - Fuera de Concurso)
Tirando de los instintos más básicos, como son la maternidad y la lucha por la libertad vital, Martín Cuenca teje una entretenida e impactante historia de tensión dosificada y creciente, en la que una pareja (él, tutor de chicos problemáticos) esconde en su casa aislada de la sierra a una joven embarazada del centro de menores, en el acordado trato de cuidarla hasta que dé a luz y luego les entregue el bebé. El problema llegará cuando se presente el novio de la chica y ambos reclamen al recién nacido. Se desata entonces una lucha visceral bastante a lo Peckinpah.

"È stata la mano di Dio" [***], de Paolo Sorrentino (Conversaciones)
Sorrentino vuelve a hacer gala de su capacidad para dotar de atractiva fantasía sus narraciones, incluso aunque esta, en la que recrea sus vivencias juveniles en el Nápoles de la época de Maradona, esté algo más apegada a la realidad que otras suyas, si bien acaba resultado un tanto irregular. En cualquier caso, un filme interesante y evocador de un tramo de la vida tan complicado como crucial, en el que el cine aparece como salvador del protagonista/director.

"Enquête sur un scandale d'état" [***], de Thierry de Peretti (Sección Oficial)
La verdad es que empieza muy interesante la trama de investigación periodística que se presenta, en la que se vincula claramente el narcotráfico del sur de Europa con los poderes políticos de Francia y España. Y, aunque está basada muy libremente en algunos hechos reales, hay mucha imaginación (y cierta exageración) de por medio. Pero lo peor es que la historia acaba dispersándose más de lo necesario.

miércoles, 22 de septiembre de 2021

CINE / 69º Festival de San Sebastián (2)

"Fire On The Plain" [***½], de Zhang Ji (Sección Oficial)

Bajo la aperiencia de una investigación criminal (la búsqueda de un asesino en serie de taxistas), de lo que realmente habla la película es de una China profunda en crisis económica y social a finales de los 90, con un panorama desolador remarcado por una fotografía lúgubre y el dibujo de unos personajes abatidos. Y, en última instancia, retrata a una joven pareja que vive un amor imposible, ella pensando en salir de allí y él acomodado al fracaso. El futuro solo deparará más problemas para todos, en una visión tan triste y pesimista como, de alguna forma, romántica.

"Arthur Rambo" [***], de Laurent Cantet (Sección Oficial)
He aquí un auténtico problema de nuestros tiempos: la condena de las redes sociales cuando, usadas para lanzar mierda por su fácil accesibilidad, se vuelven contra uno mientras trata de ser famoso al sacar a relucir alguien públicamente mensajes poco correctos o generadores de odio. Entonces la vida se ve marcada para siempre y anulada socialmente, ante el escarnio público. Cantet pone sobre la mesa este debate en una historia sobria que aporta más interés temático que cinematográfico.

"Benedetta" [***], de Paul Verhoeven (Perlak)
Cuando se está ya por encima del bien y del mal, como es el caso de Paul Verhoeven, no hay límites y la libertad artística es absoluta. Ello incluye el recrear la historia de Benedetta Carlini, una monja mística lesbiana que vivió en el siglo XVI y que, lógicamente, conociendo el perfil polémico del director, solo podía optar por mostrar la faceta más provocadora posible. El resultado es eso, refrescantemente libre. Pero podría haber dado más de sí.

"Distancia de rescate" [*½], de Claudia Llosa (Sección Oficial)
Sí, mucha atmósfera de tensión y peligro inminente y desconocido que amenaza con romper el hilo de una madre y su hijo, pero poco se puede sustanciar de lo propuesto por Claudia Llosa en un filme más bien poético (en un sentido no precisamente positivo)...

"Titane" [*], de Julia Ducournau (Perlak)
Una pasada de frenada de Julia Ducournau. Todo es gratuito y excesivo en "Titane", salvo quizá la cierta ternura que late en el fondo del retrato del bombero que perdió a su hijo y de la chica que huye de un hogar donde no se la quiso. Pero, por lo demás, que es demasiado, vaya tontería más grande.

lunes, 20 de septiembre de 2021

CINE / 69º Festival de San Sebastián (1)

"As In Heaven" [***½], de Tea Lindeburg (Sección Oficial)

La Dinamarca rural del siglo XIX sirve para hacer una obra acerca de cómo la superstición, la religión y las tradiciones de la época llevan a aplastar todas las ilusiones de futuro (educación, vida fuera de ese opresivo lugar) de la hija mayor cuando la madre muere en un parto. También vale como reflexión de lo que todavía nos queda por superar en la sociedad actual. El drama es planteado de una manera sobria pero elegante y con una dosificación progresiva que supone un acierto. Una directora que, con su primer filme, ya se convierte en un valor a seguir en el futuro.

"Benediction" [***], de Terence Davies (Sección Oficial)
La Primera Guerra Mundial marcó la vida del poeta británico Siegfried Sassoon, que dedicó buena parte de su obra a criticar dicho conflicto (participó como soldado e, incluso, trató de pararlo ante sus superiores) y, en general, tiñó su poesía de un claro antibelicismo y de un pesimismo que acabó agriando su carácter. La otra fuente de amargura fue la doble vida que socialmente debió llevar para ocultar su homosexualidad. Terence Davies ofrece un retrato pausado y a veces un tanto reiterativo, pero interesante.

"Competencia oficial" [***], de Gastón Duprat y Mariano Cohn (Perlak)
Los directores argentinos Duprat y Cohn la toman esta vez con el mundo del cine dentro de su particular ciclo de películas en las que sacan los colores a las artes. En esta ocasión, los resultados no son tan buenos como en las magníficas "El ciudadano ilustre" (2016) y "Mi obra maestra" (2018) porque la parodia se adentra más bien en el esperpento y, en conjunto, el filme funciona a ratos. Quizá los actores no están finos en sus encarnaciones de los protagonistas: una directora autoril, un actor comercial y otro de la vieja escuela. Quizá, simplemente, los creadores no han dado del todo en el clavo. Entretiene, en cualquier caso.

"Lost In Summer" [**½], de Sun Liang (New Directors)
La China más allá del aparente éxito es la que nos muestra esta película, la de los perdedores sociales, ese tendero que no sale de pobre aun teniendo el negocio abierto 24 horas, o su hijo, el protagonista, que deambula sin tener claro su futuro en la vida. Aunque el planteamiento de fondo interesa, el desarrollo es algo más disperso de lo deseado.

"Earwig" [0], de Lucile Hadzihalilovic (Sección Oficial)
Otro filme raruno (y van) de la Hadzihalilovic. Inexplicable e inexplicada historia de una niña a la que le cambian constantemente el protector dental y de la que su padre quiere deshacerse. Yo también quiero quitarme la historia de la mente lo antes posible.

lunes, 16 de agosto de 2021

VIAJES / Galicia: Ribeira Sacra y Rías Baixas


En un agosto de calor asfixiante como este nada mejor que irse al fresquito que normalmente ofrece Galicia, amén de sus maravillosos parajes naturales y estupendos valores culturales y gastronómicos. Desde Madrid es un viaje relativamente largo que da pie a varias paradas también de alto interés. Es el caso de Astorga (León), cuyo patrimonio histórico-artístico más destacable se compone de la catedral, el Palacio Episcopal (obra de Gaudí), la casa consistorial y la ergástula romana, todos ellos declarados Bien de Interés Cultural. Poco más adelante (siguiendo la autovía A-6) nos encontramos con Ponferrada (León), capital de la comarca de El Bierzo y bañada por el río Sil (que nos encontraremos luego en el cañón que forma en la Ribeira Sacra), donde destaca el castillo templario, la renacentista Basílica de la Encina y mozárabe Iglesia de Santiago de Peñalba. Si se prefiere entrar a la comunidad gallega por la A-52 tenemos Puebla de Sanabria (Zamora), donde sobresale el imponente Castillo de los Condes de Benavente (siglo XV) y la románica Iglesia de Santa María del Azogue. También merece la pena Allariz (Ourense), declarada Conjunto Histórico Artístico, donde es un placer pasear por sus calles empedradas y visitar su románica Iglesia de Santiago.

Iniciamos este recorrido gallego hacia la Ribeira Sacra (área que comprende el sur de la provincia de Lugo y norte de la de Ourense) empezando por la ciudad de Lugo, de origen romano (Lucus Augusti) y fundada en el año 25 a. C. Su herencia se muestra especialmente en la muralla romana, única en el mundo, que conserva todo su perímetro y que es Patrimonio de la Humanidad, además de en las termas y en uno de sus puentes. Todo un placer pasear por su casco antiguo, tan tranquilo y bien conservado. Cerca, fuera de la muralla, el parque de Rosalía de Castro es muy disfrutable y proporciona unas espléndidas vistas sobre el río Miño y toda la comarca. Hacia el sur nos encaminamos a Portomarín, un coqueto pueblo que domina desde lo alto el Miño en un paraje frondoso y bucólico. El pueblo tuvo que "subirse" al Monto do Cristo cuando en 1962 se construyó el embalse de Belesar. Incluso la contundente y románica Iglesia de San Nicolás tuvo que ser trasladada piedra a piedra. Más al sur, merece una visita Chantada, sobre todo por ser un importante núcleo de bodegas de la D.O. Ribeira Sacra, cuyos viñedos se reparten dramáticamente por las empinadas laderas de la comarca, como veremos durante todo el viaje. Así, comimos en el mesón-bodega Do Veiga, donde degustamos unos platos exquisitos (a destacar la ternísima ternera) regados por vino de la tierra. Cuesta llegar hasta aquí, adonde se accede por unas carreterillas bien estrechas y sinuosas, pero vale muchísimo la pena, no solo por la comida, sino también por las gloriosas vistas desde lo alto y sobre el río Sil [foto 2].

Como ruta de naturaleza, es obligada la visita a la Fervenza de Augacaída [foto 3], una cascada (salto de agua de 40 metros de altura) formada por el río Aguianza en su desembocadura al Miño. Se encuentra más al sur, cerca de la aldea de Marce, y se accede por carreterillas en un estado digamos que bastante regulero. Tras dejar el coche en una zona de parking, se inicia una senda de 1,4 kilómetros para llegar a los pies de la cascada. El camino es de dificultad suave en general, pero hacia el final nos encontramos con una bajada bastante empinada. Pero bien vale el esfuerzo. La capital de la Ribeira Sacra es Monforte de Lemos, que tiene un centro paseable y de cierto interés, atravesado por el Cabe, el otro río importante de la comarca, afluente del Sil. Uno de nuestros alojamientos más destacables del viaje es el hotel-balneario Iberik Augas Santas, situado dentro del municipio de Pantón, pero ubicado en plena naturaleza, completamente alejado del mundanal ruido. Un sitio ideal para desconectar y disfrutar de sus aguas como referente que es del termalismo gallego. Luego nos dirigimos a Os Peares para abordar el recorrido más característico de la Ribeira Sacra: el Cañón del Sil. La curiosidad de Os Peares es que se trata de un municipio repartido entre dos provincias, Lugo y Ourense, y acoge la confluencia de tres ríos: el Sil desembocando en el Miño y el Búbal terminando en el Miño.

La importancia como enclave de confluencias que es Os Peares nos lleva a iniciar desde aquí la ruta del Cañón del Sil, para el que se pueden acometer dos rutas: una remontando el Sil por abajo y otra por arriba. La parte superior nos lleva a ver aldeas típicas de la zona y maravillosos miradores de vistas impactantes [foto 1]. Acerca de los miradores, hay tantos que es mejor seleccionar (algunos están cerca de la carretera, otros suponen un pequeño paseo). Para mí, los mejores son el Mirador de Vilouxe [foto 1], Mirador de Pé do Home, Balcones de Madrid y Mirador de Cabezoá. Asimismo, en este recorrido por lo alto podemos visitar el emblemático Monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil, que también es Parador. De forma gratuita se pueden visitar sus tres claustros de diferentes estilos (románico, gótico y renacentista) que dan fe de su belleza y majestuosidad. Por su parte, la ruta por abajo es frondosa y se mantiene cerca del río Sil, culminando con la presa de San Estevo y su mirador. Las dos rutas confluyen en el Embarcadero de Santo Estevo [foto 4], desde donde se contratan viajes en barco por el Sil (12 euros por persona, reserva obligada en estas fechas) para obtener la imagen contraria que desde los altos miradores: desde abajo, por el río, entre altas paredes y laderas empinadas con algunos viñedos imposibles en el lado lucense y mucha frondosidad en la parte orensana.

Tras la Ribeira Sacra nos dirigimos, siguiendo el curso del Miño, a la ciudad de Ourense, caracterizada por sus múltiples puentes y las aguas termales, y disfrutamos de un agradable paseo por las calles del centro. Antes de salir de la provincia orensana visitamos Ribadavia (localidad en la ribera del Avia), donde destacan su castillo y su antiguo barrio judío. Ahora nos adentramos en la provincia de Lugo y nos va llegando ya el aroma del océano Atlántico y se nota el microclima templado de las Rías Baixas. La primera parada es Vigo, la mayor población de toda Galicia, cuyo casco antiguo (y su Concatedral de Santa María) nos sorprendió agradablemente y donde nos dimos nuestra primera comilona de mejillones y otras delicias costeras. Pero nuestro destino es Sanxenxo y seguimos hacia el norte. Antes, paramos en Combarro, un pueblo particularmente bello por su curioso recorrido de hórreos (antiguos almacenes de piedra para conservar el grano). Llegamos finalmente a Sanxenxo, localidad típicamente vacacional de Galicia; de hecho, las costas de las Rías Baixas son el destino gallego por excelencia de sol y playa, y su litoral a veces recuerda a la Costa Brava o a la Mallorca más frondosa. No obstante, nuestro alojamiento se sitúa lejos del pueblo, concretamente en la magnífica y amplísima playa de A Lanzada [foto 5]. Aparte del relajado y merecido descanso playero, para completar la visita a las Rías Baixas recorremos en coche la península de O Grove (incluyendo visita al Mirador de Siradella), en cuyo puerto se pueden realizar múltiples excursiones marítimas, la isla de La Toja (su famoso balneario y poco más), la bonita población de Cambados y la exhuberante isla de Arousa, donde hacemos día de picnic cerca de la playa de La Secada.

viernes, 23 de julio de 2021

LIBROS / "Luis Buñuel: mi último suspiro" (1982)


Un año antes de morir, el genio del cine Luis Buñuel publicó sus memorias, escritas al dictado por Jean-Claude Carrière, el guionista con el que trabajó en seis películas, entre ellas, "La vía láctea" (1969), "El discreto encanto de la burguesía" (1972), "El fantasma de la libertad" (1974) y "Ese oscuro objeto del deseo" (1977). En ellas aborda diferentes temáticas humanas como la muerte, la guerra, la política, el arte o la religión, desde un punto de vista irónico, profundo y muy divertido, lo que permite entender mejor la vida y el pensamiento de uno de los grandes directores de la historia del cine. Manejó con maestría el surrealismo -desde el inicio de su carrera, "Un perro andaluz" (1929) y "La edad de oro" (1930), pasando por su etapa mexicana con "El ángel exterminador" (1962) o esa joya española de "Viridiana" (1961), hasta el ciclo final francés: las citadas con Carrière-. Y sin olvidarnos de sus potentes obras realistas: "Las Hurdes, tierra sin pan" (1933) y "Los olvidados" (1950), o de sus sublimes dramas -"Él" (1953), "Nazarín" (1958)-, incluyendo alguna comedia negra -"Ensayo de un crimen" (1955)-, realizados en México.

Pero en sus memorias tenemos una visión mucho más amplia, más allá de su obra, de toda su vida. Desde sus vivencias infantiles y juveniles dentro de una familia acomodada al encuentro en la Residencia de Estudiantes con Buñuel, Dalí y, sobre todo, Federico García Lorca, de quien tenía la mejor de las opiniones como genio total. También habla sobre su concepto del arte y del escándalo, sus gustos y sus fobias personales sobre otros artistas, su valoración sobre la Guerra Civil y su ateísmo militante: incluso hasta sus últimos momentos deseaba enfrentarse con la muerte cara a cara, sin el filtro de la religión.

lunes, 21 de junio de 2021

LIBROS / "Escritos sobre España", de Karl Marx y Friedrich Engels


Sorprende muy agradablemente el profundo conocimiento que el filósofo y economista Karl Marx tenía de la España del siglo XIX, incluso llegó a reconocer que entendía muy bien nuestro idioma, aunque le era más complicado hablarlo. El caso es que en esta edición se recogen los artículos que el alemán dedicó a analizar los principales acontecimientos de la vida de España desde 1808 a 1873, junto con su amigo, el también filósofo y politólogo Friedrich Engels. Y de su lectura se desprenden no solo las grandes cualidades de Marx como historiador y, por tanto, intérprete general de la sociedad, sino también como periodista, analista de acontecimientos a corto plazo.

Desde luego, el siglo XIX es uno de los periodos más apasionantes de nuestra historia y para el fundador del marxismo es evidente que fue ilusionante estudiar momentos esperanzadores (pero también frustrantes) como la Guerra de la Independencia, la Constitución de 1812, el Trienio Liberal, el absolutismo de Fernando VII o la corrupción de María Cristina, con intervenciones constantes del golpismo militar de signo tanto progresista como retrógrado. Y es que la España decimonónica fue un constante quiero y no puedo a la hora de conseguir el progreso político y social. Aun con todo, Marx valoró mucho la herencia democrática de La Pepa, así como los avances de los periodos liberales o los conatos revolucionarios que llegó a haber, siempre con muchas contradicciones internas. El ejemplo sumo de la contradicción era Espartero, el líder progresista que acabó defendiendo a María Cristina y a su hija, Isabel II. Especial atención dedicó el autor, en su calidad de corresponsal para el New York Daily Tribune, a la Vicalvarada de O'Donnell, militar moderado que inició la revuelta con motivaciones progresistas y a la que él mismo puso fin dos años después con un golpe para dar paso a los conservadores. Lo dicho, un quiero y no puedo.

martes, 25 de mayo de 2021

DEPORTES / El Atlético de Madrid gana la Liga 2020/21


Unas últimas jornadas de infarto han concluido la temporada futbolística con una sufrida y muy merecida victoria del Atlético de Madrid en la Liga 2020/21. Un triunfo que sabe a gloria porque no ha sido fácil batir a equipos tan potentes como el Real Madrid y el F.C. Barcelona y porque, además, hemos sido capaces de de aguantar hasta el último aliento y mantener a distancia a los madridistas, tras conservar el liderato durante 30 jornadas, nada menos. La verdad es que los números son incontestables: 86 puntos (dos más que el Madrid), fruto de 26 victorias, 8 empates y solo 4 derrotas, con 67 goles a favor (el segundo mejor guarismo, tras el Barça) y apenas 25 en contra (los menos goleados).

Es tiempo de celebrar esta Liga, la undécima del club, conseguida siete años después de la anterior en 2013/14.Y también momento de reconocer los méritos. En primer lugar, del 'Cholo' Simeone que, habiendo sido criticado en los últimos años por su carácter poco ofensivo, volvió a dar alegría al juego del equipo esta temporada. Su sólida estrategia reforzó el balance defensivo, el perfil atacante y, en definitiva, la solidez e incluso brillantez del juego, de modo que ya desde la jornada 9 nos pusimos a liderar la tabla. Cierto que no estamos ante el mejor Madrid ni ante el mejor Barça, pero estos son los equipos que se han repartido (más que nunca) las ligas en las últimas décadas. Por ello, nuestro mérito debe triplicarse.

Pero también hay que ensalzar a esos jugadores que han ayudado a convertir al Atleti en un gran campeón. Empezando por la portería, no es nada nuevo reconocer que Oblak es uno de los mejores guardametas del mundo (si no el mejor), ni nadie se sorprende de que, una vez más, logre el trofeo Zamora al haber encajado menos tantos, con 18 partidos a cero, después de haber realizado paradas claves que han valido puntos. Pero la defensa también ha mejorado considerablemente, sobre todo con las aportaciones de Savic y Felipe, que han consolidado el cerrojo atrás. En el centro del campo, afortunadamente, Koke ha recuperado las mejores sensaciones y ha vuelto a ser el director de orquesta que tanto hacía falta. Por su carácter ofensivo, cabe destacar sobremanera a Marcos Llorente, que ha sido un puñal por la banda derecha, con sus 12 goles y 11 asistencias. Y también arriba han sido fundamentales Carrasco y su renacer con una crucial aportación en las últimas nueve jornadas en las que hizo 4 goles y 6 asistencias; y Correa, que ha destapado por fin el tarro de las esencias no solo con 5 goles y 2 asistencias, sino con una calidad de juego que apabulla. Y, por supuesto, Luis Suárez, nuestro pichichi particular, con 21 goles, que ha tenido una segunda juventud en el conjunto rojiblanco y ha correspondido nuestra confianza en él con una presencia vital y unos goles que bien valen un campeonato. Nunca agradeceremos lo suficiente al Madrid y al Barça que nos hayan "regalado" a Llorente y Suárez, dos de los principales protagonistas de este gran éxito colchonero.

¡Aúpa Atleti!

sábado, 22 de mayo de 2021

MÚSICA / Tomavistas Extra 2021: Triángulo de Amor Bizarro + The Parrots

Quince meses después de asistir a mi último concierto, pandemia de por medio, por fin volví a los eventos musicales. En este caso, al Tomavistas Extra, en un formato especial adecuado a las circunstancias de dos artistas por día. Y el 22 de mayo ha sido el turno del indie-rock post-punk de Triángulo de Amor Bizarro. Los gallegos afrontan una cierta nueva etapa con un sonido algo más calmado o que, al menos, se mueve entre su característica turbulencia sónica, normalmente a manos de Rodrigo Caamaño, y los remansos de pureza vocal de Isabel Cea. Y eso se nota en un sonido directo igualmente intenso pero algo más contenido, lo que también permite apreciar más matices en sus temas. Su nuevo disco navega en esa dirección y era el motivo principal de presentación, aunque, desde luego, no faltaron sus canciones emblemáticas.

Antes abrieron la jornada los madrileños The Parrots, que practican una especie de indie-surf-rock la verdad es que enganchable y divertido. Su constante conexión con el público levantó los ánimos en más de un momento. Y eso que las nuevas circunstancias de asistir a un concierto constriñen mucho la experiencia del directo... Sobre todo eso de permanecer en la mesa y sillas asignadas en grupos cerrados y reducidos, con apenas posibilidad de moverse salvo para ir al servicio... No es lo mejor para disfrutar plenamente de un directo. En cambio, algo realmente interesante (y eficaz) es eso de pedir las consumiciones (bebidas o comidas) por el móvil para que te las lleve el camarero. En fin, hay que adaptarse a la situación... Y esperemos que en breve podamos recuperar unos conciertos más "normales"...

domingo, 9 de mayo de 2021

LIBROS / "La sonrisa de Mandela" (2013), de John Carlin


Si hay un personaje que me parece absolutamente fascinante de la historia de la humanidad ese es Nelson Mandela, un ejemplo a la contra de la tendencia política que cada vez más busca la diferencia, la separación ideológica, el señalamiento y el enfrentamiento, dentro de la cobardía fácil de esconderse tras meros lemas con tal de no conocer a los otros ni concederles siquiera la calidad de personas tan respetables como nosotros mismos. Nelson Mandela fue todo lo contrario, tal como narra muy certeramente John Carlin en este libro, fruto de las múltiples entrevistas que realizó con el gran líder sudafricano y que se centra en su ascenso al poder que cambió para siempre el destino de su país. Afiliado al partido comunista, Mandela fue partidario de la violencia con el fin de derrocar al régimen fascista y racista del apartheid. No obstante, sus actividades no fueron más allá de campañas de desafío a la discriminación, repartos de pasquines y pequeños sabotajes. Pero eso para la dictadura de Sudáfrica era en sí mismo inaceptable.Así que, cuando le detuvieron en 1964 fue condenado a cadena perpetua, ante la reprobación internacional. Su suerte parecía echada.

Sin embargo, esta situación desesperada consiguió sacar lo mejor de Mandela como persona y como político. Empatizó con los blancos que regían el país, descendientes de neerlandeses, empezando por sus propios carceleros. Hasta aprendió su idioma para ganarse su atención y respeto. Es decir, aprovechó el tiempo en la cárcel para conocer mejor al "enemigo" y derrotarlo por la persuasión.Y, efectivamente, cuando llegó la oportunidad en los años 80, tras décadas de protestas mundiales, presiones de la ONU y de muchos países, quien salió de la cárcel el 11 de febrero de 1990, tras más de 27 años encarcelado y con 71 años de edad fue un inmenso líder que supo unificar su país por encima de razas y credos. No fue tarea fácil, por supuesto. Hubo de convencer al régimen del apartheid de que se autodisolviera cediendo a unas elecciones libres en las que cada persona (blanca o negra) fuera un voto. Y la mayoría negra era aplastante, claro. Al tiempo, tranquilizó al poder blanco de que no habría represalias, en tanto luchaba por atraerse al que resultó ser el bando más difícil: los terroristas zulúes de Buthelezi, tan anticomunista como el propio apartheid. Por otro lado, Mandela tuvo también que moderar a sus propios seguidores, muchos partidarios de la venganza frente a los racistas, sobre todo tras el asesinato de Chris Hani. Un equilibrio, en fin, dificilísimo, del que salió afortunadamente claro triunfador cuando arrasó con un 64% en las elecciones democráticas de 1994. Desmontó el apartheid y reconcilió a todo su pueblo. Nunca un Premio Nobel de la Paz, que había recibido en 1993, fue tan merecido. Sin embargo, desgraciadamente, nunca pudo rehacer del todo su vida personal ni, evidentemente, recuperar sus años de vida perdidos.