jueves, 1 de junio de 2023

HUMOR / Les Luthiers se despiden con "Más tropiezos de Mastropiero"

El más grande grupo humorístico-musical de la historia, Les Luthiers, se despide para siempre de los escenarios con un show absolutamente nuevo (el primero original desde hace 15 años), "Más tropiezos de Mastropiero", pero que se basa en su personaje más clásico, el ficticio compositor Johann Sebastian Mastropiero. Las risas están servidas. Su humor es el de siempre y, aunque faltan míticos componentes ya fallecidos (Daniel Rabinovich y Marcos Mundstock), todo funciona a las mil maravillas: los juegos de palabras, malentendidos y diálogos chispeantes se suceden, junto con números musicales tan virtuosos como tronchantes, realizados con instrumentos musicales de fabricación propia.

El espectáculo gira en torno a una supuesta entrevista (culta, aguda, documentada y ejemplificada) al tan referencial como catastrófico creador Mastropiero. En el transcurso de esa charla se rememora, con oportunos ejemplos musicales y escénicos, buena parte de la vida del compositor, desde sus primeros hasta sus más recientes... fracasos. Los autores de esta última actuación son dos de los integrantes históricos del grupo, Carlos López Puccio y Jorge Maronna. Además de ellos, el elenco de Les Luthiers completa con Roberto Antier, Tomás Mayer-Wolf, Martín O’Connor y Horacio Tato Turano, y actúan como alternantes Santiago Otero Ramos y Pablo Rabinovich (sin relación con Daniel). Un glorioso punto y final a su carrera. ¡No se lo pierdan! Del 31 de mayo al 25 de junio de 2023 en el Gran Teatro CaixaBank Príncipe Pío, de Madrid.

sábado, 20 de mayo de 2023

MÚSICA / El regreso de Surfin' Bichos

Con disco nuevo bajo el brazo después de ¡30 años! ("Más allá", 2023) regresan los albaceteños Surfin' Bichos también al directo con su concierto el jueves pasado en La Paqui, de Madrid. Allí recuperamos las viejas sensaciones casi como si el tiempo no hubiera pasado. Buen sonido y actuación compacta que denota el feeling y la compenetración entre los integrantes, los mismos cuatro de (casi) siempre: Fernando Alfaro y su voz susurrante y feroz, Joaquín Pascual y sus guitarras distorsionadas y melódicas, así como Carlos Cuevas a la batería y José Manuel Mora al bajo. Todo sonó brillante y actual, e incluso muchos de los temas del disco nuevo parecieron complementar de forma lógica el cancionero clásico. Recalando, precisamente, de forma especial en el nuevo trabajo, la banda tocó nueve de sus canciones, por delante del álbum "Hermanos carnales" (1992), del que eligieron siete, sin olvidar tres de "Fotógrafo del cielo" (1991), tres del inicial "La luz en tus entrañas" (1989) y dos de "El amigo de las tormentas" (1993). Un doble bis culminó una actuación sublime, arropada por fieles seguidores y con la sensación de que hay Surfin' Bichos para rato.

viernes, 5 de mayo de 2023

MÚSICA / El viaje sonoro de Yo La Tengo

El concierto de Yo La Tengo en el Warner The Music Station fue todo un viaje sonoro, tanto en cuanto a repaso de su carrera como a variedad de texturas y sonidos. Dividido en dos sets, el primero tuvo un tono general más tranquilo, navegando sobre todo por su último y estupendo disco, "This Stupid World" (2023), con temas notables como "Sinatra Drive Breakdown", "Tonight's Episode" o "Aselestine". Pero en la segunda parte llegó la descarga sónica con un Ira Kaplan desatado a la guitarra, siempre con una Georgia Hubley remarcando con su dulce voz y un James McNew preciso al bajo y teclados. Aquí llegaron los tour de force de "Cherry Chapstick", "Fallout" y "Brain Capers" (dignos "clásicos" de su último álbum), "Big Day Coming", "Autumn Sweater" y cerrando con una "Blue Line Swinger" que es en sí misma un paradigma de gloriosa progresión. En todo momento, al grupo se le vio compenetrado, cambiando posiciones instrumentales, y con buena conexión con el público, sobre todo con Ira Kaplan hablando con los fans de las primeras filas sobre camisetas vintage... Por eso abrieron los bises con "Decora", de su referencial disco "Electr-O-Pura" (1995). Y concluyeron el concierto con sendas versiones de The Kinks ("This Is Where I Belong") y de The Velvet Underground ("I Found A Reason").


Setlist de Yo La Tengo en Warner The Music Station Madrid (2-5-2023).


domingo, 9 de abril de 2023

VIAJES / Centroeuropa: Praga y Viena

Toca viaje por Centroeuropa que, a pesar de ser primavera (calurosa en España), muestra todavía las inclemencias del clima continental con ciertas lluvias y un frío viento helador. Pertrechados para ello llegamos a Praga, la capital de la República Checa bañada por el río Moldava y cuyo casco histórico es merecidamente Patrimonio de la Humanidad. La también llamada Ciudad de las Cien Torres hace honor a su nombre y estas reflejan el esplendor de una urbe de vital importancia en los siglos XVIII y XIX como capital de la histórica región de Bohemia. El centro es una auténtica delicia y muy paseable, con el eje partiendo de la Plaza de la Ciudad Vieja, con el conocido Reloj Astronómico medieval del Ayuntamiento que cada hora hace una pequeña representación de las figuras de los 12 apóstoles. También se puede subir a lo alto de la torre, aunque esto pagando 250 coronas (casi 11 euros). También destacan sus coloridos edificios barrocos, sus iglesias góticas y sinagogas y el puente peatonal de Carlos, finalizado en 1402 pero embellecido por una treintena de estatuas del posterior Barroco. Lo mejor es perderse callejeando por toda la Ciudad Vieja y probar las especialidades culinarias locales como sopas, goulash, cerdo asado o codillo, regado todo con buena cerveza a magnífico precio: unas 50 coronas (2,20 euros) la jarra de medio litro, medida estándar.

Desde luego, no hay que perderse la visita al castillo, ya al otro lado del río (en la Ciudad Pequeña o Malá Strana). La entrada son 250 coronas (11 euros), aunque nosotros apostamos por esta estupenda excursión guiada en español para conocer mejor todos los detalles históricos del lugar, por 46 euros. El transcurrir del tiempo, con sus cambios según la época han hecho que no parezca un castillo tal como lo imaginamos, sino un amplio complejo de diferentes edificios: Antiguo Palacio Real, Basílica de San Jorge, Catedral de San Vito, Callejón del Oro y Torre Daliborka. Aunque la ciudad es paseable, también ayuda a recorrerla el transporte público, como los buses, tranvías y metro, a 30 coronas el trayecto (1,30 euros). Sobre todo si queréis acercaros a otras recomendables zonas más alejadas, como Vysehrad, al sur, con su Basílica de San Pedro y San Pablo y su amplio parque situado a una altura perfecta para contemplar la ciudad. O la subida al Monte Petrin, al este, con su funicular (en ese momento estaba cerrado por obras) que te lleva a la cima por entre 24 coronas (1 euro) y 32 coronas (1,40 euros). La subida se hace agradablemente a pie y es un lugar ideal para relajarse en la naturaleza. Arriba tenéis una torre que imita a la Torre Eiffel y el observatorio astronómico. Después podéis bajar por detrás para llegar a la Ciudad Pequeña visitando el Monasterio de Strahov y la Iglesia de Loreto. Junto al río, tampoco dejéis de echar un vistazo a la Casa Danzante creada por Frank Gehry. De la escena musical y nocturna de Praga destacamos el Jazz Republic, gran sitio de música jazz en directo, y el Rock Café (que pincha eso, rock del bueno, y ofrece conciertos).

Con poco más de dos días en Praga tuvimos bastante, por lo que dedicamos un tercero a conocer la ciudad de Karlovy Vary, a la que llegamos (y volvimos en el mismo día) en autobús por Flixbus en un viaje que nos costó unos 6 euros por trayecto de dos horas cada uno. Famosa de siempre por sus baños termales, que tuvieron su esplendor en el siglo XIX, ahora Karlovy Vary mantiene su magnífico patrimonio de bellos edificios de colores, balnearios y hoteles de lujo, refrendado por la declaración de Patrimonio de la Humanidad en 2021. No obstante, se nota su aspecto de cierta decadencia, sobre todo a raíz, desde la Guerra de Ucrania, de la falta del turismo ruso de alto nivel adquisitivo, que era cliente principal.

Terminamos de ver Praga (y Karlovy Vary) en tres días y vamos a la estación central de ferrocarriles (Praha hlavní nádraží) para coger un tren regional por unos 30 euros que nos lleva en 4,5 horas (o 5 tras un retraso) a Viena, la capital de Austria e, históricamente, del Imperio Austrohúngaro. A orillas del gran Danubio, sobra mencionar el legado artístico de una ciudad que ha dado al mundo a Mozart, Beethoven y Sigmund Freud. Viena es bien conocida por sus palacios imperiales, incluido el de Schönbrunn, la residencia de verano de los Habsburgo (que no visitamos por falta de tiempo). Pero sí nos lanzamos, dada su cercanía ala estación, a ver el Palacio del Belvedere, que en realidad son tres, pero nos decantamos por el Alto Belvedere por unos 25 euros (aquí ya estamos en precios "europeos"). Para nuestro asombro, además de la majestuosidad del edificio, este contiene una excelente colección de pinturas: Monet, Klimt, Schiele, Kokoschka y otros muchos de los siglos XVIII, XIX y XX.

Después fuimos directos al centro (conviene sacarse una tarjeta de 24 horas de transporte público, por 8 euros), a la imponentemente gótica Catedral de San Esteban, a la que se accede gratis pero sacamos un ticket de 6 euros para visitar las catacumbas con sus túneles y osarios. Impresiona su historia (narrada por el guía en alemán y en inglés, eso sí). Luego, siguiendo la famosa avenida Ringstrasse se disfruta de un paseo contemplando obras arquitectónicas muy significativas de la segunda parte del siglo XIX, tales como la Ópera, el Parlamento, el Ayuntamiento, el Wiener Musikverein (donde se celebran los conciertos de Año Nuevo), la Universidad, la neogótica Iglesia Votiva, el impresionante Palacio Imperial de Hofburg, residencia de los Habsburgo durante más de 600 años y que incluye, entre otros edificios, la Biblioteca Nacional de Austria, así como los Museos de Historia Natural, de Historia del Arte y Albertina. Este último es una de las más grandes pinacotecas del mundo y mereció con creces la pena pagar los 18,90 euros de la entrada. Su repertorio de dibujos incluye un núcleo sin parangón de Durero, con unas 120 piezas, así como ejemplos de Pisanello, Lorenzo Ghiberti, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, El Bosco, Pieter Brueghel el Viejo, Cranach, Federico Barocci, Rubens, Van Dyck, Rembrandt, José de Ribera, Boucher, Fragonard, hasta el impresionismo y movimientos de finales del XIX y buena parte del XX (Renoir, Signac, Cézanne, Klimt, Egon Schiele). El fondo de grabados es colosal, uno de los más extensos del mundo; arranca en el siglo XV e incluye ejemplos abundantes de Durero, Martin Schongauer, Lucas van Leyden, Marcantonio Raimondi, Francisco de Goya, hasta Pablo Picasso, pop art y autores vivos. Además, desde 2007, el Albertina alberga en préstamo unas 500 obras de los siglos XIX y XX, del Impresionismo hasta Alex Katz: la Colección Batliner. Arranca con Claude Monet, Edgar Degas y Paul Cézanne, prosigue con los fovistas Henri Matisse y André Derain, y continúa con Kandinsky, los expresionistas alemanes, la vanguardia rusa y el surrealismo (Max Ernst, René Magritte, Joan Miró). Mención aparte merece Pablo Picasso, con una decena de pinturas y abundantes dibujos y cerámicas en ejemplares únicos; cuarenta piezas en total del genio malagueño.

Aunque en Viena no hay ni mucho menos el ambiente callejero de Praga (bueno, sí en las calles de tiendas comerciales, todas carísimas), sí se disfruta de los paseos urbanos y de los restaurantes con comidas típicas austríacas como la Wiener Schnitzel (filete empanado de ternera), las salchichas variadas, el Tafelspitz (carne de ternera en caldo) o el goulash, complementado con buena cerveza, por supuesto. También de los famosos cafés, el más conocido de los cuales es el Café Central, aunque había colas permanentes y pasamos de estar esperando bajo el frío helador. Otros nos sirvieron igualmente. Y, en cuanto a escena nocturna, estuvo bien conocer el Needle Vinyl Bar, con muy agradable ambiente musical y de público, así como el Bockshorn Irish Pub, una pequeña pero estupenda taberna en un secreto callejón del centro. Y, para terminar, permitidme un pequeño capricho cinéfilo como era pasear por el Prater (el conocido y amplio parque junto al Danubio) y contemplar la noria de su parque público de atracciones, protagonista de una de las escenas míticas de ese clásico del cine que es "El tercer hombre" (Carol Reed, 1949), película desarrollada en la parcialmente destruida Viena tras la 2ª Guerra Mundial.

jueves, 16 de marzo de 2023

CINE / 26º Festival de Málaga (y 2)

"Las buenas compañías" [***½], de Silvia Munt (Sección Oficial)

Un pueblo del País Vasco en el año 1976. Sitio y momento díficiles para la defensa de los derechos de la mujer entre el final del franquismo y el inicio de la democracia. Y eso es lo que hace un grupo de chicas rebeldes: reclamar el aborto, señalar a los abusadores, luchar, en fin, contra el miedo. Y eso se vertebra con una historia personal de descubrimiento de la propia identidad sexual. Aunque ambas líneas argumentales a veces no casan del todo bien, el filme acaba resultando realmente sólido e interesante y depara el descubrimiento de Alicia Falcó como nuevo rostro magnético del cine español.

"Els encantats" [**½], de Elena Trapé (Sección Oficial)
El supuesto drama personal de una joven que rompe una relación y se refugia en la casa del pueblo aislado de su familia, y a la que, irónicamente, sus decisiones parecen desorientarla aún más. Todo contado de una manera bastante tibia y que cala poco en el espectador.

miércoles, 15 de marzo de 2023

CINE / 26º Festival de Málaga (1)

"Matria" [****], de Álvaro Gago (Sección Oficial)

Lo mejor del cine social de Ken Loach y los hermanos Dardenne confluye en esta historia también con un enfoque personal de una mujer con sobrado carácter para no aguantar las injusticias del ámbito laboral o de los otros pero no acierta a saber encauzar su propia vida, a la deriva entre trabajos precarios, la progresiva desconexión de su hija y soportar a un amante digamos que tóxico. Excelente la interpretación de María Vázquez, que pone los pelos de punta.

"Bajo terapia" [****], de Gerardo Herrero (Sección Oficial)
Tres parejas se someten a un particular tratamiento de terapia psicológica encerradas en un mismo espacio y con la orden exterior de contarse sus miedos y problermas, lo que da pie a una trama llena de momentos cómicos y dramáticos, en la que, cada cual a su manera, brillan sobre todos los actores y sobresale un chispeante guión. Sin embargo, el director nos esconde una sorpresa realmente de peso que pone todo en una perspectiva bien distinta.

"Tregua(s)" [***½], de Mario Hernández (Sección Oficial)
Se las arregla muy bien Mario Hernández en su estreno en el largometraje para construir un relato de emociones intensas en un mínimo espacio y hablando de una pareja particular, la que forman dos amantes puntuales pero constantes. Ella, actriz, él, guionista. Les une el mundo del cine pero les separa la vida rutinaria que hacen en su día a día y que rompen cuando se ven en el hotel en un festival. Y, cuando diez años después de su primer encuentro, vuelven a quedar, se lo replantean todo. Un planteamiento notable que borda con su habitual naturalidad Bruna Cusí. Otra cosa es Salva Reina...

sábado, 11 de marzo de 2023

MÚSICA / Eternos Pixies

Vuelven de gira los Pixies con un disco bajo el brazo bastante estimulante, como es "Doggerel" (2022), del que se sienten bien orgullosos porque lo clavaron casi al completo en su concierto en el WiZink Center (tocaron 11 de los 12 temas). La actuación, que se prolongó por casi dos horas y se compuso de 36 canciones (bueno, 35 distintas, porque "Wave Of Mutilation" la interpretaron dos veces en sus diferentes versiones), se dividió en tres partes.

En primer lugar optaron básicamente por temas añejos ("Cactus", "Brick Is Red", "Vamos", "Ana", "Here Comes Your Man", "Break My Body"...) pero con un tempo algo más pausado. Un segundo tramo protagonizado por el disco nuevo y que, viniendo de esa atmósfera previa más cool, pareció encajar mejor en cuanto a tono. Aquí se pudo disfrutar de los grandes momentos de su reciente trabajo, como "Vault Of Heaven", "Who's More Sorry Now?", "There's A Moon On", "The Lord Has Come Back Today", "Get Simulated" o "Haunted House".

Y, finalmente, una prolongada tercera parte de 15 canciones en la que la banda desató su habitual furia con (principalmente) clásicos como "Hey", "Gouge Away", "Bone Machine", "Planet Of Sound", "Caribou", "Debaser", "Isla de Encanta" o "Where Is My Mind". Aunque terminar, terminaron con su gloriosa versión del "Winterlong" de Neil Young, después de haber hecho poco antes la del "Head On" de The Jesus & Mary Chain. Black Francis mantiene su aguerrida voz (y su casi nulo contacto con el público), a Joey Santiago se le ve cada vez con una (aún) mayor pericia a la guitarra con su dosificación del ruido y la melodía, David Lovering conserva su reloj al tempo de la batería y Paz Lenchantin se ha ganado bien el puesto al bajo y como único miembro que no ahorra simpatía y conexión con la audiencia. Sinceramente, para mí lo importante es la música, y de eso hubo en dosis altas de cantidad y calidad.


Setlist de Pixies en el WiZink Center, de Madrid (10-3-2023).


domingo, 19 de febrero de 2023

LIBROS / "Steven Spielberg: biografía no autorizada" (1996), de John Baxter

Ahora que está de actualidad el director de cine Steven Spielberg no solo por haber estrenado una nueva película, "Los Fabelman" (2022), sino por que esta es muy autobiográfica, me he lanzado a leer su biografía no autorizada escrita por John Baxter en 1996. Desde luego, no habla de su última etapa cinematográfica, claro, sino de sus inicios y su éxito comercial hasta la consagración profesional con "La lista de Schindler" (1993). Spielberg siempre ha sido muy celoso con su vida privada, hasta ahora, y Baxter ha tenido que recurrir a su propia investigación y fuentes externas para realizar este libro. Pero perfila muy bien la figura de un niño que creció en una familia estable económicamente, de clase media, pero que sufrió el divorcio de sus padres y su señalamiento como judío. También dibuja un carácter poco sociable y muy empecinado en querer triunfar en el cine, desde sus inicios con cortos en 8 mm hasta su entrada como ayudante en los estudios Universal, primero en series de televisión y, enseguida, logrando filmar su primera película, "El diablo sobre ruedas" (1971), que le deparó un inesperado éxito. Sería el primero de los muchos que conseguiría en su carrera, pues pocos años después daría en la diana con una de sus obras maestras: "Tiburón" (1977). También sería crucial su amistad con George Lucas, que le sugirió la saga de "En busca del arca perdida" (1981). Y pronto se establecería como "el rey Midas de Hollywood" con el (aún mayor) taquillazo de "E.T., el extraterrestre" (1982), así como un referente del cine de fantasía y ciencia ficción. Aunque, desde entonces, buscaría claramente el reconocimiento de la Academia con filmes dramáticos como "El color púrpura" (1985), hasta que lo logró con la citada "La lista de Schindler", pero para entonces él ya estaba por encima de todo: era consciente de su talento y de su reconocimiento mundial.

viernes, 27 de enero de 2023

LIBROS / "La situación de la clase obrera en Inglaterra" (1845), de Friedrich Engels

Impresionante documento histórico que retrata una época de explotación capitalista del ser humano como fue el siglo XIX y que, tristemente, todavía tiene reflejos en nuestra sociedad actual casi dos siglos después. El filósofo, politólogo, sociólogo, antropólogo, historiador, periodista y revolucionario Friedrich Engels realiza un minucioso, detallado informe sobre eso, la precaria, insoportable situación de los trabajadores en las inmundas fábricas de la Inglaterra de mediados del XIX.

Sumergiéndose en documentos oficiales, informes del Parlamento y del Gobierno, analizando sus propias vivencias (sí, vivió como un proletario más) y acudiendo a periódicos de la época, Engels desgrana las miserables condiciones de vida de los obreros (en la industria textil y minera, sobre todo), expone cómo son sus viviendas, en qué consiste su alimentación o qué educación reciben. Condenados a interminables y agotadoras jornadas de trabajo con salarios de subsistencia y un medio insalubre, de ahí su altísima tasa de enfermedades y mortalidad. Llaman la atención comentarios de empresarios del momento que justifican el trabajo infantil (hablamos de niños de 12-13 años) en que "son las leyes del mercado, si no trabajan para mí trabajarán para otro y él tendrá menos costes de mano de obra que yo y me obligará a cerrar". Escalofriante.

domingo, 11 de diciembre de 2022

MÚSICA / The Charlatans: la eterna fiesta

The Charlatans son de Birmingham y de la zona de las West Midlands pero parecen de Manchester porque su sonido y estilo siempre se han asociado a la movida Madchester de finales de los 80 y principios de los 90. Y, precisamente, ese sentido lúdico y de fiesta es el que volvieron a trasladar, 34 años después de su formación, con su esencia intacta, el sábado 10 de noviembre en el marco del Purple Weekend de León. Y eso que su carrera ha seguido incansable desde entonces, ajena a quedarse estancada, con el lanzamiento continuo de discos y nueva música. De hecho, su repertorio recogió tanto sus éxitos de los inicios ("The Only One I Now", "Then", "Sproston Green", "Weirdo", "Can't Get Out Of Bed", "Tellin' Stories", "North Country Boy", "How High"...) como sus también notables temas de años postreros ("Blackened Blue Eyes", "Let The Good Be Never Ending", "So Oh", "Plastic Machinery"), resultando un concierto brillante, por momentos mágico, y con un Tim Burgess animando constantemente al público (a pesar de que la selección inglesa de fútbol acababa de ser derrotada en cuartos del Mundial, tal como recordó brevemente).

Setlist de The Charlatans en el Purple Weekend (10-12-2022).


"Tellin' Stories' sustituyó finalmente a "Sleepy Little Sunshine Boy" en el repertorio

Antes abrieron la velada los franceses The Warmbabies y su powerpop de guitarras variado y adictivo. Sobre el escenario, se nota que tienen tablas porque sus miembros proceden de otras bandas galas (Bratchmen, Dum Dum Boys y Les Playboys). Después tocaron los londinenses The Speedways, que descargaron su powerpop guitarrero y canónico con efectividad y potencia.