
Una nueva maravilla a cargo de Clint Eastwood, probablemente su mejor película. Nada pretenciosa, muy sencilla y directa, amarga y entrañable a partes iguales y con un final que deja una desazón... La de pensar que pueda ser el último papel como actor de Mr. Clint, que sencillamente está soberbio... Incluso cuando gruñe. Lee la crítica en CINELANDIA.