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martes, 23 de septiembre de 2008

CINE / 56º Festival de San Sebastián (III)


Reparto de "El patio de mi cárcel"

Lunes, 22 de septiembre de 2008

Sigue la irregularidad y no aparece esa película definitiva, aunque en esta jornada ha habido algunas buenas intenciones. Es el caso de la turca "Pandoranin Kutusu" ("La caja de Pandora"), dirigida por Yesim Ustaoglu, que habla sobre una enfermedad tan jodida como el alzheimer que afecta a la matriarca de una familia (completada por dos hijas de mediana edad, un hijo más joven y el nieto) con sus problemas y desacuerdos. Al tener que cuidarla surgirán las desavenencias largo tiempo guardadas, pero la anciana, que está bien interpretada y da un aire fresco al filme, tendrá mucho que decir aún. Historia, en fin, que a veces conmueve y a veces simplemente deja indiferente.

Y la otra película a concurso, la española "El patio de mi cárcel" también estuvo cargada de buenas intenciones y resultados desiguales. Con un reparto coral que incluye a Verónica Echegui, Candela Peña, Ana Wagener y Blanca Portillo, la película de Belén Macías retrata con ternura y cierto humor la dura vida de unas presas y la aventura que emprenden de hacer teatro dentro de la prisión para sobrellevar su situación. Las acertadas actuaciones generales y algunos diálogos chispeantes son lo más destacado de todo, porque la historia parece que al final sabe a poco, aunque deja buen regusto.

En cambio, el pase en Zabaltegi de "Hunger" me dejó más bien un sabor agridulce. Es la historia de Bobby Sands, preso del IRA que en los 80 promovió y llevó a cabo una huelga de hambre de consecuencias fatales. La película de Steve McQueen (nada que ver con el actor clásico) se centra en mostrar los efectos físicos de la represión carcelaria primero (remarcando el carácter de víctimas de los terroristas, aunque también dando algo de humanidad a alguno de los carceleros) y de la huelga de hambre propiamente dicha después. Y como por aquí estas cosas se interpretan políticamente pues asistí a una situación vergonzosa: en una escena determinada un miembro del IRA le descerraja un tiro a uno de los carceleros delante de su madre... Y varios espectadores en la sala aplaudieron a rabiar. Nunca lo había visto. Ojalá nunca lo volviera a ver.